Antequera-Oaxaca: La Santísima Virgen, un pilar para la Evangelización

A todos los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos de la Arquidiócesis:

Queremos dar un paso cualitativo en la manera de vivir la fe en todas las familias y comunidades de nuestra Arquidiócesis. Estamos convencidos de que el amor a la Santísima Virgen es pilar de una evangelización sólida y del aumento de vocaciones; Ella también es camino seguro para la fidelidad a la vocación recibida. Por esto hemos juzgado necesario dar un gran impulso a su devoción este año 2008.

La historia nos muestra que los pasos cualitativos en la vida cristiana se dan cuando hombres y mujeres de fe ponen sus proyectos y sus vidas en manos de María; basta recordar a San Francisco de Asís, a Santo Domingo de Guzmán y al Papa Juan Pablo II entre tantos.

Cuando se promueve y se fortalece la verdadera devoción a la Santísima Virgen, entonces se multiplican los lugares de fe y de experiencia de Dios, entonces los creyentes y las comunidades se ponen en movimiento y van mostrando entrega, servicio, fidelidad, entusiasmo y creatividad. María nos enseña a decir sí a Dios asumiendo con responsabilidad y entrega la misión confiada.

Santo Tomas de Aquino dice que “La devoción es una voluntad pronta para entregarse a todo lo que pertenece al servicio de Dios”, por lo mismo, la verdadera devoción a la Santísima Virgen nos abre más a Dios y a los demás; no debilita el culto a Dios sino que lo favorece e impulsa, no nos aparta de los demás sino que nos relaciona y nos pone a su servicio procurando también el bien de la sociedad; donde está María allí se fortalece la fe y se experimenta la cercanía y la ternura de Dios. Allí está el testimonio de nuestros santuarios marianos.

¿Cómo impulsar esta devoción y amor a la Santísima Virgen?. Señalamos algunas acciones con la esperanza de que pronto lleguen a ser comunes en todas nuestras parroquias y comunidades.

1 – Realizar la visita de las imágenes peregrinas de Ntra. Sra. de la Soledad y de la Inmaculada de Juquila a todas las parroquias de la Arquidiócesis. La visita sería de cuatro días máximo en cada parroquia, así se da la posibilidad de que visite otras comunidades además de la sede parroquial. Las dos imágenes peregrinas saldrán de Catedral el domingo 30 de Marzo después de la misa de 12:00 horas; cada imagen visitará diferentes parroquias y regresaran allí mismo el domingo 30 de Noviembre al terminar su recorrido.

Tanto el envío-despedida como la recepción de las dos imágenes peregrinas se realizará en una celebración solemne presidida por el Obispo.

El Vicario General, con un equipo designado, propondrá el calendario de visita de estas imágenes peregrinas a todas las parroquias y se publicará una vez acordada la fecha con los párrocos. Con oportunidad se señalarán algunos criterios, catequesis previas que preparen y acompañen la visita, algunas sugerencias prácticas de organización y logística.

2 – Promover y fortalecer en todos los templos de la Arquidiócesis las devociones marianas: el rezo diario del Rosario, el Ángelus a las 12:00 horas y el canto de la Salve los sábados; donde se celebre la Eucaristía diariamente por la tarde, récese el santo rosario media hora antes o después de la misa pero no se suprima. Es importante el signo de “llamar” con las campanas para estos actos; el sonido de las campanas debe invitarnos a pensar en Dios.

3 – Promover la entronización en los hogares de la imagen de la Santísima Virgen más venerada por la familia. Será indispensable la catequesis previa sobre qué es la entronización de una imagen de la Santísima Virgen, el sentido y el compromiso que comporta. Es conveniente que la entronización de la imagen se realice en ambiente de oración, por barrios, colonias o comunidades con la presencia de la familia y del sacerdote que la entroniza.

Como compromisos indispensables de la entronización señalamos: 1) – La oración del rosario en familia al menos un día por semana, 2) - Participar en la catequesis o instrucción semanal, 3) – Participar en la Misa Dominical o Celebración de la Palabra donde no se tenga la celebración de la Eucaristía.

Nunca olvidemos que evangelizar sin la Santísima Virgen es presentar el Evangelio a medias; una evangelización sin María no es auténtica; quien separa a la Santísima Virgen de Jesucristo mutila y vacía el mensaje del Evangelio.

Queremos así asumir, acompañar, fundamentar y fortalecer la rica religiosidad popular de nuestros pueblos; así queremos prepararnos para el día 18 de Enero del 2009 en que celebraremos los 100 años de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de la Soledad. Queremos ofrecerle una corona de piedad sólida con una fe más cimentada en la catequesis, fortalecida por los sacramentos y proyectada en la caridad, sobre todo en nuestro proceso de planificación pastoral. Iremos así cincelando y engarzando esta corona durante el año 2008 para nuestra Patrona de Oaxaca, para la Madre de Dios y Madre nuestra.

Convoco a todos los católicos de la Arquidiócesis, especialmente a los jóvenes y a los padres de familia a impulsar, con la Santísima Virgen, la vida cristiana en todos los hogares, pueblos y comunidades. Pido que esta Carta Circular se lea en las misas del domingo siguiente a su recibo, se difunda y se coloque en el tablero de avisos de todos los templos.

Con mi oración y bendición para todos.

+ José Luis Chávez Botello.
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

Pbro. Francisco Reyes Ochoa.
Secretario Canciller.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Celaya: “Del Silencio al Servicio” Mensaje de Mons. Lázaro Pérez Jiménez

El año viejo ha quedado atrás. Se ha iniciado ya el año nuevo con sus expectativas y buenos deseos. En efecto, una de las frases más repetidas entre nosotros al acercarse esta nueva etapa de nuestra historia es que todos seamos felices y que la prosperidad nos acompañe. Nadie desea mal a su prójimo, al menos externamente, porque lo habitual es compartir con todos lo mejor. Contemplamos el año anterior como puro pasado y, de haber sufrido experiencias negativas, quisiéramos olvidarlas, borrarlas por completo de nuestro horizonte, pensar que nunca se dieron. Nos preocupa sólo el presente y lo llenamos de mil propósitos para el futuro.

Es verdad que no faltan quienes, mirando el pasado, someten algunos hechos relevantes a profundos análisis con el propósito de encontrar las raíces de los acontecimientos, en especial, cuando estos han tenido impactos de carácter mundial o al menos, nacional. Hay quienes buscan espacios de silencio con el objeto de contemplar la propia historia personal y buscan responder a los planteamientos que requieren mayor atención al futuro. Es normal que encontremos a quienes guardan enormes heridas difíciles de sanar porque han sido producto de decisiones equivocadas, sea personales o de otros. Pienso en principio en quienes han sido sujetos de engaño o traicionados en lo más bello de su ser, en el amor y la amistad. De igual modo incluyo a quienes, por causa de la violencia que permea la sociedad, han perdido algún ser querido. Estas cosas difícilmente se borran del horizonte de los sentimientos personales y se piensa que sólo con el paso del tiempo pueden ser olvidadas.

Nuestra existencia se mueve en un pasado, en un presente y un futuro. Pero me pregunto, ¿será posible prescindir totalmente de pasado para disfrutar plenamente el presente con todas las oportunidades que se nos ofrecen a futuro? Me parece imposible y fuera de toda objetividad. No es posible anclarse en el pasado y rechazar la belleza del presente. Pero es un hecho, también, que cuando se rompe con el pasado, se corre el riesgo de perder la identidad propia que ha sido forjada precisamente por la historia recorrida.

¿Qué sucedería si olvidáramos la historia? Sencillamente nos faltaría un sólido fundamento para captar los hechos del presente. Por lo demás, como alguien dijo, la historia es la mejor maestra de la vida; de ella se recogen las lecciones que habrán de servir para el presente y el futuro. Los errores para evitar repetirlos y los aciertos para consolidarlos. Me parece que el Papa Juan Pablo II fue un maestro en la materia ya que siempre traía en su memoria las dos experiencias que determinaron su crecimiento integral en el pasado. Recordemos que cuando criticaba los intentos por implantar nuevos regímenes totalitarios en las naciones, lo hacía desde la experiencia de haber sido sujeto del fascismo y del comunismo que no hicieron otra cosa sino disminuir o aplastar la grandeza del ser humano. ¡Cuánto influyó el pasado en su persona!

Podríamos multiplicar los testimonios de grandes personajes que en lugar de mirar su historia personal con resentimiento, se reconciliaron con ella y aportaron enseñanzas invaluables a la humanidad ¿Seremos capaces de aprender de nuestros pecados y errores por muy dolorosos y vergonzosos que pudieran parecer? No tengamos miedo, sólo asumiendo el pasado con serenidad y responsabilidad, vivimos el presente con la alegría y esperanza de que el futuro será siempre mejor.

Es ya una tradición el que al empezar el Año Nuevo vengan a nuestra mente una serie de propósitos que, con toda seguridad, pronto se quedarán en buenas intenciones, máxime, cuando rebasamos la capacidad de nuestra parte. Se entiende que los deseos de mejorar nos impulsan a cambiar de actitudes para ser mejores en el futuro. Yo preguntaría a quien elaboró una lista de rectas intenciones el año anterior, en qué grado las hizo realidad.

Es por eso que al iniciar el Año Nuevo les propongo una frase de la inolvidable Madre Teresa de Calcuta que sin ser maestra de ideologías, hablaba desde su personal experiencia del evangelio. Decía: “Sin silencio no hay oración; sin oración no hay fe; sin fe no hay amor; sin amor no hay servicio” Tenemos, pues, la propuesta de unos valores que están a la mano y que garantizan realización plena; parten del silencio y culminan con el compromiso de servir a todos, en particular, a los más débiles y necesitados.

Que Dios los bendiga y les conceda su paz.


+Lázaro Pérez Jiménez
Obispo de Celaya

Fuente: Periódico Redes
Diócesis de Celaya
Agencia Católica de Noticias

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Chihuahua: Ordenaciones sacerdotales

Por: Karen Assmar Durán

A nueve años y medio de iniciada su formación y de vivir algún tiempo de experiencia en el servicio pastoral, primero como ministros luego como diáconos, Óscar Gaytán y Edgar Estrada recibieron el sacramento del Orden presbiteral el pasado 5 de enero, en ceremonia presidida por el Sr. Arzobispo Don José Fernández Arteaga.

En breve charla, Óscar y Edgar compartieron para Notidiócesis sus impresiones, días antes de este memorable acontecimiento, regalo del Señor para la Iglesia particular de Chihuahua.

"Lo primero que se me viene a la mente -señala Óscar- es el agradecimiento a Dios, que a pesar de todas mis debilidades, me llama y quiere asociarme a su obra". Edgar coincide, y expresa: "Me siento muy contento, emocionado, agradecido con Dios sobre todo, puesto que finalmente Él es el que llama y pone los medios para responder".

Al cuestionarles sobre si, en algún momento del camino, ha habido dudas, exclamaron: "¡Absolutamente NO!". "Gracias a Dios -agrega Óscar- que me siento muy seguro de a lo que Dios me llama. Cuando fui ordenado diácono me ordené convencido, le di una respuesta definitiva al Señor y después de la Ordenación no me he preguntado de si es por aquí o por allá, sino más bien cómo era la mejor manera en que podía entregarme". Edgar añade: "Dudas vocacionales no, también he tenido bien claro que Dios me llama. Lo que he llegado a dudar es sobre la propia capacidad para responder; pero, si es Dios quien llama, Él te da la gracia para responder".

Sobre la experiencia del diaconado, platican: "Este tiempo ha sido maravilloso, de mucho trabajo, de aprender mucho de los padres, de la gente... y de Dios", comenta Óscar. Edgar comparte esta opinión, y agrega: "Como su nombre lo indica: diaconado transitorio, esto es temporal, pero me recuerda mucho las palabras del Sr. Obispo en el sentido de que uno nunca deja de ser diácono, de ser servidor. Entonces, este primer contacto con el sacerdocio, ya en forma ministerial, nos ha ayudado mucho para crecer espiritual y vocacionalmente".

Al preguntarles qué papel ha desempeñado su familia en todo este proceso, afirmaron haber sido fundamental. "El contar con el amor de mis papás y mis hermanos ha sido fundamental dentro de mi vocación, porque aún y cuando mi papá no estuvo muy de acuerdo, siempre apoyó mi decisión, y me exhortó a ser una persona, que en lo que yo estuviera, lo entregara todo".

" En esta vocación en concreto, cuando no hay apoyo por parte de la familia, las cosas se vuelven más difíciles. En mi caso -comparte Edgar-, como mi familia siempre ha respetado y apoyado mi decisión, sobre todo espiritualmente, me he sentido muy libre para actuar y seguir por este camino".

¿ Vale la pena entregarlo todo al Señor? "Sí, sí vale la pena", afirman tajantemente, porque, "estando con el Señor, ¿qué no vale la pena?".

Finalmente, los futuros sacerdotes invitan a hacer oración por el presbiterio de Chihuahua, "porque gran parte de nuestra vida espiritual y ministerial está íntimamente relacionada con la oración que pueda hacer la gente".

-Óscar Eduardo Gaytán Aguirre nació en esta ciudad el 15 de enero de 1979. Sus padres son Ariel Reynaldo Gaytán Weckmann y Oralia Aguirre Hernández. Fue el penúltimo de siete hermanos: María Velia, Ariel Manuel, Julio Alberto(+), Blanca, Maricela y Javier Armando, el menor.

-Edgar Iván Estrada León nació el 1º de abril de 1980 aquí en Chihuahua. Fue el tercer hijo varón de Roberto Estrada Domínguez y María Antonieta León Rojo, siendo sus hermanos Roberto, Alejandro, y la menor, Ana Isabel.

