Oaxaca, a 29 de octubre de 2006



No destruyamos a Oaxaca


Comunicado de Prensa

La escalada de agresiones que se han dado en los últimos días provocando más muertes, muestra que unos cuantos no quieren un cambio cualitativo para Oaxaca; sólo una actitud perversa puede desear ver a su familia enfrentada o la sangre de alguno de sus miembros. Nos duelen todas las muertes acaecidas a raíz de este conflicto, es necesario se investigue a fondo y no queden impunes; ciertamente hay responsables directos pero también hay una responsabilidad de quienes, pudiendo colaborar a la distensión, continúan abonando a la violencia.

Ya hemos señalado que la vida de una sola persona vale más que cualquier ventaja económica, que cualquier cargo político o liderazgo social. La vida humana es sagrada.

¿Hacia dónde pretenden llevar a Oaxaca los actores que se han convertido en protagonistas de esta situación?. Cuando se pone ya en grave riesgo la integridad física de los ciudadanos, no sólo aumenta la tensión social sino que se impide razonar en la búsqueda del camino que Oaxaca necesita para su desarrollo; Oaxaca no necesita las polarizaciones ni los enfrentamientos, Oaxaca no necesita ese tipo de respuestas para construir su futuro, sino la participación razonada y propositiva de todos para que cada quien aporte lo mejor que tiene.

Por la violencia se está construyendo en Oaxaca un muro más vergonzoso y dañino que el que se pretende construir en nuestra frontera con Estados Unidos; un muro que nos va a impedir el paso a una sociedad más justa y solidaria porque retarda la educación de calidad, el desarrollo integral, el servicio de la autoridad centrado en la promoción y defensa del bien común, las reformas estructurales consensuadas y la responsabilidad social; un muro que ya nos está separando y enfrentando.

La vida, el bienestar, y el futuro de los oaxaqueños no puede ser un peón de ajedrez para los intereses de algunos grupos que sólo buscan ubicarse en el poder social, político o económico. La vida, el bienestar y el futuro de los oaxaqueños es un desafío que debe unirnos y no enfrentarnos; todos somos responsables, de distinta manera, de construir o destruir el futuro de Oaxaca. En este sentido exhortamos a todos a:


1.- Colaborar en el restablecimiento del orden.

Si desde hoy van a operar ya en la ciudad las fuerzas federales de orden y no de represión, es importante que Ciudadanos de Prestigio Moral, Comisiones de Derechos Humanos y los Medios de Comunicación Social le den seguimiento como testigos fieles de está importante tarea e informen oportunamente a la sociedad; la manipulación de la información sólo provoca desconcierto, desconfianza, miedo y desesperación.

Las fuerzas federales tienen la oportunidad de acercarse en actitud de respeto a la sociedad oaxaqueña y demostrar que están realmente al servicio de las garantías y derechos fundamentales de toda persona humana. Transitemos este paso necesario con serenidad, con paciencia y responsabilidad; cerremos las puertas a los rumores y, sobre todo, a la tentación de la venganza. Nadie con el corazón dañado por el egoísmo o el odio podrá verdaderamente ayudar a reconstruir la sociedad.

2.- Facilitar el regreso a clases

La decisión de volver a clases, el día de mañana, es sin duda uno de los pasos significativos que permitirá avanzar hacia la solución; nos congratulamos por esta luz que alimenta la esperanza, por lo mismo, es importante recibir bien a los maestros y no hacerles un ambiente contrario que sería también en perjuicio de los niños. Facilitemos y exijamos cumplan bien su misión, pero no entorpezcamos su labor. Nos conviene a todos el regreso a clases sereno y responsable.

Los maestros tienen una deuda con los niños, con los padres de familia y con la sociedad; les espera un doble desafío: rescatar bien académicamente el curso y recuperar su prestigio y autoridad moral. Una oportunidad privilegiada para mostrar con hechos su voluntad de impulsar una educación de calidad y de que su misión principal es luchar por una sociedad mejor desde las aulas.

3.- Intensificar la oración

Intensifiquemos la oración a todos los niveles y, para quienes sea posible, unámosla al ayuno y a la caridad; es la oración más agradable al Señor. Que los templos se mantengan abiertos para las celebraciones programadas y para la oración de nuestro pueblo.

Que la luz del Espíritu Santo nos ilumine a todos para poder discernir con claridad el proyecto de Dios para nuestro pueblo y disponga nuestro corazón para reconocer que sólo en la unidad, en la responsabilidad social y en la paz, podremos lograr un futuro mejor. Que la intercesión de la Virgen Madre de Dios en su advocación de Nuestra Señora de la Soledad y de la Inmaculada de Juquila nos alcance esta gracia para Oaxaca.

Nuestro saludo cordial y bendición para todos.


+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

+ Oscar Campos Contreras
Obispo Auxiliar de Antequera-Oaxaca

 


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