Oaxaca, Febrero 10 de 2008

 

EL MOTOR DE LOS CAMBIOS SOCIALES

Comunicado de Prensa

Con frecuencia vemos y padecemos a nuestro alrededor muchas cosas que no van bien, situaciones que están mal, que hacen difícil y hasta deterioran la vida de miles de personas: la injusticia, la pobreza, el bajo nivel de educación, la violencia, la corrupción y la irresponsabilidad social.

Ante tales situaciones nos sentimos molestos y no pocas veces impotentes; pensamos que alguien tiene que hacer algo porque no se puede continuar así; queremos que los demás cambien. Algunos adolescentes llegan a pensar que si sus papás cambiaran, la vida sería mejor; queremos que cambien los maestros para que mejore la educación, que cambien los políticos para que progrese realmente nuestro país; pensamos que si los líderes sociales cambiaran, el ambiente y muchas situaciones mejorarían; si los medios de comunicación mejoraran, la verdad se fortalecería; si los empresarios y jefes cambiaran, la vida de muchos obreros y empleados mejoraría etc.

Ciertamente hay fuertes razones en esta manera de pensar, pero estamos convencidos de que no es así como mejora realmente la vida de las personas y de la sociedad; es necesario pensar bien qué es lo primero que debemos cambiar y mejorar, por dónde hay que comenzar.

Mientras queramos a toda costa que los demás cambien sin mejorar nosotros, nunca creceremos ni mejorará la vida para nosotros. Sólo los que cambian y mejoran su vida son capaces de mover a que otros mejoren y suscitar cambios que mejoran su ambiente y propician el desarrollo auténtico de la sociedad. El motor para una vida mejor somos nosotros, eres tú mismo; comienza contigo, entonces algunas personas y situaciones a tu alrededor podrán mejorar. La historia y nuestra experiencia confirman esta verdad.

Si no hay cambios en las personas corremos el riesgo de que muchas buenas exigencias y acciones terminen siendo estériles, se ideologicen y hasta se corrompan. Comencemos por nosotros mismos comprometiéndonos en serio con la verdad, con la justicia y el bien común; entonces con nuestro ejemplo podremos estimular el cambio de nuestra familia, con la inspiración y apoyo de nuestra familia podremos mejorar en algo nuestro barrio y comunidad; entonces colaboraremos realmente a los cambios efectivos y profundos en nuestra sociedad.

Sin dejar de exigir a las instituciones y líderes sociales su compromiso por la verdad, la justicia y el bien común; exijámonos a nosotros mismos ¿De qué nos sirve que otros cambien y mejoren si nosotros no mejoramos? ¿De que le sirvió a Judas andar con el Señor Jesús y que los demás discípulos cambiaran?

Con nuestra oración y bendición para todos.


+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

+ Oscar Campos Contreras
Obispo Auxiliar de Antequera-Oaxaca

 

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