México, D.F. 26 de enero de 2007

Un creyente empedernido

Entrevista a Mons. Sigifredo Noriega Barceló,
Obispo electo de la nueva diócesis de Ensenada


¿Cómo se siente, Monseñor?

Me siento agraciado. Estos días he estado leyendo, meditando a San Pablo y para San Pablo todo es gracia, y yo me siento agraciado de parte de Dios y agradecido. Desde lo profundo de mi fe se que es un don para servir a su Iglesia y espero no defraudar la gracia que Dios me ha dado.

¿Qué podría decirle a la gente de la nueva Diócesis de Ensenada?

Voy a servir al estilo de Jesús, esa es mi fe, ese es mi compromiso; servir. Todavía no sé todo lo que implica iniciar una diócesis, su organización. Hay ya una base, una estructura básica pero ahorita yo estoy pensando en mi espiritualidad pastoral, más que un plan. Y dentro de esta espiritualidad, servir y servir a toda la gente de mi nueva diócesis, entregarme totalmente para acompañarlos en el camino de la fe como Iglesia; construir el reino de Dios.

Primeramente le pediría a mi gente, a mi nueva gente –me acabo de despedir ahorita de mi diócesis-, le pediría a mi nueva gente: vamos a caminar juntos, y vamos a caminar, esperando la gracia de Dios, bien. Vamos a construir.

¿Cómo describiría Ud. al nuevo obispo, al primer obispo de la Diócesis de Ensenada?

Mi primera descripción personal; soy un creyente, creo en Jesucristo, creo en la Iglesia, creo en el hombre. Soy un creyente empedernido, así me describo. Me describo también como un hombre sencillo, un hombre transparente, un hombre directo. Espero ser amable con todos. Soy un hombre de pueblo.

Espero con todo el favor de Dios servir de esa forma a mi pueblo, al pueblo de Dios.

 

PRENSA CEM

 

 

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