Ciudad de México, 13 de mayo de 2008

 

Terremoto en China

Luego de enterarnos del terremoto de 7.8 grados que sacudió la provincia de Sichuán, en China, que dejó sin vida a por lo menos 12 mil personas; queremos expresar nuestras sentidas condolencias a todos los familiares de los fallecidas. Elevamos nuestras oraciones por las almas de esos seres queridos. Asimismo deseamos ser expresión de solidaridad con todos los afectados.

Este terremoto debe ser motivo especial de oración dirigida a Dios por todas las familias que están sufriendo. La solidaridad humana y cristiana nos impulsa a, pese a la distancia, estar muy cercanos a todas las personas afectadas por esta terrible tragedia. Es momento de prueba, pero también de firmeza, esperanza, unidad y amor.

Estamos seguros que los mexicanos seguirán colaborando, junto con la comunidad internacional, para atender las urgentes necesidades de los afectados. Unidos en oración y solidaridad por las victimas de los recientes desastres naturales en Myanmar y China, pedimos a Nuestra Señora de Fátima, en su festividad, que interceda por todos y cada uno de sus hijos que sufren y que esperan consuelo.



 


 

© 2008 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO