CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 5 de septiembre 2007

 

BENEDICTO XVI

AUDIENCIA GENERAL

 

Queridos hermanos y hermanas:

La doctrina de san Gregorio de Nisa se caracteriza por su elevada concepción de la dignidad del ser humano, cuyo fin es hacerse semejante a Dios, especialmente a través del amor, el conocimiento y la práctica de la virtud. Pero esto, dice Gregorio, no es obra nuestra, sino fruto de la acción divina, que modela a Cristo en nuestro espíritu, aunque contando siempre con la cooperación del hombre que ama a Dios y quiere lo mismo que Él. Para acercarse hasta Dios, el hombre debe purificarse, teniendo a Cristo como modelo y maestro de este camino espiritual, Por eso, debemos examinar nuestras acciones para ver si nos acercan al Señor o nos alejan de Él. A Cristo lo encontramos también presente en los pobres, a los cuales se debe de destinar una parte de nuestros bienes. Para progresar en el camino de la perfección, imitemos, pues, a san Gregorio en el amor a los pobres y necesitados, que representan al mismo Salvador.

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Saludo cordialmente a los visitantes de lengua española. En particular, a los distintos grupos y parroquias venidos de España, Chile, México, y de otros países latinoamericanos. Saludo de modo especial a los directivos y miembros de CajaSur, de Córdoba: que esta entidad, fundada por la Iglesia, siga inspirándose en los valores cristianos y en la doctrina social católica, y esté siempre al servicio de la sociedad, sobre todo de los más necesitados. Muchas gracias.

 

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