México, D.F., 27 de mayo de 2008

 

Comunicado ante los retos que enfrenta la cultura de la vida

Los Obispos de México envíaron un mensaje a través de un Comunicado de Prensa leído ante los representantes de los medios de comunicación el 27 de mayo.

Versión estenográfica de la Rueda de Prensa efectuada en las instalaciones de la Secretaría General de CEM

Darío Ortiz Peña, Director de Prensa de la CEM: Buenos días, bienvenidos a esta rueda de prensa convocada por los Obispos miembros del Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Nos acompañan, para dar a conocer un comunicado sobre los retos que enfrenta la cultura de la vida: Mons. Mario Espinosa Contreras (+MEC), Obispo de Mazatlán, Representante de la Provincia de Durango; Mons. Teodoro Pino Miranda (+TPM), Obispo de Huajuapan y Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación y Mons. Domingo Díaz Díaz (+DDD), Obispo de Tuxpan, Representante de la Provincia de Xalapa. Los tres, miembros del Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado, ellos a continuación darán lectura al comunicado y posteriormente darán reflexión sobre este mismo. Dejo la palabra a los Señores Obispos.

Comunicado de Prensa Audio de la lectura del Comunicado

Prensa CEM: Ahora los Señores Obispos ampliarán este mensaje que se dio en el Comunicado de Prensa.

+TPM: Pues ciertamente, cuando hablamos de la cultura de la vida, algunos como que la limitamos solamente al momento de que el ser humano está en el vientre de su madre, pero si nos hemos dado cuenta la cultura de la vida es mucho más, de tal manera que toca los problemas que ahorita estamos afrontando, como es el caso de la crisis alimentaria, como es también el caso de la violencia, que se manifiesta de muchas formas. En mi caso, provengo de la Diócesis de Huajuapan de León, Oaxaca, que es un estado que, no es desconocido por muchos, como un lugar en los cuales hay suma pobreza.

Cuando hablamos de la crisis alimentaria que hoy está viviendo el mundo, y cuando por otra parte vemos que ya nos está tocando a nuestra nación, tal vez las respuestas que actualmente se tengan sean insuficientes. Por eso el llamado a la solidaridad es mucho más urgente en el momento actual. Porque ciertamente hemos hablado en muchos momentos del gran número de los que viven en suma pobreza, y esto viene a agregarse a una problemática todavía mayor. Por esa razón el llamado del Episcopado es a una participación mayor de todos, no podemos solamente esperar que esta solución provenga desde arriba sino que tenemos que, también, fomentar el que las soluciones se den desde la base y la participación, precisamente, de toda la sociedad. Y eso es parte de esa cultura de la vida que todos debemos de defender.

+DDD: Yo quisiera comentar también que veo desde hace muchos años que el campo esta olvidado. Ahora estamos viviendo la crisis alimentaria pero, bueno, esta crisis viene desde mucho muy atrás en nuestro México, el campo ha sido olvidado desde hace mucho años, el campo no esta produciendo lo que nosotros necesitamos para consumir; y nuestro campo es fértil y tenemos la mano de obra pero nos falta la tecnología, el capital, la buena voluntad para que el campo produzca lo que nosotros necesitamos.

Ciertamente se habla de una solución, tal vez una solución por un tiempo. Esperamos que se haga que el campo produzca, que se invierta, que se haga que el campo nos dé lo que los mexicanos necesitamos, primer comentario.

Segundo comentario que quiero hacer es en torno a la vida. El trabajo que estamos haciendo en muchas Diócesis es un trabajo que lleva un proceso, nosotros estamos haciendo un trabajo para llegar a los niños, para llegar a los jóvenes y seguimos un procesos.

Estamos en la Diócesis, por ejemplo, de Tuxpan, estamos llegando, mes con mes, a cincuenta mil familias. Estamos llegando con un mensaje, pero llevamos un proceso; dentro de este proceso que llevamos en la Diócesis, la misma comunidad, los mismos jóvenes, las mismas familias, se organizan para manifestarse a favor de la vida. Ellos buscan la ocasión, ellos buscan el momento y la manera de hacerlo. Nosotros escogimos manifestarnos en las carreteras, sábados y domingos, por ejemplo, pero esto fue producto de un proceso, una reflexión que lleva. Y nosotros seguimos sembrando en los jóvenes, en los matrimonios jóvenes, en los niños, el valor de la vida. Quería hacer pues esos dos comentarios con ustedes.

+MEC: El problema de las drogas y del narcotráfico es un problema complejo que no solamente debe tener la estrategia combativa que lleva actualmente el gobierno federal, coadyuvando a los gobierno estatales y municipales, también se debe de ir formando una estrategia de mayor conjunto que involucre a todos, que involucre a la familia, que involucre a los medios de la comunicación, que involucre también a los pastores de las iglesias, en cuanto a ir formando conciencia. Creo que también es un reflejo de los vacíos que tenemos en la educación y es un reto a reforzar todo el sistema educativo, tanto al nivel de las familias como de la escuela, para que se formen personalidades que tengan más valores, más principios y estén más alejados tanto del consumo como del tráfico de las drogas.

Nosotros vivimos esa gran preocupación que vive toda la sociedad. Esperemos también que se mantenga todo el vivo interés que tiene la sociedad respecto de todo lo que acontece en las manifestaciones de violencia, pero que también todos vayamos involucrándonos especialmente en educación. Claro, debe haber acciones a mediano y largo plazo, pero se deben implementar más, de parte de todos. Creó que nada mas es visible la estrategia combativa y faltan otras estrategias de concientización y educación.

Prensa CEM: En este momento abrimos el espacio para el dialogo. Veo que ya hay algunas inquietudes, si nos ayudan con su nombre y el medio al que representan.

Maria Eugenia, Milenio: Para Mons. Teodoro. Usted dijo que no todo funcionaba. Quisiera preguntarle sobre el mensaje que dio el Presidente Calderón ayer y su programa que está anunciando alimentario, si en esta ocasión consideran ustedes que sí funciona, si está funcionando en el campo.

Susana Andrade, La Prensa: El Presidente anunció que se van a contener los precios de algunos combustibles y que se van a implementar los recursos destinados a programas sociales y esto incluye también incrementar los recursos que se daban a las familias de programas como Progresa ¿Esta es la respuesta a una crisis alimentaria que hay en el país que no sólo es nacional sino mundial y que organismos internacionales pronostican que podría durar una década y si nos es así, si no es la respuesta, ¿cuál creen que debería ser la respuesta? y este llamado que hacen a que todos se solidaricen ¿Cómo puede ayudar la sociedad ante una crisis alimentaria de esta magnitud?

Héctor Figueroa, Excélsior y Cadena Tres: Ustedes, si me pudieran comentar que las cuestiones de especular con alimentos o subir indiscriminadamente el precio de los alimentos raya en la cuestión de que se ha pecado o ¿qué tipo de falta es? Y ustedes ¿qué reflexión tienen acerca de esta situación que se pudiera dar?

+ TPM: Para algunos, es posible que hablemos de algo coyuntural, pero otros, de una coyuntura tal vez demasiado amplia, que pueden ser 10 años o más. Ciertamente, nosotros tenemos que ver que hay respuestas de tipo coyuntural, respuestas emergentes que de ninguna manera nos van a marcar el camino que nosotros debemos seguir como Nación, sino ante la urgencia, como puede acontecer y de hecho aconteció en el caso de Tabasco, o como ha acontecido en otras situaciones así en México, hay respuestas de emergencia. Verdaderamente no podemos nosotros confiar que ese sea el camino más claro, más seguro, sino tenemos que verlo como un acontecimiento de tipo “cuestionador” para todos. Pongo en el caso, vamos a suponer, en el caso de Oaxaca, que es donde más conozco el ambiente y la situación de nuestros pueblos, de nuestra gente. Ahí no sólo tenemos crisis alimentaria, sino también tenemos crisis de agua. Claro, también es alimento en cierta manera. Pero vemos cómo no se ha dado respuesta de fondo y continuamos con los programas y proyectos que en verdad solamente dan solución por un momento. Por ahí algunos hablaban de una solución de “aspirina”, es decir, un calmante con la situación que ahorita se está viviendo.

De alguna manera nosotros tenemos que retomarla, no es el decir: “esto es lo definitivo”, sino que se tiene que analizar y se tiene que profundizar y ahí es donde tenemos el espacio cada uno de nosotros. Si verdaderamente amamos la vida y amamos a nuestro México, tenemos que buscar caminos adecuados. Porque desde hace mucho tiempo se ha venido hablando de los pocos subsidios que ha tenido el campo y ahora ante la situación que estamos viviendo que es una crisis mundial y que ya en muchos países se han dado algunos conatos hasta de violencia. A nosotros actualmente, tal vez no nos ha tocado todavía fondo en esa crisis, pero en un momento para ponernos a reflexionar todos y decir qué nos corresponde a nosotros. El gobierno, en este caso, ante la situación, da una respuesta que esperamos que no se la única, sino que vaya dando respuestas y de una solución más permanente, no una solución solamente coyuntural.

