Escrito por Mons. José Luis Chávez Botello    Lunes, 29 de Junio de 2009 08:20    PDF Imprimir E-mail
No hay Democracia verdadera y estable sin participación ciudadana y justicia social (Quinta síntesis)

 

6- “Vivimos tiempos difíciles que nos exigen actitudes definidas y comprometidas. No podemos quedarnos en la pasividad provocada por el pesimismo y el miedo. El desaliento en muchos casos puede ser expresión del acercamiento simplista a la realidad e incapacidad por enfrentar los problemas. Ante la realidad es necesario fortalecer en nosotros la esperanza y animarnos a asumir de manera responsable nuestro compromiso ciudadano.

Sin justicia social no hay democracia

7- La crisis financiera global y sus desequilibrios nos está afectando. La recesión económica agudiza las condiciones de vulnerabilidad de grandes sectores de la población mexicana. Se hace más difícil superar la pobreza ancestral, surgen nuevos rostros de la pobreza y aumenta el desempleo. Es urgente que la democracia alcance un sistema económico más justo. Están a la vista los excesos de las políticas neoliberales del sistema financiero que entrega a los pobres a la voracidad de los dueños del dinero.

8- No se puede medrar con el hambre y la desesperación de los ciudadanos en este momento de elevado desempleo, carestía y bajísimos salarios. La magnitud de la pobreza y la acentuada desigualdad que vive México, hacen insuficientes los esfuerzos de los distintos niveles de gobierno, lo que provoca insatisfacción en muchos ciudadanos.

9- Los desafíos de la educación son serios y graves. En muchos lugares no hay instalaciones dignas. La educación pública y privada tiene el reto de educar en las virtudes sociales y formar hombres y mujeres con sentido solidario, capaces de hacer frente a la seducción del individualismo salvaje y de los espejismos del mercado. La capacidad de organización del magisterio, debe tener  un mayor sentido de responsabilidad social, por encima de intereses de partido o de grupo y canalizarse en favor de los educandos.

10- La violencia en nuestra sociedad es un hecho. Se manifiesta de muchas maneras que agravian a la sociedad y que lastiman la convivencia social. Es evidente el aumento del crimen organizado (narcotráfico, secuestros, trata de personas, etc.); en torno a estas actividades ilícitas se han constituido grupos de poder que desafían al Estado. El clima de inseguridad que vive la población acentúa la percepción de un deficiente sistema de procuración de justicia. Es preocupante la crisis de sentido ético que explica el incremento de la corrupción, y que aunado a la frecuente impunidad, alienta la tentación de vivir fuera de la ley.

11- Ante este panorama… los derechos sociales consagrados constitucionalmente son muy loables, pero la ausencia de instrumentos para exigir su cumplimiento los convierte con frecuencia en “derechos de papel”.

Con nuestra oración y bendición para todos.

 

 + José Luis Chávez Botello.                                         + Oscar A. Campos Contreras.
Arzobispo de Antequera-Oaxaca.                                    Obispo Auxiliar de Antequera- Oaxaca.

 

Actualizado ( Viernes, 03 de Julio de 2009 09:13 )
 
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