11 de mayo de 2005

ENTREVISTA A MONSEÑOR RENATO ASCENCIO LEÓN
OBISPO DE CIUDAD JUÁREZ
PRESIDENTE DE LA COMISIÓN EPISCOPAL
PARA PASTORAL DE LA MOVILIDAD HUMANA

 

¿Cómo percibe usted la ley Mc Cain? ¿En qué se beneficiarían nuestros migrantes?

Creo que los Obispos están dando una respuesta a nuestra carta pastoral de hace casi 2 años donde nos comprometimos a trabajar tanto ellos, en el caso específico de país del norte, como nosotros en México, en favor de los migrantes. Y que todo esto no es sino una presión que se está haciendo por parte de la Iglesia, ahorita esta ley viene a presionar para que las autoridades tomen conciencia y que realicen una labor mucho más humanitaria en favor de los migrantes. Que nos se nos olvide que los migrantes no son terroristas, no son criminales, son personas de bien, que van en busca de mejores situaciones de vida. El maleante, el hombre de malas intenciones, esos no van a trabajar, no andan buscando trabajo, ellos se quedan aquí y tratan de cometer crímenes o cosas de mala fe. El que arriesga su vida en un tránsito hasta llegar a los Estados Unidos, los que vienen de Centroamérica y que pasan por nuestra patria tienen la intención firme de buscar mejores condiciones de vida para ellos y para sus familias. Yo siento que los Obispos norteamericanos no están haciendo sino cumplir esa misión que les corresponde como pastores y de alguna manera también responder a esa oferta que los Obispos de Estados Unidos y los Obispos de México, cada quien en nuestro propio territorio, nos comprometimos con la Carta Pastoral Juntos en el camino de la esperanza ya no somos extranjeros.

 

¿Qué piensa del riesgo de proyecto de ley aprobado por el senado de Estados Unidos?

Es un riesgo, y yo lo declaré hace 2 días, todo esto que se está haciendo en el Estado de Arizona y lo que se está haciendo en el estado de California y que está siendo apoyado por algunos de los Senadores no es otra cosa que estar provocando. Siempre he pensado que nosotros los mexicanos somos muy humildes, somos gente de bien, pero que cuando nos agreden, que cuando sentimos lesionados nuestros derechos más fundamentales, también sabemos agredir y para mí es un gran riesgo el que se está corriendo en estas leyes genofóbicas que se están tomando en contra de nuestros paisanos o en contra de quienes vienen de otras naciones en busca de mejores condiciones de vida.

 

¿Qué piensa de las recientes declaraciones del gobernador de California?

Son las más terribles que pueden existir. Yo lo he señalado también aquí, que no olvide este santo señor, que no quiero ni siquiera acordarme de su nombre, que el también fue migrante y que le tendieron una mano como esperan nuestros paisanos que les tiendan la mano y que les den una oportunidad como se la dieron a él.

 

¿Hay algunas acciones a futuro que se tengan contempladas respecto a este tema?

La próxima reunión que tendremos y que está convocada por los Obispos de Estados Unidos y en comunión con los Obispos de México que pertenecemos a esta comisión en el Paso los próximos 23, 24 y 25 de junio, será una nueva oportunidad muy buena para pronunciarnos nuevamente como dos episcopados y como agentes de pastoral que hemos de asistir a esta reunión. Ahí, de una manera muy especial tendremos que analizar, primero, la situación concreta que estamos viviendo y después ver qué medidas tomar.

 

¿Hubo algún acuerdo en el foro “El México Migrante” el pasado 27 de abril en la Cámara de Diputados?

Desafortunadamente yo no pude estar en esa reunión, envié a mis delegados y la noticia que tengo es que fue oírnos, fue escuchar las inquietudes, nosotros ya habíamos, en concreto, presentado hace año y medio algunas iniciativas de reforma de algunos puntos constitucionales que afectan directamente a los migrantes. Yo espero que este foro que ellos han promovido y que fue muy positivo, por las noticias que tengo, sea un abrir el camino en México para este tema tan importante que es el de la migración.

En la conversación anterior nos comentó que como obispos mexicanos no podían intervenir en las leyes norteamericanas para mejorar las condiciones de los migrantes…

Pero podemos presionar a nuestras autoridades, por eso queremos también invitar no se si ya hay a aceptado el Secretario de Relaciones Exteriores, para que ellos sean nuestros representantes ante el gobierno norteamericanos, por otro lado quienes sí pueden directamente es el pueblo y los obispos americanos y por tanto vamos a pedirle nosotros que antes sus autoridades ellos intervengan como nosotros estamos interviniendo ante nuestras autoridades aquí en México

 

¿Qué opina del trato que les damos aquí en México a los migrantes sud y centroamericanos?

Bueno pues que es vergonzoso en algunos lugares, también nosotros lo hemos tratado expresamente con el Secretario de Gobernación, con el Presidente de la República; lo tratamos el día que presentamos la carta pastoral y lo hemos señalado con las diversas autoridades, lo que nosotros estamos pidiendo de respecto hacia los mexicanos en otro país debemos ofrecerlo a nuestros amigos que vienen de otro lugares; con una diferencia muy grande, que los mexicanos van a trabajar a los EU en cambio muchos de los centroamericanos, están tomando a México como un país de tránsito a los Estado Unidos.

 

¿Quiere añadir algo?

Que nos preocupemos, y que esto no sea sólo de una comisión, de un grupo, que pueden catalogar como trasnochado, que está viendo por cosas que casi son imposibles, sino que sintamos que este fenómeno de la migración es un problema que debemos atacar todos en cuanto problema, no porque la migración sea un problema, sino es un fenómeno, pero lo estamos haciendo nosotros problema.

 

Una pregunta para puntualizar sobre esta propuesta de ley; uno de los puntos es la construcción de una muralla al rededor de toda la frontera. Sobre este punto el canciller Derbez acaba de declarar que el gobierno mexicano no puede hacer absolutamente nada en contra de esto, que cada gobierno es libre de hacer lo que considere necesario. ¿Qué opina usted de este punto, de la construcción de una muralla alrededor de la frontera mexicana y la declaración del canciller Derbez?

Yo quisiera de verdad decir de verdad que nosotros en nuestra carta pastoral señalamos el derecho que todo ciudadano tiene en su lugar de origen de tener los medios necesarios para su subsistencia, de manera que no tengamos que estar emigrando, por tanto yo hago un llamado a las autoridades mexicanas, para que se preocupen para encontrar los medios de subsistencia y no se tenga que estar humillado buscando en otro lugar. El segundo reconocimiento que nosotros hacemos es que si alguien quiere emigrar por alguna razón, sobretodo por razones humanitarias tienen también un derecho y un derecho natural, como lo señala el Papa Juan Pablo II, y ya lo había mencionado anteriormente el papa Juan XXIII; y finalmente reconocernos también el derecho que tienen los gobiernos de cuidar sus fronteras, pero no lesionando los derechos humanos.
Por otro lado, en cuanto la pregunta que expresamente me hacen, yo les contesto: ¿Más mallas, más muros de los que ya existen?; vayan a Tijuana y es ignominioso ver aquellos muros que han levantado, y que no se han contentado a uno, sino que ya han construido dos y tres muros, uno detrás de otro. Vengan aquí a CD. Juárez y todos los dos de noviembre celebramos en la malla divisoria de estas dos naciones, los Obispo de Estados Unidos y sus sacerdotes, con el pueblo de aquél lado de la malla y nosotros de este lado, afortunadamente aquí hay una malla que nos deja al menos vernos, no nos deja ni siquiera saludarnos, pero sí vernos, ¿todavía quieren más mallas? ¿todavía quieren más muros?, el hombre de nuestro tiempo debe unir, no separar, y mientras no sirvamos como puentes, como lo ha pedido Juan Pablo II en esta jornada de los medios de comunicación, también en otros campos debemos ser puentes para unir a los hombres, para unir a los pueblos y no estarlos separando.

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