Mensaje del II Encuentro Continental de Migraciones y Refugio Promovido por la Sección de
Movilidad Humana del CELAM

“Hacia una Iglesia Peregrina y Misionera”

Reunidos en el II Encuentro Continental de Migración, Refugio y Desplazamientos y con la presencia del Arzobispo Secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes, con el objetivo de aportar nuestra contribución a la construcción de una Iglesia peregrina y misionera, hemos compartido, una vez más, los dolores y alegrías de nuestros hermanos y hermanas migrantes, refugiados y desplazados, dispersos en este mundo que de ancho se volvió pequeño y de ajeno se está haciendo cada vez más nuestro.

Las migraciones siempre acompañaron la historia de la humanidad. Pero estamos delante de un fenómeno que tomó ya proporciones mundiales. Las Migraciones son un signo de los tiempos. La intensidad del fenómeno reclama hoy al orden político y económico mundial e interpela también a la Iglesia.

De hecho, la Iglesia, en su solicitud pastoral, cuida del bien integral de todos sus miembros, especialmente, los mas necesitados, los discriminados, los excluidos y los en situación de sufrimiento.

Estamos invitados a reconocer en nuestro tiempo y en la realidad de la movilidad de millones de personas en el mundo globalizado un momento de gracia, propicio para el surgimiento de un nuevo orden mundial inspirado por los valores del evangelio, marcados por el amor y la solidaridad.

Damos, pues, gracias a Dios por la presencia del Espíritu en el trabajo de tantas personas, grupos y organizaciones, que animadas por el Evangelio, son portadoras de esperanza y solidaridad para los hermanos y hermanas en movilidad.

Animamos a los migrantes, refugiados y desplazados a reconocerse ellos mismos como denuncias vivas de las desigualdades de una globalización excluyente y profetas que proponen la justicia social para un mundo nuevo. Su sola presencia es una llamada a la conversión y estímulo para el cambio.

Un mundo nuevo precisa ser construido sobre referentes éticos que reconozcan la persona humana y su dignidad como el fundamento de la civilización y del desarrollo. A esta tarea estamos llamados todos, la Iglesia misma, los Estados y las sociedades que deben abrir el corazón y la mente para que se concreten los cambios necesarios en las estructuras, en las leyes y en las relaciones entre los pueblos y las culturas, para que las migraciones se desarrollen pacíficamente.

Instamos a las autoridades de los Estados a escuchar la voz de quienes son excluidos de la sociedad y a reconocer a toda persona humana una “Ciudadanía Universal”, por el simple y fundamental hecho de ser miembro de la familia humana, partícipe de la sociedad mundial, con derecho a ocupar un espacio digno y a contribuir con su presencia y trabajo al bien común.

Instamos a los responsables de la economía a reconocer como causa importante de las migraciones la creciente desigualdad económica entre los países y las regiones del planeta y a escuchar el clamor de los migrantes para volver a la sensatez y construir el camino para un nuevo orden económico que incluya y propicie el bienestar y la solidaridad de todos los habitantes del planeta.

Animamos tanto a las sociedades receptoras, como a los migrantes que llegan a ellas a derribar las barreras de los prejuicios, a recibirse mutuamente como dones de Dios, y acogerse en un intercambio cultural respetuoso y enriquecedor. Estamos llamados a una convivencia armónica entre pueblos y culturas.

Nos anima el ejemplo de Jesús que experimentó la migración y el refugio y que desde su encarnación en un pueblo y cultura concretos, vivió en su práctica, los valores del Reino, traspasando todas las fronteras y derribando los muros del odio y de los prejuicios, con su muerte en la cruz y con su resurrección, hizo de muchos un solo pueblo.

Como creyentes, sabemos que no tenemos en este mundo patria definitiva y que estamos en camino hacia cielos nuevos y una tierra nueva. La experiencia de la fe hace de la migración un camino a la trascendencia, a traspasar las fronteras de lo provisorio y temporal en la esperanza de la plena realización del Reino de Dios.

Estamos seguros que, por su importancia, la movilidad humana y el fortalecimiento de su específica pastoral merecerán la profunda consideración de los Pastores y de los agentes de pastoral para realizar la concreta solicitud que la Iglesia pide en su Magisterio y en su dinamismo de nueva evangelización.

Estamos convencidos que la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano debe ser ocasión para reafirmar la importancia de una pastoral específica de la movilidad humana inserta en la pastoral de conjunto de nuestras iglesias (cfr. Christus Dominus, 18; Erga Migrantes Caritas Christi ,21~23).

Que la intercesión de Maria reafirme nuestro caminar de discípulos y misioneros, peregrinos y solidarios con la humanidad en busca de su realización plena en Cristo.

 

 

 

 

 

 

Aporte de las Comisiones Episcopales de Pastoral de Movilidad Humana a la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe

Reunidos en el II Encuentro Continental de Migración, Refugio y Desplazamientos y con la presencia del Arzobispo Secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes, con el objetivo de aportar nuestra contribución a la construcción de una Iglesia peregrina y misionera, hemos compartido, una vez más, los dolores y alegrías de nuestros hermanos y hermanas migrantes, refugiados y desplazados, dispersos en este mundo que de ancho se volvió pequeño y de ajeno se está haciendo cada vez más nuestro.

Conocedores del documento de participación “Hacia la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe”, particularmente los números 123, 141 y 153, referentes a la movilidad humana en el continente americano, considerando los resultados del trabajo realizado en este II Encuentro Continental de la Pastoral de Migración y Refugio y deseando colaborar con la dimensión misionera de nuestra Iglesia latinoamericana y caribeña, hacemos llegar a la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe las siguientes consideraciones:

El fenómeno de la movilidad siempre acompañó la historia de la humanidad. En la actualidad, estamos delante de una realidad que tomó proporciones mundiales. El proceso de globalización que caracteriza el nuevo milenio, las crecientes diferencias de desarrollo entre los países americanos, los conflictos sociales, los desastres naturales y las crisis económicas que deben soportar muchos pueblos, como también la búsqueda de nuevas expectativas y oportunidades de vida, generan e intensifican la movilidad de las personas en magnitudes cada vez más crecientes y universales. Este fenómeno repercute intensamente en nuestros países latinoamericanos y caribeños.

1. Fundamentación teológico-pastoral

Un aspecto muy fecundo del fenómeno de la movilidad humana es su dimensión religiosa que acaba siendo, en realidad, símbolo de su densidad humana y consistencia ética.

Es muy significativo el paradigma migratorio, como experiencia religiosa de significado universal, que la Biblia quiere transmitir. Así, la condición de migrante del pueblo de Dios se hace constitutiva de su identidad y de su misión histórica.

Para un cristiano, acoger a los demás no es sólo un acto de solidaridad; es encontrarse con Cristo que espera ser acogido, amado y servido en los hermanos, especialmente en los más pobres y necesitados. Todo cristiano es portador y heredero de la memoria histórica del caminar del Pueblo de Dios, del respeto al forastero y de su compromiso con la hospitalidad, conforme a la Palabra de Dios: "cuando un forastero viene a morar junto a ti, no lo explotarás, lo tratarás como uno de tu propia tierra, como uno de vosotros, lo amarás como a ti mismo, pues también fuisteis forasteros en Egipto" (Lv 19, 33-34). En Cristo, Dios vino personalmente a pedir hospitalidad a los hombres y mujeres del mundo. Quiso nacer en una familia que no encontró alojamiento en Belén (Lc. 2, 6- 7). Y vivió la experiencia del destierro en Egipto (Mt. 2, 14). Jesús, que "no tenía donde reclinar la cabeza" (Mt. 8, 20), pidió hospitalidad. A Zaqueo le dijo: "Hoy tengo que hospedarme en tu casa" (Lc. 19, 5). El llegó a identificarse con el extranjero que necesita hospitalidad y amparo: "Fui forastero y me acogiste" (Mt. 25,35), cfr. EMCC, 12-18.

Desde esta visión cristiana de la persona, de la vida y de la historia, la Iglesia renueva su compromiso de servicio solidario hacia las personas en movilidad, más allá de todas las fronteras geográficas y legislativas, para contribuir a la construcción de una humanidad más justa y fraterna.

La Iglesia tiene una sintonía especial con el fenómeno de la movilidad humana ya que existe una especie de connaturalidad entre ella misma y las personas en movimiento. Ella se define como “Iglesia Peregrina”, se identifica con el propio caminar de la humanidad. La Iglesia no puede estacionarse, sino entrar en la dinámica de la permanente peregrinación hacia los “cielos nuevos y la tierra nueva”.

La Iglesia, peregrina, se siente cercana a la condición de las personas en movilidad y llamada a comprender sus dilemas. Asimismo, la Iglesia es llamada a apoyar las justas reivindicaciones y a defender la causa de las personas en movilidad en los diversos contextos: sea en el interior de cada país, en forma de promover leyes que favorezcan la vida de las personas en movilidad y sus familias y su inserción en la sociedad, sea a nivel mundial, urgiendo el enfrentamiento de las causas que provocan los desplazamientos humanos y producen la situación en que viven las personas en movilidad.

2. Interpelaciones éticas y políticas

El fenómeno de la movilidad humana implica la noción de bien común universal, que abarca a toda la familia humana, como la base principal para la construcción de un mundo fraterno. Todos los hombres y mujeres deben poder gozar de un justo derecho a migrar como a no-migrar, que comprende el derecho a vivir dignamente con la propia familia, a conservar y desarrollar el propio patrimonio cultural, incluido el patrimonio religioso, y a ser tratado, en toda circunstancia, en forma digna y justa. Asimismo tienen el deber de integrarse al país al cual emigran, de cultivar su lengua, asumir sus valores y trabajar por su desarrollo, en el respeto de la propia identidad.

Cada vez más emerge la necesidad de reconocer a toda persona humana, un derecho explícito de una “ciudadanía universal”, por el simple y fundamental hecho de ser miembro de la familia humana, por lo tanto, participante de la “sociedad humana”, con derecho a ocupar su espacio sociocultural y a contribuir con su presencia y su acción. Lo anterior constituye un reto para el derecho internacional humanitario.

En los países receptores de migrantes, la desinformación, las dificultades socio laborales de los trabajadores locales y la defensa desproporcionada del bienestar adquirido, inducen a la tentación de la intolerancia, la xenofobia y la discriminación hacia las personas migrantes y provocar situaciones de abuso a su dignidad humana y sus derechos sociales y laborales. Esto genera la necesidad de definir políticas públicas migratorias que posibiliten avanzar hacia la consideración del fenómeno migratorio en un marco de convivencia democrática y equitativa entre los migrantes y los nacionales de cada país. Estas políticas deben asegurar una institucionalidad migratoria, que permita no sólo establecer cambios normativos que garanticen la tutela de los derechos de las personas en movilidad y de sus familias, sino que además les asegure la libertad personal, el derecho a residir y permanecer en cualquier parte del país de destino, la "no discriminación", la igualdad de derechos y trato, la integración a los servicios sociales otorgados por los Estados, la reunificación familiar y el derecho a la tutela judicial efectiva.

3. Compromiso pastoral

Partiendo de la concepción de que la movilidad de las personas es un signo de los tiempos, un lugar donde Dios revela a la humanidad su condición de familia humana, la Iglesia reconoce la necesidad de avanzar en la consolidación de una ciudadanía universal y que en este nuevo orden “no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres (Col. 3,11).

En sintonía con el tema de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe – Discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida – reconocemos que las personas en movilidad son misioneras de una nueva evangelización en nuestro continente. Ellas revelan la necesidad de que nuestra Iglesia integre estructuras de una pastoral misionera en el ámbito de la movilidad humana (cfr. EMCC 89-95).