Ambos diáconos ingresaron al Seminario Arquidiocesano de Chihuahua en 1998 y culminaron los estudios teológicos en el Pontificio Colegio Internacional "Maria Mater Ecclesiae", en Roma, donde recibieron la admisión a las Órdenes Sagradas y los ministerios del Lectorado y Acolitado; en tanto que la Ordenación diaconal les fue conferida en la Catedral Metropolitana: Óscar el 3 de junio y Edgar el 10 de junio, del presente año.
Los destinos pastorales de Edgar han sido el Sagrado Corazón de Jesús (El Sauz) y Santa Isabel, parroquia en la que actualmente sirve. Por su parte Óscar ha sido destinado a Santa Isabel, María Auxiliadora y a la fecha sirve en San Jerónimo, Aldama.

Las primeras Misas de los nuevos presbíteros se celebrarán en sus parroquias de origen:
P. Edgar Estrada, domingo 6 de enero, 6pm, Divina Providencia.
P. Óscar Gaytán, lunes 7 de enero, 6pm, San Antonio de Padua, Chih.

"Me arrodillé consciente de mi nada y me levanté siendo sacerdote".
Santo Cura de Ars

Fuente: Notidiócesis Chihuahua

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ciudad Altamirano: Mensaje de Año Nuevo de Mons. Maximino Martínez Miranda

Familia humana, comunidad de paz

Al comenzar el nuevo año deseo hacer llegar a todas las personas de nuestra Diócesis mis deseos de paz, junto con un caluroso mensaje de esperanza. Lo hago reflexionando el tema del mensaje, que S.S. Benedicto XVI nos envía para La Jornada Mundial de la Paz en este año 2008.

La primera forma de comunión entre las personas es la que el amor suscita entre un hombre y una mujer, decididos a unirse establemente para construir juntos una nueva familia. «Todos los pueblos, forman una única comunidad y tienen un mismo origen, puesto que Dios hizo habitar a todo el género humano sobre la entera faz de la tierra (cf. Hch 17,26); también tienen un único fin, Dios»

En efecto, en una vida familiar «sana» se experimentan algunos elementos esenciales de la paz: la justicia y el amor entre hermanos y hermanas, la función de la autoridad manifestada por los padres, el servicio afectuoso a los miembros más débiles, porque son pequeños, ancianos o están enfermos, la ayuda mutua en las necesidades de la vida, la disponibilidad para acoger al otro y, si fuera necesario, para perdonarlo. Por eso, la familia es la primera educadora de la paz. No ha de sorprender, pues, que se considere particularmente intolerable la violencia cometida dentro de la familia, ni en la casa, ni entre los bautizados porque si somos hijos de Dios, somos hermanos. La familia es también fundamento de la sociedad porque permite tener experiencias determinantes de paz, alejándonos de toda violencia y educando a sus hijos con su ejemplo, porque todo niño aprenda de los gestos y miradas de mamá y papá, antes incluso, que de sus palabras.

Todo lo que contribuye a debilitar la familia fundada en el matrimonio de un hombre y una mujer, lo que directa o indirectamente dificulta su disponibilidad para la acogida responsable de una nueva vida, lo que se opone a su derecho de ser la primera responsable de la educación de los hijos, es un impedimento objetivo para el camino de la paz. La familia tiene necesidad de una casa, del trabajo y del debido reconocimiento de la actividad doméstica de los padres; de escuela para los hijos, de asistencia sanitaria básica para todos. Cuando la sociedad y la política no se esfuerzan en ayudar a la familia en estos campos, se privan de un recurso esencial para el servicio de la paz.

La comunidad social, para vivir en paz, está llamada a inspirarse también en los valores sobre los que se rige la comunidad familiar. No vivimos unos al lado de otros por casualidad; todos estamos recorriendo un mismo camino como personas y, por tanto, como hermanos y hermanas. Por eso es esencial que cada uno se esfuerce en vivir la propia vida con una actitud responsable ante Dios, reconociendo en Él la fuente de la propia existencia y la de los demás. Sobre la base de este principio supremo se puede percibir el valor incondicionado de todo ser humano como lo hemos meditado en la Primera Fase de nuestro Plan de Pastoral y, así poner las premisas para la construcción de una humanidad pacificada, en una comunidad de hermanos y hermanas, llamados a formar una gran familia, Iglesia comunión como lo haremos en la Tercera Fase de nuestro Plan de Pastoral.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ciudad Altamirano: Familia, comunidad humana y medio ambiente

La familia necesita una casa a su medida, un ambiente dónde vivir sus propias relaciones. Para la familia humana, esta casa es la tierra, el ambiente que Dios Creador nos ha dado para que lo habitemos con creatividad y responsabilidad.

Hemos de cuidar el medio ambiente: éste ha sido confiado al hombre para que lo cuide y lo cultive con libertad responsable, teniendo siempre como criterio orientador el bien de todos. De esta manera el Papa nos invita a cuidar la creación y no contaminar nuestros ríos, y cuidar del medio ambiente para proteger la salud de nuestros hermanos; hoy la humanidad teme por el futuro equilibrio ecológico, necesitamos fortalecer esa alianza entre el ser humano y el medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos.

Una condición esencial para la paz en cada familia es que se apoye sobre el sólido fundamento de valores espirituales y éticos compartidos. Pero se ha de añadir que se tiene una auténtica experiencia de paz en la familia cuando a nadie le falta lo necesario, administrando responsablemente el patrimonio familiar, sin excesos ni despilfarro.

Una consideración parecida puede hacerse respecto a esa otra gran familia que es la Diócesis en su conjunto. Hay que fomentar relaciones sinceras entre los individuos y entre los pueblos, que permitan a todos colaborar en el plan de igualdad y justicia.

Para alcanzar la paz se necesita una ley común que ayude a la libertad, a ser realmente ella misma en lugar de ciega arbitrariedad; y que proteja al débil del abuso del más fuerte. En la familia de los pueblos se dan muchos comportamientos arbitrarios, tanto dentro de cada Estado como en las relaciones de los Estados entre sí.

La Iglesia, tiene como criterio la norma moral basada en la naturaleza de las cosas, por lo demás, la razón humana es capaz de discernirla al menos en sus exigencias fundamentales, llegando así hasta la Razón creadora de Dios que es el origen de todas las cosas. Esta norma debe regular las opciones de la conciencia y guiar todo el comportamiento del ser humano.

La ley moral común que, por encima de las diferencias culturales, permite que los seres humanos se entiendan entre ellos sobre los aspectos más importantes del bien y del mal, de lo que es justo o injusto. Invito a todos los hombres y mujeres a que tomen una conciencia más clara sobre la común pertenencia a la única familia humana y a comprometerse para que la convivencia en la Tierra Caliente refleje cada vez más esta convicción, de la cual depende la instauración de una paz verdadera y duradera, y a implorar a Dios sin cesar el gran don de la paz.

Confiamos en la intercesión de la que, siendo la Madre del Hijo de Dios que se hizo carne para la salvación de toda la humanidad, es Madre de todos.

Deseo a todos un Feliz Año Nuevo en el que se viva la armonía, practicando nuestro Plan de Pastoral como verdaderos hermanos que se esfuerzan para seguir construyendo “la Diócesis más bella del mundo”.

Enero de 2008

+Maximino Martínez Miranda
Obispo de Ciudad Altamirano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ciudad Juárez: Radio Guadalupana al aire

La diócesis de Ciudad Juárez está de fiesta. La nueva emisora diocesana recién inaugurada tiene la particularidad de alcanzar más allá de la frontera de El Paso, lo que la convierte en la primera emisora católica mexicana que se escucha en Texas y otras zonas de Estados Unidos.

