Oaxaca, Marzo 30 de 2008

 

EVANGELIZAR A OAXACA CON LA SANTÍSIMA VIRGEN

Circular Nº 5 – 2008

A todos los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos de la arquidiócesis.

Hoy, con el envío de las imágenes peregrinas de Nuestra Señora de la Soledad y de la Inmaculada de Juquila a todas las parroquias, nos disponemos a dar un paso cualitativo en la manera de vivir la fe en todas las familias y comunidades de nuestra arquidiócesis. Queremos así estimularnos a vivir el sentido cristiano de la Pascua.

1.- Ver nuestra realidad con los ojos de María

Las condiciones sociales de Oaxaca y la manera de vivir la fe, cuestionan hoy a la Iglesia y nos ponen en la urgencia de replantearnos la manera cómo estamos evangelizando. Son muchos los bautizados que no han sido evangelizados, no reciben con regularidad los sacramentos ni participan a la Misa Dominical y, no pocos, carecen del sacramento del matrimonio; tenemos un alto porcentaje de católicos sin insertarse activamente en la comunidad eclesial, “sin conciencia de su misión de ser sal y fermento en el mundo, con una identidad cristiana débil y vulnerable” (Aparecida n° 286).

El narcotráfico, la injusticia social, la lucha por el poder y la violencia debilitan y carcomen la vida de miles de personas; los jóvenes crecen desorientados refugiándose en las drogas, el sexo, en videos, sin ideales, sin esperanza y sin rumbo; la familia se desintegra y se pierde cada vez más el respeto a la vida desde el seno materno. Y esto sucede entre católicos a quienes hemos bautizado.

Nuestra manera de evangelizar no está iniciando realmente a la vida cristiana porque no lleva al encuentro con Jesucristo Vivo ni pone en su seguimiento, no integra vivencialmente en la Iglesia ni ayuda a asumir la misión concreta que cada bautizado tiene en la comunidad eclesial y en el mundo; no faltan parroquias estancadas en ser simples oficinas de servicios con una pastoral sólo de mantenimiento. Así no estamos saciando el hambre de Dios patente en nuestros pueblos.

Las tradiciones y ricas expresiones de religiosidad popular se mantienen pero ¿Resistirán el embate de la secularización y el pluralismo de otras ofertas religiosas que tienden a crecer? Entre más superficial sea la educación de la fe de los creyentes, más expuestos quedarán a los embates, desviaciones y grave deterioro.

2- Escuchar a Dios y responderle a imitación de María.

Llenos de esperanza despedimos estas imágenes de María Evangelizadora, Peregrina de la fe, para que todos los que las vean experimenten la presencia de Jesucristo Resucitado que, como al apóstol Tomás, nos llama ahora: “Aquí están mis manos; acerca tu dedo. Trae acá tu mano, métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree” ( Jn. 20, 27). Que como Tomás tengamos el valor de responderle: “Señor mío y Dios mío”.

Que a su paso María vaya purificando y fortaleciendo la fe en los hogares para que los padres de familia conozcan y asuman su misión de padres y guías en la fe. Las familias cristianas son la cuna de la fe y están llamadas a ser Iglesia Doméstica donde vivencialmente se aprenda a orar, se reciban las primeras catequesis, se alimente la relación con Dios y la vida fraterna. Es la meta y la misión de todo hogar católico.

Que a su paso vaya promoviendo Casas de Evangelización donde todos los bautizados puedan recibir la formación básica en la fe; estas casas están llamadas a ser fermento y rostro vivo de Iglesia en los diferentes barrios, colonias y comunidades. Necesitamos con urgencia promover un buen número de estas casas en cada parroquia como infraestructura pastoral indispensable cercana a todos.

Que a su paso nuestros templos se dignifiquen y retomen su función pastoral de ser signo y llamada de Dios, lugares de encuentro con Jesucristo Vivo en la oración personal y comunitaria pero, sobre todo, en las celebraciones litúrgicas. Reitero mi llamado a los párrocos y demás responsables para que en todos los templos y capillas de la arquidiócesis se asegure el rezo diario del Rosario, el toque del Angelus a las 12:00 horas, el canto de la Salve los sábados y la Celebración Dominical de la Palabra donde no sea posible la Celebración Eucarística. Por lo mismo, ábranse diariamente todos los templos y capillas al menos por las tardes y promuévanse los servicios necesarios.

En este Espíritu convoco a todos los bautizados de nuestra arquidiócesis a ponernos en camino acompañando espiritualmente el peregrinar de estas imágenes con nuestra oración diaria en los hogares y en los templos, implorando la conversión, el fortalecimiento de la fe, la multiplicación de evangelizadores y catequistas, mayor fidelidad y entrega de nosotros los sacerdotes. Pido especialmente la oración y sacrificio de los enfermos, ancianos y monasterios de vida contemplativa; sean ustedes pilares en este peregrinar de la fe junto con los agentes de pastoral y sacerdotes.

Madre de Dios y Madre nuestra, enséñanos a escuchar y a guardar la Palabra en nuestro corazón para aprender contigo a decir sí a Dios cada día; haz que germinen a tu paso vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, evangelizadores y catequistas que tanto necesitamos. Nos llena de esperanza el contar con sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos comprometidos con Jesucristo dispuestos a levantar la luz de la fe; ellos son semilla de los nuevos discípulos y misioneros que la Iglesia de Oaxaca requiere.

Emprendamos todos con María nuestra peregrinación de la fe. Los fieles que por enfermedad, o por otros motivos, no puedan visitar físicamente a la Santísima Virgen en sus Santuarios de Oaxaca o de Juquila, pueden cumplir sus promesas y hacer sus pedimentos ante estas imágenes peregrinas con ocasión de la visita a su parroquia.

Pido que esta Carta Circular se lea en las misas del domingo siguiente a su recibo, se difunda y se coloque en el tablero de avisos de todos los templos. Con mi oración y bendición para todos.


+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

Pbro. Francisco Reyes Ochoa.
Secretario Canciller.

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