Celaya: Opción radical por los pobres (Obispo Lázaro Pérez Jiménez)

OPCIÓN RADICAL POR LOS POBRES

Quiero confesar, de entrada, mi admiración, respeto y cariño por los sacerdotes de la Compañía de Jesús conocidos en todo el mundo con el nombre de jesuitas. Muchos obispos y presbíteros tuvimos el honor y la gracia de haber sido formados por ellos sea en lo intelectual, como en nuestro desarrollo integral camino al sacerdocio. A los jesuitas se les mira trabajando por la construcción del Reino de Dios en diferentes tareas y ministerios; lo mismo en universidades prestigiadas por su alta calidad académica, como insertos en centros de trabajo con obreros como, también, en territorios de misión con los indígenas que llevan el rostro de la pobreza y la marginación. Toda la variedad de actividades apostólicas les es permitida por la sencillez de su carisma, “buscar en todo la gloria de Dios”.

De todos son conocidos los ejercicios espirituales que, no obstante la variedad de experiencias en la actualidad, es un hecho histórico que quien recibió de Dios la iluminación y la inspiración para echarlos a andar fue S. Ignacio de Loyola. Quizá sea ésta la mayor aportación que el santo ha dejado a todos pero, en especial, a quienes con sinceridad buscan hacer la voluntad divina y someterse a ella conscientes de que sólo sintonizando con lo que Dios pide se encuentra el camino de la plena realización integral. La experiencia de los Ejercicios, en mi vivencia personal, me han ayudado a purificar el alma y a descubrir la inmensa riqueza del discernimiento, es decir, de la gracia de descubrir la voluntad de Dios en mi vida.

¡Cuántas personas han vivido el encuentro personal con Cristo vivo en una tanda de Ejercicios espirituales asumidos, como debe ser, en un clima de silencio y oración! ¡Cuántas vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada, a la vida laical comprometida con la comunidad cristiana emergieron de estos momentos de gracia que aparecen a cada instante durante los Ejercicios! Si los santos del cielo pudieran hablar, muchos de ellos confesarían que todo el sendero de la santidad hacia donde el Señor los llevó tuvo su origen en la vivencia de unos Ejercicios espirituales.

Hoy hay que reconocer que la Iglesia católica, iluminada y guiada por el Espíritu Santo ha discernido los signos de los tiempos para encontrar la voluntad de su Señor y ha tenido que reconocer que, de cara al evangelio, no puede cumplir la misión a ella encomendada si olvida el amor preferencial y su compromiso de servir en todo a los más pobres. Esto ha aparecido con más fuerza en la V Conferencia Latinoamericana celebrada el mes de mayo del año pasado. La Iglesia de nuestro Continente renovó el compromiso de estar con ellos y apreciar su cultura y valores. Quien se dice cristiano católico practicante y no sabe encontrar el rostro de Jesucristo en los marginados vive una fe inmadura. Quien recibe a Jesús Eucaristía, está obligado a servirlo en los miembros más débiles del Cuerpo Místico.

¿Por qué he mencionado a los jesuitas? ¿Acaso serán los únicos en vivir la pobreza y estar comprometidos con los pobres? De ninguna manera; contamos con innumerables ejemplos de personas, incluso gente sencilla, que en la opción por los pobres han encontrado el sendero de felicidad. No es preciso poner como ejemplo a Madre Teresa de Calcuta para saber que existe la caridad para con los excluidos. Hay que reconocer que su testimonio ha venido a reforzar la vocación de quienes han decidido servir a Jesús en los marginados. Y son multitud.

Si hablo de los jesuitas es porque recientemente me enteré que quienes están en la etapa de formación en el noviciado, tienen el deber de suspender por un tiempo el proceso para trabajar insertos en lo que ellos llaman los “campos de frontera”. ¿Y qué hacen? Se les pide la experiencia del emigrante, es decir, ser verdaderamente emigrantes. Tienen que caminar sin recursos hacia los Estados Unidos y experimentar en carne propia los sufrimientos y pruebas de quienes por la extrema necesidad se ven obligados a dejar su tierra y familia en busca de un bienestar que sus países les negaron.

A esta experiencia hay que mirarla con admiración. Estos jóvenes jesuitas que arriesgan todo, no sólo trabajan con los emigrantes; se vuelven emigrantes para sentir la pobreza y la marginación de los Cristos presentes en una sociedad que vive como si éstos no existieran. Así se vive la opción radical por los pobres.

+Lázaro Pérez Jiménez
Obispo de Celaya

Fuente: Diócesis de Celaya

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Celaya: Abre inscripciones de escuela de artes escénicas “Karol Wojtyla”

Con la asesoría del primer actor Eric del Castillo y del director académico Luis Fernando Palatto, se pone en marcha la Escuela de Artes Escénicas “Karol Wojtyla”, anunció en Celaya el Pbro. Gabriel Zamudio Tinoco, presidente de la Comisión de Medios de Comunicación de la Diócesis, quien precisó que entre las materias que se cursarán en este diplomado se cuentan la de Actuación, Voz y Dicción, Expresión Corporal, Historia del Arte, Canto. Análisis de Texto, Formación Humana y Espiritual. Pantomima, Danza, Producción y Maquillaje.

Los cursos se impartirán en el salón del Claustro de San Francisco en Celaya, en horario de los viernes de las 16:30 a las 20:30 horas y los sábados de las 10:00 a las 14:00 horas.

Entre los docentes se contarán también el Pbro. José Dimas Rangel Godinez así como los maestros del Conservatorio de Música y Arte de Celaya.

El costo de la inscripción, destacó el sacerdote diocesano será de 600 pesos con una mensualidad de 400 pesos. Para más información : periodicoredes@hotmail.com

Fuente: Diócesis de Celaya

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Chihuahua: Nuevo Vicario Pastoral en la Parroquia

Por S.E. Mons. José Fernández Arteaga

El Pbro. Gerardo Valeriano Olivas, que desempeñaba su ministerio en la comunidad parroquial de Corpus Christi, fue nombrado en la ciudad de Chihuahua por el Excmo. Sr. Arzobispo, Vicario Parroquial de la comunidad de Cárdenas.

La presentación se hizo en una solemne Eucaristía, el domingo 24 de febrero a las 6:00 PM, la cual fue presidida por el señor Arzobispo y concelebrada por el Párroco P. Elvis Granados y el P. Gerardo Valeriano. El templo estuvo lleno de fieles y acompañó la liturgia el coro del lugar.

Al término del Evangelio el P. Elvis, por encomienda del Sr. Arzobispo, dio lectura al nombramiento que luego le entregó al P. Gerardo, a lo cual la comunidad correspondió brindándole un cálido aplauso de bienvenida.

En la homilía nuestro Pastor nos hacía la reflexión de cómo “nuestra experiencia y amistad con Dios comienza como con la Samaritana: ¡Muchas de las veces es contra nuestra voluntad! ¡Son los caminos que Dios tiene para conquistarnos! ¡Un encuentro de enemigos desconocidos, concluye con un encuentro de amigos!

¿Cuál va a ser la labor del sacerdote en la comunidad? Viene a ser el “Yo” de Jesucristo. Su misión es darnos el Agua Viva. El Sacerdote viene a enseñarnos el remedio contra el pecado, a librarnos del pecado y a mantenernos siempre en amistad con Dios.

El P. Gerardo viene con gran ánimo de trabajar, viene con alegría de desempeñar su ministerio en unión con el P. Elvis, en esta comunidad. Entre ustedes, tiene la misma labor que Jesucristo.”

Al finalizar la Santa Misa el P. Gerardo se dirigió a la asamblea diciendo: “He aceptado con mucho gusto el encargo que Dios me ha dado, por medio del Sr. Arzobispo… Mi misión es darme, y dar a Cristo, para quien me he configurado Sacerdote, para servicio de ustedes y para gloria de Dios”. Nuevamente la comunidad le brindó un caluroso aplauso.

El Señor conceda al P. Gerardo y a todos nuestros sacerdotes cumplir con fidelidad su misión de ser otros Cristos que ayuden al Pueblo Santo de Dios, a alcanzar el cielo.

Enhorabuena al P. Gerardo por su nueva encomienda y a la comunidad parroquial de la Inmaculada Concepción, en Cárdenas, Chih., porque cuenta con su presencia y ayuda espiritual.


Fuente: Arquidiócesis de Chihuahua

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ciudad Nezahualcóyotl: Logo del Encuentro Mundial de las Familias

Los organizadores del Encuentro Mundial de las Familias (EMF) México 2009 presentaron el logo oficial del evento que tendrá como lema: "La familia formadora en los valores humanos y cristianos".

El acto estuvo a cargo del secretario ejecutivo del equipo de preparación del EMF, P. Enrique Glennie Graue, y el encargado de Relaciones Públicas del encuentro, Enrique Gómez.

El logotipo oficial que acompañará el Encuentro representa a la familia a través de siluetas humanas. "De ella (la familia) nace del amor simbolizado en tres corazones y regido por la fe, representada por la cruz arriba", señalaron.

"La cruz representa la presencia de Dios como sostén de la unidad de la familia" y "los tres corazones unen o representan a la familia unida por el amor y la relación. La actitud de los miembros de la familia es de confianza y alegría en el Señor", aseveraron los organizadores.

Asimismo, indicaron que el detalle en el logo de la madre embarazada, "apunta al tema de la vida, primer valor fundamental, promovida, custodiada y celebrada por la familia".

"El color verde que compone la imagen significa, la esperanza en el futuro de la Familia, y el color de México", acotaron.

Esta sexta edición de la EMF, que se realizará en ciudad de México del 13 al 18 de enero del 2009, se quiere que las familias participantes "reflexionen sobre sí mismas, la situación que atraviesan y hagan una valoración cristiana del matrimonio, afirmaron los organizadores.

Fuente: Diócesis de Ciudad Nezahualcóyotl
http://diocesisneza.org

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuautitlán: Homilía III domingo de Cuaresma (Mons. Guillermo Ortiz)

Ex 17, 3-7; Sal 94; Ro 5, 1-2; 5-8; Jn 4, 5-42

Con profunda alegría hemos vivido, el fin de semana pasado, un maravilloso encuentro con Jesucristo. La presencia de más de 20 mil entre niños, adolescentes, jóvenes, matrimonios, religiosas, diáconos y presbíteros, junto con el Señor Nuncio, el Señor Cardenal, el Señor Arzobispo Metropolitano, y otros obispos nos hizo vivir lo que es la Iglesia en comunión para la misión. De nuestro interior brotó una acción de gracias, una palabra que no podemos siempre expresar libremente; estamos acostumbrados a buscar modos de quedar bien o de exigir un pago por lo que hacemos. Pero ahora, creo yo, la palabra surgió de lo más profundo de todos, ¡gracias!

Aunque lo intentamos, no pudimos ofrecer a todos los participantes un techo que los cubriera del sol, del viento, de un poco de lluvia. Sin embargo esa situación nos hizo vivir más una sed de Dios que una sed física. Cierto es que algunos niños cansados por el viaje, por la alimentación que fue diferente, seguramente se sintieron un poco incómodos. Pero gracias a la disposición de todos no pasó a más. Sin embargo esa experiencia nos permite comprender la situación que vivió el pueblo de Israel en el desierto. Se sintieron fuertemente abandonados por Dios, que se pusieron a reclamarle el por qué los había sacado de Egipto y los había llevado al desierto. Y el Señor escucha la intercesión de Moisés y les ofrece agua que mana de la roca de Meribá. Calma su sed.

El evangelio de Juan nos relata el encuentro de Jesús con una mujer samaritana, que tiene la costumbre de ir con su cántaro a sacar agua del pozo. Jesús le pide primero de beber, cosa que no era costumbre de los judíos, pues no aceptaban a los Samaritanos. Después Jesús le ofrece de beber a esta mujer. Ella le hace ver que no es posible si no trae un cántaro para sacar el agua. Pero Jesús le descubre el agua de la vida, de la salvación, que es Él mismo. “El que bebe del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna”. Y Jesús es la Vida eterna que estaba en el Padre y que se nos ha manifestado. A quienes los primeros discípulos conocieron, escucharon, tocaron y anunciaron.

Lo primero que descubre la mujer es la verdad sobre sí misma, sobre su vida. Así lo anuncia a sus paisanos más adelante: “Me dijo todo lo que he hecho”. Esto es algo que el Señor Nuncio nos dijo en su primera homilía, el día de la inauguración del CONIAM: el encuentro con Cristo nos lleva a descubrir la verdad, saber quiénes en realidad somos nosotros, la verdad al saber también quién es Él en realidad. Quien soy yo y Quién es Cristo. Y seguramente así sucedió con los 20 mil que estuvimos en el CONIAM y con muchas personas más, vamos descubriendo que en realidad nosotros somos criaturas amadas de Dios y que Cristo es el Amor que nos revela al Padre. Como dice Pablo: “Difícilmente habrá alguno que quiera morir por un justo, aunque pude haber alguno que esté dispuesto a morir por un apersona sumamente buena. Y la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores”. Conocemos el amor siendo amados y amando.

El día de nuestro bautismo somos sumergidos en el agua, signo que recuerda la muerte de Cristo, y así somos purificados de nuestros pecados. Después somos sacados del agua, signo de la Resurrección de Cristo, somos hombres y mujeres nuevos. Como la Samaritana entramos en el conocimiento de nosotros mismos y en el conocimiento de Dios que es amor. Quedamos transfigurados en Cristo. Nos convertimos en sus testigos. El mismo Señor Nuncio, el día de la Clausura, antes de hacer el envío de los misioneros nos habló de esta realidad de la misión. Hoy nos lo recuerda el evangelio. La samaritana se convierte en testigo a partir de su encuentro con Cristo: “Entonces la mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y comenzó a decir a la gente: ‘venga a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho’… Muchos samaritanos de aquel poblado creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer”. Algo muy importante, la mujer dejó su cántaro; no es que se la haya olvidado, ya no lo necesitaba, ya tenía un agua que le permitiría no volver a tener sed, de su corazón manaba ya una fuente que la empujó a dar la Buena Noticia a los de su pueblo. De discípula, se convierte en misionera convencida. Y, a su vez, los samaritanos alcanzan este encuentro con Cristo: “Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es, de veras, el salvador del mundo”. Le dirán al final.

Aquí nos encontramos con otra palabra que nos dio el Señor Nuncio: para ser discípulos, lo primero que hemos de hacer es ‘escuchar’, escuchar a Jesús y escucharnos a nosotros mismos. Esto es lo que San Juan Diego nos enseña a hacer. Escucha a sus mayores que lo educan en la rectitud y en la coherencia de una vida justa. A la llegada de los misioneros, acude a escuchar la enseñanza de los sacerdotes, representantes de Jesucristo y, al encontrarse con María de Guadalupe escucha con toda atención su palabra, su aliento, para ponerlo pronto en práctica, para cumplirlo sin tardanza. Cuando escuchamos, ponemos atención, reflexionamos lo que se nos dice y, finalmente, dejamos que toque nuestro corazón para cambiar de conducta. Eso es lo que hace la samaritana y lo que hace Juan Diego. Para ser en verdad discípulos tenemos que escuchar, encontrarnos con Cristo, Palabra de Dios que nos lleva un cambio de vida. De ahí viene la Misión, como un envío que el Espíritu Santo hace en nuestro interior. Vamos entendiendo entonces con más claridad que queremos ser como Juan Diego, discípulos y misioneros. Sea la etapa de vida, niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos, sea la vocación de seglares, consagrados, ordenados sacerdotes, queremos ser como san Juan Diego, discípulos y misioneros.

Fuente: Diócesis de Cuautiltlán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Guadalajara: El sacerdote, regalo de Dios

Cercano el Día del Seminario, el próximo 2 de marzo, es de agradecer a Dios cómo acompaña cariñosamente a su pueblo, la Iglesia, en la presencia y guía de los sacerdotes. Ahora valoremos, mediante una sencilla descripción, la grandeza del llamado al sacerdocio.

¿Cómo es el sacerdote? Llamado a ser compasivo y misericordioso, a ejemplo de Cristo, el sacerdote ha de tener también compasión y misericordia consigo mismo y para los demás. Aceptar que es débil, pero fuerte gracias a Dios. Humilde, siempre humilde y agradecido por el amor de Dios y la confianza del Pueblo de Dios.

Discípulo, antes que maestro. Enviado por Dios, sin ser dueño del rebaño. Servidor de todos, no propietario de la viña. Pecador, antes que ser ministro del perdón. Necesitado siempre del Espíritu Santo para desear el bien a todos, y a todos tratarlos con exquisita caridad.

Enviado por Cristo para anunciar el Evangelio, Palabra de vida. Él, por amor y fidelidad a Dios, debe hablar de Jesucristo y no de sí mismo, depositando en el corazón del oyente las palabras del Señor, no las suyas. Proclama el Evangelio como quien lo acepta de corazón, y se esfuerza por vivirlo con entusiasmo.

“El sacerdote es un don de Dios para servir con la más alegre entrega al servicio de todos. Es de Dios y para acercar a todos hacia Dios. Es un instrumento de la gracia para fortalecer al débil y aportar humildad al que se cree fuerte “ (Juan Pablo II).

Es el Señor quien llama; nosotros, libre y responsablemente, hemos querido seguirlo. Con San Agustín de Hipona, podemos repetir: “Tú, Señor Jesús, no hubieras puesto en mi corazón estos deseos de servirte si no estuvieras dispuesto a saciarlos. Contigo, todo temor se disipa. Confío en Ti; si desconfío de mí, tengo una muy grande confianza en Ti”.

La experiencia sacerdotal es grande y hermosa; no exenta de dificultades, pero siempre acompañada de aquellas satisfacciones que Cristo, Buen Pastor, no cesa de otorgar a quienes ama, a quienes lo predican; a quienes, siendo sacerdotes, con su palabra y ejemplo, hacen pensar y desear a Dios Gracias al sacerdote, se siente el afecto de Jesús por cada uno de nosotros.

Jóven: si el Señor te llama, síguelo. Nunca se equivoca ni se arrepiente, el que responde con alegría y prontitud a las palabras del Señor. Él sabe a quién llama, y lo llama por amor y para amar. Es comprensible tu pausa o tu duda, tu espontánea desconfianza. Sin embargo, con la ayuda que el mismo Jesús te ofrece, la pausa se toma paso sostenido, la duda se convierte en certeza inquebrantable y la desconfianza en entrega generosa e irrevocable.
María y los santos te animan a, como ellos, decir a Jesús: “Sí, quiero seguirte, conocerte, amarte y anunciarte a todos”.

Finalmente, siguen presentes en nuestro interior las palabras del Siervo de Dios Juan Pablo II: “No tengáis miedo”.


+ Miguel Romano Gómez
Obispo Auxiliar de Guadalajara
y Rector del Seminario

Fuente: Arquidiócesis de Guadalajara

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Guadalajara: Obispo Auxiliar Electo: José Francisco González

Recién llegado de Tampico, donde concurrió en su calidad de Vicerrector del Seminario Diocesano de Guadalajara a la reunión de la Organización de Seminarios Mexicanos, el Pbro. Lic. José Francisco González González concedió su impresión sobre la noticia de su nombramiento como Obispo Auxiliar de Guadalajara.

“Experimenté una gran revolución de mis sentimientos. Por una parte, alegría; por otra, miedo, aunque he sentido un grandísimo apoyo de los seminaristas, con quienes he convivido la mayor parte de mi vida ministerial; de mis hermanos sacerdotes, e incluso de personas inesperadas con las que no había tenido comunicación, como el Sr. Cardenal Norberto Rivera y otros señores Obispos. Por un lado, resiento la debilidad humana ante una carga tan pesada, como también compruebo que se hace efectiva la Comunión de los Santos”.

¿A qué puede atribuirse el que la Santa Sede escogiera como obispos a un sacerdote de corta carrera y a otro de largo camino recorrido?

“Seguramente estos nombramientos obedecen a criterios pastorales. El que tiene mayor experiencia puede brindar mejor consejo y acompañamiento. En mi caso, con más juventud y salud como Dios me ha dado, habré de trabajar con mayor desgaste físico, y estoy dispuesto a eso y a ir aprendiendo, pues soy novato.

El Sr. Cardenal Juan Sandoval y los Obispos Auxiliares me han demostrado convivencia y apoyo. Serán muy buenos maestros para quien comienza a abrir los ojos en este campo”.

Entre las fortalezas eclesiales, el Obispo Electo observa que “la promoción importante de los laicos ha propiciado su mayor integración y sus deseos de conocer mejor a su Iglesia, de amarla y servirla. Esto se evidencia no sólo en ciertos círculos, sino en gran número de parroquias. Por otra parte, se refleja una creciente inquietud vocacional por la vida consagrada. Tanto en las casas religiosas como en los seminarios se nota que hay vida, porque los aspirantes sienten el llamado de Dios para prestar un servicio a ésta su Iglesia”.

Formador de adolescentes y jóvenes, el Pbro. Francisco González puntualiza retos: “La juventud requiere conocer mejor lo que busca, y desea ser orientada”. Pero hay otros problemas acuciantes; “Ante la corrupción, la pobreza, la contaminación urbana, el narcisismo y aislamiento, la Iglesia, basada en la Palabra de Dios, debe encontrar respuestas efectivas”.

Tomando en cuenta su vigor y entusiasmo, se le pregunta si espera le encarguen una mayor proximidad hacia el Presbiterio. “También el sacerdote, como fiel cristiano, necesita el acercamiento y la compañía del obispo, pues corre el riesgo de sentirse perdido en su ministerio, sobre todo en este mundo cada vez más individualista y deshumanizado.

El clero joven, y también el de más edad, percibe la necesidad de acompañamiento, de ser pastoreado, de sentir la fraternidad de manera concreta y viva. Si Dios me permite tiempo y salud, le dedicaré mis mejores esfuerzos a esta tarea”.

Fuente: Arquidiócesis de Guadalajara

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Huajuapan: Avanzan los trabajos en la Divina Providencia

En marzo del 2006 se puso la primera piedra de la nueva construcción de la Parroquia de la Divina Providencia.

La antigua construcción fue demolida por la inseguridad que presentaba y por la pequeñez de las instalaciones. Después de la aprobación de construcción del mismo Templo y sus servicios, el comité de construcción, en unión con el Pbro. José González, se dio a la tarea de buscar medios para reunir los recursos, mismos en los que la comunidad jugaría un papel muy importante.

La construcción reúne los elementos de ser una obra moderna y adecuada para los servicios litúrgicos. Ya se ha despejado todo el terreno de la Iglesia, se ha construido la torre y las instalaciones de la sacristía y oficinas, a todo el piso de la Iglesia se le ha dado el firme y se están levantando actualmente las estructuras que sostendrán el techo de la Iglesia. Según los comentarios del Comité, para la próxima celebración de la fiesta patronal, se podrá tener la celebración bajo techo.


Los habitantes de la Parroquia están muy contentos con el trabajo y su participación sigue en aumento, ya que miran el reto con el empeño de tener una Iglesia adecuada a las necesidades de hoy.

Fuente: Diócesis de Huajuapan de León

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

León: ¿Porqué somos pobres?

La famosa recesión y los problemas del petróleo comprometen severamente la capacidad de subsistencia de nuestra sociedad.

El espectro del hambre se perfila cada vez con mayor nitidez en el horizonte mexicano y latinoamericano.

En América Central, por ejemplo, países como Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Honduras presentan en conjunto un total aproximado de 6.4 millones de personas que sufren hambre (33% de la población de la región). Que decir de los países del Caribe.

¿Por qué seguimos siendo pobres? Es conocido, y CEPAL lo ha recordado con énfasis recientemente, que América Latina es la región más desigual del mundo en términos de distribución del ingreso, y que es esta «concentración del ingreso, más que la recesión internacional», una de las causas de la persistencia y del incremento de la pobreza en nuestra región. ¡Tenemos hombres en México, Chile, Argenrtina que figuran entre los más ricos del mundo!

Las otras, lo sabemos, están vinculadas al fracaso rotundo de las políticas neoliberales impuestas por el FMI a nuestros países con la etiqueta de «planes de reajuste estructural». Estos tuvieron como resultado el haber puesto al 43.5% de la población de América Latina debajo de la línea de pobreza (nada mas ¡211 millones de personas!), profundizando así la brecha de desigualdad en nuestro continente. Imagínese usted, en Latinoamérica el 10% de los sectores más ricos tienen ingresos 84 veces superiores a los del 20% de los sectores más pobres.

Estas inequidades e injusticias, que son llamadas por algunos «negociaciones de la libertad», justifican por sí solas la necesidad de alcanzar en todos y cada uno de nuestros países el desarrollo.

El desarrollo, para que sea real, debe tener por lo menos dos niveles de impacto:

Individual: existencia de oportunidades para todos en los ámbitos de la educación, el trabajo, la vivienda, la alimentación y la realización de metas personales de progreso;

Social: el crecimiento económico, redistribución del ingreso, el respeto y la preservación de la naturaleza y la lucha contra su degradación en curso.

Con estos objetivos, es evidente, necesitamos nuevos «modelos de desarrollo durables y sostenibles».

Basta de modelos económicos en los que se hacen planes solo para un mandato. Basta de programas económicos de un solo partido y para un solo partido. Basta de países latinos eternamente pobres y una casta menor de cada vez más ricos.


Fuente: Arquidiócesis de León

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

León: ¡Defendamos la Vida y la Familia!

A continuación, el Señor Arzobispo José G. Martín Rábago, responde a los cuestionamientos de los reporteros durante una rueda de medios:

¿Cuál es el nombre de los grupos que integran esta iniciativa?

Sr. Arzobispo: No, la verdad es que yo no tengo el nombre de los grupos, a mí me presentaron la iniciativa, me pidieron, que sí me parecía importante que la Iglesia Católica como una institución más, pudiera sumarse a esta iniciativa. La verdad yo no se que grupos sean, solamente sé que son grupos que son sensibles a resaltar la importancia de la vida y de la familia, y creo que es un valor que necesitamos potenciar en este tiempo porque la familia se ve tan agredida con diferentes motivos. Y donde la vida también se ve en riesgos y por eso es tan importante que nos sensibilicemos todos en un ambiente que no tiene la finalidad de la confrontación con nadie, pero que si pretende cimentar y volver a profundizar en las conciencias de las personas la importancia de la familia, en la cual, ni tendremos felicidad, ni tendremos paz, serenidad, tampoco tendremos la posibilidad de defender la vida que nace, se nutre y se desarrolla en el seno de la familia.

Reportero: ¿Señor cómo considera que vive la familia leonesa?

Sr. Arzobispo: Pues en realidad como en todas partes, La familia leonesa igual que las familias de todo México vive el impacto de una cultura que no le es favorable a la familia, que de diferentes maneras la ha agredido. Ciertamente creo que todavía entre nosotros hay familias que se conservan dentro de un clima de respeto, creo que todavía hay una brecha importante con la familia, pero junto a eso creo que hay que aceptar situaciones por ejemplo: la plaga del divorcio, que aumenta la violencia intrafamiliar, que aumenta el numero de madres solteras, que hay hogares constituidos solamente por uno de los padres, el hombre o la mujer; que hay niños que prácticamente crecen sin padres, que hay el problema de los niños de la calle, etc.

El problema, por ejemplo de la drogadicción ¿de dónde arranca? Pues muy frecuentemente de la carencia de una vida en familia que eduque a esos muchachos que buscan un sentido en su vida, y lo buscan en donde definitivamente no lo van a encontrar, en paraísos artificiales como es la droga.

Reportero: ¿Señor en el Distrito Federal ya esta legalizado el aborto, pero una joven murió en un hospital público al practicárselo, qué opina usted?

Sr. Arzobispo: No, creo que la parte de la Iglesia ha sido muy clara la posición con el hecho de que se haya legalizado el uso del aborto. Hemos señalado muy claramente que no es posible que se pueda legalizar el dar muerte a seres inocentes, inclusiva así ya legalizado esto no quita la inmoralidad del aborto. Ya en varias ocasiones eh dicho: “lo que puede ser legal, no por eso es moral”. Es profundamente inmoral el cometer un homicidio, principalmente por parte de la madre que es la portadora de la vida.

Entonces, independientemente de la muerte de esta mucha que se fue a practicar el aborto en un hospital con todas las de la ley, con todas las garantías; se había dicho que eso evitaría la muerte de mujeres que se practicaban el aborto de manera ilegal, bueno pues estamos viendo que no es tan claro que así sea, alguien dirá es uno, sí pero una vida es una vida, una vida humana vale. Aquí nos estamos dando cuenta que no es ese el camino para conseguir finalmente que una mujer que busca no tener la criatura encuentre una solución. Hay que buscarle apoyo de otra manera, hay que buscarle comprensión, hay que buscarle ayuda psicológica y, si ella decide no quedarse con la criatura, pues que lo pueda dar en adopción, pero que no siga el camino del aborto.

Reportero: ¿La Iglesia tiene casas donde se ayude a dar los niños en adopción?

Sr. Arzobispo: Bueno la Iglesia no tiene realmente. Si hay, no sé quizás en alguna diócesis haya una casa que atienda niños que se den en adopción. Pero más bien siguen siendo instituciones de la sociedad civil las que han desarrollado una serie de recursos para ofrecer a las madres solteras que en un momento dado se ven desesperadas, recibirlas, darles apoyo, ayudarlas a que puedan llevar su embarazo en un ambiente de tranquilidad, accesoria psicológica, convencerlas de la ventaja de conservar al niño, pero si finalmente no lo quieren o no lo pueden hacer, pues entonces hay lugares en donde se recibe a los niños, se les atiende y siguiendo los tramites que la Ley exige se pueden dar en adopción, esto lo saben y evidentemente que hay que apoyarlo.

Muchas mujeres dicen solamente nos condenan cuando abortamos, pero no nos dan ninguna ayuda. Yo diría que en ese sentido tienen razón, hay que buscar la manera de comprenderles, de darles la oportunidad que experimenten el rostros misericordioso de Dios que, pues si han cometido alguna falta, Dios perdona y hay manera de reconstruir de nueva para que sigan adelante en su vida.

Reportero: ¿Qué opina de la situación actual del narcotráfico en México, ya somos cómo Colombia?

Sr. Arzobispo: Bueno no quiero compararnos con Colombia, porque ya una vez dije algo y el embajador de Colombia me hizo notar que Colombia va por un camino de superación de ese problema, bueno yo no lo sé. Pero lo que yo quiero decir es que el acontecimiento sucedido en la Ciudad de México, en realidad todavía no se ha aclarado por eso en estos momentos especular, si fueron estos, si fueron aquellos, es meternos por un camino en donde vamos probablemente a hacer afirmaciones que no son congruentes, porque yo creo que ni las autoridades mismas tienen los datos para poder determinar quiénes o con qué intención y cuál era el móvil que pretendían.

Pero independientemente de este acontecimiento el hecho de que la violencia se este dando en el país es una realidad, da la impresión, porque para afirmarlo tendría que tener más datos, de que los mismos narcotraficantes van experimentando que la fuerza con que el Estada ha reaccionado esta mermando sus posibilidades de extensión, y según parece han presentado ante las autoridades una iniciativa de cesar en su violencia a condición que se respete a los capos del narco, si esto fuera cierto sería una señal alentadora como manifestación de que la fuerza del Estado esta dado resultados. Ya había señalado el presidente que habría una etapa de mucha violencia, probablemente muertes, y ojalá ya estemos viendo el fondo del túnel, donde se comience a ver una pequeña luz donde se logra bajar el consumo de la droga y de la actividad del narcotráfico, evitando el trafico de armas.

Reportero: ¿Se podría tolerar que hubiera un pacto entre el Gobierno y los narcotraficantes?

Sr. Arzobispo: Para nada, para nada, no hay una posibilidad de pactar con quienes en el fondo son criminales. El Estado debe utilizar la fuerza que le corresponde para poder restablecer con la Ley el orden. Pactar con quienes son criminales no llevaría a encontrar la solución de los problemas.

Reportero: ¿Señor cómo siente la seguridad en nuestra ciudad de León?

Sr. Arzobispo: ¿Cómo la sientes tú?
Hay ciertas horas en las que en León ya no se puede salir, en ciertas horas de la noche y en ciertos lugares la gente siente temor. Evidentemente hay asaltos, hay violaciones y en general inseguridad. Las autoridades manifiestas que están haciendo su mejor esfuerzo, de ser así les alentamos a que continúen, pero tenemos que decir con franqueza hay mucho todavía que hacer para alcanzar lo que deseamos y lo que justamente podemos pedir todos los ciudadanos.

Reportero: ¿Señor en relación a las elecciones en Estados Unidos dónde los candidatos les prometen muchas cosas a los migrantes, pero también en otros momentos no los toman en cuenta o los discriminan?

Sr. Arzobispo: no los tratan como merece su dignidad de personas, como lo que merecen como seres humanos, inclusive si han entrado ilegalmente a Estados Unidos, no por eso pierden su condición de personas y tienen derecho a que se les respeten sus derechos básicos como seres humanos. Y lo que digo con respecto a Estados Unidos lo digo también con respecto a nuestras autoridades y a nosotros mismos en México que en ocasiones damos un trato inhumano e irrespetuoso a los que también se internan de Centro América a nuestro país, si pedimos buen trato a nuestros migrantes debemos darlo también a los que se internan ilegalmente a nuestra casa.


Fuente: Arquidiócesis de León

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

León: Colecta a favor de la Universidad Pontificia de México

La Universidad Pontificia de México es una Institución auspiciada por la Conferencia Episcopal Mexicana y aprobada por el Sumo Pontífice. Tiene como finalidad la formación de sacerdotes, religiosos y laicos que logren convertirse en exponentes cualificados de la doctrina cristiana en todos los ambientes, pero especialmente en los centros de estudio y en los seminarios del país.

Los Obispos de México hemos tomado el compromiso de realizar en todas las diócesis del país la Jornada a favor de la Universidad Pontificia de México el próximo domingo V de pascua, 20 de abril. Debemos difundir el importante servicio que presta a nuestra Iglesia en México esta Institución y promovamos, una vez más, el apoyo espiritual para esta obra eclesial, así como la ayuda económica.

Esta colecta económica la llevaremos a cabo en todos los templos de nuestra Arquidiócesis. Pido al responsable de cada comunidad para que anime a sus hermanos a la generosidad y cooperen para tan noble fin.

El día que se lleve a cabo esta Jornada, el párroco o sacerdote encargado enviará de lo recaudado el 70% a la UPM y el 30% restante, se quedará para la propia iglesia.

Para cualquier información, o para obtener publicidad y etc, pueden comunicarse con el Pbro. Lic. Oscar Joaquín Hernández Correa (Oficinas del Arzobispado al teléfono: 01(477) 7 13 12 86 .


† José G. Martín Rábago
I Arzobispo de León.

Pbro. Pascual López Márquez
Secretario Canciller

Fuente: Arquidiócesis de León

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Monterrey: Rueda de prensa dominical con el Sr. Cardenal

El Señor Cardenal Francisco Robles Ortega contesta a los reporteros durante la rueda de medios dominical.

C= Cardenal
R= Reportero

R= En esta semana estuvo el Presidente Felipe Calderón en nuestra ciudad, básicamente para evaluar los resultados del programa federal "Limpiemos México", y el llamado "Operativo Nuevo León" ¿cómo ve usted, desde la perspectiva de la Iglesia el avance de estos programas?

C= Bueno yo no conozco el resultado de la evaluación que él hace, de la revisión que él hace al visitar nuestro estado, pero creo yo que eso ya indica que sí están dándole un seguimiento, están atentos a que se cumplan los programas de seguridad, y creo también que en general se respira otro ambiente, pero como lo hemos dicho siempre, no debemos de bajar la guardia, menos nuestras autoridades, pero insisto, el hecho de venir, y de estar al tanto, está indicando que sí hay una atención especial.

R= ¿Cómo percibe el cambio del ambiente en la ciudad después de la aplicación de este programa?

C= Les decía, en ese nivel de crimen tan crudo, tan cruel que tuvimos el año pasado, creo yo que se respira otro ambiente, sin embargo, creo que hay otra situación siempre constante: las manifestaciones de violencia entre grupos, entre pandillas, en las colonias tanto deprimidas, y luego también hay un incremento de robos a domicilio, todos estos hechos también crean desconfianza y crean un ánimo de preocupación en la ciudadanía, por esto, eso tampoco se debe descuidar. También ayudaría que las autoridades de todos los municipios interactúen para que disminuya el índice de delitos.

R= Hoy se lleva a cabo la consulta en San Nicolás sobre el tema del controvertido muro ¿qué espera de esta consulta y lo que pudiera hacer la autoridad con los resultados de ésta?

C= Yo no sé cuál es el punto preciso de consulta, pero qué bueno que se haga y ya las autoridades sabrán qué manejo darle al resultado de esa consulta, y sobretodo, lo más interesante que me ha parecido últimamente es que se hayan puesto a dialogar los alcaldes de los municipios implicados.

R= Sin embargo, ¿si esta consulta resulta negativa y la autoridad decide llevarlo a cabo?

C= Bueno eso vamos a verlo, hay qué esperar. Lo que se espera es que los alcaldes se entiendan y aporten lo mejor que tienen en cuanto a seguridad y lo coordinen para que no se llegue a eso.

R= Usted mencionaba en la homilía que la búsqueda del placer, del dinero, nos hace esclavos, y que hay qué buscar ser libres ¿cómo lo podemos aplicar en nuestra vida ordinaria, en nuestra vida familiar?

C= Que la búsqueda de satisfactores humanos te pierda ese otro aspecto de la vida cristiana. Hay personas que no luchan por lo superfluo, luchan por lo necesario, y en esa búsqueda de lo necesario, se puede perder la dimensión de la vida cristiana, y no hay que perderla en ninguna de las circunstancias.

R= Por otro lado, esta semana la Federación aprobaría el hecho de que ahora los policías podrán entrar a las casas sin necesidad de una orden judicial, algunas personas ya se empiezan a manifestar en contra por posibles violaciones que se den, ¿qué opina de que se les de esta atribución a los policías?

C= Aún sin estar aprobada esta ley, siempre existe ese riesgo de abuso de autoridad, y el hecho de que se apruebe pone a la ciudadanía como en desamparo, porque en un momento dado, las autoridades, aplicando esta ley y bajo su criterio, sí pueden "atropellar" los derechos humanos, así que qué bueno que la Comisión Nacional de Derechos Humanos ya hizo sentir su voz, y creo yo que muchas personas tienen esa misma preocupación, ojalá y se atienda.

 

Fuente: Arquidiócesis de Monterrey

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Morelia: la Eucaristía es Palabra que alimenta el alma y apaga su sed

Nació en Alejandría alrededor del año 185. En tiempos de persecución, el Obispo Demetrio le encomendó la Escuela Catequética cuando apenas tenía 18 años de edad. En un viaje a Roma, conoció a Hipólito. Posteriormente ejerció el ministerio como Presbítero en Cesarea donde se le encomendó fundar una Escuela de Catequesis. Apasionado de la Sagrada Escritura, escribió muchos comentarios sobre los libros sagrados. Murió en el año 253.

Le da gran importancia a la Palabra de Dios, a la que equipara con el Sacramento: “Si para conservar su cuerpo ponen tanto esfuerzo y cuidado, ¿cómo pueden imaginar que sea menos impío descuidar su Palabra que su Cuerpo?... Cuando decimos beber la Sangre de Cristo, no sólo nos referimos al rito de los Sacramentos, sino también a recibir su Palabra, como Él mismo dice: ‘Las palabras que he dicho son espíritu y vida’”.

Hasta llega a identificar la Palabra con el signo sacramental: “Este pan, del que el Dios Verbo dice que es su Cuerpo, es la Palabra que alimenta las almas... Y esta bebida que el Dios Verbo proclama ser su Sangre, es la Palabra que apaga la sed y embriaga de modo excelso los corazones de quienes lo beben”.
Igual que Hipólito, hace referencia a la reserva de la Sagrada Eucaristía cuando escribe en una de sus homilías: “Conserven con toda cautela y veneración el Cuerpo del Señor, no sea que algún fragmento vaya a caer, a fin de que no se eche a perder algo del don consagrado”. Es claro que se trata de una práctica común en la Iglesia antigua.

En varias ocasiones insiste en la advertencia de San Pablo sobre la necesidad de la disposición interior para recibir dignamente y con provecho la Comunión: “Aunque es la misma virtud la que hay en el pan y en el cáliz, produce los mejores frutos donde hay buena disposición, y la condenación donde la hay mala... El bocado que le dio Jesús a Judas era igual al que dio a los demás Apóstoles...”

Ciertamente, en un punto estaba equivocado Orígenes y de ninguna manera refleja la doctrina que mantiene la Iglesia cuando afirma él que los esposos, después de haber realizado el acto conyugal, quedaban impuros y no podían acercarse en seguida a la Sagrada Eucaristía.

Un aspecto que recalca Orígenes es el valor propiciatorio de la Eucaristía: “Nuestro Señor y Salvador, llevado a la muerte como un cordero y ofrecido en el sacrificio del altar, dio al mundo entero el perdón de los pecados”. Y, unido a esa oblación, valora también el sacrificio de los cristianos: “Así también la sangre de los demás santos y justos ha sido derramada por el pueblo”.

 

† Alberto Suárez Inda
Arzobispo de Morelia

Fuente: Arquidiócesis de Morelia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Morelia: IV Congreso Eucarístico Nacional "La Eucaristía y el salario justo"

Por: P. Hércules Medina Garfias

La exhortación apostólica sacramentum caritatis, en el número 85, dice: “El asombro por el don que Dios nos ha hecho en Cristo imprime en nuestra vida un dinamismo nuevo, comprometiéndonos a ser testigos de su amor. Nos convertimos en testigos cuando, por nuestras acciones, palabras y modo de ser, aparece Otro y se comunica”.

Aquí aparece muy claro lo importante que es el testimonio de quienes celebramos la Eucaristía, ya que ésta se actualiza existencialmente a través de los cristianos, que actúan en consecuencia. Una oportunidad para expresar el testimonio es a través del salario justo; si un cristiano que tiene bajo su responsabilidad personas que trabajan para él y no paga lo que es justo, no debe comulgar el Cuerpo y la Sangre del Señor Jesús, debido a la injusticia que está cometiendo contra su hermano.

Por otro lado, Cristo ya lo había dicho en Mt 25, 31ss: Lo que haces a uno de estos pequeños, a Mí me lo haces. La justicia es considerada como una virtud cardinal y, a la vez, como virtud moral; aquí corresponde verla más como virtud moral, ya que mira más al modo de proceder de los cristianos católicos sobre todo.

Aristóteles había definido la justicia como “darle a cada quien lo suyo”. Santo Tomás de Aquino, haciendo referencia a lo justo, lo entiende como el dar lo exacto. Yo, ante estas connotaciones, me pregunto: ¿Qué es lo justo y qué es lo exacto? Y la verdad es que esto en la práctica no saca mucho de apuros; es necesario, por tanto, seguir buscando elementos que esclarezcan y precisen lo que se debe hacer en justicia, en razón del salario.

Un poco ayudará el acercarse a las vertientes: justicia conmutativa y justicia distributiva. La justicia distributiva en el Nuevo Diccionario de Moral dice que, según este tipo de justicia, la distribución no puede ser en partes numéricamente iguales, sino en partes proporcionalmente iguales.
La justicia conmutativa es la que hace posible el equilibrio perfecto, la correspondencia plena entre derecho y deber. Por ejemplo: entre prestación y remuneración, entre mercancía y precio, entre reparación y daños, entre devolución y préstamo. Es la exigencia de la equivalencia absoluta, del equilibrio perfecto. Estas exigencias se basan en datos objetivos procedentes de obligaciones contractuales u operaciones de cambio: compraventa, trabajo, etc. (Marciano Vidal, Moral de Actitudes III, Moral Social, pp. 117-118).

Teniendo esto en cuenta, hay que acercarse a la Doctrina Social Cristiana, para ver las aportaciones que hace al respecto: Aquí hay que iniciar diciendo, que el salario justo es el fruto legítimo del trabajo (Cat de la Igl. Católica, 2434). El Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, en el N° 302, dice que es el instrumento (medio) que permite al trabajador acceder a los bienes y servicios de la tierra.

José González Torres dice: “El salario justo es lo que baste para vivir”; sin embargo, esto tampoco es suficiente como para considerarlo como criterio definitivo; hay otros elementos que también se deben integrar, ellos son: las necesidades del obrero, las posibilidades de la empresa, la exigencia del bien común tanto nacional como internacional, la utilidad del servicio prestado.

El trabajo humano participa de la dignidad de la persona humana que lo ejecuta, por lo que no sólo ha de verse como medio de subsistencia, sino como instrumento de realización personal y social.

El trabajo debe realizarse en jornadas razonables y ambiente salubre y decoroso y, a cambio, ha de darse a quien lo realiza una retribución justa que permita a él y a su familia una vida digna en lo material, social, cultural y espiritual.

El salario debe comprender aquellas prestaciones necesarias para la integridad humana del trabajador, como servicios médicos, vacaciones, jubilación y otras que las leyes establezcan atentas a las circunstancias del medio.

El sistema salariado, que deriva del contrato de trabajo, es de suyo justo. El humanismo que ha de inspirar el orden económico pide que se atempere el contrato del trabajo con el de sociedad, que permita al obrero participar más plenamente en la empresa, de modo que su trabajo no se preste mecánicamente como animal de carga o como esclavo, sino como ser inteligente y libre que se interese por el mayor desarrollo de la empresa y que pueda, por tanto, participar más de sus beneficios.

Los obreros deben trabajar, lo que constituye el título de sus derechos y prerrogativas, respetar a sus patronos y no promover sediciones; en justa retribución, los patronos deben respetar la dignidad humana del obrero y, en consecuencia, no tratarlo como esclavo, ni como máquina; concederle los tiempos necesarios para sus atenciones domésticas y religiosas; no imponerle trabajo excesivo ni inadecuado a su edad, niños, y sexo.

Dale a cada día su salario, sin dejar pasar sobre esta deuda la puesta del sol, porque es pobre y lo necesita. De otro modo, clamaría a Yahvéh contra ti y tú cargarías con un pecado. (Cf. Manual de Doctrina Social Cristiana. IMDOSOC. p. 161 ss.)

Fuente: Arquidiócesis de Morelia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Morelia: Ustedes son la sal de la tierra

Como el acto de comer está estrechamente unido a la subsistencia del individuo y a la del grupo, este gesto está impregnado de un significado social y religioso.

Desde la época nómada, los hombres del desierto utilizaban la sal en las comidas de amistad o de alianza. De aquí viene la expresión “alianza de sal” para designar un contrato. “en ninguna de tus oblaciones permitirás que falte nunca la sal de la alianza de tu Dios” (Lv 2, 13). Al final de la declaración de los derechos de los hijos de Aarón en los sacrificios Yahvéh dice “Alianza de sal es ésta, para siempre, delante de Yahvéh, para ti y tu descendencia” (Nm 18, 19; 2 Cro 13, 5).

Así que la sal tiene también un significado comunitario quizá más profundo que la comida. En la antigüedad, los asirios utilizaban la sal en sus cultos y todo acuerdo bilateral quedaba sancionado por una comida hecha en común. De este tipo es el contrato entre Jacob y Labán, en el que Jacob se compromete a respetar las hijas de Labán y ambos establecen una frontera para sus ganados. Esta alianza se sella con una comida junto a un montón de piedras como testigo y por la comida en la montaña (Gn 31, 44-54). El significado social de la comida con la que se ha sellado un contrato queda patente puesto que en adelante Jacob y Labán se llamarán hermanos.

Ciertamente, la familia está constituida por los que descienden de un antepasado común (1 Mac 12, 21) y de los miembros de una misma familia se dice que tienen la misma sangre o que tienen la misma carne y los mismos huesos (Gn 29, 14), pero estos lazos de carne y sangre puede extenderse a aquellos con quienes se ha celebrado un pacto. Así le dicen todas las tribus de Israel a David el de Judá: “somos de tus huesos y de tu carne” (2 Sam 5, 1-3).

