Parroquia de San Bernardo, Guadalajara, Jal, 10 de abril de 2008

 

Homilía del Excelentísimo Sr. Nuncio Apostólico, Christophe Pierre, durante la ordenación episcopal de los señores Obispos Juan Humberto Gutiérrez Valencia y José Francisco González González

"Yo soy el Buen Pastor, el Buen Pastor da la vida por sus ovejas"

Eminentísimo Señor Cardenal, digno Pastor de la Iglesia de Guadalajara:

Usted nos ha convocado hoy para ser testigos de un evento extraordinario en la vida de esta comunidad, la ordenación episcopal de dos nuevos colaboradores.

El Santo Padre, en efecto, ha querido añadir al grupo de los que ya comparten misión de gobernar y santificar al pueblo a usted confiado, dos sacerdotes: Juan Humberto Gutiérrez Valencia quien, con un largo camino de vida y entrega en la misión, aportará seguramente sabiduría y experiencia, y José Francisco González González, quien podrá ofrecer la frescura y el dinamismo de su juventud.

Me da mucho gusto de saludarles en este día y en el nombre del Santo Padre agradecerles su disponibilidad y su deseo de entrega para que la Iglesia conserve siempre sus rasgos de esposa de Cristo para la salvación de todos los hombres.

Eminentísimo Señor Cardenal:

Todos nosotros somos testigos de la alegría del pastor que no ahorra sus energías para que esta Iglesia siga siendo en el mundo, con sus riquezas y retos, signo y sacramento de la presencia de Cristo, en medio de nosotros, para darnos vida y conducirnos al Padre.

Saludo afectuosamente a todos los Señores Arzobispos y Obispos, a los numerosísimos sacerdotes, entre los cuales vemos con alegría, a dos de ellos acompañando a su hermanito, hacia la plenitud del sacerdocio, ¡qué alegría!, saludo también a sus familias, a sus amigos, a las autoridades civiles, y a todo el pueblo aquí reunido, a todos transmito el afecto y la bendición del Papa Benedicto XVI.

Hermanos, el Buen Pastor guía a su grey a prados de hierba fresca, que prodiga para que sus ovejas tengan comida y bebida, las protege en los lugares peligrosos, y las defiende del enemigo.

Este texto evangélico que hemos leído hoy no es poesía, nos ofrece en pocas palabras, una teología exigente del sacrificio redentor de Cristo. El Buen Pastor guía y redime a su pueblo, hasta el sacrificio de la propia vida.

Él, al contrario del asalariado, apacienta a sus ovejas porque las conoce y las ama, y las ama hasta dar su vida por ellas. El evangelio nos habla ante todo de Jesús como único buen pastor, y único Salvador. Es Él quien se entregó por nuestra salvación con infinita generosidad de amor hacia nosotros y en amorosa obediencia al Padre. El buen Pastor nos ha liberado de la esclavitud del pecado, ha aniquilado el mal, toda injusticia y todo desamor, todo sufrimiento y violencia, asumiéndolo en sí mismo. A cambio nos ha ofrecido su misma vida, Él para destruir la muerte y manifestar la resurrección, extendió sus brazos en la cruz, a partir de aquel momento existe una comunión entre el buen pastor y su grey.

El Cristo que dedicamos es Éste que desde la Cruz nos ama y así quiere Él ser conocido. Esa es también la misión, y no otra, que el Señor Jesús confía a sus apóstoles y a sus sucesores.

Hoy, dos sacerdotes van a ser ordenados para perpetuar la obra de Cristo Pastor Eterno, hay que decir que esta tarea no es tarea fácil, lo sabemos todos, requiere de humildad, fidelidad, perseverancia. Requiere tal sacrificio, renuncia y valentía, que humanamente parecería difícil o imposible, pero sabemos que ésta es nuestra experiencia de fe, y en particular la de ustedes, queridos hermanos, que para Dios nada es imposible, ya Ustedes saben que nuestra vida sacerdotal y episcopal no puede ser vivida auténticamente sin ninguna respuesta radical de amor, al amor de Cristo, que nos amó primero, en modo de poder seguirlo también, en el camino de la Cruz, de modo que este no complique en sí mismo, sino que conduce a la destrucción.

Hermanos, Juan Humberto y José Francisco, con la imposición de las manos y la plegaria de su Padre y Pastor, y junto a todos nosotros, ustedes van a entrar, en la misteriosa cadena de la sucesión apostólica, cuyo origen es Jesucristo, Ustedes van a ser constituidos miembros del colegio de los Obispos, al cual bajo la guía de Pedro, ha sido confiada la misión de anunciar la buena nueva de la salvación a toda la gente, anunciar la palabra de Dios con franqueza de ánimo y de doctrina, para decirles dentro de poco el Cardenal Sandoval, esta invitación de ver y anunciar, anunciado personalmente Ustedes, el instrumento de nacimiento de la fe en el corazón de los creyentes para que vean el cuerpo de Cristo, ustedes entiendan que estamos en el templo de su nuevo ministerio episcopal.

Hoy, no obstante la multiplicación de tantos falsos pastores que generan confusión y nos alejan de Cristo, este anuncio tiene la fidelidad permanente en la misión, pues la Iglesia no puede privar a los hombres de la buena nueva de que son amados, salvados, por Dios para conservar su integridad y ser fiel al maestro, y a su misión. La iglesia necesita de pastores, también fieles, atentos, cuidadosos, dinámicos y valientes.

La Iglesia, queridos hermanos, les confía hoy la responsabilidad y el cuidado de una porción del pueblo de Dios, con el Sr. Cardenal, ustedes apacentarán un pueblo inmenso y diversificado, el cual desde la riqueza de su fe, y el testimonio de una vida fiel a Cristo, está llamado a ofrecer su gran consecución a esta sociedad, según la invitación de Cristo a sus discípulos, quienes son la sal de la tierra y la luz del mundo.

Sean ustedes maestros, de fe, maestros de esperanza, y maestros de caridad, enseñen con sus palabras y sobre todo con el ejemplo de su vida, ya que el hombre y la sociedad de hoy no pueden sobrevivir con la mentira, con el engaño con la disimulación y como nos han enseñando hábilmente los últimos Papas, la cultura de la muerte enseñan que con la fuerza de Cristo podemos buscar, es posible de proponer la verdad, porque existe una verdad, de hecho hoy más que nunca la Iglesia, sus pastores, y todos nosotros, discípulos de Cristo, deberíamos consagrar nuestra existencia, proponer el camino hacia la verdad, lo dijo Jesús, de frente a Pilato, el cual profesaba, como muchos de los hombres, el relativismo, el apóstol Pablo en su carta a Timoteo, lo exhortaba a revivir el don de Dios que había recibido cuando le impuso las manos, en la vida de Timoteo, este momento va a ser muy importante, y un nuevo inicio en su existencia, con la fuerza del espíritu, Ustedes van a recibir una nueva misión para hacer, nacer y crecer la iglesia de Cristo, su cuerpo vivo en el mundo. Este don que recibirán, deberá ser constantemente alimentado con una vida de fe y de oración, para que, como nos dijo San Pablo, no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí, Cristo pastor, que dio su vida al servicio de sus ovejas, que entregó totalmente en la Cruz, pero al mismo tiempo, se quedó en relación amorosa con el Padre. El dinamismo de su vida apostólica tendrá valor y eficacia, si ustedes se quedan permanentemente de pie, frente a Dios, si vuelven para todos nosotros, maestros de oración.

Hermanos que esta celebración sea vivida en oración con todos los nuevos pastores, por los nuevos pastores y por la comunidad que ellos apacentarán, los católicos y Guadalajara han siempre caminado con María, el día de la peregrinación hacia la imagen de Nuestra Señora de Zapopan, es un acontecimiento extraordinario donde millones de personas dejan todo para pedir la protección de aquella que Jesús nos dio como nuestra madre. Que María, madre de Dios, madre de la Iglesia, Nuestra Madre, nos ayude, y ayude particularmente a Ustedes, hermanos, a responder a su llamada y a vivir con entusiasmo, sencillez y radicalidad, nuestra misión de discípulos de Jesús misioneros de la buena nueva. Amen

+Christophe Pierre
Nuncio Apostólico en México

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