Chiapas, P.N. Dgo., 6 de mayo de 2007

 

 

Mensaje a propósito de las elecciones

CONSTRUIR EL BIEN COMUN EN LA JUSTICIA Y LA PAZ

A todos los fieles católicos del Estado de Chiapas y personas de buena voluntad:

1.- Las próximas elecciones de diputados locales y presidentes municipales son un momento muy importante para el desarrollo de nuestro Estado y para cada uno de quienes aquí vivimos. Los obispos de las tres diócesis de Chiapas queremos invitarles a vivir este momento con responsabilidad. El proceso electoral nos da la oportunidad de elegir al candidato más adecuado para construir el bien común, para lograr aquellas condiciones que ayuden a que cada uno pueda desarrollarse como persona humana; a quien esté dispuesto a poner sus capacidades y habilidades al servicio de los demás, para vivir dignamente, en armonía con los demás.

2.- Cada vez más hemos ido cayendo en la cuenta de la importancia tan grande de la labor de los diputados en la vida personal, familiar y social. Su tarea es elaborar y aprobar las leyes que han de regir nuestra conducta en la sociedad. Con estas leyes buscan solucionar las necesidades que padecemos y los problemas que enfrentamos, respetando los derechos fundamentales que cada uno tiene como persona humana, y mirando de manera especial por los más desprotegidos.

3.- La función de los presidentes municipales es principalmente administrativa. Para desempeñar el cargo se necesita gran honestidad y una habilidad que permita aprovechar al máximo los recursos humanos y materiales para bien de la comunidad. Quien tenga en sus manos este servicio es el rostro más cercano de la autoridad civil en la sociedad. De ella o de él mucho depende que pueda fortalecerse la confianza del pueblo en la autoridad.

4.- Los candidatos a estos puestos de servicio público y sus colaboradores surgen de las comunidades. Ahí ha transcurrido toda su vida o muchos años de ella. Han vivido a la vista de sus electores, quienes les conocen de cerca. Esto da a los candidatos la posibilidad de un conocimiento muy claro de las necesidades y problemas del municipio o del distrito electoral, y una visión realista de las posibilidades de solución. A quienes han de elegirlos, les da la posibilidad de tener más elementos para juzgar si esta persona, sus acompañantes y estos proyectos de solución son lo que más conviene en este momento al bien común. Es más sencillo conocer si son personas competentes, experimentadas y con una ética firme, decididas a afrontar los problemas con perseverancia y sin buscar ambiciones personales o movidos por el interés egoísta del poder, con la suficiente humildad para continuar las obras iniciadas en el período anterior en bien de la comunidad.

5.- Una tarea muy valiosa de los candidatos y partidos es ayudar a la unidad de las comunidades y municipios. Los candidatos no son enemigos entre sí. Suponemos que todos y cada uno intentan servir a la sociedad. Sus propuestas son diferentes, pero todas ellas están encaminadas a buscar mejores condiciones de vida para las personas, los pueblos y el Estado. Por ello se han de evitar descalificaciones, ofensas y burlas. Los candidatos han de ser los primeros interesados en que las personas puedan elegir bien lo que más conviene a la vida de las comunidades, porque lo que buscan es servir a los pueblos, no servirse de ellos. Mucho ayudaría a este propósito que claramente señalaran los problemas y necesidades más urgentes, la solución que proponen y la manera de lograrla. No han de buscar ganar la elección a través de una engañosa campaña publicitaria, o por dádivas interesadas; sino con toda honestidad hacer ver por qué su persona y su propuesta son la mejor respuesta a la situación que se vive en el municipio o en el distrito electoral.

6.- Es importante que los candidatos expongan cómo lograr honestidad y transparencia en la administración de recursos y en la aplicación de justicia; el respeto y defensa de la vida desde la concepción hasta su fin natural con la muerte; el esfuerzo sostenido en la lucha contra la drogadicción y el crimen organizado; el fortalecimiento de la familia; el modo de adquirir lo necesario para una vida digna y mirar por la educación de los hijos; la atención a los pueblos indígenas; una legislación justa y humana que regule el trato a migrantes extranjeros de paso por nuestros pueblos; el cuidado del medio ambiente: reforestar, manejo de la basura, cultivos no dañinos. Es muy importante proponer cómo llevar a término la obra de reconstrucción.

7.- Todos hemos de colaborar en el establecimiento de un orden justo en la sociedad en que vivimos. Que en nuestra vida diaria estén presentes los valores universales de la dignidad de la persona humana, el respeto a los derechos humanos, la búsqueda del bien común, la verdad, la justicia, la libertad, el amor, la solidaridad, la tolerancia y la paz. Sin estos valores, de profunda raigambre cristiana, nuestra sobrevivencia y convivencia estarán en peligro. Para construir estos valores nuestro deber es votar con sensatez, buscando el bien de nuestros pueblos, no dejarnos llevar por intereses egoístas. Nadie puede sentirse dispensado de este deber: los demás ciudadanos tienen derecho a esperar nuestro buen parecer expresado en el voto y que así resulte electo quien más conviene a la sociedad. Venzamos el abstencionismo. El voto de cada uno es la expresión de nuestro pensar y querer único e irrepetible; por ello, es libre y secreto. También es deber nuestro acompañar, con responsabilidad y vigilancia, a quienes elegiremos para gobernarnos.

8.- Cada uno pongamos lo que esté en nuestras manos para que el proceso y la jornada electoral se desarrollen de manera transparente, tranquila y civilizada. Esperamos que los partidos y candidatos pongan su confianza en las instituciones para resolver los problemas que puedan surgir durante el proceso y en la jornada electoral, y así evitar los conflictos postelectorales que tanto desacreditan la función pública, que tanta molestia causan en la vida ordinaria y que frenan el desarrollo de los pueblos.

9.- Nuestra Madre Santísima de Guadalupe nos alcance de Jesús, su Hijo, una actitud fraterna y comprometida en la construcción de nuestra sociedad.

 

+Rogelio Cabrera López
Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez


+Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas

 

+Leopoldo González González
Obispo de Tapachula


+ Enrique Díaz Díaz
Obispo Auxiliar de San Cristóbal de Las Casas

 

+José Luis Mendoza Corzo
Obispo Auxiliar Electo de Tuxtla Gutiérrez

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