Confiamos que la Iglesia de América Latina y Caribe asuma en la V Conferencia de Aparecida el compromiso de promover y animar una pastoral específica de movilidad humana, integrando las diferentes áreas de acción pastoral (migrantes internos e internacionales, refugiados, desplazados, víctimas de la trata de personas, estudiantes extranjeros, nómades, circenses, feriantes, turistas, peregrinos, marinos, pescadores, tripulantes y usuarios de cruceros y de pequeño cabotaje, trabajadores y usuarios del transporte aéreo y de aeropuertos, automovilistas y trabajadores de transporte terrestre y habitantes de la calle, principalmente los niños, las mujeres y los sin techo).

Es parte de la misión de la Iglesia aportar criterios de solidaridad, mostrando valores humanos y cristianos que amplían los horizontes de las soluciones que necesitan ser encontradas para los problemas concretos que afrontan las personas en movilidad en nuestro tiempo.

Son los referentes éticos que deben guiar los pasos concretos de las implicaciones que las migraciones suscitan, en el ámbito de las relaciones humanas, de la integración cultural y de las relaciones políticas, económicas, sociales y religiosas. A la luz de los valores éticos es posible moverse con seguridad en el proceso humano, que las migraciones siempre estimulan.

El fenómeno de la movilidad es portador de un significado trascendente para la vida humana. Por esto, es preciso abordarlo en la perspectiva amplia de la cual se reviste. Él no puede ser encuadrado en los límites de la pugna de estrechos intereses entre países o sistemas políticos y económicos.

La Iglesia es llamada a ejercer la misión de “buen samaritano”, socorriendo a la personas en movilidad, brindándole una atención pastoral específica y sosteniendo también a los que acogen a las personas en movilidad. Ella necesita servir de fiadora, garantizando que esta acogida mutua haga avanzar a la humanidad en la realización de su destino de familia humana, que recorre en este mundo el camino que lleva al Reino donde no habrá más fronteras y donde la comunión será plena y definitiva.

 

 

 

 

 

 

 

 

II Encuentro Continental Migración, Refugio, Desplazamiento Interno y Trata de Personas

“Hacia una Iglesia Peregrina y Misionera”

DOCUMENTO FINAL

Reunidos en el II Encuentro Continental de Migración, Refugio y Desplazamientos y con la presencia del Arzobispo Secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes, con el objetivo de aportar nuestra contribución a la construcción de una Iglesia peregrina y misionera, hemos compartido, una vez más, los dolores y alegrías de nuestros hermanos y hermanas migrantes, refugiados y desplazados, dispersos en este mundo que de ancho se volvió pequeño y de ajeno se está haciendo cada vez más nuestro. Compartimos logros, lecciones aprendidas, fortalezas y debilidades, desde la experiencia del compromiso pastoral y con una metodología de trabajo grupal, llegamos a las siguientes conclusiones:

CONTEXTO

La adopción del modelo económico neoliberal y de políticas de ajuste estructural para adaptarse al contexto globalizado, incrementa la pobreza e inequidad social. Esto genera e intensifica en varias regiones y ciudades de nuestro continente, una cultura de emigración hacia otros países de la región y principalmente hacia Estados Unidos y Europa en búsqueda de nuevas expectativas y oportunidades de vida.

Por otro lado, el fantasma del terrorismo internacional, acentúa en los propios países el endurecimiento de los controles para el ingreso de las personas que quieren o son forzadas a migrar. Actualmente, en los Estados Unidos, país de destino de migrantes latinoamericanos y caribeños, se preparan proyectos de ley que priorizan exageradamente la seguridad nacional, criminalizan a los migrantes y militarizan las fronteras entre países. Legislación que no abre caminos justos y viables hacia la residencia permanente y ciudadanía, sino que expulsaría a millones de inmigrantes, impidiendo la reunificación familiar y trayendo consigo la amenaza de un continente más pobre y dividido.

Adicionalmente, la expansión del conflicto colombiano y su agravamiento, tiene repercusiones en las regiones fronterizas, generando un movimiento permanente y silencioso de solicitantes de refugio y refugiados, hacia países vecinos, particularmente Ecuador, Panamá, Venezuela y Costa Rica, y en una alta migración colombiana fuera de América Latina. Al mismo tiempo, los Estados receptores viven sus propias crisis internas y la mayoría tienen limitados recursos para acoger a las víctimas del conflicto colombiano, así como hondas preocupaciones desde la perspectiva de la seguridad interna.

Otro elemento que causa preocupación, es que en América Latina y el Caribe, hay un creciente aumento de un sector vulnerable de la población que son víctimas de Trata: cada año miles de personas, la mayoría mujeres y niños, son engañadas, vendidas, coaccionadas o sometidas de alguna manera a situaciones de explotación de las cuales no pueden escapar. Constituyen la mercancía de una industria mundial que mueve miles de millones de dólares y que está dominada por grupos de delincuentes explotadores muy bien organizados que operan con impunidad.
Por otro lado, es importante señalar los significativos aportes económicos, culturales, religiosos y políticos, que la comunidad migrante brinda al desarrollo de las comunidades de origen y destino.

Frente a esta realidad, los participantes de este II Encuentro Continental identificamos algunos problemas, que piden respuestas pastorales y que presentamos a continuación:

Migración:
• La pobreza estructural y la falta de acceso a una vida más digna, que sigue incrementando las migraciones internacionales e internas
• La desintegración familiar en los países de origen y de destino de los migrantes.
• La situación de irregularidad:
a) debida a legislaciones restrictivas, el aumento en los controles fronterizos, los altos costos para la regularización migratoria y la concepción del migrante como criminal.
b) que impide el acceso a la ciudadanía y a sus consecuentes derechos y deja a los migrantes en condiciones de vulnerabilidad, discriminación y explotación.
• La debilidad en la articulación de la pastoral a nivel regional, entre las Iglesias de origen, tránsito y destino de los migrantes.

