Ciudad del Vaticano, 15 de julio de 2008

 


Sumario de Noticias de la Santa Sede
(9 al 15 de julio)

 

Balance Santa Sede 2007: Déficit de 9 millones de euros

10 de julio: Los pasados 3 y 4 de julio se celebró en el Vaticano la 42 reunión del Consejo de Cardenales para el Estudio de las Cuestiones Organizativas y Económicas de la Santa Sede, presidida por el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone.

En el comunicado, hecho público ayer por la tarde, se afirma que el balance definitivo consolidado de la Santa Sede en 2007, que fue presentado a los purpurados por el arzobispo Velasio De Paolis, C.S., presidente de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede, cerró con un déficit de 9 millones de euros. Se trata de la diferencia entre los ingresos (236.737.207 euros) y los gastos (245.805.167 euros) después de que en los últimos tres balances (2004, 2005 y 2006) se registraran resultados positivos por un total de 15.206.587 euros.

Por lo que respecta a las actividades institucionales de la Santa Sede (Secretaría de Estado, Congregaciones, Consejos, Tribunales, Sínodo de los Obispos, representaciones pontificias y otras oficinas), se recuerda que estos organismos no producen beneficios.

El sector de las actividades financieras (siete administraciones consolidadas, la mayor de las cuales es la Sección Extraordinaria del APSA -Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica-) obtuvo un resultado positivo de 1,4 millones de euros, a diferencia de los 13,7 millones de euros en 2006. "La flexión de unos 12 millones de euros -explica la nota- se debe principalmente a una brusca y muy acentuada inversión de tendencia en las fluctuaciones de las tasas de cambio, sobre todo del dólar americano".

Por lo que concierne al sector inmobiliario, ha cerrado con un beneficio de 36,3 millones de euros, superior al registrado en 2006, que fue de 32,3 millones.

La actividad de las instituciones relacionadas con la Santa Sede: Radio Vaticano, Tipografía Vaticana, L'Osservatore Romano, Librería Editora Vaticana (LEV) y Centro Televisivo Vaticano (CTV), cerró con un déficit de 14,6 millones de euros, "debido fundamentalmente al déficit de Radio Vaticano y a los costos para la publicación de L'Osservatore Romano". Sin embargo, la Tipografía y el CTV obtuvieron un beneficio de 1 millón y 458.754 euros respectivamente. Asimismo, la LEV cerró el 2007 con un beneficio de 1,6 millones de euros.

En la Curia Romana trabajan en su conjunto 2.748 personas (44 más que en el año 2006) de las cuales 778 son eclesiásticos, 333 religiosos y 1.637 laicos (de entre los cuales 425 mujeres). Los jubilados son 929.

En el comunicado se afirma que el balance definitivo de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano relativo al año 2007 cerró con un superávit de 6,7 millones de euros, mientras el año precedente había cerrado con un superávit de 21,8 millones de euros. "Ha sido notable el esfuerzo económico y financiero -se lee- para la tutela, valorización y restauración del patrimonio artístico de la Santa Sede (restauración de la Capilla Paulina, obras en las basílicas papales de San Pablo Extramuros y Santa María la Mayor), así como los importantes costes para la seguridad en la Ciudad del Vaticano.

La Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano "se comprometió a apoyar en 2007 los costes de Radio Vaticano, contribuyendo a cubrir la mitad del déficit (12,2 millones de euros", informa la nota.

Las ofertas de los fieles para el Òbolo de San Pedro, el fondo destinado a las obras de caridad del Santo Padre, disminuyeron considerablemente con respecto al año anterior. Si en 2006 alcanzaron los 74,6 millones de euros, en 2007 sumaron 50,8 millones de euros. En el comunicado también se señala que "una persona, que ha preferido mantener el anonimato, ha destinado una oferta de 9,09 millones de euros a la Santa Sede".

Finalmente, por lo que respecta a las contribuciones de las diócesis en virtud del Canon 1271 del Código de Derecho Canónico, en 2007 alcanzaron la cifra de 18,7 millones de euros.


Benedicto XVI parte rumbo a Australia

11 de julio: Benedicto XVI parte a las 10,00 del aeropuerto romano de Fiumicino rumbo a Australia, comenzando así su noveno viaje apostólico fuera de Italia.

Tras recorrer 13.269 kilómetros en 15,45 horas de vuelo el Papa aterrizará en el aeropuerto de Darwin (norte de Australia). Allí hará una escala técnica para repostar y continuar hasta Richmond, donde su llegada a la base militar de esta localidad de Nueva Gales del Sur está prevista el domingo 13 de julio a las 15,00 hora de Australia (7,00 de Roma).

Después de recibir en la escalerilla del avión el saludo del primer ministro de Australia, Kevin Rudd, del cardenal George Pell, arzobispo de Sydney, y de otras autoridades civiles y religiosas, Benedicto XVI se trasladará en automóvil a la residencia privada del Kenthurst Study Centre, donde permanecerá hasta el miércoles 16 por la tarde. El Papa transcurrirá esos días en forma privada en este centro de formación de la prelatura del Opus Dei.

La mañana del jueves 17 comenzará oficialmente la visita a Australia, con la ceremonia de bienvenida de las autoridades del país en la Casa de Gobierno de Sydney, donde pronunciará el primer discurso. Después se trasladará a la capilla de la Beata Mary MacKillop para un momento de oración y posteriormente se encontrará con el primer ministro australiano en la Casa del Almirantazgo.

A primera hora de la tarde se dirigirá al muelle Rose Bay de Sydney, donde será acogido por un grupo de aborígenes australianos con danzas y cánticos tradicionales. Posteriormente, el Santo Padre se embarcará en la nave Sydney 2000, para surcar la Bahía hasta el embarcadero Barangaroo, donde le darán la bienvenida decenas de miles de jóvenes.

Entre los diferentes actos previstos el viernes 18 figuran un encuentro ecuménico y otro con representantes de otras religiones en la Catedral de Santa María de Sydney.

La parte central de este viaje apostólico al continente oceánico será la vigilia de oración y la misa presididas por el Papa en el Hipódromo de Randwick, el sábado 19 y el domingo 20, a las que asistirán miles de chicos y chicas de todo el mundo con motivo de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud.


Jornada Mundial de la Juventud: Estimulo para una fe madura

12 de julio: El Santo Padre, como es habitual durante sus viajes apostólicos en avión a otros países, respondió a las preguntas de los periodistas que le acompañan en el vuelo papal. Esta vez el tema central fue la XXIII Jornada Mundial de la Juventud y la situación de la Iglesia en Australia, la nación donde tiene lugar el evento.

El Papa respondió a cinco preguntas. La primera trataba del significado de la JMJ y el mensaje que quiere transmitir a los jóvenes. Benedicto XVI respondió recordando el tema de este acontecimiento: "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo", y afirmó que ese Espíritu convierte a los jóvenes en testigos de Cristo. Por lo tanto, su esperanza es que la JMJ sea un estímulo para que sus protagonistas vivan la fe de forma madura, con todas las responsabilidades que la fe conlleva en relación con la Creación, la sociedad y la vida en todos sus aspectos.

A la segunda pregunta, dedicada al problema de la secularización y al optimismo o pesimismo del Papa sobre el futuro de la Iglesia en Australia, Benedicto XVI respondió que la experiencia religiosa sigue siendo central. "Dios está en el corazón del ser humano y nunca puede desaparecer", dijo el Papa. No obstante, Australia, en su configuración histórica, es parte del mundo occidental y Occidente en los últimos 50 años ha conocido grandes logros científicos y económicos y la religión se ha dejado de lado. Por lo tanto es necesario encontrar el modo de suscitar el deseo de la experiencia de Dios y de hacerla comprender al ser humano de hoy, también en una sociedad secularizada.

Los abusos sexuales por parte de miembros del clero fue la tercera pregunta. Benedicto XVI reafirmó cuanto dijo en Estados Unidos: la Iglesia no acepta absolutamente estos abusos y subrayó la importancia de la claridad del magisterio de la Iglesia y del compromiso en la formación del clero, para evitar que esos hechos se repitan. El Papa reiteró además el empeño pastoral para curar las heridas de las víctimas y la cercanía a sus familiares.

El cambio climático, que preocupa mucho a la sociedad australiana, fue el tema de la cuarta pregunta. El Santo Padre dijo que tratará este argumento durante su encuentro con los jóvenes, centrándose en la responsabilidad moral de las personas con la Creación. También aclaró que no le corresponde asumir posiciones o medidas de carácter técnico, que son tarea de los gobernantes o los científicos, pero el tema de la responsabilidad del ser humano ante la Creación le interesa mucho.

La última pregunta fue sobre la Comunión anglicana y la próxima Conferencia de Lambeth, tras el voto favorable del sínodo de la Iglesia de Inglaterra a la ordenación episcopal de las mujeres. Benedicto XVI afirmó que rezará por los participantes en esa conferencia para que afronten en el mejor de los modos el gran tema de la fidelidad al Evangelio en el mundo de hoy, que es el desafío de todos los cristianos.


Mensaje al pueblo australiano y a los jóvenes

13 de julio: Se hizo público un mensaje del Papa al pueblo australiano y a los jóvenes peregrinos que participan en la Jornada Mundial de la Juventud.

El Santo Padre escribe que dentro de unos días, el 17 de julio, inicia su visita apostólica a Australia para celebrar la XXIII Jornada Mundial de la Juventud en Sydney.

"En primer lugar -afirma- expreso mi aprecio a todos los que han ofrecido gran parte de su tiempo, de sus recursos y de sus oraciones para hacer posible esta celebración".

Tras recordar el tema de la JMJ: "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos", el Papa dice: "Cuánta necesidad tiene nuestro mundo de una nueva efusión del Espíritu Santo! Muchos todavía han escuchado la Buena Nueva de Jesucristo; otros, por diferentes razones, no han reconocido en esta Buena Nueva la verdad salvadora, que es la única que puede satisfacer las esperanzas más profundas de sus corazones".

"Muchos jóvenes no tienen esperanza. Se quedan perplejos frente a las cuestiones que se les plantean (...) y a menudo se siente inseguros sobre dónde encontrar respuestas. Ven la pobreza y la injusticia y desean hallar soluciones. Se sienten desafiados por los argumentos de quienes niegan la existencia de Dios y se preguntan cómo responder. Ven el enorme daño causado al ambiente natural por la avidez humana y luchan por encontrar los modos para vivir en mayor armonía con la naturaleza y con los demás".

Benedicto XVI pregunta a continuación: "Dónde podemos hallar respuestas? El Espíritu nos orienta hacia el camino que conduce a la vida, al amor y a la verdad. El Espíritu nos orienta hacia Jesucristo. (...) En El encontramos las respuestas que buscamos; (...) la fuerza para continuar el camino que dé origen a un mundo mejor".

"Espero -concluye el Papa- que los corazones de los jóvenes que se reúnan en Sydney para la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud descansen realmente en el Señor y puedan ser colmados de alegría y de fervor para difundir la Buena Nueva entre sus amigos, sus familias y todos los que encuentren".


Jornada Misionera Mundial: La urgencia de evangelizar

12 de julio: Se hizo público el texto del Mensaje del Santo Padre para la LXXXII Jornada Misionera Mundial, que este año se celebra el domingo 19 de octubre, sobre el tema: "Siervos y apóstoles de Jesucristo".

En el mensaje, fechado el 11 de mayo, solemnidad de Pentecostés, el Papa invita a reflexionar sobre "la urgencia de anunciar el Evangelio también en nuestro tiempo" e indica que el Año Paulino es "una oportunidad para propagar el anuncio del Evangelio hasta los confines del mundo".

Tras poner de relieve que "la humanidad sufre y espera la verdadera libertad, espera un mundo diverso, mejor; espera la "redención", Benedicto XVI recuerda que el panorama internacional actual presenta "grandes preocupaciones por lo que respecta al futuro mismo del ser humano". En este contexto, menciona la violencia, la pobreza "que oprime a millones de habitantes; las discriminaciones y a veces incluso las persecuciones por motivos raciales, culturales y religiosos"; (...) una constante amenaza a la relación hombre-ambiente; (...) y los atentados a la vida del ser humano, que asumen varias formas y modalidades".

El Santo Padre pregunta a continuación: "Existe esperanza para el futuro?, o mejor dicho, existe un futuro para la humanidad? (...) Los creyentes encontramos la respuesta a estos interrogantes en el Evangelio. Cristo es nuestro futuro". "San Pablo -subraya- había comprendido bien que la humanidad solo puede hallar la redención y la esperanza en Cristo".

Refiriéndose al Apóstol de las gentes, el Papa pone de relieve que "el amor de Cristo le llevó a recorrer las vías del Imperio Romano como heraldo, apóstol, anunciador, maestro del Evangelio, del que se proclamaba "embajador en cadenas".

"Solo de esta fuente -Jesucristo- se pueden conseguir atención, ternura, compasión, acogida, disponibilidad, interés por los problemas de la gente, y aquellas otras virtudes necesarias a los mensajeros del Evangelio para dejar todo y dedicarse completa e incondicionalmente a esparcir por el mundo el perfume de la caridad de Cristo".

Benedicto XVI escribe que a pesar de las dificultades, como la escasez de clero y falta de vocaciones, "el mandato de Cristo de evangelizar a todas las gentes sigue siendo una prioridad".

"Lancemos sin miedo las redes -exclama-, confiados en la ayuda constante de Jesús". Hablando de los obispos, afirma que "al igual que el apóstol Pablo, están llamados a preocuparse de los más lejanos y que todavía no conocen a Cristo" y tienen la tarea de "contribuir, según las posibilidades, a enviar presbíteros y laicos a otras iglesias para el servicio de evangelización".

A los sacerdotes, el Santo Padre les anima a "ser pastores generosos y evangelizadores entusiastas" y expresa el deseo de que "no disminuya el impulso misionero en las iglesias locales, a pesar de la escasez de clero que aflige a muchas de ellas".

El Papa pide a los religiosos y religiosas que lleven "el anuncio del Evangelio a todos, especialmente a los más lejanos, mediante un testimonio coherente de Cristo y un seguimiento radical de su Evangelio".

"Los laicos, que actuáis en los diferentes ámbitos de la sociedad -añade-, estáis llamados a tomar parte en la difusión del Evangelio, de manera cada vez más relevante".

Benedicto XVI termina el mensaje manifestando su aprecio por "la contribución de las Obras Misioneras Pontificias a la acción evangelizadora de la Iglesia. (...) La colecta, que se realiza en todas las parroquias durante la Jornada Misionera Mundial, sea un signo de comunión y de solicitud recíprocos entre las iglesias. Que se intensifique cada vez más en el pueblo cristiano la oración, medio espiritual indispensable para difundir entre todos los pueblos la luz de Cristo, "luz por antonomasia" que ilumina "las tinieblas de la historia".


Inaugurada la Jornada Mundial de la Juventud

15 de julio: El cardenal George Pell, arzobispo de Sydney, inauguró la Jornada Mundial de la Juventud, cuyo momento culminante será la vigilia y la misa presididas por Benedicto XVI los próximos 19 y 20 de julio en el Hipódromo de Randwick.

La celebración eucarística, que tuvo lugar en el muelle de Barangaroo, a orillas del Océano Pacífico, congregó a miles de peregrinos llegados de diferentes países de todos los continentes.

El acto de inauguración comenzó con la llegada de una gran cruz de madera que varios jóvenes han transportado en peregrinación hasta Sydney tras un viaje por todo el país.

Por su parte, el padre Federico Lombardi, S.I., aseguró ayer que el Santo Padre se encuentra "absolutamente tranquilo y descansado", desmintiendo así noticias aparecidas en la prensa en las que se decía que estaba "agotado" después del vuelo de más de veinte horas.

El padre Lombardi S.I. presentó a los periodistas un vídeo en el que se veía al Papa rezando, paseando y conversando con sus secretarios en el Kenthurst Study Centre, la residencia cercana a Richmond, en la que está transcurriendo unos días.

Recordó que el Papa, tras llegar a la residencia el domingo pasado, después del viaje, celebró misa en privado a las 18.00 horas, después cenó y descansó.

El lunes 14 de julio por la mañana celebró misa con el personal del séquito, una decena de personas, dio un primer paseo y se retiró a trabajar, como hace todas las mañanas. Poco antes de las 13,00, vinieron el cardenal George Pell y el obispo Anthony Fisher, coordinador de la JMJ, que almorzaron con el Papa y hablaron de los preparativos.

Tras el almuerzo, el Santo Padre dio el típico paseo de todos los días con sus secretarios. Después trabajó otro rato y a las 16.00, dijo el padre Lombardi, se reunió de nuevo con el cardenal Pell".

El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede señaló que alrededor de la residencia hay un estanque, un pequeño lago y una capillita, donde el Papa se detuvo a rezar el rosario.

A las cinco hubo un concierto durante el cual se interpretaron piezas de Schumann, Mozart y Schubert. A las siete tuvo lugar la cena.

Benedicto XVI permanecerá en el Kenthurst Study Centre hasta la mañana del próximo jueves, cuando comenzará oficialmente la visita a Australia, con la ceremonia de bienvenida de las autoridades del país.

Agua: Bien esencial dado por Dios para mantener la vida

15 de julio: Se ha publicado el mensaje del Santo Padre al cardenal Renato Raffaele Martino, representante de la Santa Sede para el día de la Santa Sede en la Exposición internacional de Zaragoza. El mensaje, escrito en castellano, está fechado el 10 de julio

"Me es grato enviar un mensaje de fe y esperanza -escribe el Papa- a cuantos visitan en estos días la Expo Zaragoza 2008, dedicada a los complejos temas relacionados con el valor que tiene el agua para la vida del hombre y el mantenimiento del equilibrio entre los diversos elementos de nuestro mundo. La Santa Sede ha querido estar convenientemente presente en la Expo con un stand, preparado juntamente con la Archidiócesis de Zaragoza, a la cual agradezco su generoso compromiso para promover adecuadas iniciativas culturales que acerquen al visitante al inconmensurable patrimonio de espiritualidad, arte y sabiduría social que se inspira en el agua y que ha sido custodiado por la Iglesia católica".

"Hemos de tomar conciencia de que, lamentablemente, el agua -bien esencial e indispensable que el Señor ha dado al hombre para mantener y desarrollar la vida- es considerada hoy, a causa del acoso y la presión de múltiples factores sociales y económicos, como un bien que debe ser especialmente protegido mediante claras políticas nacionales e internacionales, y utilizado según criterios sensatos de solidaridad y responsabilidad. El uso del agua -que es valorado como un derecho universal e inalienable- está relacionado con las necesidades crecientes y perentorias de las personas que viven en la indigencia, teniendo en cuenta que "el acceso limitado al agua potable repercute sobre el bienestar de un número enorme de personas y es con frecuencia causa de enfermedades, sufrimientos, conflictos, pobreza e incluso de muerte".

"El que hoy en día se considere el agua un bien predominantemente material -concluye el Papa- no debe hacer olvidar los significados religiosos que la humanidad creyente, y sobre todo el cristianismo, ha desarrollado a partir de ella, dándole un gran valor como un precioso bien inmaterial, que enriquece siempre la vida del hombre en esta tierra. Cómo no recordar en esta circunstancia el sugestivo mensaje que nos llega de las Sagradas Escrituras, tratando el agua como símbolo de purificación y de vida? La plena recuperación de esta dimensión espiritual es garantía y presupuesto para un adecuado planteamiento de los problemas éticos, políticos y económicos que afectan a la compleja gestión del agua por parte de tantos sujetos interesados, tanto en el ámbito nacional como internacional".

Fuente: Santa Sede

 

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