+DDD: De los programas que hay actualmente en el campo, que son pocos, ya algunos los mencionaron ustedes. Nuestra gente que vive en el campo, sí necesita que le den, pero más necesita que le enseñen, que lo capaciten a producir. Porque les estamos enseñando mucho a recibir pero también hay que enseñarlos a dar y a producir. Es muy marcado, entre la gente que viven en el campo, que ya está esperando que le llegue. Hay que enseñarla a producir, hay que enseñarla a dar. Entonces yo propongo que se les siga apoyando a estos hermanos pero que se les enseñe, se les capacite a producir, se les enseñe a dar y después se les acompañe también, que no se les deje solos, porque necesitan que nosotros, y quienes tienen la autoridad y quienes tienen capital los acompañen y los apoyen.

En cuanto a los precios, que pueden ahora variar; invitamos a nuestros hermanos a que seamos, en estos momentos, seamos solidarios. Seamos solidarios, sobre todo, con los más necesitados y a que no escondamos y no abusemos. Que seamos solidarios con los que menos tiene, todos.

+ MEC: Yo creo que siempre, en todo tiempo, en los tiempos ordinarios y más en los tiempo de emergencia, siempre se deben guardar los precios justos a fin de hacer llegar de manera fluida y más proporcionada todos los productos básicos al mercado. Es, realmente, una gran falta aquel que va incrementando desproporcionadamente los precios y claro que a mayor aumento pues hay mayor responsabilidad y mayor, también, falta moral y falta, también, contra la humanidad.

Y ahí viene también la gran labor que constantemente debe hacer la Iglesia de estar llamando a la honestidad, a la rectitud, a la escala de valores y no dar la supremacía a los bienes de este mundo y al mismo dinero. En estos días, la palabra de Dios nos ha estado insistiendo mucho en cómo se corrompe el corazón del hombre y de la mujer cuando vienen con una tendencia, desproporcionada, hacia la búsqueda del acumular y de la posesión de los bienes y el dinero. Se corrompe esa persona y también va favoreciendo la corrupción en la sociedad.

Entonces, creo que en esta y otras muchas materias, nuestros problemas son, en gran parte, educacionales y nosotros abrigamos que en las circunstancias que se vayan presentando, que ojala sean las menos graves y lo menos impactantes posibles, pero lo que se vaya dando en esto de la dificultad de la adquisición de los alimentos, pues que vivamos haciendo prevalecer en nosotros el sentido de la solidaridad. Un verdadero sentido social. Un verdadero sentido cristiano, para no atropellar y llevarse entre los pies a la persona de los demás, especialmente a los más pobres y a los más vulnerables.

Antonio Román (La Jornada): Yo quisiera un análisis; ¿Cómo ven ustedes la situación del país? ¿Hay riesgo de un estallido social? ¿De un movimiento armado? ya los hemos visto, por lo menos en algunas zonas de Oaxaca precisamente. Si sigue una situación como se apunta pudiera ser tan grave, por que incluso los subsidios que ayer anuncia el presidente son para el consumo, no para la producción. También creo que ustedes se dan cuenta como los campesinos se parten el alma durante seis meses que dura la cosecha y al final dejan perder sus productos por que resulta más caro cosecharlos.

+ TPM: En este caso, cuando hablamos de participación de todos, ciertamente, no podemos hacer a un lado, no solamente el aspecto profético de nuestra iglesia, que en algunos casos si ha denunciado y en algunos de esos casos viene también la participación de los medios de comunicación social, que en verdad poco eco tienen las palabras proféticas, para que puedan llegar a todo el pueblo; o muchos de esos ven a veces bajo la trinchera de nuestro pensamiento y decimos: “están equivocados”. Por que sí sabemos de la acción de algunos Obispos dentro de su campo, tal vez quisieran, de alguna manera tener y decir: “así tienen que hablar, así tienen que decir”. En algunos momentos ha habido esas manifestaciones, esas expresiones posiblemente de todo el Episcopado, o de algunos en particular en comisiones, pero siento que en esto ya el trabajo profético se manifiesta y debe manifestarse en todos, porque precisamente por nuestro ser de bautizados, tenemos que ser profetas. Y en un mundo tan problemático, tan pluralista, ciertamente, la voz, aunque sea del Episcopado, para algunos señalan un camino, para otros es una voz molesta que hay que hacer a un lado. Pero yo creo que en esto, que bueno es verdad que en este momento cada uno nos preguntamos, si en verdad en el campo donde nosotros estamos ¿Cuál es nuestro papel y de qué manera estamos nosotros siendo esa voz profética?, por que en verdad eso es lo que nos esta pidiendo el Señor en las nuevas situaciones y en las nuevas coyunturas que estamos viviendo.

