México D.F., 16 de Marzo de 2006

 

Entrevista a Mons. Antonio Ortega Franco, Obispo Auxiliar de México y vocal de la Comisión Episcopal de Seminarios y Vocaciones

Sr. Obispo, ¿qué nos puede comentar sobre la Reunión Nacional de encargados de la formación pastoral en los seminarios, realizada en Celaya, del 6 al 10 de marzo?

Son experiencias muy motivantes, este tipo de reuniones nos ayuda mucho a la hora de diseñar los programas de pastoral. Analizamos las etapas de la formación pastoral en los seminarios; es una educación muy especial en el amor, en el seguimiento de Cristo Jesús. Esta formación nos enseña a ser muy sensibles, para que después, ya como sacerdotes, unir el conocimiento de Dios con el servicio a nuestros hermanos, hasta llegar a una verdadera caridad pastoral. Fue importante ver este proceso que llevamos como sacerdotes; desde una formación de conocimiento de Dios, de disciplina, nos hacen sensibles para amar a las comunidades, para tener la capacidad de dar una palabra de esperanza. Eso me gustó mucho, saber que estamos preparados bien en eso, en ser sensibles.

¿Siente que el aspecto de la formación pastoral ha ido evolucionando?

Sí. Antes era muy teórico y había poca relación con la experiencia pastoral de campo. Sin embargo, aunque no se hacía una relación explicita a una determinada pastoral, sí se nos preparaba a tener una cierta apertura. Antes la formación estaba más centrada en una espiritualidad, en el amor a Dios, a la Santísima Virgen; ahora hay una relación con cierto campo pastoral.

Todavía no se da en muchos seminarios esta evolución en la formación pastoral, pero siento que, aunque no es explícito, sí se nos va formando para esto.

Me da mucho gusto que a nivel del Episcopado existan estas reflexiones, me parece muy importante. El trabajo que desempeñan Mons. Hipólito Reyes, como presidente, y el padre José Juan Sánchez, como secretario, dentro de la Comisión Episcopal de Seminarios y Vocaciones; ha sido muy bueno, ha sido un trabajo muy tenaz. El trabajo de formación en la dimensión pastoral en los seminarios se hace más claro, más explícito.

Desde la CEM ¿cómo se está apoyando este trabajo?

Con la reestructuración que se está previendo en la CEM vamos a tener cambios, sobre todo en los agentes de pastoral. Vamos a llegar a las provincias. Va a ser positivo porque se va a descentralizar este trabajo, yo veo con esperanza esta reestructuración en la CEM. Tengo la esperanza de que no nos separemos entre seminarios, ya que ahora todo esto lo vamos a manejar a nivel de provincia. Tengo mucha ilusión en el trabajo que se puede hacer con los seminarios.

¿Qué mensaje nos puede dar de parte de la Comisión Episcopal de Seminarios y Vocaciones?

Estamos moviéndonos en el corazón de una diócesis: el seminario. Es de lo más delicado, de lo más hermoso que tenemos en las diócesis. Yo desearía que todos tuviéramos mucho entusiasmo en el apoyo al seminario.

En estas reuniones me he dado cuenta que los formadores son personas muy finas, muy responsables. Tienen un gran deseo de que sus seminarios sean netamente centros de formación, no sólo del punto de vista espiritual, sino humano; formar personas muy humanas. Mi deseo es eso, que desde la CEM trabajemos muy fuerte en los seminarios.

Prensa CEM

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