Cuautitlán Izcalli, 14 de noviembre de 2006

COMUNICADO SOBRE LA LXXXII ASAMBLEA PLENARIA DE LA CEM


Nos hemos reunido los Obispos de México en esta LXXXII Asamblea Plenaria con el objeto de concluir el diseño de la nueva estructura de la CEM, evaluar el trabajo de las Comisiones Episcopales y elegir a los directivos de nuestros organismos.

Elegiremos los directivos de la Conferencia del Episcopado Mexicano para el trienio 2006 – 2009, los miembros del Consejo de Presidencia, del Consejo Permanente, así como los Presidentes y vocales de las 8 Comisiones Episcopales que, a partir de esta Asamblea, empezarán a funcionar con la nueva estructura.

Queremos destacar como acontecimiento importante de esta Asamblea, la renovación del patrocinio de San Rafael Guízar y Valencia. Su ejemplo de Pastor ha dado vida a la Iglesia de México, pues nos anima con su testimonio a hacer el bien a todos, principalmente a los más necesitados; a dar nuestra vida a obras de amor, sin importar los sacrificios que esto conlleve, para el alivio de todo tipo de sufrimiento. En este mismo camino, la Iglesia pretende seguir los pasos de este hombre que con su testimonio nos dio ejemplo de entrega, sin buscar el poder y sin pedir privilegios o posiciones de ventaja social o económica.

Los Obispos estamos al servicio del país y queremos aportar desde nuestra misión de Pastores todo lo que esté en nuestras manos para el bien de todos los mexicanos. Deseamos mantener y promover un cordial espíritu de colaboración y de entendimiento al servicio del crecimiento espiritual y moral del país, y ser en definitiva una instancia de servicio en beneficio de México; ésta es la razón de ser de nuestra reestructuración y de toda la labor que la Iglesia ha venido haciendo a través de los siglos.

Los diálogos que mantendremos el día de hoy con el Sr. Presidente de la República, Vicente Fox, y el Sr. Secretario de Gobernación, Carlos Abascal, así como con el Presidente electo, Felipe Calderón el próximo viernes, van en esta dirección, ya que tanto el poder político como la Iglesia, están -aunque por diverso título- al servicio de la vocación personal y social del hombre. La Iglesia quiere ser una Institución de cohesión y unidad en este nuevo sexenio de gobierno que estamos por comenzar.

Queremos enfatizar que el respeto a la vida y a la familia, siempre deberán ser custodiados y promovidos para el progreso de nuestra Patria. Cada uno de nosotros, desde nuestra profesión y vocación, podemos colaborar y aportar lo que nos corresponde para tener un mejor país, con leyes más justas que fortalezcan a la familia y faciliten que sea una instancia que aporte sólidos valores a nuestra sociedad. De este modo, nuestro país seguirá avanzando por el camino de la justicia y de la paz.


Por los obispos de México,

 

+ José Guadalupe Martín Rábago
Obispo de León
Presidente de la CEM

+ Carlos Aguiar Retes
Obispo de Texcoco
Secretario General de la CEM



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