Ciudad del Vaticano, 27 de mayo de 2008

 


Sumario de Noticias de la Santa Sede
(21 al 27 de mayo)

La Eucaristía nos une más allá de cualquier diferencia

22 de mayo: Benedicto XVI celebró la Santa Misa de solemnidad del Corpus Christi a las 19,00 en la explanada de la basílica de San Juan de Letrán y posteriormente presidió la procesión eucarística hasta la basílica de Santa María la Mayor.

En la homilía, el Papa habló del significado de esa solemnidad a través de los tres gestos fundamentales de la celebración.. El primero es la reunión "alrededor del altar del Señor para estar juntos en su presencia; en segundo lugar, la procesión, "caminar con el Señor", y por último, "arrodillarse ante el Señor, la adoración".

Para explicar el primer gesto, el Santo Padre citó la epístola de San Pablo a los Gálatas, donde está escrito: "Ya no hay ni judío, ni griego, ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer, porque todos sois uno en Cristo Jesús". "En estas palabras -dijo el Papa- se siente la verdad y la fuerza de la revolución cristiana, la revolución más profunda de la historia humana, que se experimenta en torno a la Eucaristía: aquí se reúnen en presencia del Señor personas diversas, por edad, sexo, condición social, ideas políticas. La Eucaristía no puede ser nunca un hecho privado. (...) La Eucaristía es un culto público, no tiene nada de esotérico o exclusivo. (...) Estamos unidos más allá de nuestras diferencias, (...) nos abrimos unos a otros para convertirnos en una cosa sola a través de Èl".

Tocando el segundo aspecto, "caminar con el Señor", Benedicto XVI afirmó que "con el don de sí mismo en la Eucaristía, el Señor Jesús (...) hace que nos levantemos (...) y nos pone en camino con la fuerza de este Pan de vida. (...) La procesión del Corpus Christi nos enseña que la Eucaristía quiere liberarnos de todo desaliento y desánimo (...) para que podamos reanudar el camino con la fuerza que Dios nos da mediante Jesucristo".

"Sin el Dios con nosotros, el Dios cercano cómo podemos sostener la peregrinación de la existencia, sea como personas que como sociedad y familia de los pueblos? La Eucaristía es el sacramento de Dios que no nos deja solos en el camino sino que se coloca a nuestro lado y nos indica la dirección. Efectivamente no basta ir adelante, sino ver hacia donde se va. No basta el progreso si no hay criterios de referencia".

Por último, el tercer elemento del Corpus Christi, "arrodillarse en adoración frente al Señor" es "el remedio más válido y radical contra las idolatrías de ayer y hoy, (...) es profesión de libertad: el que se inclina ante Jesús no puede ni debe postrarse ante algún poder terrenal, por fuerte que sea".

Los cristianos, concluyó el Santo Padre, "nos inclinamos ante un Dios que fue el primero en inclinarse hacia el ser humano (...) para socorrerlo y darle vida, que se arrodilló ante nosotros para lavarnos los pies sucios. Adorar el Cuerpo de Cristo significa creer que en ese trozo de pan, está realmente Cristo, que da sentido a nuestra vida, al universo inmenso y a la criatura más pequeña, a toda la historia humana y a la existencia más breve".

Terminada la misa, el Papa presidió la procesión eucarística que recorrió la Via Merulana hasta la basílica de Santa María la Mayor. Durante el camino, miles de fieles rezaron y cantaron acompañando al Santísimo Sacramento. Un vehículo descubierto transportó el Santísimo en una custodia, frente a la cual iba el Papa.

Alentar la pasión por la verdad en los Comunicadores

23 de mayo: El Santo Padre recibió a los participantes en el congreso promovido por el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, en el que han reflexionado sobre la identidad y la misión de las facultades de comunicación en las universidades católicas.

"Es evidente -dijo el Papa- que en el centro de toda reflexión seria sobre la naturaleza y fin de las comunicaciones humanas debe haber un compromiso con la verdad. (...) El arte de la comunicación está, por su misma naturaleza, relacionada con un valor ético, con las virtudes que son el fundamento de la moralidad". En este contexto, alentó a los profesores a "alimentar y premiar esa pasión por la verdad y la bondad, que siempre es muy fuerte en los jóvenes".

Benedicto XVI exhortó a "promover la verdad en la información y a hacer reflexionar a nuestros coetáneos sobre los eventos, con el fin de ser educadores de los seres humanos y de edificar un mundo mejor. También es necesario promover la justicia y la solidaridad, y respetar en todo momento el valor y la dignidad de cada persona, que tiene derecho a no ser herida en lo que concierne a su vida privada".

"Sería una tragedia para el futuro de la humanidad -continuó- si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir el conocimiento y la información de manera más rápida y eficaz, no fueran accesibles a los que ya están marginados económica y socialmente, o sólo contribuyeran a agrandar la distancia que separa a estas personas de las nuevas redes que se están desarrollando al servicio de la socialización humana, la información y el aprendizaje".

El Santo Padre afirmó que "también sería grave que la tendencia globalizante en el mundo de las comunicaciones debilitara o eliminara las costumbres tradicionales y las culturas locales, de manera especial las que han logrado fortalecer los valores familiares y sociales, el amor, la solidaridad y el respeto a la vida". En este sentido, expresó su aprecio a las comunidades religiosas que "no obstante los altos costos financieros o los innumerables recursos humanos, han abierto universidades católicas en los países en vías de desarrollo".