Radio Guadalupana está en el aire y su puesta en marcha fue enmarcada por los festejos en honor «a la morenita del Tepeyac», patrona de esta Iglesia particular, informa a Zenit, desde el diario diocesano «Presencia», María Eugenia Arriaga.

Los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas así como laicos de Ciudad Juárez compartieron el pasado 11 de diciembre «la emoción de poner en marcha el proyecto mediante el cual se podrán cumplir los designios de Dios, de llevar su Palabra hasta el último rincón de la Tierra», añade Arriaga.

A las 22 horas, de la víspera de la fiesta de la patrona de América, se escucharon las primeras palabras que transmitió la frecuencia 1110 de la amplitud modulada. Nacía Radio Guadalupana.

«Esta estación va a ser de mucha bendición», dijo el locutor Alvaro González, quien acompañó a los sacerdotes Eduardo Hayen y Antonio Salcido en la transmisión inaugural de la segunda estación de contenido católico existente en México, y la primera en la historia de Ciudad Juárez.
« A partir de hoy nace Radio Guadalupana, bendito sea Dios», saludó el padre Antonio Salcido, director de la estación de radio.

Antes de la ceremonia inaugural de Radio Guadalupana, se leyó el decreto mediante el cual se erigió formalmente el proyecto de Radio Guadalupana.
« Atendiendo la urgencia de nuestros tiempos de proclamar la verdad sobre la vida humana y el destino del hombre revelado en Jesucristo, decretamos la erección de Radio Guadalupana, emisora radiofónica del grupo Nueva Era, cuya programación y contenido serán dependientes de la Diócesis de Ciudad Juarez», reza el texto leído por el secretario canciller, padre Jorge González.

A continuación, se inauguraron las nuevas oficinas del periódico Presencia y de la emisora, proyectos que compartirán, además de instalaciones, un mismo objetivo: comunicar el mensaje de Dios. En la misma, estuvo presente gran parte del presbiterio diocesano y el sacerdote Raúl Trigueros, por la diócesis de El Paso, que se une al esfuerzo de Radio Guadalupana con un espacio en las transmisiones.
El alcance de esta nueva emisora se extiende no sólo al vecino Texas, sino que se escuchará en Las Cruces, Nuevo México, Villa Ahumada y lugares circunvecinos.

Al festejo, se agregó la alegría de comunicadores y colaboradores del periódico Presencia, que justo este 12 de diciembre cumplió 14 años de servicio ininterrumpido.

Tal acontecimiento también fue recordado en la celebración en la catedral, donde el obispo auxiliar de Ciudad Juarez, J. Guadalupe Torres Campos se refirió así al hecho: «Con este acontecimiento demostramos al mundo que nuestro pueblo es capaz de producir cosas bellísimas desde la fe».
Cabe mencionar, explica María Eugenia Arriaga, que Ciudad Juárez, en Chihuahua, México, tiene poco más de 1,5 millones de habitantes, de los cuales el 85% son católicos. La diócesis celebró el pasado 7 de septiembre 50 años de su fundación.

«Como Ciudad Juárez es una ciudad fronteriza --añade--, esto le ayuda para hermanarse con la ciudad de El Paso, Texas en Estados Unidos. Por eso, ahora que inició su programación Radio Guadalupana, la diócesis de El Paso, Texas, también tendrá una participación de dos horas diarias para sus radioescuchas».

«Esto quiere decir --concluye-- que el trabajo pastoral se realiza binacionalmente, lo que favorece profundamente a los dos países y evidencia que la fe no tiene fronteras».

Para saber más sobre este proyecto y su programación, contacta a Armando Rodriguez, responsable de los segmentos informativos en Radio Guadalupana 1110 AM, y conductor del Informativo 1110 AM que se transmite de lunes a viernes a las 4:30 PM tiempo del norte del pais, mis correos son armandolx@hotmail.com
O entra a: http://radioguadalupana.org

Fuente: Zenit-El Observador

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Guadalajara: Abandonarse y seguir a Dios y a Jesucristo

Por: Víctor Manuel Pazarín

En una Catedral Metropolitana pletórica de corazones y rostros sensibles al acto de ordenación, quienes presenciaron la Misa derramaron su emoción en lágrimas El domingo 23 de diciembre, fueron consagrados 26 nuevos diáconos y un sacerdote, Francisco Javier Chaires Martínez, en solemne acto que encabezó el Pastor diocesano, Cardenal Juan Sandoval, quien fue acompañado por los Obispos Auxiliares.

En primer término, el Cardenal agradeció a las instituciones y personas que a lo largo del tiempo han apoyado, de alguna manera, para que el Seminario Diocesano de Guadalajara pueda ofrecer a la Iglesia local nuevos frutos que fortalecerán la institución eclesial.
Pidió a las familias y a quienes asistieron a la Misa, participar con «un sentimiento gozoso».

Durante la homilía, el Cardenal adujo que las nuevas ordenaciones eran «un regalo de Dios Padre» a la Iglesia de Guadalajara.

Mensaje a los nuevos ordenados

El purpurado se mostró muy agradecido, primero, con quienes hacen que muchos de los jóvenes estudiantes logren sus objetivos mediante sus aportaciones, y la propia iglesia tenga cada día más sacerdotes para fortalecer el trabajo de evangelización.

«Agradecemos a Dios hoy _expresó_ por estos diáconos y este sacerdote que serán consagrados».

Los nuevos ordenandos fueron consagrados, entonces, a Dios nuestro Señor, para que con su labor hagan a la Iglesia Católica cada vez más fuerte, pero también recordó el Cardenal a los iniciados: «No hay que seguir la moda que se ofrece hoy, donde la gente en general, y en particular los sacerdotes, ven esta misión que nos encomendó Cristo como una “carrera de ascensos”, pues en realidad no lo es, sino que es una vocación en la cual se debe abandonar todo egoísmo, todo personalismo, para ser un servidor de Jesucristo».

Durante el solemne acto, los familiares y amigos de los 26 diáconos y el nuevo sacerdote expresaron su cariño con el fervor de los buenos cristianos, pues las lágrimas provocadas por la emoción, se dejaron ver en las mejillas de las madres, los padres y los hermanos de cada uno de ellos.

Durante la Misa de consagración de estos nuevos servidores de Cristo y de la Iglesia, profesaron su fe y dijeron ‘sí’ a su vocación, ante las preguntas que les realizara el propio Arzobispo de Guadalajara. Fue entonces que se les impusieron las manos sobre la cabeza y se les impusieron los ropajes que su nueva misión requiere, para concluir el acto con felicidad en cada uno de los rostros de los jóvenes servidores de nuestra Iglesia tapatía.

Fuente: Semanario
Arquidiócesis de Guadalajara

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Guadalajara: Saludos de Año Nuevo del Cardenal Juan Sandoval

Por Claudia Ortiz Aguilar

Al expresar sus mejores deseos para este año 2008, el Arzobispo de Guadalajara, Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, especificó que si bien desea para todos los bienes temporales; son los espirituales los que deben tenerse presentes, pues son los que nos llevan a nuestro fin eterno.

