El primer viaje del Papa busca recordar a la Iglesia lo escencial

 
 


DECRETO

 

La iniciativa de fundar en México un instituto de misioneros seglares surgió del VI Congreso Nacional Misionero, celebrado en la ciudad de San Luis Potosí en octubre de 1972. El R.P. Esteban Martínez de la Serna, entonces Superior General de los Misioneros de Guadalupe, propuso la idea y el congreso la inscribió entre sus conclusiones. La Conferencia Episcopal Mexicana, en su Asamblea del 28 de noviembre al l° de diciembre de 1972, acogió dicha iniciativa como tarea suya y aprobó establecer el “Instituto Misionero para Laicos”, encomendando el estudio para su realización a los Obispos Mons. Estanislao Alcaraz Figueroa, entonces Obispo de San Luis Potosí, Mons. Felipe de Jesús Cueto González, Obispo de Tlanepantla y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, y Mons. Octaviano Márquez, Arzobispo de Puebla y Director Nacional de la Unión Misional del Clero, confiando a los Misioneros de Guadalupe su promoción y organización en ese primer momento.

El nacimiento efectivo del Instituto de Misioneros Seglares se debió a la intensa solicitud de S.E. Mons. Luis Munive Escobar, Obispo de Tlaxcala y presidente de la Comisión Episcopal de Misiones (1973-1979), con la colaboración del P. Ricardo Espinosa Bravo, Misionero de Guadalupe y las Obras Misionales, Pontificias. En el VII Congreso Nacional Misionero y I Latinoamericano, celebrado en la ciudad de Torreón en noviembre de 1977, Mons. Munive hizo ante el Cardenal Agnelo Rossi, Prefecto de la S. Congregación para la Evangelización de los Pueblos, la presentación oficial.

Con la presencia del grupo fundador (ocho miembros) Lilia Espínola de la Llave, José Jiménez Hurtado, Odila Flores, María Lidia de Anda Saldivar, Irma S. Durante Murillo, matrimonio Del Corral González y Armando Rayas, el nuevo Instituto fue erigido canónicamente como Pía Unión con personalidad jurídica por Decreto del 21 de enero de 1983, emanado por S.E. Mons. Luis Munive Escobar, Obispo de Tlaxcala y encargado por parte de la Conferencia Episcopal Mexicana para acompañar al Instituto en su proceso de crecimiento, según acuerdo C 80-82/94. Mons. Munive cumplió diligentemente esta misión en el periodo 1982-1989, aprobando sus primeras Constituciones, revisadas por los peritos en la materia.

Creemos que el Instituto de Misioneros Seglares (IMIS) ha sido suscitado en la Iglesia de México por el “Espíritu Santo que distribuye los carismas según quiere, para común utilidad, inspira la vocación misionera en el corazón de cada uno y suscita al mismo tiempo en la Iglesia institutos que asuman como misión propia el deber de la evangelización, que pertenece a toda la Iglesia” (RMi 65).

El espíritu del Instituto de Misioneros Seglares es claramente Misionero y tiene como actividad especifica las misiones “Ad extra”. Invita y acepta hombres y mujeres, célibes o casados, incluyendo familias. Tiene miembros consagrados (ad vitam), comprometidos (ad tempus), colaboradores y aspirantes. Su primera misión “ad gentes” se llevó a cabo en Puyo, Ecuador y en Poone, India, y posteriormente en Nakuru, Kenia. Al presente tiene misioneros en Estados Unidos, Perú, Guinea y Burkina Faso. Su Escuela de Formación se encuentra en Cutzmala, Diócesis de Cd. Altamirano y su Sede en la ciudad de Guadalajara. El Cardenal Juan Sandoval, Arzobispo de esta arquidiócesis, aprobó la segunda versión de sus Constituciones “Ad experimentum”, por tres años, el 30 de mayo de 1988. El Instituto cuenta actualmente con 52 miembros procedentes de 17 diócesis y tiene 30 candidatos.

Al ofrecer a la Iglesia su labor misionera, el Instituto de Misioneros Seglares “Estrella de la Evangelización” responde al vigoroso llamado que los Sumos Pontífices y el Concilio Vaticano II han dirigido, subrayando cómo “todos los hijos de la Iglesia han de tener viva conciencia de su responsabilidad para con el mundo”, para que puedan cooperar “a la obra de la Evangelización” (AG 41.36) y ofrecer su contribución especifica a “la actividad misionera” (ver RMi 7l).

Después de madura reflexión e intensa oración, el equipo directivo del Instituto solicitó, en carta del 21 de marzo del año 2001, dirigida al Presidente de la Conferencia Episcopal Mexicana, S.E. Mons. Luis Morales Reyes, Arzobispo de S. Luis Potosí, que tuviese a bien proponer a la Asamblea de la misma Conferencia la aprobación definitiva del Instituto de Misioneros Seglares “Estrella de la Evangelización” como Asociación Pública de Fieles, que es la fórmula jurídica que mejor responde a su naturaleza y miembros, conforme al Código de Derecho Canónico (canon 298).

En tal virtud, después de haber considerado todo atentamente, atendiendo a la solicitud presentada en nombre de dicho Instituto por S.E. Mons. Ricardo Guízar Díaz, Arzobispo de Tlanepantla y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, y habiendo emitido su voto favorable, ampliamente mayoritario, la LXXII Asamblea Plenaria, por medio del presente decreto tenemos a bien ERIGIR conforme al Canon 312 párrafo 1 no. 2° del Código de Derecho Canónico, al Instituto de Misioneros Seglares “Estrella de la Evangelización” como ASOCIACION PUBLICA nacional de FIELES.

Después de revisados, APROBAMOS, por el término de cinco años, sus ESTATUTOS, conservando un ejemplar, debidamente autentificado, en nuestro Archivo.

Asimismo, DELEGAMOS a la Comisión Episcopal de Misiones para ejercer las funciones que, respecto a dicha Asociación, competen a la Conferencia Episcopal Mexicana como autoridad eclesiástica correspondiente, según los cánones 313, 314, 315, 317 párrafo 1 y 319 párrafo 1.

Que la Gran Misionera de México, nuestra Madre de Guadalupe, acompañe este Instituto en la tarea de Evangelización para que con Ella todos testimoniemos una Iglesia Misionera.

Dado en México D.F., en la sede del Secretariado de nuestra Conferencia, a 27 de mayo del año 2002.

 

+ Luis Morales Reyes
Arzobispo de San Luis
Presidente de la CEM
+ Abelardo Alvarado A
Obispo Auxiliar de México
Secretario General de la CEM

 

 

 

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