RETOS Y COMPROMISOS PARA LA IGLESIA EN MÉXICO EN LOS MENSAJES DE S.S. BENEDICTO XVI A LOS OBISPOS DE MÉXICO EN LA VISITA AD LIMINA

Mons. Francisco Moreno Barrón
Obispo Auxiliar de Morelia

En el pasado mes de septiembre 115 obispos mexicanos peregrinamos a Roma para la visita “Ad Limina” con el Papa Benedicto XVI, quien nos dirigió cuatro mensajes donde señala algunos aspectos importantes de la realidad del México actual, expone los retos que enfrenta nuestro país y nuestras diócesis y enfatiza los compromisos de los pastores y de todo el pueblo de la Iglesia. Sin duda que el Santo Padre elaboró estos mensajes a partir del informe que, en un formato de 22 puntos, cada obispo diocesano le envió seis meses antes.

Me limitaré a citar aquellos elementos de estos discursos que pueden enriquecer los pasos que vamos dando en relación a la próxima Asamblea y a nuestro Plan diocesano. En este trabajo respeto fielmente las ideas del Santo Padre y pongo entre comillas sólo aquello que es cita textual.

La VII Asamblea Diocesana de Pastoral será un momento especial de gracia para acrecentar, como Iglesia Particular, los lazos de comunión y amor con el Sucesor de Pedro. A esto nos dispone el reciente encuentro que nuestro obispo Alberto tuvo con Benedicto XVI, ya que en la persona de los obispos el Papa sentía también cercanos a los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos de sus Iglesias Particulares.

ELEMENTOS DE NUESTRA REALIDAD

  1. Es necesario realizar un análisis constante de la sociedad y valorar las realidades temporales para iluminarlas desde la fe, con un sereno discernimiento sobre la realidad del pueblo de Dios y los graves problemas y las aspiraciones más profundas de la sociedad.
  2. Nuestro pueblo, “rico por sus culturas, historia, tradiciones y religiosidad, se caracteriza por su alegría y un profundo sentido de fiesta”.
  3. “…se constata… una fe en Dios, un sentido religioso acompañado de expresiones ricas en humanidad, hospitalidad, hermandad y solidaridad”.
  4. “En las grandes ciudades se encuentran importantes centros de la vida económica, universitaria y cultural, así como las instituciones políticas y legislativas… en ellas la vida es compleja por las diversas clases sociales a las que la pastoral diocesana debe atender sin discriminación”.
  5. Apreciamos la riqueza eclesial que nuestra diócesis tiene en sus numerosos Institutos de vida consagrada.
  6. Constatamos una mayor participación de los fieles laicos que destinan parte de su tiempo en las actividades “ad intra” de la Iglesia, en los movimientos laicales o viviendo su vocación y misión en la transformación de las realidades temporales en la sociedad.
  7. “En algunos ambientes, por el afán de poder, se hayan deterioradas las sanas formas de convivencia y la gestión de la cosa pública”.
  8. Se han incrementado los fenómenos de la corrupción, impunidad, infiltración del narcotráfico y del crimen organizado. Esto lleva a diversas formas de violencia, indiferencia y desprecio del valor inviolable de la vida.
  9. “Muchos bautizados,…, son indiferentes a los valores del Evangelio e incluso se ven inducidos a comportamientos contrarios a la visión cristiana de la vida”.
  10. “Se vive frecuentemente en una situación de pobreza”. “Los pobres siguen siendo un amplio sector de la población”.
  11. “Ante un panorama cambiante y complejo como el actual, la virtud de la esperanza está sometida a dura prueba en la comunidad de los creyentes”.
  12. La sociedad actual cuestiona y observa a la Iglesia, exigiendo coherencia e intrepidez en la fe. Signos visibles de credibilidad serán el testimonio de vida, la unidad de los creyentes, el servicio a lo pobres y la incansable promoción de su dignidad”.

ELEMENTOS DOCTRINALES

  1. Los obispos están llamados a “vivir y profundizar la unidad” y a “aunar fuerzas e intercambiar experiencias”.
  2. Lo esencial de nuestro ministerio es… la unión personal con Cristo. Él nos enseña que la vida plena no está en el éxito (Cf.Mt.16,25), sino en el amor y la entrega a los demás”.
  3. Nuestros procesos pastorales han de ser orgánicos y “han de buscar ante todo integrar las directrices del Concilio con los desafíos pastorales que presentan las diversas situaciones concretas”.
  4. “En la tarea evangelizadora hay que ser creativos, siempre en fidelidad a la Tradición de la Iglesia y de su Magisterio”.
  5. “La perspectiva en que debe situarse el camino de la pastoral es la santidad” (NMI,30).
  6. Es indispensable fomentar y consolidar la comunión entre todos, para que la Iglesia sea “la casa y la escuela de la comunión” (NMI,43), hasta llegar a la comunión cristiana de bienes.
  7. El diseño y realización de los programas pastorales debe reflejar una gran confianza en la presencia amorosa de Dios en el mundo.
  8. La riqueza del <<Acontecimiento Guadalupano>> ha de estar presente con gran fuerza en nuestros procesos evangelizadores.
  9. Hemos de “caminar y actuar concordes en un espíritu de comunión, que tiene su cumbre y su fuente inagotable en la Eucaristía”.

URGENCIAS PASTORALES

  1. “México tiene ante sí el reto de transformar sus estructuras sociales para que sean más acordes con la dignidad de la persona y sus derechos fundamentales. A esta tarea están llamados a colaborar los católicos,… descubriendo su compromiso de fe y el sentido unitario de su presencia en el mundo” (coherencia entre fe y vida).
  2. “Los profundos anhelos de consolidar una cultura y unas instituciones democráticas, económicas y sociales…, deben encontrar un eco y una respuesta iluminadora en la acción pastoral de la Iglesia”.
  3. Nos urge “promover la solidaridad y la paz, que hagan realmente posible la justicia”.
  4. Nos urge “erradicar cualquier forma de marginación, orientando a los cristianos a practicar la justicia y el amor”.
  5. Nos urge “animar a quienes disponen de más recursos a compartirlos… con los hermanos más necesitados”.
  6. Es necesario, “no sólo aliviar las necesidades más graves, sino… ir a sus raíces”.
  7. “En la sociedad actual, que da muestras tan visibles de secularismo, no debemos caer en el desánimo ni en la falta de entusiasmo en los proyectos pastorales”.
  8. En la práctica pastoral necesitamos “revisar nuestras mentalidades, actitudes y conductas y ampliar nuestros horizontes, comprometiéndonos a compartir y trabajar con entusiasmo para responder a los grandes interrogantes del hombre de hoy”.
  9. Respecto a las mujeres, “cambiar de mentalidad, para que sean tratadas con plena dignidad en todos los ambientes y se proteja también su insustituible misión de ser madres y primeras educadoras de los hijos”.
  10. Quienes formamos esta Diócesis necesitamos conocer, aceptar y amar nuestra historia como pueblo y como comunidad diocesana. Es un verdadero reto para cada uno y para la comunidad diocesana “la purificación de la memoria”,… “a fin de que los males del pasado no vuelvan a producirse más… (JP II Mens. JM de la Paz, 3,1 enero 1997).
  11. Nos urge “ofrecer a los fieles una atención religiosa más personalizada”.
  12. Nos urge “purificar la religiosidad popular”.
  13. Orientar a nuestro pueblo con su cultura, historia, tradiciones y religiosidad, caracterizadas por su alegría y sentido de fiesta, hacia una fe sólida y madura, capaz de modelar una conducta de vida coherente con lo que se profesa con alegría.
  14. Las formas tradicionales de vivir la fe… han de madurar en una opción personal y comunitaria.
  15. “El solo conocimiento de los contenidos de la fe no suple jamás la experiencia del encuentro personal con el Señor”.
  16. Como Iglesia misionera, “hemos de comprender los desafíos que la cultura postmoderna plantea a la nueva evangelización” de nuestra Diócesis.
  17. La comunión tiene una enorme importancia pastoral, “pues las iniciativas apostólicas rebasan cada vez más los límites diocesanos y requieren mayor colaboración, proyectos comunes y coordinación” con nuestra Región pastoral Don Vasco y con la Iglesia universal.
  18. vuestro ministerio pastoral se ha de dirigir a todos, tanto a los fieles que participan activamente en la vida de la comunidad diocesana como a las personas que se han alejado y que buscan el sentido de la propia vida”.
  19. Todo lo que nos propongamos debe estar fundado en la contemplación y en la oración, evitando el activismo, con el riesgo fácil del <<hacer por hacer>>.

PRIORIDADES PASTORALES

  1. Se requiere “una formación integral, en todos los ámbitos de la Iglesia, que ayude a cada fiel a vivir el Evangelio en las diversas dimensiones de la vida”. Es necesario formar de manera responsable la fe de los católicos, para ayudarlos a vivir con alegría y osadía en medio del mundo.
  2. Es particularmente necesaria la formación de los jóvenes que “se encuentran ante una sociedad marcada por un creciente pluralismo cultural y religioso,… a veces muy solos y como desorientados… se ve la necesidad de convocarlos con entusiasmo y acompañarlos…”.
  3. Las familias han de recibir un acompañamiento adecuado para poder descubrir y vivir su dimensión de <<iglesia doméstica>>. Los papás requieren una formación especial “que les ayude a ser los primeros evangelizadores de sus hijos”.
  4. Hemos de aprovechar, frente a los medios de comunicación social, la preparación de tantos hombres de cultura y las oportunidades que las instituciones públicas concedan en esta materia.
  5. Es prioritario en nuestro trabajo pastoral “prestar una especial atención… a los grupos más desprotegidos y a los pobres”, a quienes viven en soledad o marginación.
  6. La movilidad humana debe ser una prioridad en nuestra diócesis, ya que es una realidad creciente y muchos valores se ponen en peligro con la migración al extranjero. También nuestros “hermanos emigran, cada vez en mayor número, del ambiente rural al urbano en busca de una vida más digna”. Se requiere “una evangelización metódica y capilar” (Ecclesia in America, 21).
  7. En la evangelización permanente de los bautizados “la catequesis, junto con la enseñanza de la religión y la moral, ha de fundamentar cada vez mejor la experiencia y el conocimiento de Jesucristo a través del testimonio vivo de quienes lo han encontrado”.
  8. Dedicar los mejores desvelos y energías a los sacerdotes… estar siempre cerca de cada uno, mantener con ellos una relación de amistad sacerdotal al estilo del Buen Pastor, ayudarles a ser hombres de oración asidua,… y fomentar la fraternidad entre ellos…
  9. Cuidar la formación de los seminaristas y promover la pastoral vocacional.

Este encuentro con el Santo Padre y sus mensajes nos seguirán orientando “con una firme esperanza” en el futuro de nuestras diócesis y de nuestra patria.

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