CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 27 de junio 2007

 

 

Cirilo: catequesis que abarca cuerpo, alma, espiritu

 

El Santo Padre dedicó la catequesis de la audiencia general de los miércoles a San Cirilo de Jerusalén (315 c.a.-387), obispo de "gran cultura eclesiástica, centrada en el estudio de la Biblia". La audiencia, la número 100 de Benedicto XVI, comenzó con los saludos a los peregrinos en la basílica de San Pedro y prosiguió en el Aula Pablo VI. Participaron en ella alrededor de 7.000 personas.

Cirilo, explicó el Papa, fue ordenado obispo en el 348 por Acacio, metropolitano de Cesarea de Palestina, partidario del arrianismo, con el cual el santo se enfrentó poco después "no solo en el ámbito doctrinal, sino también en el jurisdiccional porque Cirilo reivindicaba la autonomía de su sede respecto a la metropolitana de Cesarea". Fue exiliado tres veces y solamente en el año 378, tras la muerte del emperador Valente volvió a su sede, "restableciendo la unidad y la paz entre los fieles". Del santo se conservan veinticuatro catequesis, introducidas por una procatequesis de acogida

"La catequesis -dijo el Santo Padre- era un momento importante, insertado en el contexto de la vida, en particular litúrgica, de la comunidad cristiana (...) donde tenía lugar la gestación del futuro fiel, acompañada por la oración y el testimonio de los hermanos. (...) No era una catequesis solo intelectual, sino un camino para aprender a vivir en la comunidad cristiana. En conjunto "las homilías de Cirilo constituyen una catequesis sistemática y realista sobre el renacimiento del cristiano mediante el Bautismo".

En su obra, Cirilo, desde el punto de vista doctrinal, a través de "una relación sinfónica entre los dos testamentos" llega "a Cristo, centro del universo". En la catequesis moral invita a "transformar los comportamientos paganos" para seguir "la nueva vida en Cristo", mientras en la catequesis mistagógica, lleva a los neobautizados a "descubrir en los ritos (...) los misterios escondidos".

"El misterio que hay que aferrar -subrayó el Papa- es el plan de Dios, que se realiza a través de las acciones salvíficas de Cristo en la Iglesia. A su vez, a la dimensión mistagógica se acompaña la de los símbolos que expresan la vivencia espiritual que contienen".

"Por eso es -concluyó el Papa- una catequesis integral que implica el cuerpo, el alma y el espíritu y sigue siendo emblemática para la formación catequística de los cristianos de hoy. Pidamos al Señor que nos ayude a aprender un cristianismo que realmente abarque toda nuestra existencia y nos haga testigos creíbles de Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre".

Que la investigación científica respete la dignidad de los seres humanos

Al final de la audiencia general de este miércoles, celebrada en el Aula Pablo VI, el Papa se dirigió a los participantes en un Congreso internacional sobre las células estaminales adultas, organizado por la Universidad "La Sapienza" de Roma.

El Santo Padre afirmó que el congreso "se propone como objetivo desarrollar la terapia celular autóloga en el ámbito cardiaco, mediante el uso de las células estaminales adultas. En este sentido, la posición de la Iglesia, sufragada por la razón y por la ciencia, es clara: la investigación científica debe ser justamente alentada y promovida, siempre que no vaya en detrimento de otros seres humanos cuya dignidad es intangible desde las primeras fases de la existencia".

VIS


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