Ciudad de México, 16de enero de 2008

 

Adelantar el Cielo

Un estudiante español nos cuenta su experiencia. Con ella podremos todos reflexionar un poquito:

“Ocurrió durante un mes dedicado al voluntariado en las vacaciones de verano. Cuando llegamos a Nairobi (Kenya) nos preguntábamos cómo nosotros, jóvenes inexpertos, podíamos echar una mano en aquella África sucia, polvorienta y calurosa. Lo único que teníamos claro es que nuestro tiempo bien se merecía una dedicación total a los demás.
Debíamos entrar en contacto con una casa de niños moribundos de las Hermanas de la Caridad en Nairobi.

Todos entramos en aquella casucha, un tugurio sin muebles, con poca luz. Contrastaban las hamacas llenas de niños enfermos y lloriqueando, con los limpísimos trajes talares blancos y azules de las Hermanas de la Caridad, que rebosaban de alegría. Yo me quedé bloqueado, en mitad de la habitación. Nunca había visto nada así. Mis compañeros se esparcieron por las estancias, siguiendo a distintas monjas, que requerían su asistencia. Una hermana me preguntó en inglés:

-¿Has venido a mirar o quieres ayudar?
Sorprendido por tan directa pregunta y en estado de sopor, balbuceé:
-A ayudar...
-¿Ves ese niño de allí, el del fondo que llora?
Lloraba desconsoladamente, pero sin fuerza.
-Sí, es ése -le dije señalándolo.
-Bien, levántalo con cuidado y tráelo. Lo bautizamos ayer.
Eso hice. Lo noté con una fiebre altísima. El niño tendría un par de años.
-Ahora tómalo y dale todo el amor que puedas...
-No entiendo... -me excusé
-Que le des todo el cariño de que seas capaz, a tu manera... Y me dejó con el niño.
Le canté, lo besé, lo arrullé... dejó de llorar, me sonrió, se durmió...
Al cabo de un rato llegué llorando a la hermana:
-Hermana: no sé, no respira...
La monja certificó su muerte:
-Ha muerto en tus brazos... Y tú le has adelantado quince minutos con tu cariño el amor que Dios le va a dar toda la eternidad.

Entonces entendí tantas cosas: el cielo, el amor de mis padres, el amor de Jesús, los detalles de afecto de mis amigos...: mi viaje a Kenya supuso un antes y un después en mi vida. Ahora sé que todos tenemos "kenyas" a nuestro alrededor para dar amor cada día”.


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