Entrevista a Mons. Carlos Aguiar Retes

5 Obispos mexicanos, representando a la Iglesia Católica, realizaron a un viaje a Polonia e Israel invitados por la comunidad judía; entre los asistentes, Monseñor Carlos Aguiar Retes,-obispo de Texcoco y Secretario General de la CEM-, nos cuenta sobre los objetivos del viaje, el acercamiento de los dos grupos y los frutos de este encuentro.

 

Monseñor, ¿cuál fue el objetivo de este viaje?

El objetivo del viaje fue incrementar la relación y diálogo entre la comunidad judía y la Iglesia Católica, particularmente con los elementos propios que nos da la historia tan trágica de la segunda guerra mundial, por eso nuestro viaje comenzó en Polonia; y también con la relación tan conflictiva que aparece en los medios, y que se presenta en el actual estado de Israel. Este es el motivo del viaje. También debo indicar que además de nosotros, los obispos mexicanos que estuvimos invitados, asistieron 3 obispos hispanos de Estados Unidos, concretamente de Texas, y un miembro también del Comité Internacional Judío de los Estados Unidos.

 

¿Cuántos eran en total?

Éramos 5 miembros de la comunidad judía y 8 miembros de la Iglesia católica, encabezados por el Cardenal Norberto Rivera.

 

¿Quiénes fueron los obispos mexicanos que asistieron?

Estuvimos el Cardenal Norberto Rivera; el Arzobispo de Durango, don Héctor González; el Obispo Auxiliar de Guadalajara, José María De la Torre, enviado por el Cardenal Juan Sandoval; el Obispo Auxiliar de México Guillermo Ortiz Mondragón, y un servidor.

 

¿Hubo un acercamiento auténtico entre la comunidad judía y la Iglesia Católica?, ¿cuáles fueron las actividades que tuvieron?, ¿qué más nos puede decir de este acercamiento entre ustedes?

Bueno, como el viaje lo fuimos haciendo, compartiendo el tiempo en su plenitud, es decir, durante las comidas, los viajes, los traslados, se incrementó de manera muy intensa, y fue un diálogo muy franco, muy abierto, que propició que las dudas que tenemos de conocimiento sobre la actual situación de la comunidad judía, no sólo en nuestro país, sino también en otros países, como de sus prácticas de oración, de vida de la comunidad, de organización, pues se desarrollaron con mucha, no sólo claridad, sino con mucha profundidad, tanto de nuestra parte en cuanto a preguntas sobre el mundo de la comunidad judía, como viceversa, de ellos también hacia nosotros.

 

¿Después de este encuentro, cree usted que hay más elementos en común entre la comunidad judía y la Iglesia Católica?

Creo que quienes compartimos esta experiencia dejamos ya establecida una relación de amistad y de mutua empatía, que nos permitirá mantener la relación, y también muy posiblemente nos ayude a promover ciertas iniciativas para continuar en este diálogo; pero además yo quisiera señalar que para nosotros, al menos para mí ciertamente, me dejó una idea mucho más clara de lo que sucedió en la segunda guerra mundial; los campos de concentración y de exterminio, nos lo explicaron, su manera de funcionar, de actuar, y nos hizo comprender mejor la tragedia vivida, y por otra parte, para nosotros fue muy grato encontrarnos en la tierra, la patria de S.S. Juan Pablo II, fuimos recibidos por el cardenal Macharski, quien había sido el sucesor del Santo Padre en el Arzobispado de Cracovia; pudimos ver cómo él ha sido un hombre muy preocupado de este diálogo, igualmente con otros miembros de la Iglesia en Varsovia, vimos que esta relación tiene ya su camino andado concretamente en ese país.

¿Se tienen contempladas algunas otras iniciativas en el futuro?

Yo creo que la principal iniciativa es que ellos ya aceptaron de muy buen grado la invitación que ya les había extendido hace poco tiempo Mons. Abelardo para participar en el Congreso sobre libertad religiosa; sobre esta consideración de la relación entre las Iglesias y el Estado, y la relación de las Iglesias entre sí, entonces yo creo que contaremos con una significativa representación de la comunidad judía de México.
La otra es que también hay un interés muy grande de la comunidad judía, compartido con nuestro interés, de recordar los 40 años de la declaración Nostrae Aetate, del Concilio Vaticano II, que fue la que incentivó la relación y el diálogo entre las religiones de parte de la Iglesia Católica, y este mutuo interés, se prevé y puedo yo intuir, que encontrará caminos para que podamos hacer un recuerdo no sólo de estos 40 años de Nostrae Aetate, sino de iniciativas que puedan ayudar a intensificar y hacer más fecunda la orientación del Concilio.

 

¿Hay algo más que quiera agregar?

Es interesante ver cómo el acercamiento a la situación del Medio Oriente fue de primer nivel, nos hicieron ver las actitudes y las posiciones de parte del estado de Israel, y a pesar de todo lo que sabemos que hay de complejidad en este asunto, entre la relación del mundo palestino y el mundo del estado de Israel, hay la buena voluntad de facilitar la creación del propio estado palestino, siempre que se den ciertas condiciones que se están previendo, o sea que, a pesar de la dificultad de grupos más radicales de ambas partes, como es el caso del grupo Palestino Hammas o Hezbollah de parte de Líbano o de grupos más radicales que se cierran al diálogo de parte de la sociedad de Israel, sin embargo sectores importantes de ambos estratos, palestinos e israelíes, a pesar de todas las dificultades, va caminando una posibilidad de paz duradera y estable.


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