Ciudad de México, 17 de enero de 2007

 

Iniciaron los trabajos de la Comisión Episcopal para la
Pastoral
de la Comunicación

La Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación llevó a cabo su primera reunión el martes 16 de enero del 2007 en las instalaciones de la CEM. Participó el nuevo Presidente de la Comisión, el Sr. Obispo Teodoro Enrique Pino Miranda, así como los Obispos responsables de las diferentes dimensiones; Mons. Francisco Javier Chavolla Ramos, encargado de Promoción y consolidación de las oficinas de Comunicación Diocesanas; Mons. Juan Guillermo López Soto, encargado del Centro Católico Multimedial; Mons. José Leopoldo González González, encargado de las relaciones con la oficina de prensa de la CEM. El Pbro. Sergio Omar Sotelo Aguilar, Secretario Ejecutivo de la Comisión acompañó a los Obispos. Como invitado especial a la reunión acudió el Presidente saliente, Mons. Guillermo Ortiz Mondragón, a quien se le agradeció por los servicios prestados durante seis años.

El objetivo de la reunión fue presentar la Evaluación general del Trienio 2003-2006; y presentar las Dimensiones y pre-proyectos para el trienio. Entre los pre-proyectos vale la pena mencionar el Plan Nacional de Comunicación Social, la realización de Encuentros Nacionales, la creación del Centro Católico Multimedial y Página web de la Comisión, los Cursos Generales de Medios, la Creación del área editorial de la CEPC, entre otros.

La presidencia saliente aprovecho la reunión para presentar el reporte financiero y el análisis de los recursos con los que Actualmente cuenta CEPC.

Comunicación para la comunión

Entrevista a Mons. Teodoro Pino Miranda, Obispo de Huajuapan y Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación, durante la primera reunión de trabajo de la Comisión

Monseñor, ¿qué labor deberá desempeñar la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación?

Cualquier acción de la Iglesia es una acción comunicativa. La preocupación del Episcopado es que toda comunicación vaya siempre al servicio de la comunión. No es una estrategia actual, es algo fundamental de nuestra Iglesia.

El trabajo que le corresponde a esta Comisión es conjuntar todos los esfuerzos de la Iglesia para poder ofrecerlos; ofrecer una comunicación que lleve a la comunión. El compromiso de cada comisión es primero vivir en la comunión, establecer lazos profundos que realmente fortalezcan esta comunión porque nadie puede dar lo que no tiene. Si esta Comisión tiene el deber de llevar esa misión de comunión tiene que dar un buen ejemplo.

En esta primera reunión lo primero que definimos son las funciones que corresponden a cada una de las dimensiones dentro de esta Comisión. Hay una alegría, una esperanza muy grande, aunque los recursos económicos son pocos, hay un interés muy grande de ir buscando las formas y las maneras para intensificar el trabajo fortaleciendo a las comisiones que ya existen en cada una de las Diócesis; animando a las expresiones que tenemos a nivel de las Provincias Eclesiásticas y constituyendo caminos de formación que nos lleven a promover esos valores; los valores de la unidad y de la comunión.

Monseñor Pino, en la práctica, en una Diócesis, en una Parroquia ¿a que se refiere este concepto; Pastoral de la Comunicación?

Casi siempre se ha entendido el trabajo de esta Comisión como si fuera nada más ofrecer unos ciertos elementos o materiales, como puede ser un periódico, una revista o algún programa de radio o televisión. Pero debemos entenderla un poco más allá, no solamente ofrecer materiales que manifiesten ese espíritu de comunicación, sino más que todo entender que toda acción de la Iglesia es una acción de comunicación. Evangelizar es comunicar. Esa dimensión va más allá de aquellos elementos que podemos ofrecer como manifestaciones externas de esa comunicación. La Iglesia está llamada a vivir una comunión muy fuerte y requiere una comunicación cada vez más eficaz.

¿Hay alguna ruta prioritaria de acción para este trienio?

Estamos trabajando en la elaboración de un anteproyecto de trabajo, buscaremos que los representantes de cada una de las provincias conozcan este anteproyecto para que también den sus puntos de vista. Queremos que el proyecto sea un ejemplo de participación y comunión entre las provincias.

Si hablamos de prioridades, la primera es intensificar los lazos de comunión entre todos los miembros de la pastoral de la comunicación. Las líneas de formación van encaminadas a la promoción de valores, no sólo en la Iglesia, sino también en aquellos que ejercen esa misión comunicadora dentro de la sociedad.

Otra prioridad sería buscar que la Iglesia de un testimonio de lo que puede ofrecer a la sociedad. Nos hemos constituido en destinatarios solamente, recibimos informaciones de todas partes y no hemos buscado ser protagonistas. Una red de comunicación que se establezca, tanto de información a nivel de la prensa, radio y televisión será para nosotros algo muy prioritario. Trabajaremos para que en verdad se dé esta red.

El trabajo que ya se está haciendo en cada una de las Diócesis se va a intensificar a través del trabajo que se realice en las Provincias. Tendremos muy en cuenta el trabajo de las provincias estableciendo puentes que favorezcan y ayuden a que realmente podamos llegar a cada una de las Diócesis. Es el momento para que la formación y la integración de los equipos se manifiesten en cada una de las dimensiones de la comunicación.

Es un trabajo grande, pero tenemos grandes esperanzas, porque la riqueza no está solo en la Comisión, ya tenemos representantes a nivel de las Provincias. Se han constituido alrededor de 70 comisiones diocesanas. Eso es para nosotros un gran recurso que tenemos y que nos va a favorecer para este trienio. Vamos a hacer una labor de continuidad, no empezamos de cero, empezamos con un fuerte impulso que ya se a brindado y que continuaremos para seguir adelante y que realmente podamos hacer un verdadero servicio a nuestra diócesis.

Este espíritu que debemos tener todos, de apoyo, de animación, es muy importante. Una comisión al margen de las demás comisiones, o de la acción de la Iglesia en México, va condenada al fracaso. Espero que esta Comisión pueda ser una servidora y una receptora de apoyo y animación.

 


© 2007 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO