Oaxaca, Marzo 9 de 2008

 

SIN SACERDOTES NO HAY IGLESIA

Comunicado de Prensa


Hoy, domingo 9 de Marzo, celebramos el Día del Seminario en nuestra arquidiócesis. Nuestro Seminario es de los más antiguos del país, fue fundado el 5 de Abril de 1671 con el nombre de Seminario de la Santa Cruz y el Papa Inocencio XI le otorgó el título de Pontificio el 12 de Abril de 1673.

Con sus casi 337 años de vida, nuestro Seminario es sin duda la institución educativa y formativa más antigua que, a diferencia de otras que ya pasaron, permanece activo formando sacerdotes y creyentes al servicio de nuestras comunidades. Por más de 200 años, el Seminario de la Santa Cruz fue el único centro de estudios superiores y el centro cultural más importante de la región. Es una institución antigua y benemérita porque no sólo ha formado sacerdotes sino también hombres en ciencias, letras y filosofía que se han proyectando en diferentes campos en nuestra sociedad y en el país.

Hoy también nuestro Seminario da vida y ritmo a la sociedad mediante la formación de futuros sacerdotes que día a día entregan su vida en los diferentes rincones de la diócesis. La historia y la vida de muchas comunidades del Estado de Oaxaca está ligada al sacerdote; la orientación de miles de personas, iniciativas y apoyo a variados servicios sociales, la formación de no pocos en la sensibilidad y promoción del bien común, en los valores fundamentales de la verdad, de la justicia y de la convivencia pacífica, han tenido en el sacerdote una luz y un apoyo; aun los más pobres y marginados han encontrado en él un guía y un educador cercano.

Hoy, ante el deterioro de los valores fundamentales, ante las confusiones e ideologías sin sustento de reflexión sólida, ante el dinamismo del egoísmo, de la corrupción y de la violencia, los sacerdotes son más necesarios en nuestra sociedad. Son muchos los pueblos y comunidades que solicitan al Arzobispo un sacerdote, son muchas las comunidades que requieren el acompañamiento permanente de un párroco para que se fortalezca la fe y mejore la vida social, pero no contamos con sacerdotes suficientes.

Sin sacerdotes no hay Iglesia porque sin sacerdotes no hay Eucaristía ni Evangelización que hacen la Iglesia; el Seminario es el lugar donde se forman los futuros sacerdotes. Invito a todos los bautizados a considerar el Seminario como algo propio e indispensable para la vida de nuestros pueblos y la vida cristiana de nuestras familias y comunidades.

Amemos al Seminario; respaldémoslo en todo sentido. Con la oración alcanzaremos la gracia de contar con buenas y mayor número de vocaciones sacerdotales; pero también, especialmente en estos días, apoyemos al Seminario con nuestra ayuda económica que el pueblo cristiano ofrece generosamente aun en su pobreza. Los sacerdotes son absolutamente indispensables para fortalecer la fe y levantar nuestra sociedad.

Con nuestra oración y bendición para todos.

+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

+ Oscar Campos Contreras
Obispo Auxiliar de Antequera-Oaxaca

 

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