CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 6 de febrero de 2008

 

BENEDICTO XVI
AUDIENCIA GENERAL

Benedicto XVI ante unos 5 mil fieles y peregrinos reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano dedicó la catequesis de su tradicional Audiencia General para hablar del inicio del camino cuaresmal, que inicia hoy con el rito de la imposición de las cenizas. El Santo Padre ha recordado que en este periodo de 40 días que precede a la Semana Santa, "la Iglesia propone una serie de empeños y compromisos específicos para seguir este itinerario cuaresmal: la oración, el ayuno y la limosna.

Sobre esta última el Santo Padre ha querido detenerse como hizo ya en el Mensaje para la Cuaresma de este año. El cristiano está llamado “a no idolatrar los bienes terrenos, sino a utilizarlos como medios para vivir y ayudar a los necesitados, imitando así al Señor”. El Papa ha señalado que ante la sugestión de las riquezas materiales, en la vida moderna, el cristiano tiene que actuar contra corriente manifestando de esta manera su imitación a Jesús.

Este ha sido el resumen que de su catequesis ha hecho el Santo Padre en español para los peregrinos de nuestra lengua presentes en la audiencia:

Audio con la voz del Papa saludando en español a los peregrinos

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy, con el rito de la imposición de la ceniza, la Iglesia nos introduce en la Cuaresma, que es como un gran retiro espiritual de cuarenta días, en el cual se nos invita a redescubrir el don de la fe recibida con el Bautismo y a acercarnos al sacramento de la Reconciliación, poniendo nuestro esfuerzo de conversión interior bajo el signo de la misericordia divina. Convertirse es acudir a la escuela de Jesús y seguir dócilmente sus huellas. A la luz del Evangelio, la Iglesia propone a los fieles algunos compromisos específicos para este itinerario: la oración, el ayuno y la limosna. Sobre esta última he querido detenerme en el Mensaje para la Cuaresma de este año. El cristiano está llamado a no idolatrar los bienes terrenos, sino a utilizarlos como medios para vivir y ayudar a los necesitados, imitando así al Señor, quien, según San Pablo, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cf. 2 Cor 8,9).

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española. En particular, a los fieles venidos de San Sebastián, de las parroquias de El Salvador de La Roda y de San Juan Bautista de Carballo, a la Asociación “Palabra culta y buenas costumbres”, así como a los demás grupos procedentes de España, México y de otros países latinoamericanos. Dejémonos guiar por la Virgen María en el camino cuaresmal y llegaremos, renovados interiormente, a la celebración de la Pascua de Cristo, revelación suprema del amor misericordioso de Dios. Os deseo a todos una Santa Cuaresma. Muchas gracias.

Como siempre el Papa, al final de la audiencia ha saludado a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Esta vez les ha invitado a acoger con prontitud y actuar con generosa perseverancia la invitación a la conversión, que la Iglesia hoy nos dirige de manera singular.

 

 

Radio Vaticana

© 2008 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO