Oaxaca, a 17 de diciembre de 2006


NAVIDAD, TIEMPO DE RECONCILIACIÓN Y DE PAZ

Comunicado de Prensa


Hemos iniciado las posadas; la celebración de las posadas son una manera de esperar y preparar la Navidad, pero en Oaxaca ¿Qué podemos esperar en esta Navidad?

En nuestra sociedad, muchos que no tenían que ver con el conflicto perdieron su trabajo, otros han cerrado sus negocios como resultado de la violencia y enfrentamientos; lo más grave son los daños palpables de la desconfianza, los resentimientos, el haber sido detenidos y encarcelados buen número de personas sin cometer delito, el miedo, el encono y las divisiones en la sociedad; no pocos han quedado paralizados con desilusiones y frustraciones sociales ¿Qué buena noticia puede traernos la Navidad?.

¿Tiene algún sentido celebrar las posadas en Oaxaca en un ambiente tan dañado? ¿Vale la pena celebrar la Navidad?. Precisamente, por los males sufridos y el ambiente negativo que respiramos, necesitamos rescatar y vivir el sentido auténtico de la Navidad.

La Navidad nos llama a abrirnos al encuentro con los demás, a convivir compartiendo lo bueno que tenemos y a alegrarnos juntos; las posadas son una manera práctica y efectiva de responder a esta llamada, de aprender a convivir.

Nos haría bien abrir los ojos y el corazón para palpar cómo en estos días todo mundo se moviliza aunque por diferentes motivos: los padres de familia, los jóvenes y los niños; los comerciantes se preparan porque esperan vender y ganar más, muchos emigrados en Estados Unidos se ponen en camino para visitar a sus familiares en nuestro país sin importar contratiempos, cansancios y gastos. Todos están dispuestos a un esfuerzo y trabajo extra porque la alegría del encuentro con los seres queridos compensa todo sacrificio.

Nos haría bien reflexionar y experimentar personalmente cómo el Niño de Belén es la respuesta a todas las preguntas que hacen y pueden hacerse las personas, es la luz para toda confusión y oscuridad, serenidad para toda preocupación y angustia, perdón para toda ofensa, unidad para toda división, paz para toda violencia y enfrentamiento.

Pero es indispensable escuchar y meditar desde el corazón lo que significa que el Hijo de Dios se haga Niño para salvarnos; entonces experimentaremos que el Niño Pobre de Belén nos hace ricos; que el Niño Débil nos hace fuertes, que el Niño Pequeño nos hace grandes; en Él siempre encontraremos más de lo que esperamos escuchar y recibir.

Por esto, más que en años anteriores, necesitamos preparar la Navidad con las posadas en las familias, barrios y comunidades; necesitamos crear espacios y momentos de convivencia y alegría sana sin marginar a nadie; necesitamos hacer un esfuerzo sincero para acercarnos, perdonarnos, comprendernos, convivir y alegrarnos sanamente las autoridades y servidores públicos, los maestros y sus familiares, las organizaciones civiles y líderes sociales, todos los ciudadanos. No somos enemigos sino hermanos; los enemigos de todos son la injusticia social, la pobreza y la corrupción.

En este espíritu exhortamos a todos los católicos a participar activamente en la tarea urgente de la reconciliación social; Oaxaca necesita de todos para curar las dolorosas heridas. Si en las posadas y en la Navidad cada uno se acerca a un hermano, disipa la desconfianza, le hace ver el camino auténtico de la justicia y es capaz de convivir en paz, está construyendo así el futuro de Oaxaca; si cada barrio y comunidad crea un espacio abierto de encuentro y de alegría sana, está poniendo cimiento firme y pilares sólidos a la paz.

Los sacerdotes, religiosas y agentes de pastoral desde nuestra misión, tenemos mucho que aportar a la reconciliación social: impregnemos de su sentido auténtico las posadas y la Navidad, multipliquemos los espacios y guías que acompañen dicha celebración. Abramos a la paz nuestros hogares, nuestras comunidades y nuestro Estado de Oaxaca. ¡Demos posada a la paz que nos trae el Niño de Belén!.

Necesitamos celebrar así las posadas y la Navidad para mitigar un poco el dolor de las heridas y restaurar el tejido social, para transitar en paz hacia una sociedad más justa con ciudadanos más responsables, con mejores autoridades y líderes sociales, para reencontrar la verdad y el amor.

Nuestro saludo cordial y bendición para todos.


+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

+ Oscar Campos Contreras
Obispo Auxiliar de Antequera-Oaxaca

 

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