+ DDD: Sí estamos haciendo y sí estamos hablando, lo que pasa que a veces, a lo mejor no se escucha nuestra voz, o no se ve nuestro trabajo. Yo coordino a nivel nacional la Pastoral Penitenciaria y estamos yendo a trabajar con los presos, de que menos, dos días a la semana a 450 cerezos. Estamos viendo, estamos en actividad, más de cuatro mil personas. Estamos trabajando, estamos haciendo, estamos impulsando mucho programas preventivos. Yo quisiera que, ya que estamos ante los medios, tengo esa oportunidad: nosotros tenemos necesidad de programas preventivos de la violencia, tenemos necesidad de programas preventivos hacia los jóvenes, a los niños para que no caigan en la violencia. Y cuando nosotros hacemos estos programas, no tienen resonancia. Pero sí estamos hablando, si estamos diciendo, a lo mejor nos falta más, gritar con más fuerza, no sé, pero de que estamos hablando, sí estamos hablando, estamos haciendo, sí estamos haciendo y comparto con ustedes este dato que yo promuevo a nivel nacional.

Maria Eugenia Jiménez (Milenio): El acaparamiento y la especulación, ¿es pecado social?

+ MEC: Todo pecado tiene siempre una dimensión social. No solamente es un pecado individual o personal si no siempre todos los pecados tienen una dimensión social, y es precisamente algo que debemos concientizarnos cada vez mas, porque vivimos muchas veces en lo religioso y ya no se diga en lo civil, un individualismo. Y sólo nos movemos en esa esfera, incluso llegamos a pensar que la falta simplemente es una responsabilidad única que se concentra en nosotros mismos y ya. Todo lo que hacemos tiene siempre consecuencias, tiene siempre un efecto en los demás, y todo pecado de todas las materias tienen repercusión social, ya no se diga las que son específicamente las materias relativas a una relación con los demás. Entonces siempre es algo que debemos crecer, adolecemos desde hace mucho, de (por) individualismo, en todos los niveles, y es algo que debemos combatir desde la familia, ir formando la conciencia social, la conciencia hacia los demás, la corresponsabilidad, el compartir, todo eso es necesario. Por eso nuestras faltas se dimensionan con mayor gravedad, precisamente por sus efectos y consecuencias sociales.

Prensa CEM: Escuchamos dos últimas preguntas.

Paola Wong, Reforma: Se percibe este tipo de pronunciamientos como una reiteración ante lo que se está viviendo en el país, con el narcotráfico, y ahora con la crisis alimentaria. Cuando existe una reiteración a la sociedad, pero nada más se queda en un vacío. Llamar a la sociedad ¿A qué se refieren con llamar a la sociedad? Cuando estamos viendo que tanto la crisis, como el crimen organizado son coyunturas, no solamente son coyunturas sino que realmente está habiendo un aumento considerable. Como autoridad moral que es la Iglesia. Realmente, más allá de hacer un llamado a los católicos, hacer un llamado a la sociedad, que a lo mejor es una reiteración de lo que dijo el compañero Antonio, más allá de llamara ala sociedad, ya lo han hecho, es lo mismo que dice la Arquidiócesis. Más allá de eso, ¿qué puede hacer la Iglesia?

Reportera: ¿es tardía la respuesta del gobierno a esta crisis alimentaria?

+TPM: En este caso, precisamente cuando se habla de la participación de todos, quiero poner un pequeño ejemplo, ya han estado en el estado de Oaxaca, en donde, por un lado se habla mucho de la separación Iglesia y Estado, sin embargo, dentro de la cultura de los mismos pobladores, de la gente, hay mucha relación entre Iglesia y Estado. Yo he tenido la oportunidad de dialogar con las autoridades en muchos lugares a donde voy y donde estoy. Y les he dicho expresamente eso: creo que sobre nuestras espaldas pesan muchas cosas que en lugar de unirnos nos separan. Y una de esas cosas es cualquier relación que hay entre funcionarios y jerarcas de la Iglesia, pudiéramos decir así. Ya suelen, una serie de personas, opinar y decir: “esto está mal”. Si la Iglesia, en este caso, se acercara en ese diálogo con instituciones, buscando un camino, creo que por otro lado sería ya una respuesta.

Además, cuando hablamos de participación de todos. Es muy claro que seguirá siendo coyuntural si tratamos solamente de parchar esta situación que proviene desde muy de fondo, desde nuestras familias. Si vemos la situación que vive la familia mexicana. Si todo lo nuevo que está apareciendo en relación con matrimonios, en fin, pudiéramos nosotros darnos cuenta de la magnitud del problema, porque sabemos que muchas de esas situaciones provienen de familias desintegradas o familias que no han sabido realmente cumplir con la misión. Hablar de participación de todos, también tendríamos que hablar de trabajos específicos de prevención y de trabajo de familia. Porque en verdad no podemos dar una respuesta solamente inmediata. Tenemos que buscar razones y causas y creo que es ahí donde podemos nosotros entendernos un poco mejor. Si todos trabajamos con el mismo pueblo, qué importante será entonces ponernos de acuerdo, sobre todo aquellos que ejercemos una función de liderazgo dentro de la comunidad, como pueden ser autoridades civiles, autoridades religiosas, autoridades educativas, y fomentar programas que sean comunes.

Hay cosas que en verdad nos pudiéramos favorecer tanto y ayudar tanto y que en verdad lo viéramos como un camino fiable, y no como un camino que inmediatamente es juzgado y criticado por ese acercamiento que puede haber. Siento que muchas de esas cosas que nos heredó el pasado, tenemos que mirarlos en un pluralismo que hoy tenemos, como una búsqueda. En ese pluralismo también nos podemos entender.

La Iglesia, por ejemplo, habla de esa relación que debemos de tener con otros grupos religiosos, algunos de ellos que profesan la fe cristiana. O algunos otros que no son precisamente de fe cristiana, pero que tenemos que tender esos puentes y relacionarnos con ellos. Solamente cuando busquemos ese camino de acciones comunes entre todos, sería ya una respuesta, cuando hablamos de la participación de todos.

+DDD: Si una nación impulsa la industria y descuida el campo, va hacia un desarrollo, pero no seguro. La experiencia nos muestra, la historia nos muestra, si queremos el desarrollo, hay que impulsar el campo, y desde el campo apoyarnos para crecer la industria y para irnos hacia el desarrollo.

Entonces lo que estamos viviendo, lo que está sucediendo es una consecuencia de haber impulsado, a lo mejor, la industria y haber descuidado el campo. Eso en cuanto a la pregunta que hacía la compañera. Pienso que es un resultado. El campo lo hemos olvidado y la industria se ha desarrollado, pero nuestro desarrollo no es seguro porque no dimos los pasos que la historia nos muestra, la experiencia nos muestra, que debemos de dar.

Reportera: pero ¿es tardía la respuesta del gobierno de Felipe Calderón?

+DDD: Es tardía en el sentido de que el campo hace años que está descuidado. A él le toca o nos toca en estos momentos dar una respuesta así. Pero entendamos de dónde viene.

+MEC: La Iglesia coyunturalmente hace llamados, pero tiene una labor constante de trabajo, una labor constante de concientización, de formación, a través de múltiples grupos de diversa índole, tanto con niños como con jóvenes como con adultos, familias. Entonces es una labor constante que hacemos en miles de pueblos de México, a través de muchos sacerdotes. Es una labor siempre perseverante y que sin duda va calando, de alguna manera, en las personas.

También en ciertas áreas tiene una labor realmente hasta laudable. Por ejemplo en relación a todo el problema de los migrantes, la Iglesia es de las instituciones que más hace en México, a través de múltiples casas de migrantes que tenemos tanto en la frontera norte como en la frontera sur. Toda la labor que hace Cáritas, en ese sentido de los más pobres y de manera específica con los hermanos que van en sus itinerarios hacia el norte, buscando mejores condiciones de vida.

Y también está el constante llamado que hacemos dominicalmente en las Iglesias, entonces es una labor muy amplia, muy extensa, no es nada más en ciertos momentos los llamados que hacemos. Entonces eso lo vamos haciendo los mismos feligreses. Hay muchísimo laico con un gran sentido de solidaridad y de compromiso que sin cobrar un centavo están constantemente comprometidos en educar a niños, jóvenes y adultos. O en estar alentando comunidades. Son miles de gentes anónimas y también gente que hace gran caridad en los pueblos, que no se conoce sino muy esporádicamente, aveces en algún programa de televisión, personas que están viviendo con gran sentido social y con gran sentido cristiano.

Prensa CEM: Agradecemos su presencia.

 

© 2008 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO