Acapulco, Guerrero, 11 de abril de 2008

 

El aborto degrada a la sociedad: arzobispo de Acapulco

El arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco aseguró que el aborto es signo de la degradación moral que se destruye a sí misma, lo anterior en el marco de la segunda jornada del Congreso de Bioética en este puerto.

En su conferencia, el arzobispo de Acapulco hizo referencia a los argumentos que se dan en estos momentos en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y cuestionó a los partidos políticos que piden a la Iglesia mantenerse al margen de la Corte "¿eso es democracia?", dijo.

Señaló que los hombres podemos ser peores que los animales cuando la ceguera nos impide ver los avances científicos, como el genoma humano "que desde su concepción, ya tiene 100 por ciento de sus características como persona".

"Sabemos los sacerdotes el drama de quien se siente responsable por un aborto. El dolor de haber matado a su propio hijo se lleva en toda la conciencia", aseveró monseñor Aguirre Franco.

El jerarca de la Iglesia Católica en Acapulco aseguró que las leyes que promueven en el aborto, como la aprobada en el Distrito Federal, actúan contra la misma Constitución mexicana, "la ley es anticonstitucional y hay organismos que han ganado amparos contra la ley del Distrito Federal".

Dijo que es peligroso el avance de esta ley en el Distrito Federal, ya que lo aprobado ahí pasa fácilmente a la Cámara de Diputados y Senadores.

Al hablar sobre los principales argumentos que esgrimen los grupos proabortistas, el arzobispo señaló que la mujer es responsable de su cuerpo pero no dueña y mucho menos dueña del cuerpo de su bebé.

"El tener derecho a nuestro cuerpo es un decir, el del derecho es Dios. Está prohibido que uno se mutile o dañe, además el hijo que uno lleva en sus entrañas no es un tumor, como afirman despectivamente abortistas", señaló monseñor.

Al referirse a la excusa de abortar porque el producto es de una violación, aseguró que en efecto, es un atropello a la dignidad de la mujer y se debe castigar al violador, no al inocente. "En muchos casos está libre y el inocente recibe el castigo. 'Él no es el culpable, es un ser inocente", explicó.

En cuanto a quienes promueven los abortos por malformaciones, dijo que son equiparables a la antigua Esparta o al mismo Hitler, quienes por preservar la pureza de la raza, mataban a los débiles, cuando en la actualidad hay ejemplos extraordinarios de personas con discapacidad que son muy productivas.

El arzobispo de Acapulco refirió que abortar es matar y es un crimen condenado por la ley de Dios y la Constitución de México, "por lo que con leyes permisivas, son miles de niños los asesinados en hospitales, por mentalidad hedonista de partidos que con un disfraz buscan cuidar la salud reproductiva".

Juan José Belmonte


 

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