Oaxaca, a 10 de diciembre de 2006


RECORRAMOS JUNTOS EL CAMINO DE LA PAZ.

Comunicado de Prensa


Una vez más hacemos un llamado al gobierno, a los líderes de la APPO y a los partidos políticos para que resuelvan lo más pronto posible este conflicto; la sociedad de Oaxaca, a pesar de los graves daños sufridos, ha sido paciente y prudente; ahora necesita ver más acciones decididas y sistemáticas que sean señales claras de que realmente se quiere la solución definitiva y de fondo; ya no hay pretextos para retardar dicha solución. Queremos una paz autentica y duradera fincada en la justicia, en el bien común, en la unidad y en la verdad.

Oaxaca está aprendiendo de este conflicto y quiere empeñarse en impulsar una nueva etapa tanto en el modo de gobernar como en la vida de la sociedad; esta nueva etapa pasa necesariamente por la reconciliación de toda la sociedad, por una reforma profunda del Estado y por un plan de desarrollo para Oaxaca.

1.- La Reconciliación de la sociedad.

Hay resentimientos y heridas dolorosas en lo económico, en lo político y en lo social. Es hora de reconocer errores y restaurar los daños, es tiempo de enderezar caminos torcidos y sanar heridas; urge actuar rápido para que las divisiones y el encono no nos enfrenten más, nos paralicen ante los problemas y nos impidan buscar soluciones posibles. Es tiempo de sembrar verdad y confianza para cosechar respeto, comprensión y convivencia pacífica; es tiempo de reconciliarnos para humanizarnos y humanizar nuestra sociedad.

En este espíritu, convocamos a todos los creyentes y personas de buena voluntad a emprender el camino de la Reconciliación Social con la celebración de las posadas y Navidad; necesitamos recuperar la confianza, la amistad y la alegría sana. Hagamos un esfuerzo extra en todas las comunidades abriéndonos a la participación de todos los sectores sociales; que el acto religioso tradicional de la petición de posada culmine en una convivencia alegre en los atrios de los templos y centros de las comunidades; lo necesitamos especialmente en el centro de la ciudad de Oaxaca. Pido a todos los sacerdotes promover y cuidar el acto religioso, tomar la iniciativa o colaborar con los demás sectores para que la convivencia social sea un paso firme en la reconciliación de todos.

2.- Una Reforma profunda del Estado.

La paz auténtica y duradera en Oaxaca pasa necesariamente por leyes e instituciones legítimas y justas que respondan a las realidades y necesidades fundamentales sentidas en nuestro Estado; de aquí la urgencia de una reforma profunda del Estado que garantice la justicia social, la convivencia pacífica y una mejor forma de gobernar.

La nueva etapa requiere un cambio profundo de actitud en todos los gobernantes y servidores públicos tanto a nivel municipal como estatal, mayor cercanía y atención a las necesidades fundamentales de las comunidades, una lucha frontal contra la corrupción y la impunidad, una voluntad decidida y patente de promover la justicia y el bien común para sacar adelante a nuestro Estado.

Para la Reforma del Estado es determinante la organización y participación de todos los sectores de la sociedad en vistas a contribuir con propuestas constructivas que lleven a las reformas profundas que Oaxaca requiere. Sería importante que los representantes de todos los sectores designaran una especie de Consejo con autoridad moral que acompañe el proceso, informe oportunamente a la sociedad y garantice se incorporen todas las propuestas justas y pertinentes de la sociedad.

3.- Un Plan de Desarrollo para Oaxaca.

El gran desafío es superar los grandes rezagos y enormes desigualdades sociales; esto no se realiza de la noche a la mañana ni en unos cuantos años, de aquí la urgencia de diseñar un Plan de Desarrollo para Oaxaca que con decisión, gradualidad y recursos adecuados, afronte dichos rezagos.

Se requiere de un plan más allá de periodos sexenales ¿Podría diseñarse dicho plan para los veinte o veinticinco próximos años?. En nuestra sociedad hay personas capacitadas, con sensibilidad social y un grande amor a Oaxaca quienes, con el apoyo de una asesoría ágil, podrían elaborar una buena propuesta de este plan.

Esta nueva etapa no es un espejismo o algo imposible, pero sólo será realidad con la participación generosa de todos los actores y sectores de la sociedad haciendo a un lado los intereses personales o de grupo; si no es así, padeceríamos pronto una desilusión y frustración social difícilmente superable. No son pocos los grupos sociales y pueblos que, sin perder su dignidad, han resurgido de peores crisis y hoy se nos muestran como grupos y pueblos ejemplares, de pie y con dignidad. Oaxaca tiene una oportunidad histórica para levantarse y enderezar el rumbo; una oportunidad que no podemos desperdiciar.

Oaxaca ha ofrecido su cultura, sus bellezas naturales y mano de obra al país; ahora requiere de su apoyo para levantarse y caminar con decisión.

Mantengámonos firmes en la oración y en la reflexión. Que Santa María de Guadalupe, Madre de Dios y madre nuestra, nos acompañe para derribar las barreras de egoísmos y resentimientos que impiden la paz; que nos ayude a abrir el corazón para dar posada en nuestra sociedad al Niño de Belén, Príncipe de la paz y del amor. Nuestro saludo cordial y bendición para todos.



+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

+ Oscar Campos Contreras
Obispo Auxiliar de Antequera-Oaxaca

 


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