FRENTE A LAS ELECCIONES DEL MES DE FEBRERO
PARA GOBERNADOR EN EL ESTADO DE GUERRERO

[ CARTA PASTORAL DE LOS OBISPOS DE LA REGIÓN SUR ]


A los Sacerdotes y Fieles:

1. Los pastores de la Iglesia, desde la misión que nos es propia, tenemos el deber de hacer explícita a través de nuestra palabra la dimensión social del evangelio, de leer e interpretar "los signos de los tiempos" y de proponer los principios de reflexión y las directrices generales de acción que deben ayudar a los laicos a realizar su vocación.

Los fieles laicos, guiados por la Doctrina Social de la Iglesia y con una perspectiva de fe; están llamados a contribuir a la solución de los problemas que aquejan a nuestra sociedad.

Los guerrerenses vivimos un momento muy importante y de gran densidad política: en el mes de febrero de 2005 tendremos la oportunidad de elegir al próximo gobernador de nuestro Estado.

Nuestra responsabilidad es acompañar e impulsar el proceso democrático que se sigue construyendo en nuestro estado, superando el ambiente de desconfianza en las instituciones, proclamando los valores de una genuina democracia pluralista, justa y participativa y animando al pueblo hacia un real protagonismo.

2. Nuestro Estado ha sabido encontrar en el sistema de partidos un modelo apropiado para el avance democrático y para la expresión civilizada de las corrientes políticas e ideológicas; los partidos políticos han podido insertarse en la vida de los pueblos para dinamizar el pluralismo político, que refleja en cierto modo la gran diversidad de actores que demandan participación plena en los asuntos públicos; prevalece el respeto a las libertades fundamentales y la convivencia pacífica: sobresale el interés y los esfuerzos de las autoridades estatales para dejar atrás los rezagos sociales y la espiral de la violencia. La creciente participación ciudadana es un capital social y político que se tiene que cuidar y fomentar para la consolidación de nuestra democracia.


3. Sin embargo, los retos y desafíos son todavía mayúsculos por la persistencia de realidades dolorosas; como la agudización de la pobreza amplios sectores de la población rural y urbana, la situación de inequidad que vive la población indígena y la falta de reconocimiento a sus derechos colectivos, la ausencia de oportunidades de estudio y de trabajo para los jóvenes, la polarización de los conflictos sociales, la falta de canales institucionales para la resolución pacifica de los conflictos, la violencia como método recurrente para saldar cuentas pendientes, el incumplimiento y el poco respeto que se tiene por la ley, la inseguridad pública como uno de los males más sentidos por la ciudadanía, los secuestros y el narcotráfico como delitos graves que destruyen la vida de las familias y el tejido social, la desconfianza de la ciudadanía en la imparcialidad y eficacia de los órganos de procuración y administración de justicia, la impunidad, la corrupción y las violaciones a los derechos humanos, que forman parte de una radiografía estatal que nos muestra algunos males endémicos que no se han podido extirpar y que socavan – el desarrollo democrático de nuestro Estado.

4. Frente a este escenario de luces y sombras es importante resa1tar la necesidad de comprometemos todos con las grandes causas de nuestro Estado de mirar con realismo los problemas estructura1es de nuestra entidad y de participar todas con responsabilidad, para crear las mejores condiciones de diálogo, respeto, equidad, transparencia, libertad, legalidad y responsabilidad entre los partidos políticos y sus candidatos a gobernador, para llegar a una jornada electoral pacífica, confiable, limpia y con alta participación ciudadana.

5. Invitamos a toda la ciudadanía para que participe de manera decidida en esta campaña electoral como un ejercicio eficaz para colaborar en todo sentido en la edificación y en el rumbo de nuestro Estado. En este momento nuestra obligada participación es nuestro voto.
No debemos emitir nuestro voto con irresponsabilidad sin rondar con cuidado nuestra conciencia política y ciudadana para lo cual debemos contar con los siguientes elementos:

5.1 Todos los que formamos una comunidad buscamos su bien, es decir, el bien de todos; con nuestro voto colaboramos para uno de los más importantes bienes de la comunidad como es un buen gobernante; por ello es un deber moral, de conciencia, emitir nuestro voto; el abstencionismo daña fuertemente la vida de nuestro Estado.


5.2 Antes de ir a las urnas nos corresponde informarnos, hasta donde sea posible de la persona de los candidatos: su honestidad, su capacidad de servicio, su habilidad para gobernar buscando la justicia, el bien de todos, la seguridad, la erradicación de la pobreza. Para una buena elección debemos conocer también su modo de pensar acerca del valor inviolable de la vida desde la concepción hasta el último momento de la existencia, de la unidad y armonía del matrimonio y la familia, de la educación integral de los niños y jóvenes.

5.3 Tenemos que conocer las propuestas de los candidatos y si buscan efectivamente el bien de nuestro Estado.

5.4 De igual manera los votantes deben de conocer en la medida de sus posibilidades, las ideas, los principios y los programas de los partidos políticos que sustentan a dichos candidatos. De manera que no atenten contra su propia fe o el bien de la comunidad.

5.5 El voto es un derecho y una obligación. El voto es responsable, libre y secreto.

6. Hacemos un llamado para que todos, ciudadanía, partidos políticos y autoridades, erradiquemos las prácticas de la compra y coacción del voto, de ser vigilantes para evitar que se implementen formas diversas orientadas a promover el fraude electoral.

7. Es importante señalar la gran responsabilidad que tienen las autoridades electorales del Estado para organizar las elecciones. Su legitimidad y confiabilidad debe estar cimentada en los principios rectores de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad, con el fin exclusivo de que el voto de la ciudadanía sea libre y secreto.

8. Los partidos políticos y sus candidatos no deben caer en la tentación de concentrar sus energías y presupuestos en campañas de descalificación y confrontación, porque se corre el riesgo de contaminar el ambiente político y provocar mayor desconfianza, desinterés y abstencionismo de la ciudadanía.

Su reto es diseñar una campaña con un alto contenido social condensada en sus plataformas políticas, que propicien la reflexión critica, el análisis y la participación de la ciudadanía. Es decir su campaña debe presentar más propuestas para edificar juntos un Estado de Guerrero progresista y desarrollado. Pensamos que esto se puede lograr con austeridad y sin derroche de propaganda.

9. Los medios de comunicación juegan un papel relevante porque colaboran en la educación para la democracia, ofrecen el servicio a la sociedad informando con objetividad, por ello, deben cuidar siempre su independencia y ser un factor de apoyo para la formación de la opinión veraz y libre.
La democracia sólo prospera con un trabajo serio en educación cívica, la promoción del orden público y la justicia social, escuchando y respetando siempre la voluntad popular expresada en las urnas.

Hacemos votos, para que el misterio de la Eucaristía y el amor maternal de la Virgen de Guadalupe nos iluminen y nos guíen por los caminos de la reconciliación, la paz, la justicia y el desarrollo de todo el pueblo de Guerrero.


LOS OBISPOS DE LA REGION SUR

Mons. Felipe Aguirre Franco, Arzobispo de Acapulco

Mons. Rafael Bello Ruíz, Arzobispo Emérito de Acapulco

Mons. Juan Navarro Castellanos, Obispo Auxiliar de Acapulco

Mons. Efrén Ramos Salazar, Obispo de Chilpancingo-Chilapa

Mons. Salvador Flores Huerta, Obispo de Cd. Lázaro Cárdenas

Mons. Alejo Zavala Castro, Obispo de Tlapa

Mons. Miguel Giles Vázquez, Obispo de Ciudad Altamirano

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