Refugio y Desplazamiento:
• La falta de voluntad de los gobiernos en la aplicación coherente de políticas públicas, armonizadas a los instrumentos internacionales de protección a los refugiados y a los desplazados internos y al Plan de Acción de México .
• La situación de irregularidad en que viven los solicitantes de refugio rechazados y los muchos que ni siquiera se presentan a solicitarlo.
• La discriminación y xenofobia que sufren las personas en situación de refugio.
• La violencia, especialmente el conflicto armado en Colombia.
• La debilidad en la articulación entre las Comisiones Nacionales de Pastoral de Movilidad Humana, en el tratamiento a las personas en situación de refugio y desplazamiento.

Trata de personas:
• Poco conocimiento de la temática y de las organizaciones que trabajan a favor de las víctimas de trata de personas.
• La falta de políticas públicas y programas para prevenir la trata de personas y proteger a las víctimas.
• La criminalización de las víctimas de trata de personas y la falta de intervención para punir los tratantes.
• El incremento en el reclutamiento de niños, adolescentes y personas en situación de pobreza para la explotación laboral, sexual y el turismo sexual, y crecientes amenazas que sufren las víctimas de trata de personas y sus familiares por parte de las redes de tratantes.

IGLESIA Y MIGRACIONES

La Iglesia tiene una sintonía especial con las personas involucradas en el fenómeno migratorio ya que existe una especie de connaturalidad entre ella misma y la movilidad humana. Ella se define como “Iglesia Peregrina”, se identifica con el propio caminar de la humanidad. La Iglesia no puede estacionarse, Iglesia y migrantes deben ser solidarios en su búsqueda de “cielos nuevos y tierra nueva”.

La Iglesia, peregrina, es cercana a la condición de los migrantes, refugiados, desplazados y víctimas de trata de personas y llamada a comprender sus problemas, a apoyar sus justas reivindicaciones y, a defender su causa en los diversos contextos: sea en el interior de cada país, en forma de promover leyes que favorezcan la vida de los migrantes y su inserción en la sociedad, sea a nivel mundial, urgiendo el enfrentamiento de las causas que provocan las olas migratorias y producen la situación en que viven los migrantes.

Un aspecto muy fecundo del fenómeno migratorio es su dimensión religiosa que acaba siendo, en realidad, símbolo de su densidad humana y consistencia ética.

Es muy significativo el paradigma migratorio, como experiencia religiosa de significado universal, que la Biblia transmite. Así la condición de migrante del pueblo de Dios se hace constitutiva de su identidad y de su misión histórica.

En la medida en que la humanidad hace de la tierra un lugar de disputa y, de sus bienes, una ambición de acumular, ella se vuelve mezquina, de dimensiones estrechas, que no le convienen ni la realizan.

Recordemos que a la luz de la fe “No tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la patria futura” (Hb. 13, 14): “Amen al inmigrante, porque también ustedes fueron inmigrantes en Egipto” (Dt. 10, 19),. “Practicad la hospitalidad” (Rom. 12, 13), recomendaba San Pablo a los cristianos de Roma.

La experiencia de Jesús identificándose con su patria, pero traspasando todas las fronteras geográficas de Israel, todas las fronteras raciales y religiosas, derribando todos los prejuicios nos indica que la “pastoral de movilidad humana” consistirá siempre en extender las fronteras del corazón y de la mente, derrumbando los prejuicios que aprisionan a las personas y, mostrando cómo la presencia del “otro” es una preciosa oportunidad para darnos cuenta de nuestras propias limitaciones y descubrir la belleza de la fraternidad, en la libertad de la relación respetuosa y acogedora del “otro”.

La experiencia religiosa acaba confirmando que las migraciones no son un fenómeno secundario, periférico, accidental y desprovisto de sentido humano, al contrario, son constitutivas de la historia y señalan hacia la vocación más profunda de la propia humanidad.

LOGROS Y AVANCES

En los últimos años, el trabajo realizado por la Iglesia, ha generado significativos logros y avances entre los que se pueden señalar:

Migración:
• Cooperación y coordinación, gracias también al Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrante e Itinerantes, entre algunas Comisiones Diocesanas y Nacionales de Pastoral de Movilidad Humana-PMH de origen, tránsito y destino de los migrantes, principalmente en las Diócesis fronterizas.
• Incidencia política articulada entre las organizaciones de migrantes, organizaciones de la sociedad civil, organismos gubernamentales e internacionales e Iglesias.
• Promoción de la religiosidad popular, como un elemento de integración, identidad y solidaridad entre los migrantes.
• La Pastoral de la Movilidad Humana y las redes que ha establecido, a nivel nacional e internacional, con las instituciones que trabajan por las migraciones, y con otras pastorales específicas.
• Casas y Centros de apoyo a los migrantes a lo largo y ancho del continente.
• La formación de agentes de pastoral de la Movilidad Humana y de sacerdotes para que puedan intervenir pastoralmente frente al fenómeno migratorio.

Refugio y Desplazamiento:
• Acogida, asistencia humanitaria y capacitación a personas en situación de refugio y en situación de desplazamiento.
• Red de coordinación interinstitucional:
a) a nivel eclesial nacional y fronteriza; y,
b) con organizaciones de la sociedad civil e instituciones.
• Formación y Sensibilización de la sociedad civil y de gobierno.
• Incidencia Política en normativa protectiva acorde a los instrumentos internacionales.

Trata de personas:
• Acogida a víctimas de trata de personas y remite a organizaciones especializadas.
• Iniciativas incipientes de sensibilización y atención a las víctimas de la trata de personas, coordinadas con otras instituciones.
• La creciente toma de conciencia y sensibilización sobre el fenómeno de la trata de personas y el trabajo de intervención concreta junto a las mujeres y las jóvenes más vulnerables, y los niños y niñas en situación de explotación.

LÍNEAS DE ACCIÓN PASTORAL

El alcance del problema tiene también una magnitud continental. La voz profética de la Iglesia se manifiesta en los países de la región, para incentivar la solidaridad y la construcción de una tierra generosa en acogida, pan, paz y dignidad.

En ese sentido los participantes de este II Encuentro Continental se han planteado las siguientes líneas de acción a implementarse en los próximos tres años:

Migrantes:
• Que las Comisiones Nacionales de PMH promuevan un programa de acompañamiento pastoral a los familiares de migrantes en coordinación con otras pastorales, especialmente con la pastoral familiar, la catequesis familiar, la pastoral de la educación y la pastoral juvenil, e incidir ante los gobiernos para que consideren la reunificación familiar como un derecho de las familias migrantes.
• Que las Comisiones Nacionales de PMH fortalezcan el trabajo de información y atención integral a los migrantes especialmente a los que se encuentran en situación irregular, y de incidencia en la definición e implementación de políticas y leyes migratorias menos restrictivas y en la atención consular a los migrantes irregulares.
• Que el CELAM, a través de la Sección de Movilidad Humana, promueva y apoye en coordinación con el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, la articulación de la Pastoral de la Movilidad Humana entre las Comisiones Nacionales y las Conferencias Episcopales de los países de origen, tránsito y destino de los migrantes, a través de encuentros o reuniones binacionales y/o regionales de los obispos encargados del tema de migración y sus comisiones de trabajo.
• Retomar, en nuestros países, como Iglesia latinoamericana, el tema de la pobreza estructural; de las políticas económicas vigentes; del libre comercio regional como causas, entre otras, de la migración, incidiendo en los gobiernos para que promuevan soluciones concretas a éstas causas.

Refugiados y desplazados:
• Realizar acciones de incidencia política con los gobiernos para que:
a) promuevan políticas dirigidas a concretar el Plan de Acción de México,
b) armonicen la normativa nacional con los instrumentos internacionales, y
c) apliquen los instrumentos internacionales de acuerdo con el espíritu humanitario con que fueron creados y garanticen los derechos de las personas, incluido el acceso al debido proceso.
• Sensibilizar a las autoridades eclesiales, a las pastorales y movimientos de la Iglesia y la sociedad en general, a fin de que asuman el espíritu de acogida y solidaridad propios del Evangelio.
• Fortalecer la articulación entre Conferencias Episcopales en el tratamiento a las personas en situación de refugio y desplazamiento, teniendo en cuenta el aspecto ecuménico e interreligioso.
• Apoyar las iniciativas de construcción de paz de la Iglesia en Colombia.

Trata de personas:
• Formar y capacitar a los agentes de pastoral e informar a la sociedad sobre la trata de personas y sus consecuencias.
• Promover y coordinar acciones de prevención a la trata de personas y de atención a las víctimas, en conjunto con las comunidades eclesiales, las congregaciones religiosas y otras instancias de Iglesia, organizaciones de la sociedad civil y organismos gubernamentales e internacionales.

Conclusión

Como punto de partida, es indispensable tener presente los referentes éticos. Son ellos los que deben guiar los pasos concretos de las implicaciones que las migraciones suscitan, en el ámbito de las relaciones humanas, del encuentro cultural y de las relaciones políticas, económicas, sociales y religiosas. A la luz de los valores éticos es posible moverse con seguridad en el proceso humano, que las migraciones siempre estimulan.

El fenómeno de las migraciones es portador de un significado trascendente para la familia humana. Por esto, es preciso abordarlo en la perspectiva amplia de la cual se reviste. Él no puede ser encuadrado en los límites de la pugna de intereses estrechos entre países o sistemas políticos y económicos.

Es parte de la misión de la Iglesia aportar criterios de solidaridad, mostrando valores humanos y cristianos que amplían los horizontes de las soluciones que necesitan ser encontradas para los problemas concretos que las migraciones enfrentan en nuestro tiempo.

La Iglesia es llamada a ejercer la misión de “Buen Samaritano”, socorriendo al migrante que busca sobrevivir en otro país, pero ayudando también a quienes acogen al migrante. Ella necesita servir de fiadora, garantizando que esta acogida mutua haga avanzar a la humanidad en la realización de su destino de familia humana, que recorre en este mundo el camino que lleva al Reino de Dios donde no habrá más fronteras y, donde la comunión será plena y definitiva.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Programa del II Congreso de
Doctrina Social de la Iglesia

 

Participan Conferencistas y Panelistas de América Latina y el Caribe.

Lunes 11 de septiembre del 2006

10:00 - 14:00 Inscripciones - Centro de Espiritualidad Félix de Jesús Rougier
16:00 - 17:00 Eucaristía de Apertura en la Basílica de Guadalupe
18:30 - 19:45 Ceremonia de Inauguración

Martes 12 de septiembre del 2006

9:00 – 11:00 Panel Inaugural: América Latina: res novae y desafíos en la globalización

-Democracia, desarrollo, justicia, seguridad y bien común: asignaturas pendientes
-La globalización económica en América Latina: ¿recuento de beneficios o de daños?
-Las transformaciones culturales ¿identidad perdida o en marcha?

11:30 – 13:30 - Mesas de Discusión

Mesa 1: Democracia y participación ciudadana
Mesa 2: Globalización, economía y justicia social
Mesa 3: Transformaciones culturales

Plenario

-Democracia y participación ciudadana.
-Globalización, economía y justicia social
-Transformaciones culturales

16:00 Conferencia Magistral - Laicado y moderna cuestión social
17:00 – 18:00 Panel - El compromiso social en América Latina y El Caribe
18:00 – 19:00 Réplica a la conferencia

Miércoles 13 de septiembre del 2006

9:00 – 10:30 Conferencia Magistral: El aporte del Magisterio latinoamericano a la doctrina social de la Iglesia

11:00 a 12:15 – 12:30-13:45 Panel de experiencias: formación y vivencia de la DSI

CAMEXPA: IMDOSOC, Honduras, Costa Rica
BOLIVARIANOS: ITEPAL, Colombia, Perú
CARIBE: Universidad católica de Santo Domingo, Haití, Cuba
CONO SUR: ILADES, IBRADES, Argentina

16:00 – 19:00 Mesa de discusión: Vacíos de la DSI frente a las res novae

Jueves 14 de septiembre del 2006
Panel: ¿Cuál futuro para América Latina y el Caribe?

9:00 - 10:30: Variables socio-políticas
10.45 - 12:15: Variables socio-económicas
12.30 - 14:00: Variables socio-culturales
16:00 – 18:30 Mesas de discusión

Mesa 4: Sociedad civil y movimientos sociales.

-Tejido social.
-Ciudadanía y políticas públicas.
-Auditorias y control social.
-Seguridad ciudadana

Mesa 5: Mundo del trabajo

-Mujer y trabajo
-Trabajo infantil
-Trabajo y mundo sindical

Mesa 6: Ecología y medio ambiente

-Cambios climáticos
-Agua
-Consumo responsable

Mesa 7: Economía Alternativa

-Economía solidaria - comercio justo
-Cooperativas

Viernes 15 de septiembre del 2006

11:00 – 13:30 Mesas de discusión

Mesa 8: Democracia, partidos políticos y ciudadanía
Mesa 9: Migraciones
Mesa 10: Paz y reconciliación
Mesa 11: Derechos económicos, sociales y culturales

Sesión de clausura

16:00 – 17:00 Conferencia: América Latina y El Caribe en camino hacia la esperanza
17:30 – 18:30 Eucaristía

Brindis y cena mexicana

 


 

 

 

 

 

 

 

 

Encuentro Continental de Pastoral Mariana

27 de septiembre al 1º de octubre de 2006


INFORMATIVO

En camino hacia la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe que se llevará a cabo, Dios mediante, en mayo de 2007 en Aparecida, Brasil, realizaremos este Encuentro Continental de Pastoral Mariana, que quiere poner de relieve y acoger vivamente el amor y la piedad de nuestros pueblos hacia la Sma. Virgen María, Madre de Jesús y de sus discípulos.

La intención de este Encuentro es profundizar, mediante la devoción mariana, el encuentro con Jesucristo vivo y el vínculo de pertenencia a la Iglesia, vivificando la vida litúrgica, la formación catequética, la vida comunitaria, la acción misionera y solidaria, la evangelización de la cultura, es decir, todas las dimensiones de la vida cristiana. Deseamos que se sigan abriendo caminos al amor que nuestros pueblos profesan a la Sma. Virgen María, gran riqueza que hemos recibido de Dios, de manera que los Obispos, los sacerdotes, los agentes pastorales y todos los miembros del pueblo de Dios sepan cultivarla, y ella dé todos sus frutos.


1. Fechas: del 27 de septiembre hasta el 1º de octubre de 2006
Inscripciones: fecha límite hasta el 15 de agosto 2006

Llegada: 26 de septiembre 2006 (cena a las 19.30)
Conclusión: 01 de octubre 2006 a las 21.00

2. Lugar: El congreso teológico-pastoral, que tendrá lugar en el marco de este Encuentro, se llevará a cabo en la casa de reuniones de la Conferencia Episcopal de México, en Cuautitlán (lugar de nacimiento de San Juan Diego), como también el hospedaje y la alimentación. Algunas celebraciones del Encuentro tendrán lugar en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.

Dirección: Prolongación Río Acatlán s/n
Colonia Colinas del Lago
Cuautitlán Izcalli
Teléfonos: (52) 55 /5877 2023 / 5877 2082 / 5877 2071 / 5877 2603


3. Costos:
a) Hospedaje, alimentación y traslados durante el Encuentro estarán a cargo del CELAM.
b) Inscripción: US$ 75 (gastos generales del Encuentro)
c) Costo de pasajes aéreos y traslados particulares por cuenta personal.


4. Cupo de participantes: se podrán inscribir hasta un cupo de 170 participantes. Las inscripciones se atenderán por orden de ingreso.

5. Para llegar: avisando con anticipación la llegada al aeropuerto internacional de México DF se le podrá recibir allí.
De lo contrario, puede dirigirse por la autopista hacia Querétaro y antes del primer peaje hay una señalización que indica salida hacia la derecha dirección Cuautitlán.

4. Programa

Ponencias centrales

I. María, Madre y Modelo, formadora de los discípulos y misioneros de Jesucristo
Ponente: P. Stefano De Fiores, smm
II. El “principio mariano”: clave para nuestra pastoral y pedagogía mariana en el discipulado y la misión
Ponente: P. Joaquín Alliende, Sch.
III. “Dimensiones y crecimiento de la espiritualidad mariana”
Ponente:
IV. Orientaciones pastorales para iluminar e impulsar la pastoral mariana
Ponente: P. Francisco Petrillo, omd

 

Temas
Animadores
1. María en la Iglesia
Pbro. Jordi Sabaté (Argentina)

2. María “mujer eucarística” en la Liturgia
Pbro. Roberto Russo (Uruguay)
3. María en la Catequesis
Hno. Enrique García (Chile)
4. María “discípula misionera”
Hna. Prudencia Barajas (México)
5. María en la vida interior. “guardaba las cosas en su corazón” (Lucas 2, 51)
P. Jorge Seibold S.J. (Argentina)
6. María en la piedad popular de
nuestros pueblos
Mons. Gaspar Quintana (Chile)
7. María. formadora de Juan Diego y de los santos latinoamericanos
Pbro. Eduardo Chávez Sánchez (México)
8. María y la mujer hoy
Hna. Ana María Tepedino (Brasil)

9. María y nuestro compromiso social
Dra. Consuelo Vélez (Colombia)
10. María y las apariciones
P. José Luis Majella Delgado (Brasil)

 

Mayor información puede solicitarla a: encuentro.mariano@celam.org
Teléfono: 57-1-657 8330

Ficha de Inscripción:

http://www.celam.info/maria/component/option,com_wrapper/Itemid,17/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

II Congreso de Doctrina Social de la Iglesia

¿Por qué un segundo Congreso de Doctrina Social de la Iglesia en América Latina y el Caribe?

Desde 1991, año en que se celebró el Primer Congreso en Santiago de Chile, los signos de cambios profundos, tanto en nuestras sociedades Latinoamericanas como en la Iglesia, se han sucedido rápidamente. Los procesos de modernización y globalización generan nuevas coyunturas sociales, políticas, económicas, culturales y religiosas con sombras y luces, con amenazas y oportunidades. Esta situación de cambio epocal nos
desafía profundamente como comunidad eclesial evangelizadora.

Existen interrogantes acerca de las posibilidades de un futuro pacífico y sobre la sustentabilidad democrática y ecológica en la región, de igual manera coexisten desafíos en torno a la erradicación definitiva de la pobreza y la generación de nuevas
formas de exclusión social (como son las metas del milenio), resurgen también algunos fundamentalismos y sincretismos religiosos, además de los persistentes fenómenos de
secularización y laicismo. Todo lo anterior demanda al Pueblo de Dios un discernimiento evangélico y una apertura al diálogo con hombres y mujeres de buena voluntad que, al igual que nosotros, buscan respuestas a estas situaciones.

La Iglesia Latinoamericana y del Caribe, (en los últimos años), en fidelidad al espíritu del Concilio Vaticano II, se ha esforzado en ofrecer instrumentos para este discernimiento. El Segundo Congreso ahora en proceso de elaboración, se inscribe en esta línea de continuar el ejercicio de discernimiento a la luz de la Palabra de Dios y de la Doctrina Social de la Iglesia, a fin de enfrentar y evangelizar la realidad social actual.

Hoy en la Iglesia caminamos sin miedo de "remar mar a dentro" en el naciente nuevo siglo y, de alguna manera, nos sentimos apoyados e iluminados por el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia del Pontificio Consejo Justicia y Paz. Inmersos, además, en el proceso de preparación de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano -cuyo tema es "DISCIPULOS Y MISIONEROS DE JESUCRISTO PARA QUE NUESTROS PUEBLOS EN ÉL TENGAN VIDA"-, el Segundo Congreso de Doctrina Social de la Iglesia ayudará, sin duda, a despertar la conciencia viva de la Iglesia en el Continente, a fin de poner en obra el llamado a "una nueva imaginación de la caridad" que nos hiciera Juan Pablo II en Novo Millennio Ineunte.

En línea del servicio que ofrece el CELAM -y en particular el Departamento de Justicia y Solidaridad que Preside el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, SDB-, a las Conferencias Episcopales de los países de América Latina y el Caribe, el II Congreso en preparación, se plantea los siguientes objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Objetivo General:

Realizar un ejercicio de discernimiento de los signos de los tiempos en el Continente, a fin de ayudar a que las comunidades eclesiales dialoguen con el mundo y construyan juntos caminos de solución a los graves problemas sociales, como respuesta de fidelidad al Señor de la historia, y como testimonio de palabra y obra de la Buena Noticia en el campo social para los hombres y mujeres de América Latina y el Caribe.

Participantes:

Obispos Presidentes de Pastoral Social Caritas y Directores Ejecutivos, Universidades Católicas y Organizaciones de la
Sociedad Civil.

Lugar:

Centro de espiritualidad Félix de Jesús Rougier y Seminario Conciliar de México. Victoria 21 - Tlalpan, D.F.

Informes: www.celam.org/temp/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diplomados en Comunicación Social
que ofrece el ITEPAL

Instituto Teológico Pastoral para América Latina

El ITEPAL es el centro de estudios del Consejo Episcopal Latinoamericano-CELAM, creado para prestar un servicio de nivel superior en el campo de la formación, la actualización y la investigación teológico pastoral

Diplomado en Pastoral Catequética y Litúrgica

Catequesis y Liturgia dos realidades eclesiales mutuamente interrelacionadas. Las comunidades cristianas para una fecunda experiencia del misterio de Cristo demandan participar en itinerarios catequéticos que les ayuden a crecer en la fe, a descubrir el sentido de la celebraciones sacramentales y a realizar liturgias vivas y participativas, inculturadas y festivas, orientadas al compromiso histórico y a la contemplación del Misterio. Ese es el propósito que anima al ITEPAL al ofrecer el presente diplomado del 18 de septiembre al 8 de diciembre del presente año.

Liturgistas de la talla del uruguayo Roberto Russo, del argentino Miguel A. D´annibale, del colombiano Hernando Pinilla y del Chileno Guillermo Rosas han sido invitados como profesores. De igual manera catequetas de larga y fecunda trayectoria como Mons. Diego Padrón y Hna Irene Nesi., venezolanos; Emilio Alberich, español; Marcelo Murúa, argentino; Luiz Alvez de Lima, brasileño; Ovidio Burgos, costarricense; Manuel Jiménez e Iván Federico Mejía, colombianos

El diplomado ofrece, en primer lugar, orientaciones para la pastoral litúrgica con énfasis en la liturgia sacramental, en el tiempo y espacio litúrgico. En segundo lugar, se dedica a la Catéquesis, tanto la fundamental como la de iniciación, a su pedagogía y a su implementación en la pastoral. Por último, se trabaja la formación y espiritualidad del catequista; de allí la importancia de la S. Escritura, el conocimiento de la catequesis evolutiva y la relación de la catequesis con el pensamiento social de la Iglesia y la enseñanza religiosa en la escuela.

Diplomados en Comunicación Social

Comunicación Social en la Pastoral Litúrgica
18 septiembre - 08 de diciembre

Objetivo: Descubrir la estrecha relación y la mutua complementariedad entre la comunicación social y la pastoral litúrgica.

Módulo I: Pastoral litúrgica

1. Pastoral Litúrgica.
2. Sacramentos de Iniciación.
3. Sacramentos de curación y de servicio a la comunidad.
4. La celebración en el tiempo y en el espacio litúrgico.

Módulo II: Educación y medios de comunicación social

5. Educación para la Comunicación.
6. Informática Pastoral
7. Radio
8. Géneros periodísticos y Comunicación Alternativa

Módulo III: Pastoral de la comunicación social

10. Fundamentos Antropológicos y teológicos de la C. Social
11. Teorías y Ética de la C. Social
12. Nuevos Lenguajes y nuevas tecnología en la C. Social
13. Pastoral de la Comunicación Social

Comunicación Social para la Pastoral
Octubre 16 al 08 de diciembre de 2006

Objetivo: Capacitar a los agentes de Pastoral de la Comunicación para que colaboren eficazmente en la Nueva Evangelización desde los procesos, modalidades y medios de comunicación social.

Módulo I: Educación y medios de comunicación social

1. Educación para la Comunicación
2. Informática Pastoral
3. Radio
4. Géneros periodísticos y Comunicación Alternativa

Módulo II: Pastoral de la comunicación Social

5. Fundamentos Antropológicos y teológicos de la Comunicación Social
6. Teorías y Ética de la Comunica-ción Social
7. Nuevos Lenguajes y Nuevas Tecnologías
8. Pastoral de la Comunicación Social

Para mayor información, comunicarse a:
Teléfonos (57-1) 6670050; 667-0110; 667-0120
Fax: (57-1) 677- 6521
Correo electrónico: itepal@celam.org


La Comunicación Social en la Pastoral Misionera
18 de Sep - 08 de diciembre

Objetivo: Presentar las inmensas posibilidades que la comunicación social ofrece para el anuncio del Evangelio en el marco de la pastoral misionera.

Módulo I: Pastoral misionera

1. Introducción a de la Misionología
2. Teología y Espiritualidad de la misión ad Gentes.
3. Inculturación del Evangelio.
4. Pastoral Misionera.

Módulo II: Educación y medios de comunicación social

5. Educación para la Comunicación.
6. Informática Pastoral
7. Radio
8. Géneros periodísticos y Comunicación Alternativa

Módulo III: Pastoral de la comunicación social

9. Fundamentos Antropológicos y teológicos de la C. Social
10.Teorías y Ética de la C. Social
11. Nuevos Lenguajes y nuevas tecnología en la C. Social
12. Pastoral de la C. Social

CELAM-Oficina de Mercadeo
Coordinadora
Gloria Sandoval Cabrera
Tel: 6714789/6670110 Ext.212
Visite nuestras páginas:
www.celam.org

www.celam.info

 

 

 

 

 

 

 

 

Reunión anual de coordinación del CELAM

Desde el 18 de julio y hasta el próximo jueves 20 se realiza en Bogotá la Reunión anual de coordinación, evento que tiene como objetivo realizar la evaluación de la gestión del año anterior y tomar las decisiones para el año que sigue. Esta reunión reviste un carácter particular porque es la que de manera inmediata dará las indicaciones para la preparación de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe.

En la reunión participan 40 obispos de distintas partes del continente que conforman los cuadros directivos del CELAM así como quienes tienen responsabilidades particulares en Departamentos y Secciones. Mons. Carlos Aguiar Retes, obispo de Texcoco y Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano, participa en la reunión en su calidad de primer Vicepresidente del Consejo. A los obispos se suma el equipo colaborador de ejecutivos y juntos presentarán los informes de gestión, así como los planes para lo que será el último año de gestión del actual equipo. En el centro de las deliberaciones está la preparación de la V Conferencia General y la forma como los departamentos y secciones pueden aportar a la reflexión desde cada área pastoral. Otro tema de interés será la proyección de la siguiente asamblea general del CELAM que se tendrá en julio del 2007 en Cuba, y donde se renovarán los cuadros directivos de la institución.

La dinámica de la reunión de coordinación gira en torno a la presentación de los informes de gestión que presenta cada Departamento y Sección, la Secretaría General y las informaciones que aporta la Presidencia. También hay espacio para la presentación de proyectos, pero la mayor parte del tiempo se está dedicando a conocer los detalles de la organización de la V Conferencia General y a los avances se realizan en Aparecida para adecuar los espacios del Santuario Nacional donde se desarrollará el magno evento episcopal latinoamericano.

 

 

 

 

 

 

 

 

CELAM: Congreso Teológico para preparar la V Conferencia Episcopado Latinoamericano

Se realizará del 8 al 11 de agosto en Medellín, Colombia, el 3er Congreso Internacional de Teología, para preparar la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe.

El congreso está organizado por la Facultad de Filosofía y Teología de la Fundación Universitaria Luis Amigó y la Universidad Pontificia Javeriana y está dirigido a sacerdotes, religiosas y religiosos, comunidades parroquiales y diocesanas y a todas las personas interesadas en la reflexión teológica.

Los principales conferencistas son el secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), monseñor Andrés Stanovnik, obispo de Reconquista (Argentina); el secretario general adjunto del CELAM, Padre Sydney Fones; el licenciado en filosofía de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Padre Alberto Parra Mora, entre otros.

Para inscribirse, escribir a filosofia_teologia@funlam.edu.co, ngonzale@funlam.edu.co o teoeduco@javeriana.edu.co

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CELAM: Continuan inscripciones para Encuentro de Pastoral Mariana

Continúan abiertas las incripciones para la participación en el Encuentro Continental de Pastoral de Mariana, evento a realizarse en la Ciudad de México, los días 27 de septiembre al 01 de octubre del presente año. Dentro del marco de este encuentro continental se realizará el Congreso Teológico - Pastoral Mariano que quiere poner de relieve y acoger vivamente el amor y la piedad de nuestros pueblos hacia la Sma. Virgen María, Madre de Jesús y de sus discípulos.

Para las inscripciones les invitamos a visitar la página www.maria.celam.info donde está la planilla respectiva y una amplia información de este evento que se realiza como preparación para la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, que tendrá lugar en Aparecida, Brasil, del 13 al 31 de mayo del 2007.

© 2006 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO