Encuentro de los Responsables de Vida Consagrada de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe

En la Casa de Espiritualidad San Benito, en San José de Costa Rica, se realiza hasta el 11 de abril el Encuentro de los Responsables de Vida Consagrada de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe, organizado por el Departamento de Vocaciones y Ministerios del CELAM y su Secretario Ejecutivo, el padre Alexis Rodríguez.

El objetivo de este encuentro es promover la comunión de la Vida Consagrada con la vida de la Iglesia particular en miras a la nueva evangelización de América Latina y el Caribe, en la clave del discipulado y la misión según lo expresado en el Documento Conclusivo de Aparecida (n. 218) que advierte: “Desde su ser, la vida consagrada está llamada a ser experta en comunión, tanto al interior de la Iglesia como de la sociedad. Su vida y su misión deben estar insertas en la Iglesia particular y en comunión con el Obispo. Para ello, es necesario crear cauces comunes e iniciativas de colaboración, que lleven a un conocimiento y valoración mutuos y a un compartir la misión con todos los llamados a seguir a Jesús”

En el encuentro, en el que participan los Obispos responsables de las Comisiones de Vida Consagrada, representantes de países de Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador, Salvador, México, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico y Venezuela, la Presidenta de la CISAL, Confederación de Institutos seculares en América Latina, María Cristina Ventura y la Secretaria General de la CLAR, hermana María del Socorro Henao, se busca actualizar la reflexión sobre las orientaciones del Magisterio para la Vida Consagrada según el espíritu de la Conferencia de Aparecida, formar un equipo de reflexión de la Vida Consagrada en América Latina y el Caribe, intercambiar las experiencias de las distintas Conferencias en procesos de pastoral de conjunto que involucran la Vida Consagrada, destacar el aporte dado por la Vida Consagrada en la evangelización de América Latina y el Caribe, propiciar la integración de la Vida Consagrada en la misión continental y reflexionar sobre las nuevas formas de Vida Consagrada que despuntan en las diversas regiones.

También estará presente Monseñor Vittorino Girardi, Obispo Responsable para la Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Costa Rica y Delegado de su país en Aparecida, quien hablará de “Los consagrados y consagradas, discípulos misioneros de Jesús Testigo del Padre”, “Las relaciones entre las Conferencias Episcopales y la Vida Consagrada a la luz de la conversión pastoral del Documento de Aparecida” y “Religiosos, religiosas y consagrados en la Misión de la Iglesia Latinoamericana”.

En esta reunión se propiciará un espacio para reflexionar sobre: el análisis de las relaciones entre la Vida Consagrada y la Iglesia particular; los consagrados y las consagradas, discípulos misioneros de Jesús Testigo del Padre y la elaboración de líneas comunes para alcanzar conocimiento mutuo y trabajo compartido entre la Vida Consagrada y la Iglesia particular en miras a la misión del continente. La Eucaristía de apertura será presidida por Monseñor, Francisco Ulloa, Presidente de la Comisión Nacional del Clero en Costa Rica y responsable de la sección Seminario y Vocaciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Encuentro sobre la Parroquia, Comunidades Eclesiales De Base - (CEBs) y Pequeñas Comunidades

México 22 al 24 de abril de 2008


Este encuentro versa sobre la “Parroquia, Comunidades Eclesiales de Base y Pequeñas Comunidades a la luz de Aparecida: renovación y desafíos”. El encuentro, que se desarrolla en la Casa de Obras Misionales Pontificio Episcopales – OMPE, tiene como objetivo: “Profundizar el Documento de Aparecida para aportar nuevos elementos a la renovación y vitalidad de la Parroquia, comunidad de comunidades, para que sepa dar una respuesta adecuada a los nuevos desafíos de la realidad urbana y rural”.

En el encuentro, organizado por el Departamento de Comunión eclesial y diálogo con su secretario el padre Crisóforo Domínguez, participa Monseñor Víctor Sánchez, obispo auxiliar de México y Secretario General del CELAM.

Algunas definiciones Según el Código de Derecho Canónico, “la parroquia es una determinada comunidad de fieles (comunitas christifidelium) constituida de modo estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio’’ (515). En esta definición se evidencia la comunidad, y también el elemento territorial, si bien es importante, está considerado en un segundo lugar. La tarea del párroco se define como el cuidado pastoral de la comunidad.

Y en el Documento Conclusivo de Aparecida en el numeral 172 se nos recuerda que: “la renovación de las parroquias, al inicio del tercer milenio, exige reformular sus estructuras, para que sea una red de comunidades y grupos, capaces de articularse logrando que sus miembros se sientan y sean realmente discípulos y misioneros de Jesucristo en comunión”

Comunidades Eclesiales de Base

En el Documento Conclusivo en el numeral 178 al 180, se habla de Comunidades eclesiales de base y las Pequeñas comunidades.

“ En la experiencia eclesial de algunas iglesias de América Latina y de El Caribe, las Comunidades Eclesiales de Base han sido escuelas que han ayudado a formar cristianos comprometidos con su fe, discípulos y misioneros del Señor, como testimonia la entrega generosa, hasta derramar su sangre, de tantos miembros suyos. Ellas recogen la experiencia de las primeras comunidades, como están descritas en los Hechos de los Apóstoles (cf. Hch 2, 42-47). Medellín reconoció en ellas una célula inicial de estructuración eclesial y foco de fe y evangelización. Puebla constató que las pequeñas comunidades, sobre todo las comunidades eclesiales de base, permitieron al pueblo acceder a un conocimiento mayor de la Palabra de Dios, al compromiso social en nombre del Evangelio, al surgimiento de nuevos servicios laicales y a la educación de la fe de los adultos, sin embargo, también constató “que no han faltado miembros de comunidad o comunidades enteras que, atraídas por instituciones puramente laicas o radicalizadas ideológicamente, fueron perdiendo el sentido eclesial”.

Pequeñas comunidades Y en el numeral 180 se nos recuerda: “Como respuesta a las exigencias de la evangelización, junto con las comunidades eclesiales de base, hay otras válidas formas de pequeñas comunidades, e incluso redes de comunidades, de movimientos, grupos de vida, de oración y de reflexión de la Palabra de Dios. Todas las comunidades y grupos eclesiales darán fruto en la medida en que la Eucaristía sea el centro de su vida y la Palabra de Dios sea faro de su camino y su actuación en la única Iglesia de Cristo”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Encuentro de Productores de Televisión Católica


Con la participación de 50 personas representantes de países de América Latina, el Caribe y otras latitudes, se dio inicio al séptimo Seminario de Productores de televisión Católica, en la Universidad Católica de Argentina, en Buenos Aires, convocados por SIGNIS mundial.

En la mesa Principal: Gustavo Andújar, Vicepresidente de SIGNIS mundial, Robert Molhant, responsable de televisión en SIGNIS, Julio Rimoldi, director de Canal 21 de Argentina, Doctora Alicia Pereson, directora del Instituto de comunicación de la Universidad Católica de Argentina, Padre Carlos Arturo Quintero Gómez, Secretario Ejecutivo de Comunicación del CELAM

Satisfacción de SIGNIS mundial, expresó Gustavo Andujar, al comenzar este encuentro que congrega a los países de Hong Kong, Ecuador, España, Australia, Bruselas, Cuba, Brasil, México, Argentina, Bélice, Panamá, Chile, Haití, Francia, Taiwán, Perú, South África, Estados Unidos, Alemania, Trinidad, Venezuela, Bolivia y Colombia. “los protagonistas de este encuentro son los participantes y el fruto más grande que se espera del Seminario es el intercambio, la interacción y el conocimiento compartido de los productores de televisión católica. Importante que este Seminario se realice en América Latina, cuando el Continente se preparar para la gran Misión Continental que convoca Aparecida” –concluyó el Vicepresidente de SIGNIS Mundial.

Con la participación del Consejo Episcopal Latinoamericano –CELAM-, desde el Departamento de Comunicación Social, se presentará a los participantes las directrices y lineamientos para la Misión Continental, el compromiso de los productores de televisión en la promoción, difusión y vivencia de la misión que corresponde a todos los bautizados. En su saludo, el Secretario Ejecutivo de comunicación del CELAM, enfatizó en que se trata de un acontecimiento eclesial en el que todos debemos expresar y vivir la comunión, en este tiempo de gracia.

Seis seminarios anteriores han servido de plataforma para mirar hacia América Latina como el lugar del encuentro en el séptimo Seminario con el objetivo de conocer las producciones realizadas en los últimos años e intercambiar en un mercado de negocios las producciones que se pueden ofrecer a través de los diversos canales de televisión católica en América Latina y el Caribe.

Un poco de historia:

El belga, Robert Molhant, Responsable en SIGNIS de la televisión, Tvdesk, fue el encargado de presentar la historia de lo que ha sido este encuentro de productores hasta llegar a la séptima versión. Aquí presentamos algunos aportes:

1. Estos encuentros comenzaron en el ano 2003, en la ciudad del Cabo, en África del Sur. Comenzó sin una visión muy clara de lo que se quería con los productores y centros de producción. Todo se centró en la posibilidad de venta de los programas de alta calidad, con la preocupación de identificar los canales de televisión católica y conocer las diversas realidades.

2. En abril de 2004, se realizó el Seminario en Francia. Allí se pudo contemplar lo que los productores habían realizado y se decidió organizar una coproducción llamada Tv Magazine SIGNS y una co – producción en el campo de los dibujos animados que no se pudo cristalizar por carencia de recursos. Y la otra idea fundamental, fue recoger y organizar el archivo fílmico de los misioneros, desde los orígenes de la historia del cine y la fotografía, aprovechando los documentos importantes que existen.

3. En el 2005, el seminario se realizó en Praga, con una cantidad importante de participantes, pero coincidió con la muerte del Papa Juan Pablo II, por lo que la participación se redujo a 15 productores. Por lo mismo, se organizó un segundo encuentro en el mes de noviembre, en Lyon Francia, con una amplia representación, realizado conjuntamente con el congreso de SIGNIS. Hubo representantes de casas de producción y canales del Pacífico. El Seminario con la más grande diversidad de representantes de los diversos continentes, en el que se presentó la prueba piloto de SIGNS, el archivo de las misiones y se propició intercambios entre productores, fue un encuentro con la participación del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, que siempre ha estimulado a SIGNIS para que siga organizando estos Congresos.

4. Luego se realizó en Madrid, convocados por el Vaticano, un congreso. Se ha digitalizado el material de archivo fotográfico y las películas obtenidas de algunas instituciones de misioneros. Un primer resultado fue la realización de un documental que fue trasmitido por Francia. En noviembre de 2006 se organizó un seminario, previo al de Madrid, con una amplia representación de América Latina. Oportunidad para ir al congreso mundial, con diversas ideas, como la creación de un banco de programas y de una Agencia de noticias. Luego de estos datos históricos se tuvo la presentación de las producciones de los países de Hong Kong, Estados Unidos, Taiwán, South África

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comisión de la Misión Continental

En la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano –CELAM- en Bogotá, Colombia se reúne la Comisión de la Misión Continental para continuar reflexionando sobre este itinerario de la Iglesia en América Latina y el Caribe, a partir de los retos y desafíos que plantea el Documento Conclusivo de Aparecida

Uno de los objetivos del encuentro es repasar los roles de las Conferencias Episcopales, de las Iglesia Particulares y del CELAM, con respecto a la Misión Continental, para lo cual ya está en circulación el folleto con las orientaciones prácticas y una reflexión profunda sobre la misión. El documento, editado por el Centro de Publicaciones del CELAM, se llama “La Misión Continental. Para una Iglesia misionera”, en el que se habla del espíritu que nos impulsa a la misión, la naturaleza y finalidad de la misión y el desafío que se pone a la misma Iglesia de vivir en permanente estado de misión.

La Comisión, además de ver el vídeo “creemos y esperamos”, producido por la Oficina de Prensa, busca recoger sugerencias concretas para el “lanzamiento” de la Misión Continental que será en Quito, Ecuador, en el marco del CAM 3 y del COMLA 8, así como definir las fichas de trabajo con el Documento Final de Aparecida.

La Comisión se reunirá con los Secretarios Ejecutivos de los distintos Departamentos y Centros de Formación con el objetivo de profundizar en estas reflexiones y buscar caminos conjuntamente para la aplicación práctica de las orientaciones de la Misión Continental.

PARTICIPANTES EN EL ENCUENTRO
1. Monseñor Víctor Sánchez Espinosa
Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México
Secretario General del CELAM
México

2. P. Sidney Fones
Secretario General Adjunto del CELAM
Chile 8. Mons. José Dolores Grullón Estrella
Obispo de San Juan de la Maguana
República Dominicana

3. P. Paulo Crozera
Vice-Rector Académico del Centro ITEPAL
Brasil 9. Mons. Cristián Precht Bañados
Vicario Episcopal Zona Sur del
Arzobispado de Santiago
Chile

4. P. Leonidas Ortiz Lozada
Director del Centro OBSERVATORIO
Colombia 10. Mons. Alberto Márquez Aquino
Vicario General y Episcopal
de la Arquidiócesis de México
México

5. Monseñor Marcelo Palentini, S.C.I.
Obispo de Jujuy
Argentina 11. Mons. Juan Carlos Guerrero Ugale
Vicario Episcopal para los Laicos
Arquidiócesis de México
México

6. Monseñor Sérgio Arthur Braschi
Obispo de Ponta Grossa
Brasil

7. Monseñor Sócrates René Sándigo Jirón
Obispo de Juigalpa
Nicaragua

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Curso de Teología Sistemática

 

El ITEPAL invita a todos los agentes de pastoral de América Latina y el Caribe a participar en el curso de Teología Sistemática que se llevará entre el 28 de abril y el 6 de junio. El curso ofrece una perspectiva teológica actualizada que contribuye a afirmar el compromiso misionero y evangelizador de acuerdo a las nuevas luces de Aparecida y a la tarea evangelizadora de la Iglesia de América Latina y el Caribe.

Estamos en capacidad de ofrecer un calificado equipo de profesores de todo el Continente, y un ambiente eclesial de formación integral. Los docentes que colaboran en este curso son teólogos de reconocida trayectoria y de un gran sentido pastoral y doctrinal.

La certificación la ofrece el Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM, Instituto Teológico Pastoral para América Latina ITEPAL. Existe la posibilidad de frecuentar hasta una de las asignaturas. Más información en este link.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrevista a Mons. Güalberti, responsable de la sección “Parroquia, Comunidades Eclesiales de Base y Pequeñas Comunidades”

Encuentro sobre Parroquia, Comunidades Eclesiales de Base y Pequeñas Comunidades

Presentamos la entrevista a Mons. Sergio Güalberti Calandria, Obispo Auxiliar de Santa Cruz en Bolivia, y responsable de la sección “Parroquia, Comunidades Eclesiales de Base y Pequeñas Comunidades” del Departamento de Comunión Eclesial y Diálogo, del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

Mons. Güalberti se encuentra en nuestro país para participar en el encuentro y coordinar las dos primeras partes, en las que se trabajó sobre las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) y Pequeñas Comunidades. Estos trabajos se realizaron durante las jornadas del martes 22 y miércoles 23 de abril.

Durante la tarde del miércoles y la mañana del jueves los 30 participantes trabajaran el tema Parroquia, coordinados por el presidente del Departamento de Comunión Eclesial y Diálogo del CELAM; Mons. Carlos Aguiar Retes, Obispo de Texcoco y Presidente de la CEM.

Entrevista a Mons. Güalberti

Prensa CEM: Nos encontramos con Sergio Güalberti Calandria (+SGC), Obispo Auxiliar de Santa Cruz en Bolivia. Muy buenas tardes Monseñor ¿cómo se está?

+SGC: Todo muy bien gracias, me alegra estar aquí en la Ciudad de México, en esta casa de la Conferencia Episcopal al lado del Santuario de la Virgen de Guadalupe y en este Encuentro de las Comunidades Eclesiales de Base, Pequeñas Comunidades y Parroquias, ante los desafíos que ha representado la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Aparecida

Prensa CEM: El placer es nuestro por contar con su presencia aquí en las oficinas de la Secretaría General de la CEM ¿Qué nos puede comentar acerca del Encuentro que tienen de Parroquias, Comunidades Eclesiales de Base y Pequeñas Comunidades?

+SGC: En este día y medio de trabajo hemos iniciado por la parte más pequeña; hemos iniciado por las Pequeñas Comunidades y las Comunidades Eclesiales de Base. A partir de esta tarde ya entraremos a estudiar el tema de la Parroquia. Sobre todo, lo que queríamos era responder a los desafíos que nos ha planteado Aparecida acerca tanto de la Parroquia como de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), en cuanto al tema central de Aparecida, que es “Discípulos y Misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida”. Por lo tanto, ver un poco como, tanto las comunidades de Base como la Parroquia son centros de formación de discípulos y misioneros. Como los cristianos van tomando conciencia ahí mismo de que el bautismo hay que vivirlo para que lleguen de verdad a ser auténticos discípulos del Señor, seguidores de Jesús. Por lo tanto, a partir de un encuentro personal con el Señor, y desde ahí querer contagiar a los demás con esta experiencia de fe, porque ser misioneros finalmente es compartir con los demás el don de la Fe que Dios nos ha dado, compartir del Don del Resucitado, que es Aquél que llena y da sentido a nuestra vida, que es Aquél que ha muerto y resucitado para que todos tengamos vida. Y claro que este compromiso no es sólo el compartir con palabras sino que también viene el testimonio de vida; tenemos que dar testimonio desde nuestros ser discípulos y misioneros. Y un testimonio que va acompañado con un compromiso, con una acción de transformar, de hacer que las personas y la sociedad vayan descubriendo esta presencia tan importante del Señor y que se vayan cambiando tantas estructuras de injusticia y de muerte que están presentes en nuestro continente.

Prensa CEM: Qué nos puede decir usted a los laicos ¿Cómo podemos nosotros actuar dentro de las Parroquias?

+SGC: En primer lugar estar convencidos de que no puede haber Cristiano sino está metidos dentro de una Comunidad Cristiana. Uno no puede vivir su Fe de manera aislada, sino que el primer paso es estar convencido de esto, así como los primeros Cristianos; en la medida en que se convertían, se integraban a una comunidad. Así que todos los bautizados, los laicos, tomen conciencia de eso; de integrarse en una Comunidad concreta y desde ahí comenzar a vivir su Fe con los demás hermanos, partiendo también de un conocimiento mucho más profundo de la palabra de Dios. Creó que hoy tenemos tantos instrumentos para eso, y de manera especial la Lectio Divina, es decir, la lectura orante de la Biblia, y a partir de esta lectura orante de la Biblia en la vida de la comunidad, centrarnos en la Eucarística que es el centro de la vida de una Comunidad. Por lo tanto, alimentar nuestra fe con la Palabra y con el pan de vida, y desde ahí y en Comunidad hacer que nuestras parroquias también se abran, hacer que nuestras Parroquias también se vuelvan Comunidades misioneras; no esperar sólo que la gente venga a pedir a nuestra parroquia. Con una palabra un poco vulgar diríamos una pastoral clientelar, sino una Pastoral Misionera; salir al encuentro de los alejados, salir al encuentro de los que tal vez han abandonado un poco la iglesia y de las personas que nunca han escuchado hablar de Jesús.

Prensa CEM: Muchas gracias Monseñor, que este encuentro siga siendo muy productiva.

+SGC: Gracias a ustedes por esta oportunidad y ojala que todos tomemos conciencia de que somos discípulos, pero también misioneros. No sólo los Obispos, sacerdotes y religiosos, sino los laicos también.

Prensa CEM

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Curso de Mariología: “María madre, discípula y misionera”

“El pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor” (DA, 271). Invitamos a laicos, religiosas, religiosos, consagradas y consagrados a participar en el curso de Mariología que se realizará en la Sede ITEPAL, con el tema: “María madre, discípula y misionera”.El curso se realizará los días 27 al 30 de mayo. El horario será de las 14:30 a las 17:30 hrs. El profesor invitado, especialista en el tema es el P. Félix Serrano, sdb, originario de Guatemala.

(Nota: Este curso también se impartirá por las mañanas, de 8:00 a 12:30 hrs., para personas que hayan realizado bachillerato y/o licenciatura en teología).

Informes: Av. Boyacá N° 169D-75
Teléfonos (57-1) 667-0050
667-0110;667-0120 Ext. 203
Fax: (57-1) 677-6521
Correo electrónico: itepal@celam.org
Bogotá, D.C. – Colombia

Más información en la dirrección:

http://www.celam.org/itepal/index.php?module=Contenidos&type=file&func=get&tid=10&fid=descarga&pid=22

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Iglesia en estado permanente de Misión

“salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos,
para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que ha llenado nuestras vidas de sentido, de verdad y amor, de alegría y esperanza” (DA 548)

Por Carlos Arturo Quintero Gómez. Pbro
Secretario Ejecutivo de Comunicación del CELAM

Después de la reunión general de Obispos en Aparecida y de conocer el Documento Conclusivo, muchos se preguntan: ¿cuándo empieza la misión? La respuesta no tarda en aparecer: la misión comenzó hace más de dos mil años, cuando Cristo envió a sus apóstoles a predicar el evangelio: “id y haced Discípulos a todas las naciones, Bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mt 28, 19 - 20). Entonces le fue confiada a la Iglesia esta acción misionera.

La Iglesia es esencialmente misionera, ella existe para la misión, esa es su identidad propia, así lo advierte el Papa Pablo VI en la Encíclica “Evangelii Nuntiandi” en el numeral 14: “la tarea de la evangelización de todos los hombres constituye la misión esencial de la Iglesia; una tarea y misión que los cambios amplios y profundos de la sociedad actual hacen cada vez más urgentes. Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa Misa, memorial de su muerte y resurrección gloriosa”.

El mandato misionero de Jesús es un imperativo. “Vayan”, un verbo activo que implica encender la llamada del amor por la misión, arder de amor por Jesús y la humanidad y preocuparse por anunciar la Buena Nueva de la Salvación sin escatimar esfuerzos. Este es un compromiso, que no corresponde sólo a los religiosos y religiosas, a los obispos y sacerdotes; es un compromiso de todos los bautizados.

El compromiso de la misión, exige del agente de pastoral, en primer lugar, una revisión de vida, que lleve a aferrarse más a Cristo, asumir la cruz como camino de dolor y sufrimiento para llegar a la gloria y prepararse mediante la oración, los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la escucha atenta de la Palabra de Dios. Sólo quien escucha la Palabra de Dios y la acoge en su corazón, puede hacerse discípulo de Jesús, porque como dice el apóstol San Pablo: “Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu Corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y si crees en tu Corazón que Dios le levantó de entre los muertos, Serás salvo”. (Rom 10, 8-9)

El discipulado necesariamente pasa por la renuncia. No es fácil renunciar a las seguridades humanas, desinstalarse, como Abraham (Gen 12,1), “salir”, de nuestra tierra, superar nuestras diferencias, afianzar la convicción del seguimiento de Cristo, llenar el corazón del amor de Dios y ser testigos de su resurrección. El discípulo que ha acogido la Palabra de Dios, deja que Cristo actúe, que Él sea su razón de ser, que el sea el centro de su vida. En otras palabras, como San Pablo, el discípulo, todo lo llega a considerar pérdida “con tal de ganar a Cristo” (Filipenses 3,7-8)

Así, como bautizados, conscientes de la misión, comprometidos con Cristo y su evangelio, viviendo la triple dimensión bautismal: como sacerdotes, anunciando la Verdad; como Profetas, esparciendo la semilla de la esperanza y como reyes, sirviendo incondicionalmente a los hermanos, se entenderá lo que significa “recomenzar desde Cristo” (DA 549). Esto significa que todo agente de pastoral, convertido en auténtico discípulo de Jesús ha de vivir un encuentro íntimo y personal con quien es Camino, Verdad y Vida, reconocer el paso de Jesús por su historia personal y comunitaria, iniciar un proceso de conversión y entender, que para poder transformar las estructuras, primero debe vivir un cambio de mentalidad y de actitudes, una metanoia, un volver al amor primero.

El cristiano, sabe entonces que, necesita dejarse transformar por el amor de Dios, para poder emprender el camino de la comunión, que consiste en vivir en plena armonía con Dios, con sus hermanos, con la naturaleza y consigo mismo; reconocer que su misión consiste, no en anunciar su nombre, en buscar ser admirado y reconocido, sino en realizar una acción en nombre de Jesús. Si no hay conciencia de este itinerario, el misionero no mostrará el rostro de Cristo y sus actitudes, estarán lejos de ser un signo de la presencia de Dios.

La fecundidad pastoral, en este caso, pasa por una auténtica conversión en doble vía: una conversión personal de mente y de corazón, renovación interior que debe reflejarse en el ser y quehacer del misionero y una conversión pastoral, entendida como apertura a las iniciativas de la Iglesia, creatividad en la aplicación de las estrategias para anunciar a Cristo, preocupación por el anuncio de la Buena Nueva, vivir en plena comunión eclesial, trabajar por una reforma de las estructuras caducas (DA 379) y poner los carismas al servicio de la unidad de la Iglesia. Pues la unidad es clave en este camino misionero: “para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” (Jn 17,21)

El discípulo evidencia la plena comunión con Jesús, como su Maestro y con sus hermanos, viviendo en comunidad, celebrando el domingo, día del Señor (Cfr. DA 251-252), aprendiendo a aceptar las diferencias y la diversidad para construir la unidad, preocupándose por la edificación espiritual, por la fuerza del testimonio, el perdón, el respeto, la confianza mutua, el servicio a ejemplo de Cristo que “no vino a ser servido sino a servir” (Mt 20,28), siendo dóciles a la acción del Espíritu Santo, haciendo una lectura de los signos de los tiempos, para descubrir la voluntad de Dios y manifestando disponibilidad para caminar por la senda del amor, la paz y la justicia.

Cuando un agente de pastoral, ha acogido la palabra de Dios, ha vivido este encuentro con Cristo, se ha abierto a la conversión como camino hacia la comunión, se ha hecho discípulo de Jesús, expresa este discipulado en la comunidad de la que hace parte, se ha preparado y formado convenientemente en la escuela del amor (Cfr. DA 278), no puede quedarse pasivo, sino que sale como los apóstoles a predicar el evangelio, se hace otro Cristo para la humanidad. Se convierte en mensajero de la paz y la esperanza, en peregrino del amor y en héroe de la fe, capaz de dar la vida, por sus hermanos. Su vida es cántico de alabanza, la misión es su bandera y se lanza a la conquista de un mundo más justo y más humano, se hace mensajero de la vida, como dice el profeta Isaías: “qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que canta la verdad” (Is. 52,7)

La misión de la Iglesia, no puede ser por lo tanto, un momento para encender la hoguera y dejar que el viento sople sobre el brasero, hasta que se apague el fuego encendido. Tiene que ser un acontecimiento de gracia, un kairós, que anime la “vocación misionera de los cristianos, fortaleciendo las raíces de su fe y despertando su responsabilidad para que todas las comunidades cristianas se pongan en estado permanente de misión” (Orientaciones: La Misión Continental. Para una Iglesia misionera. C. I. n. 2). Se trata de un Nuevo Pentecostés, un pasar de la pasividad a la acción, de una pastoral de la conservación a una pastoral de convicciones profundas, de una fe desencarnada a una fe coherente, de un anuncio descontextualizado a un kerigma que lleve a revitalizar el encuentro con Cristo vivo y a despertar el sentido misionero, en otras palabras: “salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos, para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que ha llenado nuestras vidas de sentido, de verdad y amor, de alegría y esperanza” (DA 548).

Así que, levántate, no tengas miedo, no estás solo, Cristo hace camino contigo. Responde generosamente a la llamada del Señor y sé un misionero. Como el Profeta Jeremías, déjate seducir por la Palabra de Dios: “me sedujiste y me dejé seducir” (Jr 20,7), como el profeta Isaías, escucha la voz de Dios: ¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí? y responde con prontitud: “Aquí estoy, Señor, envíame” (Is. 6,8), como los apóstoles, que “dejándolo todo” (Lc 5,11), siguieron a Jesús, dile hoy al Señor: “Señor quiero ponerme en tus manos, haz de mi un instrumento de tu amor y tu misericordia”; como la Virgen María, responde al Señor: “aquí está tu esclava”, tu servidor, “hágase en mi, según tu palabra” (Lc 1,38).

¿Qué sigue ahora?

La Comisión Ad hoc, de la Misión Continental, ha entregado el folleto sobre las orientaciones prácticas para la realización de la misión. Corresponde entonces, a las Conferencias Episcopales, diseñar las estrategias para la realización de la Misión, asumir las orientaciones prácticas y adaptar estos lineamientos, según sus necesidades y planes de pastoral.

Aprovechar el material que otras Conferencias Episcopales han producido y que son un valioso recurso pedagógico, para tomar aquello que pueda ayudar a la comprensión del diseño metodológico para vivir la misión.

Aprovechar el material, que el CELAM sugiere, como recursos pedagógicos, fichas, signos comunes, reflexiones, para implementar en la Misión Continental. Material disponible en la página WEB www.celam.org

Promover la participación en el concurso: “Cántale a Jesús en la Misión Continental”, organizado por el CELAM, para América Latina y el Caribe. El reglamento está publicado en la www.celam.org

Aprovechar el material que los productores católicos de televisión, reunidos en Argentina, han decidido editar, sobre la Misión Continental y que estará disponible en la red, a través de www.catholictv.tv y www.celam.org. Producciones que han sido promovidas y sugeridas por SIGNIS y el CELAM, a través del Departamento de Comunicación (para los meses de agosto y noviembre)

Preparar a las comunidades para este gran acontecimiento eclesial, mediante la plegaria de la Misión y difusión del logo, el tríptico y otros medios comunes, y asumiendo, con un compromiso cristiano, el gran lanzamiento programado en el marco del CAM3 y del COMLA8, para el 17 de agosto, en Quito, Ecuador.

Formar conscientemente a los agentes de pastoral para el anuncio de la Buena Nueva.

Orar en comunidad por la fecundidad espiritual de la Misión que no pretende ser una misión más de las tantas que se han realizado sino, un acontecimiento que nos lleve a vivir en estado permanente de misión

 

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