CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 9 agosto 2006

 

BENEDICTO XVI

AUDIENCIA GENERAL

 

Queridos hermanos y hermanas:

El amor es un argumento característico en el Evangelio y Cartas del Apóstol Juan, cuyas líneas principales están caracterizadas por tres momentos. En primer lugar, afirma que “Dios es amor”, Él es su fuente, y todo lo hace por amor y con amor. Otro momento característico del amor consiste en que Dios, entregando a su propio Hijo, nos ha demostrado su amor de manera concreta. El amor de Dios por los hombres se manifiesta sobre todo en el amor de Jesús mismo, que llega hasta la efusión de su propia sangre por nosotros. Finalmente, este “exceso” de amor, por así decir, pide una respuesta adecuada por nuestra parte. Por eso Juan habla de un mandamiento nuevo: “que os améis unos a otros como yo os he amado”, en el que Jesús presenta su propia persona como motivo y norma de nuestro amor. Pidamos al Padre que podamos vivir este mandamiento tan intensamente que los demás se sientan atraídos hacia Él.

* * * * *

Saludo cordialmente a los visitantes de lengua española, en especial al grupo de jóvenes de Orihuela-Alicante, a los fieles de distintas parroquias y asociaciones de España. Saludo también a la Estudiantina Real Santiago, de Querétaro, México, así como a los demás peregrinos de Latinoamérica. Os invito a contemplar el amor inmenso de Dios manifestado en Cristo, y a corresponderle con la entrega generosa de la propia vida.

¡Muchas gracias!

 

© 2006 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO