Oaxaca, a 7 de enero de 2007


EL AÑO 2007, UNA OPORTUNIDAD PARA OAXACA

Comunicado de Prensa

 

El año 2006 ha sido sin duda, en muchos años, el año más difícil que no queremos volver a vivir en Oaxaca. Hay daños graves que no se han reparado y heridas que no han curado; es palpable la división por las posturas encontradas, en no pocos hay resentimientos, encono y frustración; la falta de credibilidad en varios sectores aunada al debilitamiento de la figura del maestro, del político y del líder social, agravan el daño causado a la sociedad; aún no respiramos un ambiente normal y sano.

El año 2006 significó una fuerte sacudida para la sociedad oaxaqueña; nos mostró grandes vacíos, la debilidad de principios, de convicciones y de compromisos por el bien común; nos puso al descubierto la vulnerabilidad de la paz y de la justicia social ante la fuerza de intereses políticos y de grupos.

Esperamos que el año 2007 que iniciamos sea un año mejor para todos; para esto tenemos que darnos la oportunidad para recomponer el tejido social y darle a Oaxaca el rumbo que tanto necesitamos y que todos queremos. ¿Cómo enderezar el rumbo y emprender el camino de la justicia social y de la paz para Oaxaca? Dos tareas son fundamentales y urgentes: la reconciliación de la sociedad y la reforma a fondo del Estado; todos debemos interesarnos y participar de acuerdo a nuestro lugar y servicio en la sociedad.

1.- La reconciliación de la sociedad

La reconciliación de la sociedad no sólo concierne a las personas dañadas y grupos enfrentados en el reciente conflicto; hay malestar social y conflictos en el campo de la educación, de la política, de la impartición de justicia, por los límites de tierras. Es patente la urgencia de un esfuerzo serio de reconciliación que acerque y mejore las relaciones de los diferentes sectores con la sociedad y entre sí, especialmente los maestros, los políticos, los líderes sociales, los empresarios y profecionistas.

Es indispensable una reconciliación con nuestra identidad de personas y con nuestra cultura para poder realizarnos y aportar más al bien común. La reconciliación de la sociedad debe ir de la mano con la defensa de la dignidad humana y aplicando en serio la justicia social; sólo así es posible desactivar la causa de los conflictos.

2.- Una reforma a fondo del Estado

Es urgente una reforma del Estado; es buena señal la convocación para elaborarla pero hay que asegurar la real autonomía entre el poder ejecutivo, el poder legislativo y el judicial, que asegure los cauces jurídicos de la participación real de la sociedad en diferentes instancias y la ciudadanización de algunos servicios públicos, que instrumente la transparencia en la administración de los recursos. Una reforma que vaya al fondo, que satisfaga la justicia, de confianza y tranquilidad a la sociedad.

Es sano y benéfico que haya diferentes posturas ante los qué y cómos de la reforma del Estado con tal que se busque de veras el bien de Oaxaca; sería imperdonable perder la oportunidad histórica de implementar una buena reforma del Estado al impulsar a toda costa una sola visión, pero también sería irresponsable marginarse y desalentar la participación.

Tenemos que reconocer que hay necesidades y desafíos para los que la ciencia y la técnica tiene buenas respuestas, por ejemplo, comunicaciones, ofrecer instrumentos para facilitar y hacer más efectivo el trabajo; pero ante otras necesidades y desafíos la visión indígena ofrece respuestas más adecuadas, por ejemplo, la armonía con la naturaleza, la comunidad, el servicio y lugar de los mayores etc.; por eso se hace indispensable estimular la participación real de todos los sectores, asegurar la apertura y pluralidad en el proceso de elaboración de la reforma, fortalecer la credibilidad y la autoridad moral, mantener bien informada a la sociedad. Sería imperdonable hacer fracasar este intento.

Es indispensable dar tiempo suficiente a la reconciliación de la sociedad y a la reforma del Estado; no basta sólo el deseo y la buena voluntad para que Oaxaca mejore, es indispensable prepararse y colaborar para que estos deseos sean una realidad.

La iglesia, desde su misión y visión trascendente, defensora de la vida y salvaguarda de la dignidad humana, continuará colaborando en la instauración de la justicia y de la paz social. Invocamos de corazón la protección maternal de la Santísima Virgen y ponemos bajo su manto este año 2007.

Nuestro saludo cordial y bendición para todos.


+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

+ Oscar Campos Contreras
Obispo Auxiliar de Antequera-Oaxaca

 

 

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