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| México ¿Solidario? |
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Comentario de la Oficina de Prensa Una vida digna es derecho de todo ser humano. En México, el tema reviste particular urgencia por la situación deplorable en la que viven millones de personas, excluidos del desarrollo y sin posibilidades reales de ingresar a él. Ni políticos ni economistas han logrado crear las condiciones adecuadas y suficientes para superar la pobreza. Los últimos Pontífices han sido muy incisivos en el tema al señalar que el número de pobres ha ido en aumento y han sido víctimas de determinadas políticas y de estructuras frecuentemente injustas. En su última carta encíclica, “Caritas in Veritate” el Papa Benedicto XXI nos apremia a trabajar por la justicia y el bien común en beneficio de tantos hombres y mujeres desheredados en un mundo falto de solidaridad y repleto de injusticias. Pasar de condiciones menos humanas a condiciones más humanas, privilegiando el “ser” sobre el “tener”, es requisito indispensable para el desarrollo. Plantear el desarrollo prioritariamente en torno al mercado y subordinar a él la dimensión social, cultural y espiritual de la persona humana somete al pueblo a una grave opresión. Todos debemos trabajar con responsabilidad en la generación del desarrollo que necesita nuestro pueblo. La actividad económica no ha de basarse exclusivamente en el mercado, sino que debe someterse a normas y principios éticos fundados en la dignidad humana, en las exigencias de la justicia social y en el destino universal de los bienes querido por el Creador. Los pobres son una gran parte de la población de nuestro país, de ahí que todos debemos empeñarnos por igual, cada uno en su campo, por crear condiciones que permitan la liberación de quienes han sido marginados, olvidados y excluidos del desarrollo. De ahí surge un gran compromiso para los cristianos y los no cristianos, porque para los primeros, ir al encuentro con Jesucristo vivo nos tiene que llevar a una conversión del corazón que en la comunidad cristiana se manifiesta en la virtud de la solidaridad con todos los hombres. Esta solidaridad es la expresión operante de la caridad. México necesita hombres y mujeres con visión de futuro que dejen su pequeño mundo, muchas veces reducido al confort y al placer, al egoísmo y la venganza, para avanzar y hacer de nuestro país, una nación fuerte donde el respeto a la dignidad humana, al estado de derecho, a la libertad en todos sus sentidos, sea el imperativo por el que podamos caminar todos sin que nada ni nadie quede excluido del proyecto de nación al que hemos sido llamados a conformar. |
| Actualizado ( Miércoles, 21 de Octubre de 2009 09:57 ) |


