CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 29 marzo 2006

 

BENEDICTO XVI

AUDIENCIA GENERAL

 

Queridos hermanos y hermanas:

A lo largo de los siglos, la Iglesia, bajo la guía de sus pastores, ha vivido en el mundo como misterio de comunión. Las palabras de San Pablo: “la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros”, manifiestan que el don gratuito del amor del Padre en el Hijo se realiza y expresa en la comunión actuada por el Espíritu Santo. Gracia, amor y comunión, son aspectos diversos de la única “economía” de la salvación, que hace de la Iglesia “un pueblo congregado por la unidad”.

Esta comunión, que se nutre del Pan eucarístico y se expresa en las relaciones fraternas, es verdaderamente la Buena Noticia; el don precioso que nos hace sentir acogidos y amados en Dios. La Iglesia, Pueblo reunido en el nombre de la Trinidad, se revela así como una maravillosa creación de amor, hecha para acercar a Cristo a los hombres.

* * *

Saludo a los peregrinos de España y América Latina, especialmente a los alumnos del Seminario Menor de la Asunción de Santiago de Compostela, a los fieles de las parroquias de San Andrés de Borrassá, San Juan de Mata, San Pedro de Ciudad Real, así como a los alumnos del Colegio de las Esclavas de Santander, Cristo Rey de Benifayó, Jesús-María de Barcelona y Fray Luis de Granada. Vivid en comunión fraterna, “amándoos los unos a los otros” y anunciando, así, el Evangelio a todos los hombres.


 

© 2006 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO