Morelia, Mich. 4 de mayo de 2008

 

Palabra del Obispo:
"Considera lo que realizas e imita lo que conmemoras..."

Es una gran bendición para la Arquidiócesis de Morelia la presencia de todos ustedes en este Simposio Teológico previo al IV Congreso Eucarístico Nacional. El testimonio de la historia y la reflexión de fe sobre la centralidad de la Eucaristía en la vida y en la misión de la Iglesia será, sin duda, un fuerte impulso para la renovación espiritual y pastoral de nuestras comunidades.

Nos honra la participación de S.E.R. Mons. Piero Marini, Presidente del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos. Siempre asociamos a D. Piero con la venerada imagen del Siervo de Dios Juan Pablo II, a quien acompañó y sirvió fielmente como maestro de las ceremonias litúrgicas pontificias durante tantos años. Hoy, cumpliendo con esta nueva encomienda que le ha dado el Santo Padre Benedicto XVI, su presencia nos permite experimentar la cercanía del Sucesor de Pedro y fortalecer los vínculos de comunión con la Sede Apostólica. Sea bienvenido, Sr. Arzobispo Marini, a México y a la Iglesia diocesana de Morelia que vive con gozo este acontecimiento de fe.

A los Sres. Obispos que ya están con nosotros y a los que se irán incorporando más tarde a este Simposio y al Congreso, nuestro reconocimiento ya que el Obispo, como dice el Concilio Vaticano II, es el "administrador (o ecónomo)" de la gracia del Sumo Sacerdocio, sobre todo en la Eucaristía que él mismo celebra o manda celebrar y por la que la Iglesia crece y se desarrolla sin cesar" (Lumen gentium 26).

Queridos hermanos presbíteros, las luces y motivaciones que recibamos en estos días nos ayudarán a darle a nuestra vida sacerdotal esa "forma eucarística cada vez más plena" de la que nos hablaba Juan Pablo II. Cada vez que celebramos la Santa Misa hemos de recordar lo que se nos dijo en la Ordenación: "Considera lo que realizas e imita lo que conmemoras y conforma tu vida con el misterio de la Cruz del Señor".

Hermanas y hermanos consagrados, ustedes, como nos recuerda el Papa Benedicto XVI, "encuentran en la Celebración Eucarística y en la Adoración la fuerza para el seguimiento radical de Cristo". Sus apostolados son muy valiosos, pero más significativo todavía es el testimonio de su entrega. Por el Sacramento de la Alianza nueva y eterna, ustedes reafirman su respuesta de amor en el banquete nupcial del Cordero.

Hermanas y hermanos laicos, su presencia aquí es signo claro de su compromiso de fe y de su amor profundo a Jesús. El Papa Benedicto XVI, en la exhortación Sacramentum Caritatis, les dice a ustedes: "Han de cultivar el deseo de que la Eucaristía influya cada vez más profundamente en su vida cotidiana, convirtiéndolos en testigos visibles en su propio ambiente de trabajo y en toda la sociedad" (nn. 7-9).

Desde este momento, agradezco a los ponentes que generosamente han aceptado compartirnos su sabiduría, que es fruto de largos años de estudio y vivencia del misterio de nuestra fe. Gracias a Mons. Francisco Moreno Barrón, Obispo Electo de Tlaxcala, quien durante varios meses estuvo coordinando y animando los trabajos de preparación de este evento. Gracias también a las autoridades civiles por las facilidades que nos brindan.

Ya en estos días y, sobre todo, en el Congreso, tendremos la gozosa experiencia de vivir como "una multitud congregada por la fuerza de la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo". La comunión trinitaria a través de la comunión eucarística hace que los cristianos podamos ser un signo patente de concordia y reconciliación en la fe y en la caridad en medio de la sociedad.

* Saludo a los participantes en el Simposio Teológico, 30 de abril de 2008.




+ Alberto Suárez Inda
Arzobispo de Morelia


 

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