20 de Abril de 2005


Bendito el que viene en el nombre del Señor”
(Del Ordinario de la Misa)

 

A los Presbíteros, Diáconos,
Religiosos, Religiosas,
Seminaristas
y Fieles Laicos,
hermanos todos en Jesucristo Nuestro Señor:



Un incomparable don de Jesucristo, que acabamos de recibir gozosamente, es la elección de nuestro nuevo Sumo Pontífice, Su Santidad el Papa Benedicto XVI. Con toda la Iglesia Universal nos alegramos inmensamente y damos rendidas gracias a Dios.

Me hago intérprete, en nombre de esta Iglesia Particular de Tlalnepantla, del más profundo sentimiento de júbilo, que a todos nos embarga, por su designación. Le rendimos todos nuestro más encendido homenaje de cálida acogida y entrañable veneración, como a Vicario de Jesucristo, Sucesor de San Pedro, Pastor Supremo y Jefe visible de la Iglesia.

Hemos de estar dispuestos a oír su voz y seguirlo, como su amorosa grey, con la misma total adhesión y plena obediencia en la fe que debemos al Papa, como siempre lo hicimos respecto a su dignísimo antecesor, de feliz memoria, el tan amado Juan Pablo II.

Oremos incansablemente a Jesucristo, Pastor Eterno, para que conserve, sostenga siempre, anime, conforte y guíe, con la acción de su Espíritu, a quien ha escogido para pastorear a su Iglesia en este nuestro tiempo, tan lleno de problemas y desafíos, principalmente en el campo de la fe. Encomendémoslo asimismo insistentemente a su Santísima Madre, la Virgen María.

Con mi bendición pastoral.

Dada en Corpus Christi Tlalnepantla, a 19 de abril de 2005.

 

+ Ricardo Guízar Díaz
Arzobispo de Tlalnepantla


Mons. Leodegario Gómez Rico
Canciller

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