Tehuacán, Puebla, 13 de marzo de 2008

 

La Visita Pastoral

El pasado mes de febrero hemos iniciado la Visita Pastoral a las parroquias. Ya hemos realizado la Visita a las parroquias del Decanato Sur (parroquias de Zapotitlán, Caltepec y Acatepec) y a las parroquias del Decanato de la Mixteca (parroquias de Sta. Isabel Atenayuca, Coyotepec, Atexcal y San Juan Ixcaquixtla). Acabamos de regresar de la Visita a Tepexilotla, la primera parroquia del Decanato de la sierra. Envío un saludo afectuoso a quienes son de estas parroquias y me están escuchando.

Por lo que comentan los sacerdotes y los feligreses de dichas parroquias, pienso que en gran medida se ha cumplido el objetivo de la Visita Pastoral: Ha sido una oportunidad para escuchar a las personas que integran la parroquia, especialmente a los sacerdotes y sus más cercanos colaboradores, para orar juntos, para animarlos, consolarlos, felicitarlos y motivarlos a renovar su vida en el seguimiento de Cristo Jesús, como sus perseverantes discípulos y apasionados misioneros, según lo que nos dice el Acontecimiento y Documento de Aparecida; también para revisar los logros y las dificultades en la aplicación del plan de pastoral en sus diferentes niveles, tanto parroquial, como decanal y diocesano.

Aunque yo ya había visitado todas las parroquias, algunas de ellas varias veces, con motivo de fiestas patronales, la Visita Pastoral me está permitiendo escuchar a las personas y dialogar con un poco de más calma, conociendo más su realidad, sus necesidades y anhelos. Hay muchos alejados de su fe, pero también hay muchos comprometidos en seguir a Cristo Jesús y anunciarlo a los demás. El hambre de Dios que se tiene, me motiva a asumir plenamente el lema de mi episcopado: “Servir y dar la vida”, aprendiendo de Cristo Jesús que lo pronunció y lo vivió; por lo mismo, aprendiendo de Cristo Jesús a ser el pastor que la gente anhela. Agradezco el cariño con que me han recibido. En las expectativas que tienen hacia el Obispo, veo que no se quedan en la figura humana de quien les visita, sino que descubren, llenos de fe, la visita que Dios mismo hace a su pueblo. Les pido que sigan haciendo oración por mí, para que sea más dócil al Espíritu Santo, más discípulo y misionero de Cristo Jesús. Muchas veces me he cansado y también me he sentido confundido para tomar decisiones importantes, pero la perseverancia y la pasión que he visto en muchos para seguir a Cristo y para llevarlo a los demás, me renueva. De modo que invito a usted a que nos apoyemos mutuamente para ser seguidores entusiastas de Jesucristo y lo llevemos a los que se sienten perdidos y sin esperanza o también demasiado seguros lejos de Cristo.

Con la Visita Pastoral, puedo constatar que los pueblos necesitan y anhelan la presencia del Obispo; también el Obispo necesita estar cerca de su gente y caminar con ellos: todos, para vivir el testimonio de Cristo Jesús: “Yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí” (Juan 10, 14).

Por otra parte, voy ahondando en la gran variedad de climas, paisajes y etnias que incluye la Diócesis: desde el clima seco y semidesértico de la mixteca hasta el clima húmedo, frío o cálido y de paisaje boscoso de la sierra negra. En las 8 parroquias visitadas, ya me he encontrado con pueblos de idioma y cultura mixteca y náhuatl, además de pueblos con algunas raíces de cultura popoloca. Es enorme el tesoro de culturas por apreciar, conservar y cultivar, unidos a Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre y en quien toda cultura tiene su plenitud. Con gusto envío a usted mi afecto y bendición.

+ Rodrigo Aguilar Martínez
Obispo de Tehuacán

 

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