De este modo, el hecho de compartir el mismo alimento, de partir juntos el mismo pan que comunica la vida, crea un vínculo fraterno que ensancha el círculo familiar más allá de los descendientes de un antepasado común.

Además, hay una comida en la que Moisés, Aarón, Nadab, Abihú y setenta ancianos de Israel desean contemplar a Dios mientras comen y beben, pues lo hacen a la entrada de la tienda del Encuentro (Éx 29, 4-11).

Por otra parte, el hecho de comer, en algunas ocasiones, está asociado a la adquisición de un conocimiento superior. Ésa fue la pretensión fallida de Adán y Eva al comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal (Gn 3, 1-7). En sentido positivo de este aspecto cognoscitivo asociado al acto de comer, Ezequiel asimila la palabra que tiene que predicar al comer un libro (Ez 3, 1-3); también el Vidente (Juan) de Ap 10, 8-11, devoró el librito que le amargó sus entrañas, pero fue dulce en su boca.

Esta conexión entre el pan y la palabra de sabiduría se encuentra también en las tradiciones de Eliseo que dio el pan y predicó la palabra (2 Re 4, 42-44). A este respecto, hay también un oráculo de Amós en el que Yahvéh promete enviar hambre no de pan ni sed de agua, sino de palabra de Yahvéh (Am 8, 11). Israel demuestra su obediencia a la Palabra de Yahvéh al recoger el maná en la forma prescrita por Dios (Éx 16, 9-20). Y entre los libros sapienciales se dice que Israel “aprende” los esplendores del don de la palabra reflexionando sobre las maravillas del don del pan (Sb 16, 20-26). Así mismo, en el Sal 22, 27 se dice que los pobres comerán hasta saciarse mientras alaban al Señor por sus innumerables beneficios.

Es probable que el dicho de Jesús sobre ser luz y sal quiera indicar que sus seguidores deban impregnar de un sabor fraterno todas sus palabras y obras. Ciertamente es clara la intención de Jesús de extender los lazos fraternos al comer con publicanos y pecadores (Mc 2, 15-17). Uno de los compromisos de quienes compartimos el mismo pan y el mismo cáliz es el de reconocernos como verdaderos hermanos. La comida con que se sella un pacto extiende los lazos familiares. Y qué decir del acto de comer asociado a la adquisición de sabiduría. En nuestra celebración de la Santa Misa, el pan de la Palabra precede e ilumina el misterio del Pan Eucarístico.

Fuente: Arquidiócesis de Morelia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Querétaro: La mujer samaritana: Homilía por Mons. Mario de Gasperín

La noche de pascua, la vigilia pascual, es fiesta bautismal. En ella se celebran los bautismos solemnes, se bendice el agua lustral y se renuevan las promesas de nuestro bautismo. Lo hacemos así porque, en esa noche, Cristo venció las tinieblas de la muerte y del pecado y resucitó con una nueva vida para Dios. Y también para nosotros. Por el bautismo somos injertados en la Vid verdadera que es Cristo, morimos al pecado y nacimos con Él para Dios. Somos una nueva criatura, hijos adoptivos de Dios en el seno materno de la Iglesia. La Iglesia, nuestra madre, nos engendró para Dios por la fuerza del Espíritu santo en la fuente bautismal, su seno materno. En el seno maternal de la Iglesia fuimos engendrados como hijos de Dios y nuestro destino es el
se no de la santa Trinidad. Son los grandes misterios de nuestra fe, a los que los invito a participar en la próxima semana santa.

Este Domingo prepara el misterio que vamos a celebrar bajo el signo de agua. Del agua que calma la sed del hombre. El pueblo de Israel, sediento durante su travesía por el desierto, tiene sed. Clama y reclama a Moisés, pidiendo de beber: ¿Nos sacaste de Egipto para hacernos morir de sed? ¿Está o no está Dios en medio de nosotros? Son los momentos oscuros de la fe, de la salvación. Pero Dios sí está con su pueblo, con Moisés: Yo estaré contigo, sobre la peña, en Horeb. Golpea la peña y saldrá agua. Brotó agua de la peña y el pueblo calmó su sed. Calmó su sed, para volver a padecerla después.

La mujer samaritana también tiene sed; viene también a sacar agua, para calmar su sed. Trae su cántaro y su cuerda. Tiene todo para sacar agua y calmar su sed. Pero Dios le depara un hecho insólito, molesto para ella: Un judío, enemigo de su pueblo, se encuentra sentado junto a su pozo, el pozo de Samaría, herencia queridísima del patriarca Jacob que dejó a sus hijos, de los que ella y los samaritanos, se juzgan herederos. Un judío intruso y, además, que se atreve a pedirle de beber. Ella lo rechaza con desdén. Pero ese judío es el Mesías esperado, también por los Samaritanos, aunque ella lo ignora. Se llama Jesús, el Emmanuel, Dios con nosotros. También con los Samaritanos.
Por eso Jesús le dice con infinita bondad: Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él y él te daría agua viva. Agua viva, para no volver a tener sed, para acabar con la rutina diaria, agua viva no en un cántaro sino en un manantial, en una fuente, no que escurre a ras de tierra, sino que salta hasta la vida eterna.

La mujer samaritana nunca había oído cosas así y se emociona: ¡Dame de esa agua! Busca su provecho, pero todavía no entiende el misterio de Dios. Jesús la invita ahora a mirar a su propio corazón, porque allí es donde debe brotar ese manantial de agua viva hasta la eternidad. Su corazón no está preparado, está lleno de fango. Son cinco maridos y ahora vive con quien tampoco es su legítimo marido. El adulterio y la infidelidad, se dice en la Biblia, de los ídolos y de la idolatría, de todo aquello que ocupa el lugar de Dios, a quien rendimos culto de adoración; de quien ponemos en lugar de Dios. Esa mujer samaritana, confiada en su reata y en su cántaro, orgullosa de sus tradiciones caducas, buscadora de felicidad pasajera ¡lleva ya cinco maridos, y no le bastan! Esa mujer samaritana en símbolo de la humanidad, de nosotros, buscadores incansables de la felicidad, con nuestra cuerda y jarro al hombro, con la fatiga diaria a cuestas para sobrevivir, pero ignorando y, a veces, despreciando la fuente de agua viva que brota hasta la vida eterna. Ahora todos nos ofrecen felicidad: comerciantes, políticos, legisladores, mercaderes,
catedráticos, comunicadores, curadores y curanderos, todos con su jarro quebradizo y su cuerda al hombro que se vuelve soga mortal.


Hermanas y hermanos: A todos nosotros se nos ofreció en el Bautismo y en la Confirmación esa agua viva que es el Espíritu Santo y que, desde la profundidad de nuestro corazón, es capaz de elevarse y elevarnos hasta la vida eterna. Bebimos todos de un mismo Espíritu, dice san Pablo. Todo bebimos del agua del Espíritu Santo en la fuente de bautismo y en la Confirmación, y ahora nos alimentamos con el Pan de vida eterna, el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Este Don de Dios ya lo tenemos aquí; es nuestro, está ya esa vida presente en nosotros, aunque todavía no aparece en toda su belleza y plenitud. Este don de Dios se nos ofrece en la Semana mayor, en la santa Pascua.

Este don de Dios se alimenta rindiéndole culto en espíritu y en verdad, dejando nuestras supersticiones, falsas creencias y viciosas tradiciones; asistiendo a la misa del domingo, celebrando los sagrados misterios de nuestra fe y, como la Samaritana, diciendo a nuestros parientes, hermanos y vecinos que hemos encontrado la salvación y la felicidad en la persona de Jesús, presente en la santa Iglesia. Del encuentro con Jesucristo la mujer samaritana salió llena de vida, de gozo y de felicidad y se convirtió en misionera al decir a sus paisanos: Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Mesías?. Ellos vinieron, vieron y escucharon a Jesús y le rogaron que se quedara con ellos pues lo reconocieron como el Salvador del mundo.

Hermanas y hermanos: Sólo Dios salva. Nadie, fuera de Jesús, nos puede salvar. Nosotros tenemos en la santa Iglesia católica y aquí, en estos misterios santos, al Salvador del mundo. Invitémoslo a que se quede con nosotros y nos dé del agua viva que brotó de su costado abierto para llegar con él a la vida eterna. Digámosle de corazón: Jesús, Salvador del mundo, ¡Sálvanos!

+ Mario de Gasperín Gasperín
Obispo de Querétaro

Fuente: Diócesis de Querétaro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tehuacán: Cuarta Ultreya diocesana de Tehuacán

De colores se viste la diócesis de Tehuacán al realizar, por parte del movimiento de Cursillo de Cristiandad, la Cuarta Ultreya Diocesana; misma que tendrá verificativo este domingo 24 de febrero, en las instalaciones del auditorio de la secundaria Jorge L. Tamayo. A partir de las 8:30 horas.

La Ultreya es una palabra que, probablemente, derivada del latín ultra, significa "¡Adelante!". Los cursillistas utilizan esta palabra para designar un encuentro que tiene lugar después del Cursillo. Es la reunión de los cursillistas de una o algunas parroquias. La palabra ultreya es una antigua palabra española que usaban los peregrinos de Compostela cuando se encontraban para saludarse y animarse a lo largo del camino.

Es por ello que Cursillistas de la Diócesis de Tehuacán se reunirán en su cuarta Ultreya Diocesana para contribuir a mantener el espíritu del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y a sensibilizarlos en la realidad de la Iglesia. Es en un clima de amistad como se intercambia experiencias en base al trípode: piedad, estudio, acción, lo cual, además, es un aliento para ir adelante. Es el mejor medio para alimentar la llama del Cursillo.

Cabe recordar que el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, es un movimiento para la evangelización efectiva y completa en el seguimiento de Cristo, y para ello, se hace en íntima, cálida colaboración y ensamblaje del binomio sacerdocio-laicado. Ni sacerdote sin laico, ni éste sin aquél. Cada cual en su sitio, sin interferirse, perfectamente ensamblados y complementarios; cada cual cumpliendo su función. Sin laicismos ni clericalismos; construyendo la gran familia de la Iglesia que el Señor Jesús soñó. Así lo expresó Juan Pablo II en la III Ultreya Mundial en Italia un 24 de noviembre de 1990, cuando se refiere al “equipo de sacerdotes y laicos que, de forma vivencial, da el cursillo”.

En el caso de nuestra diócesis de Tehuacán, fue a invitación de Mons. Rafael Ayala y Ayala, nuestro primero obispo diocesano, el que un primer grupo de hombres acudió a vivir la experiencia del Cursillo de Cristiandad en la ciudad de Cholula Puebla del 7 al 10 de marzo de 1963. Siendo así que desde aquel entonces y hasta la fecha se han celebrado en Tehuacán 307 cursillos de hombres y 151 de mujeres, de los cuales han emergido miles de laicos que conociendo la razón de ser de la iglesia, se han comprometido en el trabajo pastoral bajo la guía de nuestros obispos y sacerdotes.

Si bien los iniciadores de Cursillos no “manejaban” la palabra Kerygma –y tal vez no la conocían-, intentaban sin duda poner en marcha sus distintas connotaciones, propias del cursillo:

-Por la proclmación del mensaje
-Por explicitarlo en o que tiene de fundamental o “primer anuncio”
-Porque sus evangelizadores se esfuerzan cuanen haber sido previamente evangelizados, y ser “anunciados” vivos del Evangelio para el hombre de hoy;
-Por hacer la proclamación con estilo vivencial, prefiriendo ser testigos a ser maestros;
-Por el talante jubiloso con que se procede al anuncio de la “Gran Noticia” del amor de Dios para salvación del hombre.
La verdad que se propone Cursillos es una verdad encendida, incandescente. Todas las fases de Cursillos exigen este carácter kerygmático.

En tanto, el carácter cristocéntrico del Cursillo no solo incluye sino que “exige” el apoyo de la intercesión de María, Madre de la Iglesia, a la que, aunque, por imperativo de la brevedad del tiempo, no se le dedique un “rollo” especifico, se la invoca y se la motiva continuamente. No es casualidad que el primer milagro obrado por Cristo, se logrará a petición de la Señora.

Cabe destacar que las Ultreyas bien pueden ser diocesanas, regionales, nacionales y hasta internacionales; en nuestro caso, la próxima XX Ultreya Nacional será en la ciudad de Celaya Guanajuato, los días 8 y 9 de noviembre del presente año. Y los próximos cursillos serán del 28 de febrero al 2 de marzo para mujeres, y, del 3 al 6 de abril para hombres.

Fuente: Diócesis de Tehuacán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Torreón: Se interpretará Misa de Coronación compuesta por W. A. Mozart

El miércoles 20 del febrero, en rueda de prensa efectuada en la Sala de Consejo de la Curia diocesana, Mons. José Guadalupe Galván Galindo, Tercer Obispo de Torreón, dio a conocer el programa de celebraciones con las que la Diócesis de Torreón se encamina al final del AÑO JUBILAR por el 50º Aniversario de Fundación de esta Iglesia particular.

De las celebraciones más cercanas, el Obispo destacó la Solemne Eucaristía que se realizará el próximo miércoles 27 de febrero, a las 20:30 hrs. en la Parroquia Cristo Rey, ubicada en la esquina de Calle García Carrillo y Av. Zacatecas, en la cual se recibirán las Reliquias de los Santos Mártires Mexicanos del Siglo XX.

Mons. Galván comentó que así como el Papa Juan Pablo II, durante el Jubileo del Año 2000 exhortó a toda la Iglesia a valorar el testimonio de los Santos y Mártires de los nuevos tiempos, también la Iglesia diocesana quiere fortalecerse contemplando la vida de laicos y presbíteros que, muy cercanos en el tiempo y en el espacio, derramaron su sangre para expresar la magnitud de su amor a Cristo Rey. Por esta razón, continuó diciendo el Obispo de Torreón, “hemos pedido a la Arquidiócesis de Durango que nos preste por unas semanas las reliquias de los Santos Mártires Mexicanos del Siglo XX que, en un Relicario, están permanentemente expuestas a la veneración de los fieles en la Iglesia Catedral de esa ciudad. Las reliquias son de los jóvenes Salvador Lara Puentes y David Roldán Lara, del Sr. Manuel Morales y de los sacerdotes Luis Batis Sáinz y Mateo Correa”.

Los cinco Santos Mártires, nacidos en distintos lugares de los estados de Zacatecas y Durango, y que vivieron entre los años 1866 y 1926, fueron canonizados junto con otras 20 personas por el Papa Juan Pablo II, el 21 de mayo del Año 2000. En 1926, bajo la presidencia de Plutarco Elías Calles, la persecución contra la Iglesia originada por la aplicación de las Leyes de Reforma se hizo más violenta, llegando a la expulsión de sacerdotes, la clausura de escuelas privadas y de obras de beneficencia llevadas a cabo por la Iglesia. Fueron muchos los fieles que sufrieron el martirio por defender su fe, de entre los cuales se cuentan los llamados Santos Mártires Mexicanos del Siglo XX.

La celebración en la que se recibirán las Reliquias de los Santos Mártires, será acompañada musicalmente por la Camerata de Coahuila y el Coro del Colegio América, dirigido por el Maestro Francisco Javier Valdés Barba. La Camerata y el Coro, bajo la dirección del Maestro Ramón Shade y del Maestro Pbro. Jesús Rendón Ayala, interpretarán la “Krönungsmesse Für Orgel, Chor, Solisten Und Orchester C-Dur KV 317” o “Misa de Coronación para órgano, coro, solistas y orquesta en Do Mayor” compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart.

El Lic. Edgar Morales Saucedo, Director de Relaciones Públicas de la Camerata de Coahuila explicó que la Misa de Coronación fue escrita por Mozart para las celebraciones de Pascua de 1779, y al igual que toda la música compuesta en este periodo muestra la madurez del compositor. Parece que el sobrenombre de “coronación” se debe a que se interpretó en Viena durante las celebraciones de la coronación del emperador Leopoldo II en 1791 o la del