México D.F., 8 de Marzo de 2006

 


Entrevista con Mons. Carlos Aguiar Retes, Obispo de Texcoco y Secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, en el Día Internacional de la Mujer

¿Cuál es el papel que le toca desempeñar a la mujer en la sociedad?

Es importante recordar que la mujer es el elemento prioritario de la transmisión de la cultura, así ha sido y así sigue siendo hasta el día de hoy. La mujer es la que, en su ámbito, transmite los valores. Es la que está más pendiente no sólo en este país, pero todavía más intensamente en este país que en otros países, la mujer ha sido la transmisora de la cultura.

Hoy la mujer no es solamente un gestor social desde la familia, sino que empieza a tener otros escenarios, otras presencias significativas en el mundo del trabajo, en el mundo social, esperamos que siga siendo también transmisora de la cultura desde esos ámbitos.

¿Las cosas están dadas para que esto suceda?

Efectivamente, las relaciones humanas están cambiando en el sentido de darle ese espacio a la mujer donde antes prácticamente no aparecía. En ese sentido el cambio es significativo, la mujer estaba más constreñida a la acción de la familia o al ámbito social caritativo o a la participación en la vida de la Iglesia, eran sus escenarios naturales, hoy está ingresando más como profesionista, como elemento de trabajo. En el ámbito laboral empieza a aparecer y esta presencia hay que valorarla.

¿Cuál ha sido su experiencia en el trabajo diario con mujeres profesionistas?

La mujer es complementaria al varón y por ello es indispensable su presencia en todos los campos. La mujer trae por instinto aspectos y cuidados que el varón, si bien los puede tener, no los desarrolla de la misma manera. Ahí vamos percibiendo el valor, la riqueza que da su presencia.

En la vida de la Iglesia no es una cosa nueva, la mujer ha estado siempre presente y le ha dado un toque muy especial a la vida de la Iglesia en su interior, en el ámbito parroquial, en el ámbito diocesano, en el ámbito religioso, en la familia. En el ámbito de la Iglesia es al contrario, el que está haciendo aparición con mayor fuerza es el varón, sobre todo en algunos ambientes donde prácticamente pasaba desapercibido, como en las costas del país, en determinadas zonas geográficas del país la presencia del varón había sido muy pequeña, muy insignificante.

¿Cómo definiría el papel que juega la mujer dentro de la Iglesia?

Tanto el varón como la mujer tienen el instinto religioso, sin embargo, ya en la práctica, la mujer es más dada a transmitir y expresar esos valores religiosos que el varón. El varón lo hace más en la intimidad de la conciencia, pero no le sale tan espontáneo como le sale a la mujer. Y lo vemos en ejemplos muy sencillos, como en la vida de familia, en el rezo, en la introducción a los niños para que se dirijan a Dios; en el ámbito general del país, es la mujer la que hace fundamentalmente este papel, es realmente excepcional cuando vemos que es el varón o el papá o el catequista varón el que está presente en la enseñanza religiosa de los niños.

Ahí vemos que no solamente ha sido la transmisora de la cultura en general, más específicamente en la transmisión de los valores religiosos. La mujer aporta en este campo una gran riqueza a la vida de la Iglesia y a la educación religiosa y espiritual de los niños.

Y en las labores dentro de la Iglesia, ¿cuál es el aporte de la mujer?

Nos enriquece, porque la visión es distinta, la manera de concebir los distintos trabajos. El varón es más pragmático, descuidando detalles o sin tener en cuenta afectos o sentimientos; y la mujer no, la mujer está más pendiente de este tipo de situaciones que son importantes.

¿Su mensaje para el Día Internacional de la Mujer?

Cuando se ha decretado un día internacional en alguna fecha, es porque la sociedad quiere referirse a un personaje que le interesa valorar, entonces el Día Internacional de la Mujer es para volver la mirada hacia la riqueza que aporta la mujer en particular.

Las Naciones Unidas han querido darle énfasis a la participación de la mujer en la Gestión Pública, en la toma de decisiones ¿Qué opinión tiene al respecto?

El campo de la gestión pública era un campo donde la mujer había incursionado poco, y precisamente en los últimos decenios ha venido creciendo y es lo que ha traído como consecuencia que ha llegado a niveles de primer orden.

Es muy positivo y va a ser la tónica, es decir, se va a compartir la presencia entre varón y mujer habitualmente. Ya le tocará a México en su momento, y de ahí en adelante pienso que estará alternándose esta presencia en los cargos de primer orden.

 


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