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| Audiencia General 1 de julio de 2009 |
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Queridos hermanos y hermanas: Tras haber clausurado el Año Paulino, seguimos la invitación del Apóstol de conocer mejor el misterio de Cristo y ponerlo como centro de nuestra existencia personal y comunitaria. Espero que la celebración del Año Sacerdotal sirva para la renovación interior de cada sacerdote. A la luz del binomio “consagración-misión”, se advierte la necesidad de una mayor identificación con Cristo, como garantía de fidelidad y fecundidad en su ministerio. En la vida del presbítero, anuncio misionero y culto no están separados. Mediante la predicación del Evangelio engendra a la fe a los creyentes para que se unan al sacrificio de Cristo con el sacrifico espiritual de sus vidas. Es urgente recuperar el primado de la gracia divina, así como la conciencia de su propia identidad, en el ejercicio del ministerio sacerdotal, cuyos elementos esenciales son el anuncio de la Palabra y la celebración de los sacramentos. El sacerdote pertenece totalmente al Señor; Él lo ha elegido y lo ha constituido para servir al Pueblo de Dios. Espero que se multiplique en toda la Iglesia la oración por la santificación del clero y las vocaciones sacerdotales. * * * Saludo cordialmente a los fieles de lengua española aquí presentes, en particular, a los de la parroquia San Benito Abad, de Sevilla, acompañados por el Señor Cardenal Carlos Amigo Vallejo, a los seminaristas de Toledo y a los miembros del Instituto de Misioneras y Misioneros Identes, venidos a Roma para celebrar con gratitud al Señor el 50 aniversario de su Fundación, así como a los demás grupos de España, México, El Salvador, Colombia y otros países latinoamericanos. Os invito a que acompañéis a los sacerdotes con vuestro afecto y vuestra oración. |
| Actualizado ( Lunes, 06 de Julio de 2009 08:56 ) |


