San Cristóbal de las Casas, Chis a 8 de abril de 2007


“EL SEÑOR HA RESUCITADO”

(Lc 24, 34)

MENSAJE DE PASCUA 2007

El anuncio pascual resuena hoy en toda la Iglesia: ¡Cristo ha resucitado! Él vive más allá de la muerte. Es el Señor de los vivos y de los muertos. En la “noche más clara que el día”, la Palabra omnipotente de Dios, que ha creado el cielo y la tierra y que ha formado al hombre a su imagen y semejanza, nos llama a una vida inmortal, nos infunde renovada esperanza.

¡Aleluya!

De la profundidad de la noche y del abismo del sepulcro, ha surgido el grito: “¡Resucitó!”. A las mujeres, que despuntando la mañana pretenden embalsamar el cuerpo de un difunto, les son dirigidas las palabras: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?” (Lc 24,5). Y todo cambia para ellas y para la humanidad. Por eso, en este día, queremos saludarles con la gran noticia: “¡Felices Pascuas! ¡El Señor ha resucitado!”. No está muerto nuestro Dios; está vivo. “No busquen entre los muertos al que vive”, es una consigna de renovación de la vida, de la sociedad, de las estructuras opresoras que nos sumergen en el miedo. Es la llamada a no vivir como muertos, con el espíritu adormecido, hundido y corrupto. Creer en este mensaje es “levantarse”, resucitar, ponerse de pie y erguidos, con toda la dignidad y la libertad de personas nuevas. Es llenarse de esperanza, de optimismo, de alegría. Es tener renovados impulsos de construir un mundo nuevo.

Nuestra Pascua

Pascua es el paso del Dios omnipotente, que libera al pueblo de Israel, que deja atrás la esclavitud y la opresión del pueblo en Egipto, que se muestra con brazo potente y mano poderosa. Pascua es el paso de nuestro Señor Resucitado, que vence la muerte y el pecado. Pascua es el paso de todo hombre y mujer que, superando el egoísmo y la injusticia, dejando atrás el pecado, resucita a una nueva vida. Con la victoria pascual de Cristo, podemos vencer las cadenas más esclavizantes, personales, sociales y estructurales. Por eso, en este día, exclamamos con entusiasmo: ¡Felices Pascuas!

A los hombres y mujeres pesimistas que, como los discípulos de Emaús, han abandonado la empresa de construir el mundo de Jesús; a quienes han desertado de la ilusión y ya no tienen esperanzas; a quienes, frente al fracaso prefieren la huida y la retirada; a quienes se llenan de amargura y se consuelan en lamentos y críticas, les decimos: ¡Felices Pascuas! El Señor resucitado camina silencioso a tu lado, comprende tus decepciones, comparte tu dolor. Frente al caminar pesimista de un mundo que se ahoga en sus propios errores, proclamamos que Cristo ha resucitado, que está vivo y victorioso. Vale la pena volver a creer en la vida, en los demás, en el amor. Nuestro Dios está vivo y camina a nuestro lado.

Nueva vida en Cristo

La resurrección fue gestándose en el silencio y en la oscuridad. Hoy también se gesta un mundo nuevo, en el anonimato de quien lucha por la vida, de quien opta por construir antes que destruir, por unir antes que dividir, por sembrar antes que abandonar los campos estériles y los proyecto truncados. La resurrección de Jesús nos devuelve la ilusión de que otro mundo, más justo y fraterno, es posible. La resurrección de Jesús se actualiza cuando defendemos la vida, la más débil y desprotegida, la que a los ojos de los poderosos parece inútil, la incipiente en el seno materno, la de los indígenas y campesinos, la de las mujeres y de los ancianos. ¡Felices Pascuas! La vida ha triunfado.

El Caminante

Hoy es resurrección. Hoy podemos decir a los migrantes que otro peregrino se une a su caminar. Quien se dirige a una tierra extraña, en peligrosa aventura, puede sentir la compañía de Jesús resucitado, que se une a su paso, que acompaña su riesgo, que escucha su desilusión, que alienta su esperanza. Y así como Jesús se acercó a los caminantes desconsolados de Emaús, hoy nuestro compromiso será escuchar el clamor del creciente número de migrantes, expuestos a todos los peligros, y de sus familias abandonadas. Jesús resucita cuando luchamos por sus derechos a una tierra, a una vida, a un trabajo, y por el respeto a su dignidad.

Jesús le dijo: “María” (Jn 20, 16)

María Magdalena no esperaba vida. La muerte, el silencio y la soledad, serían toda su compañía. Y he aquí que, cuando el dolor apremia y la ilusión se agota, una palabra, dicha con tanto amor, le devuelve la esperanza: “María”. Es el reconocimiento de la persona, la confianza en una mensajera, portadora de la más grande nueva. Hoy, por todos nuestros pueblos, viven y sobreviven muchas “marías”, - así, con minúscula – de las cuales se olvida su nombre, como para someterlas al anonimato y colocarlas en un concepto genérico que desvirtúa la personalidad. Mujeres que no son vistas ni tomadas en cuenta, que sirven, son usadas y abandonadas, Hoy, todas estas “marías” creerán en la resurrección si escuchan una palabra que les devuelva su dignidad, que les muestre respeto, cariño y comprensión. Hoy, también para ellas queremos anunciar: ¡Felices Pascuas! El Señor resucitado las convierte en testigos de una nueva vida y les confía su más valioso mensaje.

Misión

“A este Jesús, Dios lo resucitó y de ellos somos testigos nosotros” (Hch 2, 32). Pedro, testigo de la resurrección, proclama delante del pueblo una nueva vida. Quien antes temblaba de miedo, ahora se transforma en testigo valiente. Para creer en el Resucitado es necesario salir de uno mismo hacia los otros, hacia el Otro, con los aromas del afecto, del encuentro gratuito, de la búsqueda profunda. Es necesario mirar hacia delante, hacia la esperanza y hacia la comunidad, no detenerse sólo en la contemplación del suelo, donde está la tumba. La experiencia de fe en la resurrección no puede quedarse en imágenes bellas o palabras bonitas; tenemos que hacerla presente hoy con nuestros actos. Si creemos en un “Cristo Vivo”, tenemos que demostrarlo con nuestras obras: defendiendo la vida, sembrando esperanza, resucitando de la muerte y del pecado. ¡Felices Pascuas!

 

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas
+ Enrique Díaz Díaz
Obispo Aux. de San Cristóbal de Las Casas

 

 

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