Oaxaca, Marzo 2 de 2008

 

DÍA NACIONAL DE LA FAMILIA

Comunicado de Prensa

El Día Nacional de la Familia nos invita a tomar en serio esta institución fundamental para la vida de las personas y de la sociedad. Vivimos tiempos no fáciles para la familia porque se está deformando la verdad y la misión de la familia, porque se le está convirtiendo en blanco de ataques.

Quien descuida o ataca la familia, se descuida y se ataca a sí mismo; la sociedad que permite el deterioro y el ataque a la verdad y a la misión de la familia, se autodestruye y fomenta al mismo tiempo el deterioro de la vida concreta de las personas. Son muchos los rostros de las personas, de hogares y de comunidades que nos gritan que la familia en gran parte está desprotegida.

Es en la familia donde se forman las personas en los valores sociales del respeto a los demás, de la acogida, de la mutua ayuda, la convivencia, la responsabilidad, el servicio y la solidaridad. El bien y el futuro de las personas y de toda la sociedad pasa necesariamente por la familia.

De la defensa y fortalecimiento de la identidad de la familia depende en gran medida la estabilidad y esperanza de nuestra sociedad; por eso debemos evitar lo que la daña y promover lo que la favorece. Sin familia y sin la verdad que sustenta la familia, no tenemos nada que hacer porque todo se va desmoronando: los valores fundamentales, la vida y la sociedad. “Vale la pena trabajar por la familia y el matrimonio porque vale la pena trabajar por el ser humano” (Benedicto XVI – Dic 30 -07).

Tenemos que recuperar la libertad y el valor de decir no a las mentiras sobre la identidad de la familia y a todo lo que la daña; así leemos y entendemos el llamado de las variadas expresiones en este Día Nacional de la Familia. Estamos seguros de que trabajando por recuperar la salud y la misión de la familia aportamos a la sociedad uno de los servicios más valiosos y de trascendencia. La sociedad no puede prescindir de la institución sana de la familia porque en ella nace y en ella también encuentra su consistencia.

En Oaxaca hay muchas familias que, a pesar de las carencias y tener que luchar contra corriente, se esfuerzan por cuidarla y vivir su misión; estas familias son reserva y semilleros de vida auténtica y de esperanza que oxigenan nuestra sociedad.

Convocamos a todas las familias católicas y a las personas de buena voluntad a trabajar para custodiar, conocer cada día mejor el ser y quehacer de la familia y proyectar su misión en la sociedad.

Con nuestra oración y bendición para todos.

+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

+ Oscar Campos Contreras
Obispo Auxiliar de Antequera-Oaxaca

 

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