Kampala, 12 de abril 2007

 

Excelentísimo Sr. Dn. Carlos Aguiar Retes,

En el inicio de su Asamblea Plenaria, deseo aprovechar de la presencia de todos los Pastores de la Iglesia en México para reiterar el saludo que ya le he hecho llegar el día de la publicación de mi nombramiento como Nuncio Apostólico en su querido País.

Con grande alegría he aceptado la invitación que me fue hecha para representar al Santo Padre en su misión particular de promoción de la comunión eclesial y quiero desde ahora agradecerles todas las manifestaciones recibidas de la voluntad de los Pastores Mexicanos de continuar viviendo su misión pastoral en comunión con el Sucesor de Pedro.

Les quiero asegurar que es mi intención vivir esta misma comunión con Ustedes para ayudar a la Iglesia en México a continuar siendo una señal luminosa de la presencia amorosa de Cristo, Hijo del Padre Misericordioso y de la fuerza transformante de su palabra.

Así esta Iglesia podrá responder a todos los nuevos desafíos para ayudar a los hombres y mujeres, discípulos de Cristo, a vivir siempre más su vocación y su misión en coherencia con el don de Dios que cada uno de ellos ha recibido y que tienen que hacer crecer y dar frutos.

Durante estos días de sus trabajos, en estos momentos en los cuales me estoy despidiendo de la Iglesia en Uganda con la cual el Señor me ha dado caminar durante los últimos ocho años, quiero asegurarles mi oración fraterna.

Sé también que Ustedes no se olvidarán de incluir en sus intenciones una oración especial para la magnífica Iglesia que nació hace 120 años regada por la Sangre de hombres jóvenes que dieron su vida por Cristo. Aquí como en su país, ha sido el don de la vida de los creyentes el principal factor de nacimiento y crecimiento de la Iglesia.

No quiero olvidarme de mi estimado predecesor en la Nunciatura de Kampala, nuestro hermano el Excmo. Don Luis Robles Díaz, el cual ya me acompañará en mi llegada en el País donde él ha querido ser sepultado.

Que la Madre de Dios, la Santísima Virgen de Guadalupe, nos proteja a todos en este servicio al Pueblo de Dios que peregrina en México. Deseo también unirme a el.

Suyo afectísimo en el Señor,

 

+ Christophe PIERRE
Nuncio Apostólico

 

 

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