“Algunos de estos bienes espirituales –especificó- que son los que realmente importan con miras en nuestro destino eterno, son: el favor de Dios, el perdón de nuestras faltas por su grande e infinita misericordia, la ayuda y la gracia para evitar tentaciones y malas acciones en este mundo, y poder vivir siempre guardando sus Mandamientos, bajo su mirada y en su amistad.

“Todos estos bienes espirituales son importantísimos, porque nos preparan para una vida mejor; son la condición para que el Señor, cuando juzgue nuestra vida, nos dé la sentencia aprobatoria y nos introduzca a gozar del banquete prometido, el banquete eterno, donde nos sentaremos como hijos de Dios en la mesa de su Reino”.

En un mensaje transmitido por una televisora local con motivo del año nuevo, el Pastor diocesano expresó también sus deseos para la sociedad en este 2008: para que disminuya la corrupción, que se termine la desigualdad social entre la inmensa pobreza de muchos y la riqueza de pocos, que desaparezca el narcotráfico y el “narcomenudeo” que arruina a los niños y jóvenes, y que las autoridades se pongan de acuerdo y atiendan las necesidades del país, como las infraestructuras en comunicaciones, en salud, educación y seguridad.

El Arzobispo tapatío ofreció sus oraciones para que en este 2008, la Providencia Divina nunca nos falte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Guadalajara: Las familias son llamadas a mantener la paz y la oración

Por Claudia Ortiz Aguilar

El primer día del año, en una Solemne Eucaristía convocada por la Asociación de Empresarios Guadalupanos, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, Arzobispo de Guadalajara, llamó a los fieles a orar a la Virgen María por nuestra patria, por nuestras necesidades, para que el Señor nos conceda “la paz, el progreso y la justicia que anhelamos”.

En la parroquia de San Bernardo se dieron cita alrededor de cinco mil personas, todos los pasillos fueron ocupados, todos los fieles ahí reunidos se unieron en la intención de orar a la Divina Providencia por un 2008 mejor.

En su homilía, el pastor diocesano abordó los tres temas que con ocasión del 1º de enero, celebra la Iglesia: La Virgen María, Madre de Dios; la Jornada Mundial de la Paz y la Divina Providencia.

Por ello invitó a los católicos a pedirle a Dios, con mucha devoción y confianza “porque somos un pueblo protegido, escogido por la Virgen en su advocación de Guadalupe”, por nuestras necesidades y las de nuestro país.

Mencionó que es muy importante que los creyentes tengamos presente el Misterio de la Encarnación, que es la razón por la que la Virgen María es llamada Madre de Dios, lo que permitió que Cristo fuera verdadero hombre y de esa forma morir por nosotros.

En otro tema, con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, hizo alusión al mensaje que el Santo Padre Benedicto XVI emitió en esta ocasión, y en el que señaló que la paz verdadera se labra en las familias. “Cuando las familias viven unidas, amándose, educando a sus hijos, ahí en la familia se forman hombres para la sociedad, capaces de construir, también en la sociedad, la paz”, mencionó el Cardenal Sandoval.

Pidió entonces a todas las familias reunidas en torno a la Eucaristía, reflexionar sobre este mensaje y sobre la situación que priva al interior de sus familias, si hay amor, respeto y concordia, para que en caso contrario, busquen la paz y la promuevan, por tanto, al exterior.

Por último, el Arzobispo de Guadalajara mencionó que por ser, el de México, un pueblo religioso, recurre a la Divina Providencia para pedirle casa, vestido y sustento, pero recordó que los bienes temporales serán recibidos si el Señor nos los concede; en este sentido advirtió que no hay que dejarle todo a Dios y que debemos permanecer siempre en oración, pidiéndole también al Señor los dones espirituales.

Antes de concluir la Misa el purpurado tapatío dio la bendición a las imágenes y veladoras que llevaban los fieles y que utilizarán en sus oraciones durante todo el transcurso de este año 2008.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

León: Marcha juvenil al Santuario de Cristo Rey

El próximo 26 de enero se llevará a cabo la Marcha Juvenil Nacional al Santuario de Cristo Rey

Marisol Medina Medina, encargada del área de comunicación de Testimonio y Esperanza, informó en entrevista para nuestra página web, que ya se están realizando todos los preparativos necesarios para la llegada de más de 10 mil jóvenes de toda la República.

Los jóvenes que viven la ciudad de León se reunirán a la 1:30 de la madrugada en el Arco de la Calzada para juntos partir hacia la comunidad de Aguas Buena, donde comenzarán a llegar también jóvenes de diferentes partes de México.

Durante toda la madrugada del día 26 se realizará un festival en el que los asistentes podrán divertirse y convivir amenizados por diferentes grupos musicales de nuestra Arquidiócesis.

En punto de las 5:00 horas se realizará la Hora Santa y al terminar comenzará el ascenso hasta el Monumental Santuario de Cristo Rey.

En esta XXV edición de la Marcha los jóvenes eligieron como lema: “La fuerza del Espíritu Santo, para defender la vida, la familia y la Paz”, mismo que va muy acorde al mensaje de Paz que Su Santidad Benedicto XVI dirigió a la Iglesia Católica el primer día del año.

A las 12:00 horas se realizará la Santa Misa, será presidida por Monseñor José Guadalupe Martín Rábago, Arzobispo de León, que será acompañado por Monseñor Juan Frausto Pallares, Obispo Auxiliar de León. Se espera contar con la presencia de otros obispos de nuestro País que aún no han confirmado su presencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

México: Misioneros de Guadalupe en Kenia

Son 23 mexicanos, entre sacerdotes y laicos misioneros quienes se encuentran de misión permanente en Kenia, donde la violencia ha cobrado al menos 200 víctimas, luego del proceso electoral del pasado 27 de diciembre.

Estos misioneros pertenecen a la Sociedad de Vida Apostólica de los Misioneros de Guadalupe, creada en 1949 por la Conferencia del Episcopado Mexicano, y quienes en Keina vienen realizando trabajos de evangelización, salud y educación desde 1965.

Los misioneros mexicanos han dicho que no abandonarán su trabajo, a pesar de las amenazas que han recibido por prender fuego a sus iglesias. El padre Raúl Nava, Superior de esta Congregación en Kenia, ha dicho que la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe está brindando refugio a personas desplazadas, y ha confirmado que no abandonarán a las personas que necesitan ayuda.

En México, el Director de Comunicación Social de los Misioneros de Guadalupe, el P. Antonio Camacho, confirmó que 14 sacerdotes, 6 seminaristas y tres misioneras mexicanas permanecen en Kenia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Monterrey: Acción de Gracias del Emmo. Sr. Cardenal Adolfo Suárez


/2008

Comunicado

Asunto: Aniversario del natalicio del Eminentísimo Señor Cardenal Don Adolfo Antonio Suárez Rivera.

A todos los Sacerdotes y fieles de nuestra Arquidiócesis de Monterrey.
Paz y bien en el Señor.

Unidos al Eminentísimo Señor Cardenal Don Adolfo Antonio Suárez Rivera, Arzobispo Emérito de Monterrey, en su acción de gracias por el don de la vida el próximo miércoles 9 de enero del 2008, por la presente invito a todos los Sacerdotes a concelebrar con Su Eminencia ese día, a las 12:00 hrs., en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe de esta Ciudad de Monterrey.

Asimismo suplico a los hermanos presbíteros hagan extensiva esta invitación a los fieles de sus respectivas comunidades para que participen, en dicha Eucaristía y para que todos elevemos nuestras oraciones, pidiendo a Dios nuestro Señor, por su Eminencia y por todas sus intenciones y necesidades.

Dado en la Sede del Arzobispado de Monterrey, a los 02 días del mes de Enero del Año del Señor 2008.


+ J. Francisco Card. Robles Ortega
Arzobispo de Monterrey

Pbro. Alfonso Gerardo Miranda Guardiola
Secretario – Canciller

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Morelia: Una invitación a la esperanza, Homilía de Mons. Alberto Suárez

Una estrella que se levanta en el firmamento conduce a los Magos de Oriente a través de un largo camino hasta el lugar donde estaba el Niño. “Ver la estrella les causó grandísima alegría”.

Actualmente pocas personas tienen tiempo para detenerse y contemplar despacio las estrellas. Y no es sólo falta de tiempo; lo que pasa es que en nuestra época es más fácil ver la oscuridad que descubrir los puntos luminosos que brillan en medio de las tinieblas. Tendemos al pesimismo, y la problemática que vive el mundo con frecuencia nos hace desconfiados.

La celebración de este domingo de la Epifanía es una invitación a la esperanza. En Jesús se cumplen las palabras del profeta Isaías: “El pueblo que caminaba en tinieblas ha visto una gran luz; habitaban en una tierra de sombras y una luz ha brillado ante sus ojos”.

La situación que actualmente vivimos no es un caso desesperado. Dios nunca abandona a los que, dejando las comodidades y falsa seguridad, se ponen en camino y buscan un signo que los guíe en la búsqueda sincera de la verdad y la justicia.

Puede ser que esa señal sea una humilde estrella que hoy aparece, de repente desparece y luego vuelve a aparecer. Lo importante es estar abiertos y atentos a toda llamada que ilumine y dé sentido a la existencia.

Para encontrar al Señor es preciso salir de uno mismo, superar miedos y aventurarse por nuevos derroteros. Otra lección que nos dan los Magos es la humildad para preguntar. En la oración dejamos que la Palabra del Señor nos ilumine; en el diálogo fraterno podemos encontrar pistas para orientar nuestra vida.

San Bernardo asocia a la estrella con la Virgen María en una hermosa homilía en la que dice: “Quienquiera seas tú, tú que te sientes arrojado en medio de las olas de este mundo entre borrascas y tempestades, en vez de ir caminando con los pies en la tierra, no distraigas la mirada del esplendor de esta estrella. Si se levanta la tempestad de las tentaciones, si caes en el escollo de las tristezas, eleva tus ojos a la Estrella del Mar e invoca a María”.

+Alberto Suárez Inda
Arzobispo de Morelia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Querétaro: La familia, constructora de paz

Video mensaje

Hermanas y hermanos:

1.”Hoy ha nacido en Belén nuestra Paz”, dice el Papa san León Magno en su homilía de Navidad. De la gruta de Belén ha brotado la paz para el mundo entero. A Cristo, nuestra Paz, ahora en los brazos de su Madre Santa María Virgen, encomendamos nuestra vida, el bienestar de nuestras familias, de nuestra ciudad y de nuestra patria durante este nuevo año 2008, que hoy iniciamos. Que Él nos bendiga con su paz.

2. El mensaje del Papa Benedicto para esta Jornada Mundial de la Paz, lleva por título “La Familia humana, comunidad de paz” y, para que esto sea posible, el aporte de la familia es esencial. En efecto, explica el Papa, “la primera forma de comunión entre las personas es la que el amor suscita entre un hombre y una mujer decididos a unirse establemente para construir juntos una nueva familia”; allí, el ser humano, aprendiendo la convivencia pacífica en su familia, podrá convertirse en artífice de paz en la sociedad y en el mundo. La educación para la paz comienza en el seno del hogar, pues “la familia natural, en cuanto comunión íntima de vida y amor, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, es el lugar primario de humanización de la persona en la sociedad, la cuna de la vida y del amor… la primera sociedad natural, una institución divina, fundamento de la vida de las personas y prototipo de toda organización social” (Mensaje, No. 2).

3. El matrimonio y la familia fueron fundados por Dios para que los hombres aprendamos a vivir en paz: “En la vida familiar ‘sana’, explica el Papa, se experimentan algunos elementos esenciales de la paz: la justicia y el amor entre hermanos y hermanas, la función de la autoridad por los padres, el servicio afectuoso a los miembros más débiles, porque son pequeños, ancianos o están enfermos; la ayuda mutua en las necesidades de la vida, la disponibilidad para acoger al otro y, si fuera el caso, para perdonarlo. Por eso, la familia es la primera e insustituible educadora de la paz” (No. 3). Una familia enferma de violencia o de rencor daña a la sociedad.

4. Ante tan grande honor y responsabilidad, el Papa anota: “La violencia intrafamiliar es algo intolerable”. Los católicos debemos dar ejemplo desterrando cualquier agresión del hogar. La paz de la comunidad, de la ciudad, de las naciones depende de la paz familiar. Por su propia naturaleza, “el lenguaje de la familia es un lenguaje de paz; a él es necesario recurrir siempre para no perder el uso del vocabulario de la paz”. Todo hombre aprende de los gestos y miradas de mamá y papá, antes que de sus palabras, el lenguaje de la paz.

5. Cuando decimos que la familia es la célula primera y vital de la sociedad, decimos algo de suma importancia: Decimos que la familia es anterior al Estado y que éste debe cuidar, servir, favorecer, defender a la familia; afirmamos que el Estado y la sociedad no pueden prescindir de la familia, mucho menos suplantarla o sustituirla, si quieren contribuir a la paz; sostenemos que el Estado y la sociedad están al servicio de la familia y no al contrario y, en este caso concreto, deben ofrecerle todos los recursos necesarios para educar a sus miembros en la paz; deben protegerla eficazmente contra todas las agresiones que sufra en su integridad, porque sólo así se propicia la paz social, que es tarea específica del Estado. El Estado es el garante de la existencia de una vida moral sana y una paz social estable. La moralidad pública y la seguridad ciudadana son deber primario de la potestad civil.

6. Por tanto, promover y defender a la familia es construir la paz; no hacerlo es claudicar de la propia responsabilidad y propiciar la desintegración social. Lo dice el Papa con meridiana claridad: “Todo lo que contribuye a debilitar la familia fundada en el matrimonio de un hombre y una mujer, lo que directa e indirectamente dificulta su disponibilidad para la acogida responsable de la nueva vida, lo que se opone a su derecho de ser la primera responsable de la educación de los hijos, es un impedimento objetivo para el camino de la paz” (No. 4). Y continúa: “La familia tiene necesidad de una casa, del trabajo y del debido reconocimientos de la actividad doméstica de los padres; de escuela para sus hijos, de asistencia sanitaria básica para todos. Cuando la sociedad y la política no se esfuerzan por ayudar a la familia en estos campos, se privan de un recurso esencial al servicio de la paz. Concretamente, los medios de comunicación social… tienen una responsabilidad especial en la promoción del respeto por la familia, en ilustrar sus esperanzas y derechos, en resaltar su belleza” (Ibid.).

7. Llegados a este punto, tendríamos que mirar nuestra realidad y ver si tienen las familias las condiciones indispensables para educar para la paz. Mirando hacia el interior, tendríamos que ver la conformación misma de nuestras familias, su estabilidad, los valores que allí se viven, las aspiraciones que se tienen, el vocabulario que se usa, el tono de voz, gestos y ademanes que se emplean; los programas de televisión que se ven, el respeto que se tiene hacia los niños, hacia los ancianos, hacia la mujer y las relaciones armoniosas con los vecinos. Ningún vecino debe molestar a su vecino: ¡Hay que recobrar la buena vecindad!

8. Habría, después, que analizar quién es realmente el que educa en los valores fundamentales a los hijos, si son los padres, o han claudicado de este derecho y deber, exponiendo la formación de la conciencia moral de sus hijos al arbitrio de instituciones públicas, del club, de la pandilla o de la pantalla de la televisión. Los papás y mamás podrían hacerse esta pregunta: ¿Quién está verdaderamente educando a mis hijos? ¿Con qué valores morales, con qué principios cívicos los educo yo? Ya que hablo a católicos, nos podríamos preguntar: ¿Educo a mi familia con los principios de la familia de Nazaret? En mi familia, ¿se aprecia la virginidad y el don de la maternidad? ¿Se imita la justicia, la honestidad, la castidad, el trabajo y la responsabilidad paterna de Señor san José? ¿Se conoce y estudia en mi familia la santa Biblia, el Catecismo y la Doctrina Social de la Iglesia? ¿Se promueve una cultura católica sólida leyendo, por ejemplo, El Observador?
9. Cuando la Iglesia habla de una casa para la familia, de un trabajo digno, de una educación responsable, de una salud suficiente, de un ambiente apto para el desarrollo personal y la sana diversión, tendríamos que preguntarnos si nuestra organización social propicia estos valores y servicios, mirando el tipo de habitación que se construye (que llaman de “interés social”), los jardines, campos deportivos, servicios comunitarios, incluidos los templos, áreas verdes y todo lo que propicia la vida en comunidad… Tendríamos que ver cuidadosamente si los puestos de trabajo que ofrecen las empresas nacionales e importadas son dignos, si los salarios son justos, es decir, suficientes para el sostenimiento digno de una familia, pues el salario justo es, en su base, el salario familiar. Los servicios de salud elemental deben sustentarse en principios éticos, respetando la dignidad de las personas y sus convicciones religiosas y, entre cristianos, ejercidos con caridad.

10. Especial reflexión merece en el Mensaje papal, dada su influencia, el tipo de valores o antivalores que ofrecen los medios de comunicación en orden a la construcción de la paz. Si persisten, por ejemplo, las escenas violentas, la exaltación morbosa de la sexualidad, la explotación del dolor y de la miseria moral; si se mantiene la oferta sueños imposibles, la creación de falsas necesidades y el ofrecimiento de una felicidad inalcanzable; si abunda el vocabulario pobre en ideas y rico en vulgaridades, con un manejo deficiente del idioma, signo fundamental del sustento cultural de un pueblo; si todas éstas, y otras lacras invaden el santuario del hogar, ¿cómo podremos ofrecer a las familias elementos válidos para educar para la paz? Ya decía el escritor Pier Paolo Pasolini que “si los modelos de vida propuestos a los jóvenes son los de la televisión, ¿cómo puede pretenderse que la juventud más expuesta e indefensa no sea criminaloide? La televisión ha cerrado la era de la piedad y ha iniciado la era del placer”. No sólo se han incrementado los crímenes en número, sino en crueldad. Sin el santo temor de Dios, nos estamos volviendo una sociedad sin piedad. El bajo nivel cultural y moral no pueden favorecer la cultura de la paz, como la prensa de colores: rosa, amarilla y roja sólo podrá formar ciudadanos incoloros, materia disponible para la manipulación. Al retroceder en moral retrocedemos en cultura y sacrificamos la paz.

11. La Iglesia no suple a la familia, la quiere servir. Le ofrece los valores propios del Evangelio, los que vivió Jesús en su familia de Nazaret. Jesús, con esa experiencia fundamental humana, ideó la gran familia de los hijos de Dios, que es la Iglesia. Cuando le avisaron: “Allí está tu Madre y tus hermanos, que te buscan… mirando a los que estaban en derredor suyo, dijo: Éstos son mi madre y mis hermanos. Todo el que hiciere la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Mc 3, 34). En la medida que cumplamos la voluntad de Dios manifestada en sus Mandamientos y en el Evangelio, en esa proporción construiremos la gran familia de los hijos de Dios y colaboraremos para la paz. Esta labor comienza en la ‘iglesia doméstica’, es decir, en la familia de cada uno de nosotros, los católicos. La Iglesia quiere ayudarles a cumplir esta enorme y encomiable tarea. Para lograrlo, pedimos a Dios nos de un corazón amante de la paz y nos conceda autoridades, líderes políticos y sociales, economistas, empresarios, maestros y comunicadores que abran su entendimiento a estos valores, para que nuestras familias, especialmente las de los barrios marginados, encuentren condiciones favorables para una vida digna y construyamos juntos la paz. Esta es la misión que Dios nos encomendó. Dios bendiga nuestras familias, nuestra ciudad y nuestro mundo con el don de su paz. Amén.


† Mario de Gasperín Gasperín
Obispo de Querétaro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tehuacan: Preparación para la peregrinación anual a la Basílica

Nuestra diócesis de Tehuacán se está preparando para acudir, como cada año, al encuentro con Santa María de Guadalupe, en su Basílica en el DF. Dicha peregrinación diocesana será el próximo domingo 3 de febrero, donde se llevará a cabo la eucaristía en punto de las 10:100 de la mañana, presidida por Mons. Rodrigo Aguilar Martínez.

Previo a este gran evento que nos une como diócesis en torno a Santa María de Guadalupe, los hermanos de la adoración nocturna llevarán acabo solemne vigilia a partir de las 10:00 de la noche del día 2 de febrero; por lo que están invitando a todos a la participación con ellos desde el 2 de febrero. Cada párroco está dando mayores informes respecto a la organización, en cuanto a cómo acudirán según sea su parroquia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tepic: ¿Un año más?
Mensaje de Mons. Alfonso Robles Cota

Ante la expectativa de un nuevo año, saludo con afecto, a ustedes lectores y lectoras de La Senda.

Fin de un ciclo anual
Cuando llega el final de un año, el empresario hace balance de sus negocios, los políticos analizan sus posibilidades de triunfos electorales, las autoridades de los diversos niveles evalúan su labor social.

Sin embargo, ¿quién se preocupa por hacer un balance de su vida desde la dimensión de la fe?

Afortunadamente, sí hay quienes al fin y principio de año sienten la necesidad de acercarse a Dios, para repasar los beneficios recibidos, sobre todo de alguno más relevante, para darle gracias por su bondad y misericordia a lo largo de doce meses.

También se impone echar una mirada a lo que tal vez no salió bien en el año.

Para esa mirada, podríamos preguntarnos: En este año que termina ¿cómo hemos empleado el tiempo que Dios nos ha concedido?; ¿qué tanto hemos cumplido con nuestras obligaciones?; ¿cuál ha sido nuestro compartimiento con nuestra familia, con las personas con quienes vivimos o trabajamos?; ¿hemos ofendido gravemente?; ¿estamos todavía enojados con algunas personas?, ¿no hemos pedido perdón o no hemos perdonado?; ¿hemos orado a Dios con frecuencia?.

¿ Estamos dispuestos a dejar esa mala costumbre, ese mal hábito que hemos venido arrastrando?; ¿queremos mejorar el trato con las demás personas?; ¿hay alguna otra cosa que me reproche mi conciencia?.

Ojala experimentemos la necesidad de cambiar la vida, de empezar bien el año, de renovar la vida, acercándonos más a Dios.

Propósitos o proyectos
Al inicio de un año, son muy comunes los buenos deseos o los buenos propósitos y conforme avanzan los meses, todo queda en eso, en buenos deseos.

Este año que comienza, confiémoslo al Padre Dios, confiémoslo a la bondad y a la protección de Él. Pongamos en sus manos no sólo buenos deseos y propósitos, sino proyectos de vida que nos comprometan a nosotros mismos ante Dios.

Proyectos de vida, que nos comprometan a superarnos como personas en nuestra relación con el mismo Dios y con las demás personas, llámese familia, compañeros de trabajo, compañeros de grupos parroquiales y vecinos.

Proyectos de vida que nos impulsen a una superación espiritual y de crecimiento en nuestra fe.

Este año 2008, su Obispo los invita a confiarlo a Dios Padre Bueno.

Su Obispo que ora por ustedes y con ustedes.

+ Alfonso H. Robles Cota
Obispo de Tepic


Fuente: Diócesis de Tepic

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Toluca: Poner todo en manos de Dios y confianza en uno mismo

Nuestro Señor Obispo Francisco Javier Chavolla en su homilía de fin de año animó a su pueblo a ser agradecido con nuestro Señor por el año que termina y a implorar bendiciones para 2008 en la fiesta eucarística celebrada en la Catedral de Toluca

“Al termino de un año más hoy los invito reflexionar, a dar gracias por todos los beneficios que se nos ha dado. Ha sido un año con situaciones difíciles en todos los ámbitos, que nos han hecho crecer como personas y como cristianos, porque Dios siempre nos da las cosas que necesitamos para que crezcamos y para que maduremos, pero en ocasiones no nos damos cuenta. Pero es momento de dar gracias a Dios porque ha sido bueno con nosotros y por ello estamos contentos. Pongamos en sus manos misericordiosas el año que terminó, de todo aquello que hicimos mal, o cuando dejamos de hacer el bien. Todo lo hemos de poner en la misericordia de Dios, nuestras heridas, nuestros resentimientos, nuestras envidias, nuestra pereza para hacer el bien, nuestro orgullo frente a la vida... dejemos en Dios todo aquello que nos ató, aquello que nos esclavizó, y caminemos con la libertad de los hijos de Dios al encuentro del nuevo año que vamos a comenzar.

Iniciar el nuevo año, con un corazón agradecido, amoroso, abierto pero no a todas esas cosas que nos alejan de Dios, no con rituales, amuletos o limpias (que solo son de dinero) sino con plena confianza en el amor de Dios y confiando también en nosotros mismos ‘A Dios rogando y con el mazo dando’ dice el refrán.

Entremos al nuevo año no con la tristeza del pasado y con la angustia de lo que nos hizo sufrir por lo no conseguido, al contrario con fe y firmeza de lo que pondremos en manos del Señor y siendo responsable de nuestra existencia.

Si el año que terminó lo hemos puesto en las manos misericordiosas del Padre, pongamos en su Providencia el año que vamos a iniciar, que todos nuestros días que están por venir estén confiados a la Divina Providencia del Señor. Es Él quien nos cuida, es Él quien nos protege, quien nos provee de lo necesario para cada día y cada momento pidamos que se realice su voluntad” de esta manera finalizó el mensaje de Monseñor Chavolla a una Catedral totalmente llena de fieles mexiquenses.

Fuente: Agencia de Noticias de la Diócesis de Toluca

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Zacatecas: “Cristo, luz para todos los pueblos”
Mons. Fernando Chávez

1-. INTRODUCCIÓN.

Dentro del Tiempo Litúrgico de la Navidad, la Iglesia Universal celebra con grande alegría a Cristo, que se manifiesta a todos los pueblos de la tierra, llenándolos con su luz de amor, gracia y sabiduría. Ante las sombras de muerte y odios humanos, Cristo invita a todos los hombres de buena voluntad, para que superen todo aquello que los separa y divida, caminando bajo el esplendor de la verdad y la gracia de su Evangelio, como la buena noticia que salva a todo aquel que arrepentido y confiado, acepte de todo corazón el gozo y la paz que Jesús nos ofrece.

2-. CRISTO ES LA LUZ DEL MUNDO.

Las lecturas de la Misa de este día glorioso, se refieren al Señor que se manifiesta a todos los pueblos de la tierra. Esta Solemnidad nos hace conocer y vivir la vocación que todo hombre puede realizar, cuando es llamado por Cristo para salir de las sombras de la ignorancia, el pecado y la muerte del alma.

En la primera lectura, el profeta Isaías nos hace ver cómo Jerusalén es ciudad simbólica, luz para todos los pueblos de la tierra. La tradición de nuestra fe católica, nos descubre que sin Cristo, Luz del Mundo, ningún hombre puede vivir con dignidad y ser llamado a la altísima condición de redimido y rescatado de toda corrupción y maldad. De esto se sigue que Cristo tiene que ser proclamado a todos los hombres de buena voluntad, como lo han sido los Reyes Magos del relato evangélico de este día.

Por su parte, San Pablo en la segunda lectura tomada de su carta a los Efesios, nos adoctrina: “Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo”.

Por último, la lectura del evangelio, según San Mateo, nos relata el hecho de los Reyes Magos, quienes venidos de oriente, siguiendo la luz de una estrella luminosa, los llevó hasta el pesebre en Belén de Judá, en donde encontraron al Niño, Rey de Reyes para adorarlo ofreciéndole sus regalos de oro como Dios, de incienso como Sacerdote y mirra en su condición humana y mortal.

Sintetizando la enseñanza que esta hermosa Solemnidad nos ofrece, siguiendo la liturgia propia del prefacio, estamos invitados a asimilarla, vivirla y dar de ella testimonio de luz, paz y fraternidad entre todos los hombres a los cuales ama el Señor: “Por