No debe ser el vicio el camino del progreso de México

Cuautitlán Izcalli, miércoles 6 de julio, oficina de prensa de la CEM.- Este mediodía, en el marco de los trabajos de la 79ª Asamblea Plenaria de la CEM que se desarrolla en la sede de la Conferencia, el Sr. Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, Arzobispo de Guadalajara; Mons. Florencio Olvera Ochoa, Obispo de Cuernavaca; y Mons. Rafael Palma Capetillo, Obispo Auxiliar de Yucatán; presentaron a los representantes de los medios de comunicación un Comunicado con Motivo de la Instauración de Casinos y Casas de Apuestas, a nombre de los obispos de México. El documento fue leído por Mons. Palma y comentado, después, por los tres representantes del episcopado mexicano. En el comunicado los obispos reiteran su postura en contra de la Ley de Juegos y Sorteos, ya que “nos preocupa que se siga discutiendo la aprobación de esta ley que perjudicaría gravemente el tejido social de nuestro país”.

Respecto a este documento, Monseñor Olvera comentó: “creo que a todos nos debe preocupar el bien del pueblo, y del pueblo más pueblo; del pobre”. Sobre el dinero que se mueve en los casinos dijo: “véase como se vea, es un dinero fácil, no un dinero digno, sudadito”, agregando que es “un dinero que no produce, más bien se acumula. Un dinero que va a salir, no se queda, ya sabemos quienes manejan en el mundo esa especie de dinero”. Por último, el también Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, se solidarizó con el mensaje dado por los obispos y en la condena a los intentos de legalizar los juegos de azar, puntualizando que: “no es nada más por llevar la contra, es ver lo que verdaderamente dignifica al pueblo mexicano”.

En torno a esto, el Cardenal Juan Sandoval reforzó el comunicado diciendo que “está comprobado que el juego de azar es de los vicios más persistentes, porque el que va ganando quiere seguir ganando, y el que va perdiendo se quiere emparejar, hasta que se queda con nada”, dijo el también presidente de la Comisión de Doctrina de la Fe. Respecto a la propuesta de que con la apertura de los casinos vendría también la creación de fuentes de empleo, el Cardenal señaló que las casas de juego “producen más desempleo que empleo cuando una persona tiene un negocito o una industria grande se aficiona al vicio (el juego) y pierde todo y cierran su negocio, ejemplos de esos los he tenido yo en Guadalajara; personajes de la empresa que en Las vegas dejaron sus fortunas”, aseguró. Agregó también que a partir del vicio del juego hay otros vicios, recordando que fueron los capos de las grandes mafias quienes fundaron los casinos de Las Vegas, precisamente porque ahí florecerían sus negocios. El Arzobispo tapatío señaló también que si bien los casinos traerían inversión del extranjero, esa inversión sería recuperada y llevada de vuelta al extranjero. Por último, el cardenal Sandoval expresó que: “No debe ser el vicio el camino del progreso de México, aún en el caso de que hubiera progreso económico, sería a costa de la moralidad y de la honradez del pueblo”, finalizó.

Somos pastores, no jueces

A pregunta expresa de un miembro de la prensa sobre las autorizaciones otorgadas a una televisora por Santiago Creel antes de renunciar a la Segob, Monseñor Olvera respondió: “somos pastores, aclaro, no somos jueces, son las instituciones las que deben aclarar las cosas”. En este mismo sentido, el Obispo Rafael Palma agregó: “sea quien sea, si no ve por el bien y cae en estas corruptelas, evidentemente los tribunales lo van a calificar, nosotros como pastores tenemos que denunciar el mal para que el pueblo no caiga, y ver por que el pueblo progrese”.

© 2005 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO