Quedó elaborado el Plan cuatrienal para la Misión Continental


Después de reunirse los días 28 y 29 del mes de noviembre en la sede del CELAM en Bogotá, Colombia, la Comisión Especial para la Misión Continental elaboró un plan que servirá de base para la planificación y proyección de la Misión Continental que, como ha sugerido Aparecida, tendrá carácter de permanente y se desarrollará tomando en cuenta los distintos niveles de Iglesia.

La Comisión Especial está conformada por los arzobispos Luís Augusto Castro de Colombia, Héctor Cabrejos de Perú, Donald James Reece de Jamaica, y los obispos Sérgio Arthur Braschi de Brasil, Sócrates René Sándigo de Nicaragua y José María Grullón de República Dominicana. Este equipo de obispos es coordinado por Mons. Víctor Sánchez, Secretario General del CELAM y lo completan 6 teólogos pastoralistas expertos en misión. La conformación del equipo fue hecha por la Presidencia del CELAM después de oídas las sugerencias de las Conferencias Episcopales y manteniendo representatividad de las 4 regiones o zonas pastorales del Continente.

La propuesta de la Misión Continental presenta los siguientes objetivos:

- Promover una profunda conversión personal y pastoral de todos los agentes pastorales y evangelizadores, para que, con actitud de discípulos, todos podamos recomenzar desde Cristo una vida nueva en el Espíritu.

- Fomentar una formación kerigmática, integral y permanente que, siguiendo las orientaciones de Aparecida, impulse una espiritualidad de la acción misionera, teniendo como eje la vida plena en Jesucristo.

- Hacer que las comunidades, organizaciones, asociaciones y movimientos eclesiales se pongan en estado de misión permanente, a fin de llegar hasta los sectores más alejados de la Iglesia y a los indiferentes y no creyentes.

- Destacar en todo momento que la Vida plena en Cristo es una actitud y un servicio que se ofrece a la sociedad y a las personas que la componen para que puedan crecer y superar sus dolores y conflictos con un profundo sentido de humanidad.

El Plan considera que estos objetivos se tienen que alcanzar al desarrollarse 5 etapas que pueden variar en el tiempo, según las realidades de cada Conferencia Episcopal y diócesis. Las etapas planteadas son a) Período introductorio, donde se daría una profundización en el conocimiento de las Conclusiones de Aparecida; b) Misión con agentes pastorales y evangelizadores; c) Misión con grupos prioritarios; d) Misión sectorial y e) Misión territorial. La comisión considera que cada una de estas etapas tiene que tener un período de preparación, uno de realización intensiva, y una continuidad, que es lo que dará el carácter permanente a la misión.

Así mismo la Comisión Especial para la Misión Continental señaló lo que pueden ser los roles a desenvolver por el CELAM, las Conferencias Episcopales y las diócesis para la concretización de la misión. El CELAM tiene el papel de ser el animador continental, y en ese sentido ofrecerá las líneas pastorales y los subsidios fundamentales que centrarán la misión continental. También servirá de articulador de la información del desarrollo de los procesos misioneros en los países, y podrá disponer de algún equipo de expertos que pueda ofrecer formación donde sea necesario.

Las Conferencias Episcopales, por su parte, darán las orientaciones pastorales en clave de misión para que todas las circunscripciones eclesiásticas del país entren en estado de misión permanente. Deberán crear una comisión para la coordinación de la misión y ofrecer subsidios tanto para la formación de los misioneros como de los contenidos de la misión. Todo ello en coordinación con los planes pastorales nacionales que ya están en ejecución.

Mientras tanto las diócesis tendrán que revisar sus planes pastorales a la luz de Aparecida a fin de darle una gran renovación misionera que contemple, como signo de madurez, la misión ad gentes. También crearán una comisión central que se encargue de animar la misión diocesana y, entre otras funciones, elaborarán los subsidios que crean pertinentes para la formación de los agentes pastorales y evangelizadores para la realización del proyecto misionero.

El plan en sus detalles será presentado a la Presidencia del CELAM para que lo socialice y estudie en reuniones futuras con los Presidentes y los Secretarios Generales de las Conferencias Episcopales. Sin embargo desde ya se anuncia que durante la realización del Congreso Misionero Americano, a desarrollarse en Quito en agosto del 2008, se hará el anuncio de la misión y el envío misionero a todo el continente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

II Congreso de Movimientos Eclesiales y Pequeñas Comunidades

El encuentro se realizará en la ciudad de Bogotá, Colombia, del 28 de febrero al 02 de marzo en la casa de encuentros San Pedro Claver, con el objetivo de “ofrecer un espacio de estudio, reflexión, formación y coordinación a los responsables de los Movimientos y Nuevas Comunidades, así como a los Obispos responsables de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe.

El primer encuentro, que fue organizado por el CELAM y el Consejo Pontificio para los Laicos, se realizó en el mes de marzo del 2006 y fue un acontecimiento eclesial en el que se vivió la comunión y preparación hacia la V Conferencia Episcopal Latinoamericana y el Caribe.

Desde ya el Departamento de Comunión y Diálogo, está motivando a los Señores Obispos responsables de la Comisión Episcopal de Movimientos Eclesiales, Nuevas Comunidades y Pequeñas Comunidades de las distintas Conferencias Episcopales de Latinoamérica y El Caribe, a los laicos, representantes de los Movimientos reconocidos por la Santa Sede, preferiblemente aquellos que han participado del I encuentro, para contribuir a una reflexión más seria y profunda y a los representantes del Consejo Pontificio de Laicos.

Para cualquier información pueden dirigirse a: comunionydialogo@celam.org

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jornada de oración por la unidad de los cristianos

El objetivo de esta Jornada, que tendrá lugar del 18 al 25 de enero, es buscar caminos de unidad, de integración, de comunión entre los cristianos. Estas fechas fueron sugeridas por Paul Watson, en 1908, para cubrir el período entre la fiesta de San Pedro y la conversión de San Pablo.

Los textos que se proponen, son un camino pero no el único, pueden ser adaptados a las necesidades de los diferentes lugares y países. Al hacerlo, se deberá tener en cuenta las prácticas litúrgicas y devocionales locales, así como el contexto socio – cultural. Esta adaptación deberá comportar normalmente una colaboración ecuménica.

El CELAM promueve igualmente esta semana de oración por la unidad de los cristianos, desde su departamento de Comunión eclesial y diálogo, pues en el camino de ecumenismo que debe vivir la Iglesia, se requiere de un esfuerzo conjunto por buscar caminos de unidad y fortalecer los lazos de fraternidad, recordando el único Bautismo que nos injerta en el único Cuerpo de Cristo. Al respecto el Papa Benedicto XVI nos recuerda: “Juntos confesamos a Jesucristo como Dios y Señor; juntos lo reconocemos como único mediador entre Dios y los hombres, subrayando nuestra común pertenencia a Él. Sobre este fundamento, el diálogo ha dado sus frutos”. Un diálogo que tiene que desarrollarse en un ambiente de confianza, caridad y en la verdad.

Ofrecemos el documento completo para quienes desean hacer parte de este itinerario de reflexión, oración y compromiso de trabajar por la unidad de los cristianos, conducidos bajo el cayado de Cristo, pastor, camino, Verdad y Vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Itinerario de Comunicación

Experiencias de Bolivia, Chile, México, Paraguay, Honduras, Ecuador y Colombia servirán de marco de referencia. La intención del CELAM es diseñar, con el aporte de las distintas Conferencias Episcopales, un manual para los Departamentos de Comunicación, que garantice en el tiempo, su consolidación, estructura y continuidad de los procesos. No se trata de un manual único, sino de un referente que pueda ayudar a las necesidades de cada Iglesia y que sirva como modelo que puede adaptarse, según las necesidades pastorales.

El Departamento de Comunicación realizará un recorrido por las distintas Conferencias Episcopales, para conocer sus experiencias y para orientar, a la luz del documento conclusivo de Aparecida, sobre la Pastoral de la Comunicación. Este itinerario pretende dar a conocer lo que el Consejo Episcopal Latinoamericano –CELAM- ha diseñado como Plan global del cuatrienio 2007-2011.

Para alcanzar este objetivo, en el mes de marzo, se realizará un encuentro con el grupo de expertos de comunicación del CELAM. Un grupo seleccionado por su idoneidad, compromiso, espíritu cristiano y conocimiento en el área de la comunicación (cine, radio, prensa, televisión, tecnologías de la comunicación y de la información, nuevos formatos tecnológicos, ética de la comunicación, publicidad). Sus aportes ayudarán a dar forma al manual y será una oportunidad para pensar en la Misión Continental y el aporte que, desde la comunicación, puede ofrecerse. Este encuentro será realizado en la ciudad de Bogotá, del 10 al 12 de marzo.

De igual forma, el trabajo coordinado del CELAM, con el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, permitirá dar luz verde a proyectos como la banca de programas, el directorio de la Iglesia y Congresos de comunicación. Con el Padre Justo Ariel Beramendi, delegado para América Latina y el aval de Monseñor Claudio María Celli, Presidente del Pontificio Consejo, se ha ido avanzando en una experiencia de integración significativa, diseñando la propuesta de trabajo para el 2008, en la que se ha comprometido de manera integral el Centro de Comunicación Educativa Audiovisual –CEDAL-, con su Directora, Gladys Daza Hernández.

Es el deseo del CELAM que haya continuidad en los procesos y desde el Departamento de Comunicación, se pretende liderar propuestas, que han comenzado en años anteriores y que merecen continuar como materia de reflexión, profundización, estudio e investigación. Precisamente, en este sentido el CELAM, en coordinación con la Corporación Universitaria Minuto de Dios, ha emprendido un esfuerzo de trabajo investigativo en torno al tema de la enseñanza de la ETICA DE LA COMUNICACIÓN en las Universidades de América Latina y el Caribe. Con el liderazgo de un equipo interdisciplinario conformado por el Departamento de Comunicación del CELAM y la Facultad de Comunicación de UNIMINUTO, se pretende diseñar una propuesta metodológica en la que distintas Universidades puedan integrar su conocimiento, aporte y experiencia, además de peritos en la materia investigativa y la ética.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la ruta de Aparecida
Una reflexión de Roberto Tomichá

Reflexiones valiosas, que se verán recompensadas por los lineamientos que, desde el CELAM, se sugerirán a las Conferencias Episcopales. Los obispos de la comisión ya se han reunido y a partir, de una reflexión seria y profunda, han elaborado un documento sobre la Misión, que será presentado, en el mes de marzo, a los Presidentes y Secretarios de las Conferencias Episcopales.

La V Conferencia de Aparecida y la Misión Continental

Los Obispos reunidos en la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe, aprobaron por unanimidad la realización de una «Misión Continental», cuya finalidad será socializar la riqueza, enseñanzas, orientaciones y prioridades de dicha Conferencia. Se trata de un «despertar misionero» que contará con la participación activa de las Conferencias Episcopales y de todas las fuerzas vivas de las Iglesias locales –como por ejemplo, las comunidades Eclesiales de Base –en modo tal de «poner a la Iglesia en estado permanente de misión» (Documento Conclusivo, n.570 y 195). Si bien las modalidades concretas de la Misión serán definidas por la Asamblea Plenaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), la V Conferencia analizó sus líneas fundamentales, que pueden ser así resumidas:

1. ¿Qué es la Misión Continental?

La Misión Continental es un tiempo de gracia para la Iglesia que peregrina en América Latina y el Caribe, un tiempo para tomar conciencia de su auténtica vocación cristiana. Es una Misión permanente, única y variada, que expresa la voluntad de la Iglesia de ser discípula y misionera de Cristo para transmitir a los demás la alegría de la fe en el actual proceso de cambio que vive la sociedad en general.

2. ¿Quiénes deben realizar la Misión?

• La Misión Continental tendrá como protagonista al Espíritu Santo (cf. Redemptoris Missio, 21) presente en las Conferencias Episcopales y en las Iglesias locales vivas, que tendrán la tarea de proyectar, impulsar y ejecutar dicha Misión. Ésta tendrá frutos en la medida en que sea llevada a cabo por una Iglesia unida, en comunión y corresponsabilidad con todos los miembros del Pueblo de Dios. La comunión es particularmente importante entre los miembros del clero: obispos y presbíteros de una misma conferencia episcopal y diócesis.

• Los obispos, presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas, consagrados, consagradas, jóvenes, laicos y laicas son agentes de la Misión, quienes han de vivir una profunda espiritualidad misionera. Los agentes han de contar además con una cualificada formación teológica y misionológica, a adquirirse en los Centros o Intitutos especializados ya existentes o en Centros nuevos a ser creados.

• La Misión cuenta con el apoyo decisivo de los laicos, llamados a vivir la vocación universal a la santidad y a la misión (cf. Redemptoris Missio, 90) en sus propios ámbitos de familia, relaciones interpersonales, trabajo… En este sentido, la participación de los movimientos eclesiales y de asociaciones laicales, con el dinamismo e ímpetu propios, es fundamental para el éxito de la Misión Continental.

• La Misión exige renovar las estructuras pastorales de las diócesis, parroquias, comunidades eclesiales de base, pequeñas comunidades, en perspectiva misionera.

3. ¿A quién está destinada la Misión?

• A la propia comunidad eclesial para que se redescubra como comunidad atractiva y atrayente.

• A los católicos bautizados, pero alejados de la Iglesia.

• A las personas y clases dirigentes que viven en los diversos espacios sociales, políticos, culturales y económicos de la sociedad latinoamericana y caribeña.

• A las personas indiferentes que viven en ambientes socio-culturales y nuevos areópagos donde Jesucristo está ausente: familias, colegios, universidades, centros de investigación científica, artes, deportes, nuevas tecnologías de comunicación e información…

• A los emigrantes latinoamericanos.

• A la familia humana sin exclusiones, especialmente a quienes no conocen a Jesucristo dentro y fuera del continente: misión ad gentes e inter gentes.

4. ¿Cómo se debe llevar a cabo la Misión?

• Desde la realidad social y cultural de los pueblos de América Latina y el Caribe y teniendo presente las experiencias misioneras ya realizadas en el continente.

• Con una fuerte impronta bíblica, centrada en la Palabra de Dios, en el anuncio de Jesucristo y en una Liturgia y celebraciones que incorporan la riqueza de la religiosidad popular.

• Desde una espiritualidad misionera, manifestada en la gratuidad, osadía, creatividad, audacia (parresía) y con la ternura y misericordia expresadas en la devoción mariana.

• Con actitudes evangélicas de respeto personal y acercamiento capilar a los demás en la práctica de un diálogo que suscite atracción por el evangelio de Jesucristo.

• Sin fanatismos, proselitismo ni imposiciones, sino con la mística del propio testimonio de vida.

• A través de estructuras pastorales mínimas, pero renovadas. Aprovechar, si se ve conveniente, la creación de nuevos ministerios específicamente misioneros, como el de «visitador misionero».

• En el espíritu de comunión, que comprende también el aspecto económico.

• Usando los medios de comunicación social y las nuevas tecnologías de información.

• Con el protagonismo directo y programas claros de las Conferencias Episcopales y la animación permanente del CELAM.

5. ¿Para qué la Misión Continental?

• Para crecer en el seguimiento y discipulado de Cristo en dimensión ecuménica.
• Para que muchos descubran la persona de Cristo y su proyecto presente en la Iglesia.
• Para transformar la parroquia y toda la Iglesia en una red de pequeñas comunidades.
• Para fortalecer las raíces evangélicas de la fe y la conciencia misionera de la Iglesia.
• Para crear escuelas de evangelización, formar comunidades y atraer a los cristianos.
• Para pasar de una Iglesia sacramentalización a una Iglesia formadora en la fe.
• Para responder a la sed de Dios que buscan muchos hombres y mujeres del continente.

Se espera pues que la Misión Continental infunda en la Iglesia presente en América Latina y el Caribe aquel fervor espiritual, el valor y la audacia de los apóstoles, como señala el mismo Documento Conclusivo (n. 571) retomando un texto de la Evangelii nuntiandi de Pablo VI: «Conservemos la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas. Hagámoslo –como Juan el Bautista, como Pedro y Pablo, como esa multitud de admirables evangelizadores que se han sucedido a lo largo de la historia de la Iglesia –con un ímpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir. Sea ésta la mayor alegría de nuestras vidas entregadas. Y ojalá el mundo actual –que busca a veces con angustia, a veces con esperanza – pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes ha recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el Reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo» (n.80).

Roberto Tomichá
Teólogo boliviano


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