Escrito por Mons. Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, SDB    Miércoles, 29 de Abril de 2009 09:15    PDF Imprimir E-mail
Comunicación del Obispado de Veracruz

 

 

 

A TODOS LOS FIELES CATOLICOS DE LA DIOCESIS DE VERACRUZ Y A LA SOCIEDAD CIVIL EN GENERAL.

 

Con gran atención estarnos siguiendo la evolución de la epidemia de influenza porcina en el país y en el extranjero.

 

Nos hemos enterado de las disposiciones últimas que, a nivel nacional y estatal, se han dado para el control y extinción de la epidemia.

 

Consiguientemente, por este medio, queremos comunicar cuanto concierne a las actividades religiosas ordinarias y las extraordinarias que estaban programadas para estos días.

 

 

 

  EN CUANTO A LA CELEBRACION DE LA EUCARISTIA.

 

Mientras las autoridades competentes no indiquen la necesidad de suspender las celebraciones religiosas, tratando de observar las disposiciones preventivas para evitar el contagio:

 

A)    Reduciremos el saludo de paz a una inclinación recíproca de la cabeza o “reverencia”, mientras se dice: “La paz sea contigo. R/Amén.”  Y

 

B)    El rito de la comunión se hará depositando la Eucaristía sobre la palma de la mano izquierda apoyada sobre la palma de la mano derecha, mientras se dice: “El Cuerpo de Cristo. R/Amén.” Y, acto seguido, el comulgante consumirá la Eucaristía en presencia del Ministro. No podrá llevarla en la mano para comulgar en su sitio.

 

2º EN  CUANTO A LA  PEREGRINACION  DIOCESANA ANUAL  A   LA  BASILICA  DE

     GUADALUPE EN LA CIUDAD DE MEXICO.

 

Dada la incertidumbre de lo que se dispondrá el 6 de mayo y los gastos que suponen las cancelaciones de todo tipo en fechas inmediatas, se suspenderá este año la Peregrinación Diocesana, y se sugiere que, si en la Diócesis tenemos mejores condiciones, el 12 de mayo se celebre en todas las Parroquias la Misa votiva de Nuestra Señora de Guadalupe agradeciendo a la Santísima Virgen su patrocinio y encomendándole nuestro pueblo en las difíciles circunstancias del momento.

 

Dicho lo anterior, termino con dos recomendaciones:

 

1. Actuar con gran responsabilidad y sentido de colaboración ciudadana: ésta es la oportunidad para experimentar lo que significan estos valores y actitudes cívicas, y crecer en esta dimensión para mejorar como sociedad.

 

2. Ponernos en las manos de Dios llenos de confianza y pedirle con fe que proteja nuestro pueblo y a todas las naciones en riesgo. También es una oportunidad para reconocer nuestra fragilidad ante los imponderables de la naturaleza y reconocer también la soberanía omnipotente que sólo Dios tiene sobre todas las criaturas del universo.

 

Con mi oración y bendición.

 

 

+ Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, SDB

Obispo de Veracruz

 

Actualizado ( Domingo, 03 de Mayo de 2009 22:30 )
 
003216826