Tras recordar que en durante el congreso habían examinado el tema de la identidad de una universidad o de una escuela católica, el Papa dijo que "la identidad no es simplemente una cuestión de número de estudiantes católicos; es sobre todo una cuestión de convicción: se trata -aseguró- de creer realmente que solo en el misterio del Verbo hecho carne se esclarece el misterio del ser humano".

"Como expertos en la teoría y en la práctica de la comunicación y como profesores que están formando una nueva generación de comunicadores, tenéis un papel privilegiado no solo en la vida de vuestros estudiantes, sino también - terminó- en la misión de vuestras iglesias locales y de sus pastores para hacer conocer la Buena Nueva del amor de Dios a todas las gentes".


La Eucaristía es escuela de caridad y solidaridad

25 de mayo: La Eucaristía, que se celebra en la solemnidad del Corpus Christi, fue el tema de reflexión de Benedicto XVI antes de rezar el Àngelus con los miles de personas reunidas en la Plaza de San Pedro.

"El creador y señor de todas las cosas -dijo el Papa- se hizo grano de trigo para ser sembrado en nuestra tierra, en los surcos de nuestra historia; se hizo pan para ser (...) compartido; se hizo alimento para darnos la vida, su misma vida divina".

"La Eucaristía es escuela de caridad y solidaridad -recalcó el Santo Padre-. Los que se nutren con el Pan de Cristo no pueden ser indiferentes ante aquellos que, también en nuestra época, carecen del pan diario. Hay tantos padres y madres que a duras penas consiguen ganarlo para sí mismos y para sus hijos. Es un problema cada vez más grave que la comunidad internacional no consigue solucionar. La Iglesia no solamente reza diciendo "danos hoy el pan de cada día": siguiendo el ejemplo de su Señor se empeña en todas las manera en "multiplicar los cinco panes y los dos peces", con innumerables iniciativas de promoción humana y de división, para que a nadie le falte lo necesario para vivir".

"Qué la fiesta del Corpus Christi sea una ocasión para crecer en esta atención concreta a nuestros hermanos, sobre todo a los más pobres!", exclamó Benedicto XVI, pidiendo a María, "de la cual el Hijo de Dios tomó la carne y la sangre", que intercediera para que fuera así".



Nueva edición del Anuario Estadístico de la Iglesia

27 de mayo: La Librería Editora Vaticana acaba de publicar una nueva edición del Anuario Estadístico de la Iglesia, en el que se recogen datos sobre los principales aspectos relativos a la acción de la Iglesia católica en los diferentes países en el período 2000-2006.

A lo largo de estos siete años, la presencia de católicos en el mundo se mantiene estable, en torno al 17,3% de la población mundial. A pesar de que Europa cuenta con el 25% de la comunidad católica mundial, su crecimiento es inferior al 1%. En América y en Oceanía los fieles bautizados crecen respectivamente un 8,4% y un 7,6%. Sin embargo, el continente asiático se mantiene estable en 2006 en cuanto a proporción de fieles con respecto al total de la población. En Àfrica, con un crecimiento dos veces superior al de los países asiáticos, el número de bautizados pasa de 130 millones en 2000 a 158,3 millones en 2006.

Por lo que respecta al número de obispos en el mundo, se ha pasado de 4.541 en 2000 a 4.898 en 2006, con un aumento del 7,86%.

La población sacerdotal, tanto diocesana como religiosa, muestra un ligero crecimiento a lo largo de estos siete años (con un aumento del 0,51% a nivel mundial), pasando de 405.178 en 2000 a 407.262 en 2006. Si en Àfrica y Asia aumentan (respectivamente un 23,24% y un 17,71%), América se mantiene estable, mientras Europa y Oceanía disminuyen un 5,75% y un 4,37%.

Los sacerdotes diocesanos aumentan un 2%, pasando de 265.781 en 2000 a 271.091 en 2006. Por contraste, los sacerdotes religiosos se hallan en constante disminución (-2,31%), llegando a ser 136.000 en 2006. Los sacerdotes disminuyen claramente solo en Europa: si en 2000 representaban más del 51% del total mundial, en 2006 decrecen al 48%. Sin embargo, Asia y Àfrica juntas suponían en 2006 el 21% del total, mientras en 2000 el porcentaje era del 17,5%. América se mantiene alrededor del 30% del total y Oceanía representa poco más del 1%.

En cuanto a los religiosos no sacerdotes, si en 2000 eran 55.057, en 2006 alcanzan la cifra de 55.107. Comparando los datos por continentes, en Europa se percibe una neta disminución (-12,01%) y en Oceanía (-16,83%), manteniéndose establemente en América y aumentando en Asia (+30,63%) y en Àfrica (+8,13).

Las religiosas son casi el doble que los sacerdotes y 14 veces los religiosos, pero actualmente están disminuyendo. Han pasado de 800.000 en 2000 a 750.000 en 2006. En cuanto a su distribución geográfica, el 42% reside en Europa, el 28,03% en América y el 20% en Asia. En términos generales, las religiosas han aumentado en los continentes más dinámicos, Àfrica (+15,45%) y Asia (+12,78%).

El Anuario Estadístico de la Iglesia también recoge la evolución del número de estudiantes de filosofía y de teología en los seminarios diocesanos y religiosos. A nivel global han aumentado, pasando de 110.583 en 2000 a más de 115.000 en 2006, con un incremento del 4,43%. Mientras en Àfrica y en Asia los candidatos al sacerdocio han evolucionado positivamente, en Europa se percibe una reducción del 16%.

Fuente: Santa Sede

 

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