Tehuacán, Puebla., 26 de abril de 2007

 


Siempre a favor de la vida humana

Finalmente, porque así lo decidió la mayoría legislativa del Distrito Federal, es más valioso el derecho de la mujer embarazada a decidir aparentemente sobre su propio cuerpo, aunque eso implique la supresión de otro ser humano que ha empezado a gestarse en su vientre. De esta manera el útero, que debiera ser el lugar más seguro para la vida, se convierte en el lugar más peligroso.

Se buscarán otras instancias, por ejemplo la inconstitucionalidad de la ley aprobada.

Es cierto que con la ley aprobada no se está mandando a la gente a abortar; pero se abre una puerta muy ancha de permisividad, que provocará en la mentalidad de muchos y muchas, especialmente jóvenes, mayor número de relaciones sexuales buscando la satisfacción del placer sin la responsabilidad de la procreación.

Por otro lado, de un plumazo se redefinió el aborto como “la interrupción del embarazo después de la décimo segunda semana de gestación”. Demasiado fácilmente se define que si se interrumpe el embarazo antes de ese tiempo, no hay aborto. Invito a usted a observar fotografías o videos de una “interrupción del embarazo” que ya tenga doce semanas de gestación: las imágenes son elocuentes, no se interrumpe el desarrollo de un gusanito o de una ranita, sino de un ser humano.

Efectivamente, el proceso de gestación, que no es criterio de fe sino precisión de la genética, es sorprendente:

· A las dos semanas de vida se inicia el desarrollo del sistema nervioso.

· A las tres semanas empieza a diferenciarse el cerebro, aparecen inicios de lo que serán las piernas y los brazos y el corazón inicia sus latidos.

· A las cuatro semanas ya empiezan a formarse los ojos.

· A las seis semanas la cabeza tiene su forma casi definitiva, el cerebro está muy desarrollado, comienzan a formarse manos y pies, empezando los movimientos espontáneos, muy pronto aparecerán las huellas dactilares, las que tendrá toda su vida.

· A las ocho semanas el cuerpo está bien proporcionado, a pesar de que apenas mide 3 cm y pesa un gramo; el corazón late con firmeza, el estómago comienza la secreción gástrica, los riñones empiezan a funcionar; aparecen las uñas.

· A las nueve semanas se perfecciona el funcionamiento del sistema nervioso: reacciona a los estímulos y detecta sabores, pues se ha comprobado que si se endulza el líquido amniótico -en el que vive nadando dentro del vientre materno- ingiere más, mientras que si se sala o se acidula, lo rechaza.

· A las diez semanas mira achicando los ojos, deglute, frunce el ceño.

· A las once semanas ya se chupa el dedo, lo que puede verse perfectamente en una ecografía; orina, sonríe.

· Al final de la duodécima semana la mayor parte de los órganos están completamente formados; puede patear, doblar el pie, mover los dedos, cerrar el puño, voltear la cabeza, abrir la boca, apretar los labios.

No pretendo detenerme más en hacer ver lo insensato de la ley aprobada, con todo y que se argumente que así México entra al nivel de los países dizque desarrollados; prefiero invitar a usted a contemplar con fascinación lo maravillosa que es la vida humana desde su inicio. El varón y la mujer perfeccionan su sexualidad cuando la relación íntima queda abierta a la fecundación de una nueva vida humana, para acoger con respeto, proteger con delicadeza y promover su desarrollo con valentía.

El ser humano es la Obra Maestra de Dios en la creación. Usted puede colaborar responsablemente en esta acción creadora de Dios, con hijos engendrados y educados en la atmósfera de una relación estable y madura, fundamentada en el matrimonio sacramento.

Pido a Dios Padre Bueno por quienes están planeando un aborto; pido también por quienes, al contrario, anhelan ardientemente un nuevo hijo.

Dios bendiga a usted y lo/la llene de paz y fortaleza, de modo que su familia sea verdaderamente un “santuario de la vida”.

 


+ Rodrigo Aguilar Martínez

Obispo de Tehuacán

 

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